Y, mientras tanto, el helado se derrite: Horarios de trabajo

Y, mientras tanto, el helado se derrite: Horarios de trabajo

Por supuesto, el helado es el trabajo; la forma en la que la sociedad dicta cómo quiere que el ser humano sea productivo, su organización del trabajo (y del ocio), durante su estancia en esta tierra de hoy en día.
21 Abril 2016

Oímos a algunos políticos de países desarrollados (léase, OCDE) de los que miran por su propia elección, de este y del otro lado del Atlántico, clamar en jerga más o menos diplomática que van a luchar por devolver a sus sociedades los puestos de trabajo de los que gozaban en el pasado.

Un esfuerzo en vano: ni el pasado volverá, por mucho empeño que se ponga, ni esos puestos, con sus condiciones de trabajo, son los que la sociedad dicta; ni mucho menos la organización del trabajo que nos espera.

Habría que decirles a esos políticos que pensaran más en el futuro, sus consecuencias y secuelas, como lo hicieron muchos que les antecedieron y han pasado a la historia por sus logros. Una historia y unos políticos, desafortunadamente, cada vez más remotos.

Y, ¿cómo perciben los trabajadores este fenómeno? En Europa, y también en algunos países de América, las Encuestas de Condiciones de Trabajo dan una respuesta, por lo menos parcial a esta pregunta. Utilizando datos de las Encuestas Europeas de Condiciones de Trabajo realizadas en 2010 y 20151, algunos de los indicadores relevantes, siempre teniendo en cuenta que el análisis es agregado por países, son los siguientes:

 EU-27, Horarios de Trabajo y Variación 2015-2010 (puntos porcentuales)
 
Gráfico 1: EU-27, Horarios de Trabajo y Variación 2015-2010 (puntos porcentuales)

En lo relativo al horario de trabajo, se aprecia una polarización: en el año 2015, un 23,1% de los trabajadores europeos trabajan a tiempo parcial, cifra que supone un aumento de 2,5 puntos porcentuales (un incremento superior al 12%) sobre el promedio en el año 2010; al mismo tiempo, un 24,4% de los trabajadores trabajan más de 40 horas semanales, cifra relativamente similar a la del 2010 (el aumento es inferior al 3%); finalmente, la mayoría de los trabajadores de la Unión Europea, un 52,4%, declaran trabajar entre 35 y 40 horas semanales, cifra que supone una disminución de un 5,7% en estos cinco años. El balance neto supone una disminución del tiempo de trabajo2.

Podemos resumir todo lo anterior reafirmando que nos estamos quedando sin trabajo. Los trabajadores, al menos en la Unión Europea llevan percibiendo como se derrite este helado desde hace quince años. Los políticos, atendiendo a sus declaraciones, han tardado en apreciarlo y, además, parecen hacerlo sin haber reflexionado sobre sus consecuencias y secuelas: Felicidad 7.0. Tt/π

[1] En lo que sigue, las cifras correspondientes a 2010 las hemos calculado a partir de los archivos de micro-datos de dichas encuestas; en cuanto a las cifras de 2015, la Fundación de Dublín (Eurofund) todavía no facilita los archivos de micro-datos pero ha facilitado vía web algunos datos, que hemos capturado y procesado para nuestros lectores.

[2] En el gráfico informativo (infographic) publicado por la Fundación de Dublín se resume este hecho y se pone en contexto con las cinco encuestas de años anteriores (Working hours have decreased continuously since 1991)

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