La cultura organizativa, una herramienta para el desarrollo organizacional

La cultura organizativa, una herramienta para el desarrollo organizacional

Entendiendo cómo se crea y evoluciona
4 Abril 2017

El desarrollo de la cultura de una organización pasa por las mismas fases de desarrollo que la organización. Este proceso se podría descomponer en tres grandes etapas que corresponden a momentos de su evolución: nacimiento, expansión y madurez.

  1. La etapa del nacimiento y primeros tiempos suele estar marcada por una cultura de la competencia y una fuerte cohesión entre el líder fundador y el grupo que trabaja con él.
     
  2. La segunda etapa, la de expansión, se da cuando la organización ha alcanzado un nivel mínimo de formalización y de organización, asumiendo unos valores y creencias compartidos que le confieren una caracterización cultural propia.
     
  3. En la etapa de madurez se da ya una estabilidad (que puede llevar al inmovilismo puesto que la cultura tiende a defenderse del cambio, de la innovación que provoca inestabilidad), se tienden hacia comportamientos individualistas y a diferenciar categorías laborales (división, estructuración y racionalización del trabajo).

Con independencia de la evolución natural que sigue la cultura, y aunque ésta posee cierta estabilidad, se caracteriza porque es esencialmente dinámica, siendo constantemente reinterpretados los valores y creencias y renegociados sus significados en función de los acontecimientos concretos que se van presentando y a los que hay que aplicar dichos valores y creencias.

La cultura es compleja si se pretende cambiar y ello demanda un largo período de tiempo para ver resultados óptimos de acuerdo a lo planeado. El cambio de la cultura se hace necesario en muchos casos cuando las estrategias, la estructura o la dirección se hacen obsoletas o ya no sirven para el entorno en el que se desenvuelve la empresa.

No olvidemos que “la cultura es aprendida”; se adquiere y se desarrolla por un proceso de aprendizaje, en el que interactúan dos fuerzas: la cultura social externa a la propia organización, pero de la que forma parte, tanto ella como los miembros que la componen, y la cultura propia de la organización, la cultura organizativa.

Esto es significativamente importante pues de este modo la cultura puede ser uno de los elementos que no sólo participe en el cambio organizativo sino que facilite el desarrollo organizacional de la empresa. 

Estos contenidos forman parte del curso Cultura y clima organizacional que se imparte online desde el campus UPCplus.com del CERpIE-UPC (Universitat Politècnica de Catalunya)

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