At Work: One Life, One Planet - 23 Congreso Internacional ORP - Bilbao (España)

At Work: One Life, One Planet - 23 Congreso Internacional ORP - Bilbao (España)

Jueves, 8 Septiembre 2022

AT WORK: ONE LIFE, ONE PLANET

La visión “one” hace referencia a la necesidad de integrar vida y trabajo ya que, tal vez desde el neolítico, se había instaurado en nuestro pensamiento la idea de la división del trabajo como el elemento que nos permitiría acelerar la capacidad de sobrevivir de la horda y, por extensión, de la comunidad; y en ello, se volcaron todas las esperanzas.

Esta división de tareas fue el elemento clave de la Revolución Industrial, lo que vinimos en denominar en los sistemas productivos en serie “taylorismo”, y que a la postre se convertiría en el gran acelerador de la prosperidad actual.

Esta visión excluyente “otium-negotium” ha sido uno de los elementos que ha permitido la evolución del conocimiento, de las artes y de las ciencias, al permitir a un reducido grupo de personas fijar su objetivo y prescindir de tareas que consumían tiempo desligado de sus metas.

Pero a la vez, ha generado para la mayor parte de la humanidad, una profunda sima entre vida y trabajo; lo que ha traído aparejada multitud de problemas psicosociales, sobre los que, tal vez, ha llegado el tiempo de reflexionar profundamente y acomodar esta nueva realidad técnico-operativa a una visión social más integradora de los horarios y responsabilidades de las personas.

El reto quizás sea el de compatibilizar la generación de producto y servicios, con los avances técnico-científicos y, a la vez, analizar las posibilidades que comportaría una fusión empática entre vida cotidiana y trabajo.

Estamos convencidos que desde la SST tenemos una atalaya privilegiada para reflexionar y aportar nuestros granos de realidad, a las toneladas de teorías sobre el tema. Esta ventaja proviene, entre otros factores, de: la cantidad ingente de datos que ya poseemos sobre condiciones de trabajo, las evaluaciones psicosociales, el seguimiento de la vigilancia de la salud, los planes de movilidad, los planes de igualdad, las evaluaciones de impacto ambiental, los planes de formación, los indicadores de incidentes y accidentes…

Esta gran cantidad de datos que nuestra disciplina posee, por obligación legal y reglamentaria, analizados en profundidad, y realizándole preguntas inteligentes, con la ayuda de las nuevas técnicas de gestión de datos e IA, nos pueden dar las claves del futuro del trabajo sobre ¿Qué esperan las personas y las empresas de su relación?, ¿Cómo conseguir que las personas integren de una forma armónica sus necesidades sociales y laborales? y así, poder de esta forma difuminar, hasta límites insospechados, la barrera conceptual que separa la vida laboral de la vida extraprofesional y que ha generado problemas endémicos en las relaciones persona-empresa.

La evolución de la SST está destinada a ser una experiencia integral e integradora del trabajador con su empresa y el macro sistema que lo rodea, tal vez de esta forma podamos avanzar con determinación en la consecución de ese bien común que de pleno sentido a la empresa y por extensión al Trabajo, a la Persona y al Planeta “at work: one life, one planet”.

Por supuesto, no será una tarea fácil para la SST, ni mucho menos, ya que tendremos que romper múltiples barreras conceptuales arraigadas desde tiempos ubérrimos, alguna de las cuales pueden incluso, en un primer momento, repugnar a nuestra inteligencia y cuestionar nuestros conceptos más puristas sobre “qué es trabajar”.

Pero pensamos que este es el camino para lograr ese estadio utópico de integración trabajo-vida, porque si no, se nos antojan una serie de paradojas de muy difícil solución y fuente de conflicto permanente, como, por ejemplo, ¿Podemos hacer una evaluación de riesgos psicosociales, si no contemplamos el hábitat del trabajador? y si consideramos ese ecosistema personal ¿Dónde debemos detener nuestra evaluación psicosocial, en su familia, su grupo, su barrio, su país…?

Esta visión “one” de unidad tiene sus riesgos, evidentemente, y lleva pareja una vertiente de fragilidad conceptual, ya que recubre al planeta y es envolvente con los seres humanos, de ahí que debamos analizar las condiciones de trabajo con un espíritu mucho más amplio, y que tengamos que estirar, por ejemplo, de los riesgos laborales, hasta contemplar en ellos las interacciones que los trabajadores realizan con el medio ambiente no laboral, con su vida extraprofesional… ya que estas variables impactarán también en la empresa y en el trabajo y, como hemos comentado anteriormente, de alguna manera, deberemos plantearnos unas evaluaciones de riesgos globales, que vayan mucho más allá del recinto de la organización y analicen al individuo como animal social en interacción continua con su hábitat. A día de hoy, la dificultad de este tipo de evaluación nos parece hipercompleja y de muy difícil cuantificación.

Pero por otro lado, la tensión con que la sociedad nos está exigiendo un cambio de paradigma, y obligándonos a que tengamos una visión global de la vida de las personas en el Planeta, y que estas evaluaciones se realicen sin cortes escolares, laborales, de ocio, de socialización… nos está marcando una visión única e indivisible de la persona y del medio, por que consideramos que el Planeta no es más que una extensión de nuestra piel y, cualquier rasguño que le proporcionamos esta incidiendo en lo más íntimo de nuestro ADN, por lo tanto, las exigencias de cuidado que toda organización debe tener con los individuos, no es más que el primer nivel del respeto al Planeta.

Ampliar estas “evaluaciones restrictivas” de riesgos laborales y considerar parámetros que hasta ahora pertenecían al mundo de “lo privado” es un análisis complejo; paradójicamente al atender estos factores extremos, podemos caer en el exceso de celo y chocar frontalmente contra “la paradoja de la privacidad del individuo”.

Estamos convencidos de que la evolución conceptual que se está dando en la Organización del Trabajo y que creemos irreversible citemos, por ejemplo, el empoderamiento que a muchas personas trabajadoras les proporciona la adopción y el dominio de la tecnología, que se ha realizado casi de forma imperceptible y abrupta en los últimos años, hace que caminemos hacia unas nuevas formas de trabajo, o si se prefiere, hacia una evolución de la Organización del Trabajo, donde el personal tiene un peso mucho mayor en la toma de decisiones productivas y este eslabón, posiblemente, generará un nuevo tipo de empresa con estructuras más fluidas.

Esta evolución, o si lo prefieren, esta revolución desde la Organización Científica del Trabajo en la que un grupo minoritario de profesionales diseñaba los procesos productivos, a una concepción en la que el pensamiento grupal de las personas acabe generando una Organización Participativa del Trabajo, puede ser el motor de la nueva empresa que impactará directamente en los modelos de producción, para ejemplo, podríamos citar algunas de las estructuras organizativas de las ONGs actuales, y recordemos que sumando estas ONGs y la acción de todas ellas, podrían considerarse el quinto países del mundo por su PIB nominal.

Lo que no tenemos claro en estos momentos, es el cómo será el modelo a medio plazo y que aspectos de la Organización del Trabajo son los que quedarán profundamente modificados, y que otros simplemente sufrirán los cambios propios de adoptar y dominar las nuevas tecnologías por parte de la comunidad y su impacto en la creación de modelos más flexibles de organización, y decimos comunidad, por que este es un camino bidireccional en el que los clientes y usuarios de nuestro trabajo también aportan y exigen una parte significativa de los cambios que se esperan de la empresa en general y de nuestra actividad en ella en particular.

Este 23 Congreso Internacional de la ORP que celebraremos en Bilbao, es, sin lugar a dudas, un excelente foro para que tratemos de aproximar ideas sobre SST, Empresa Saludable, Organización del Trabajo, exigencias y límites de los requerimientos laborales, Cultura Empresarial, y tratar, de esta forma entre todos de: Buscar soluciones para mejorar las condiciones de trabajo; Reflexionar sobre el impacto de la transición entre realidad virtual y física; Debatir sobre las desigualdades de género; Analizar los límites de la privacidad en el trabajo; Aplicar los nuevos aportes de la ciencia básica a la SST… como de apuntalar las técnicas ya experimentadas y que han aportado evidencia científica y aún no son de uso cotidiano en nuestra disciplina.

Pedro R. Mondelo

Director ORP

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