Seguridad vial en tiempos de coronavirus Horacio Botta Bernaus

Seguridad vial en tiempos de coronavirus Horacio Botta Bernaus

A lo largo de mi vida, me enseñaron que de las peores crisis y situaciones extremas pueden generarse oportunidades de cambios y mejoras. Para ello resulta necesario poner atención, valorar adecuadamente lo que se está vivenciando y tomar una distancia razonable para detectar esas oportunidades que la crisis por la que se atraviesa nos está mostrando.
14 Mayo 2020

Esa es la situación que se me presentó luego del impacto que el mazazo del Coronavirus y sus desafíos generó en mis hábitos, costumbres, proyectos, expectativas y sueños.

          Comencé a ver con cierta sorpresa, que la forma de enfrentar esta pandemia alcanzaba ribetes no imaginados, audacia y mucha creatividad aplicada a la preservación de la vida, partiendo de la decisión de evitar los contagios y por ende, los resultados fatales.

          Y es allí, donde desde mi experiencia de lidiar con prevención de la siniestralidad vial desde hace más de 35 años, me llevó a sentir una sana envidia y admiración, pues los gobiernos y la sociedad, en forma mayoritaria, compartían decisiones y se involucraban para que el COVID 19 no afectara la vida y la calidad de vida de la humanidad.

          Por ello, me pareció ver en esta conmoción la oportunidad de pensar en nuevas y audaces medidas para enfrentar con mayor éxito un viejo problema que arrastra la humanidad desde hace más de 50 años:  los siniestros viales.  Vayamos por parte:

II.- COINCIDENCIAS

          Creo que el Coronavirus y la siniestralidad vial tienen coincidencias.

* Ambas pandemias CONSTITUYEN UN PROBLEMA DE SALUD PÚBLICA no solo por afectar la vida de la ciudadanía, sino también por SOMETER A UNA GRAN PRESIÓN A LOS SISTEMAS DE SALUD.

* HAN DEMOSTRADO CAPACIDAD PARA DAÑAR AL CONJUNTO DE LA POBLACIÓN (aunque existan grupo de mayor riesgo) SIN IMPORTAR SEXO, EDAD, CONDICIÓN SOCIOECONÓMICA O NIVEL CULTURAL ALCANZADO.

* TIENEN POTENCIALIDAD PARA AGRAVAR AÚN MÁS LA SITUACIÓN SOCIOECONÓMICA DE AQUELLOS PAÍSES DE INGRESOS BAJOS Y MEDIOS, los que carecen de recursos suficientes atender la cantidad de afectados que producen.

* GENERAN UN COSTO ECONÓMICO, DIRECTO E INDIRECTO, QUE ES CAPAZ DE COMPROMETER NIVEL DE VIDA PRESENTE Y FUTURO DE LOS PAÍSES QUE LAS SUFREN.

* AMBAS SITUACIONES REQUIEREN PARA SU MITIGACIÓN LA ACCIÓN DECISIVA DEL ESTADO (como generador de las políticas de prevención y remediación) Y EL COMPROMISO IMPRESCINDIBLE DE LOS CIUDADANOS (sin cuyo compromiso resulta imposible que las acciones para enfrentarlas sean exitosas).

III.- DATOS PARA COMPARAR

          Me pareció importante comparar algunos datos que nos ilustra sobre los efectos del Coronavirus y la siniestralidad a causa del tránsito:

- SINIESTRALIDAD VIAL

+ Según la OMS, cada año mueren en el mundo 1,3 millones de personas, lo que significa que por día son 3500 vidas, algo así como 146 por cada hora.  Además, nos habla de 20 millones de lesionados por esta causa (54,800 por mes).

* En la Argentina, mueren en promedio unas 15 personas por día a causa de traumatismos derivados del tránsito.

- CORONA VIRUS

+ Según los datos disponibles, la primera víctima registrada por esta pandemia se produjo en China el 11 de enero, un hombre de 61 años que se habría contagiado en el mercado de Huanan.

* En Argentina, 7 de marzo falleció un hombre de 64 años que había viajado a París, Francia, y se encontraba internado en el Hospital Argerich de la ciudad de Buenos Aires .

CORONAVIRUS EN EL MUNDO  Al 13/05/20 (121 días de la 1ra. Muerte)

Contagiados:                                      4.310.000

Fallecidos:                                          294.000 / 121 = 2430 muertes x día
EN ARGENTINA          Al 13/05/20          (66 días de la 1ra. Muerte)

Contagiados:                                                6.550

Fallecidos:                                                    319 / 66 = 4.83 muertes x día

            Estos datos nos muestran que esta pandemia a nivel mundial ha generado, en promedio, la muerte de casi 2430 personas por día, lo que es bastante inferior a las 3500 personas que refiere la OMS, fallecidas a raíz de siniestros viales.  Pasa algo parecido con los datos de Argentina, en donde el resultado de la comparación es menos de un tercio los muertos diarios por coronavirus con respeto a los generados por traumatismos en accidentes de tránsito.

          Debe quedar claro que toda muerte prevenible es dolorosa, lo único que se pretende es mostrar en perspectiva la gravedad que tiene el Coronavirus, pandemia que puso patas para arriba al mundo, y los datos de la siniestralidad vial, que también resultan muy impactantes.

IV.- BUENAS PRÁCTICAS APLICADAS AL CORONAVIRUS

          Ante el coronavirus, se han observado situaciones novedosas, algunas de las cuáles deben ser resaltadas, especialmente en la Argentina:

1)- EL ESTADO SE HACE CARGO DE DEFINIR LAS ESTRATEGIAS Y METODOLOGÍAS PARA ENFRENTAR LA PANDEMIA, lo cual es lógico, aunque con características superadoras, como por ejemplo:

          * Solicita opiniones técnicas a profesionales que acrediten formación técnica, experiencia y solidez en las disciplinas afines al problema;

          * Busca consensos institucionales y políticos antes de definir las acciones, sobre todo aquellas que restrinjan derechos fundamentales;

          * Utilizan todas las herramientas para informar adecuadamente (campañas con contenidos técnicos adecuados) a la población sobre el problema, su magnitud y las acciones para enfrentarlo (consenso social);

          * No se dictan leyes que solo promuevan sanciones o castigos para aquellos que generen riesgos.  Se aplica el marco normativo vigente y se busca la persuasión más que la amenaza de sanción.  Se generan campañas de prevención simples y formativas (como lavarse correctamente las manos, usos de barbijos, distanciamiento adecuado).  En este punto y como una diferencia enorme, nunca se difundió una campaña publicitaria que enseñe a comprar el mejor casco para moto o la forma correcta de utilizarlo.

          * Se organiza, en tiempo récord y sin escatimar recursos, el sistema de salud para responder eficientemente a la pandemia. En materia de atención de los siniestros viales y/o sus víctimas, aún estamos con muchas falencias para responder a la cantidad de tragedias viales que sacuden a la Argentina.

          * Se tomaron decisiones que ni imaginábamos que podía concretarse, como por ejemplo, para evitar la pandemia y sostener su prevención, cubrir parte de los salarios del sector privado.  Con esa misma concepción, podríamos sacarle la enorme carga impositiva que tiene los vehículos 0 km y a los ómnibus por ejemplo y los automóviles de más bajo costo, con lo cual se evitaría que el parque de motocicletas siga creciendo exponencialmente y con ello sigan aumentando los riesgos del tránsito y las muertes de usuarios de estos vehículos (en nuestro país constituyen casi el 50 % de los fallecidos en áreas urbanas).

2)- LA CIUDADANÍA EN GENERAL, RESPONDE ADECUADAMENTE ANTE LA CLARA Y PROFESIONAL INFORMACIÓN RECIBIDA Y ACEPTANDO LAS MEDIDAS PREVENTIVAS, LEGITIMA Y VUELVE EFECTIVA LA ACCIÓN DE GOBIERNO;

3)- EL SECTOR PRIVADO, ACOMPAÑA ACTIVAMENTE LAS DECISIONES, aún cuando le generan perjuicios, aceptando no solo las restricciones sino fundamentalmente, aplicando los protocolos y consejos preventivos generados por el estado y sus profesionales de la materia.

V.- LAS ENSEÑANZAS QUE NOS VA DEJANDO EL CORONAVIRUS

          Las acciones que se vienen desarrollando frente al coronavirus se puede transpolar al futuro de las medidas para la prevención de siniestros viales.  Por ello, la propuesta es que se tenga presente que:

* LA PREVENCIÓN constituye la herramienta más importante para evitar la propagación y agravamiento de las epidemias.

* El Estado debe nutrirse de PROFESIONALES para fijar las políticas de prevención de la siniestralidad vial, dando participación a todas las fuerzas políticas y los representantes de las distintas jurisdicciones, respetando la diversidad propia de un estado federal;

* Debe entender que la siniestralidad vial no es producto únicamente de la desidia y la imprudencia de los actores del tránsito, existen defectos en la infraestructura vial, de la formación integral de los ciudadanos para desempeñarse en el tránsito y en el diseño y concepción de los programas de control y sanción del tránsito.

* Las campañas de educación vial deben colaborar en la formación vial, no simplemente describir problemas y anunciar sanciones (parangonando dichos populares como “la letra con sangre entra” -proponiendo sanciones más duras- o, “el órgano más sensible del hombre es el bolsillo”, justificando montos elevados en las multas de tránsito-, etc.).  Los contenidos técnicos deben ser definidos por los especialistas no por las agencias de publicidad.

* Debe evitarse seguir legislando sobre tránsito en nuestro país, sin la realización de investigaciones técnicas, búsqueda de consensos básicos y control de factibilidad de las normas que se dictan.  Debe evitarse que se legisle bajo la presión de grupos, intereses económicos o simplemente mostrar dictar normas para mostrar actividad, lo cual no resulta eficiente para evitar la siniestralidad vial.

* Debe concientizarse a la ciudadanía sobre los riesgos del tránsito y la forma de enfrentarse exitosamente a ellos y FORMARLA ADECUADAMENTE en la CONDUCCIÓN SEGURA DE VEHÍCULOS y el correcto uso de LOS ELEMENTOS DE SEGURIDAD.

* Si resulta necesario, DEBEN TOMARSE MEDIDAS CREATIVAS Y PROFUNDAS PARA GARANTIZAR LA PREVENCIÓN VIAL.

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