Probo Koala

Probo Koala

El xileno, un hidrocarburo cuyo análisis en el campo laboral nos aporta un bajísimo control de positivos, contrasta con algún caso de absoluta falta de control del riesgo, tal y como demuestra el ejemplo del que hablaremos hoy.
3 Diciembre 2013

El 2 de julio de 2006 un carguero llamado Probo Koala entraba en el puerto de Amsterdam cargado con 400 toneladas de “sustancias poco contaminantes” procedentes de actividades petrolíferas, según la versión aportada por la empresa petrolera que fletó el barco, la compañía holandesa Trafigura. Una empresa con sede en Amsterdam se haría cargo del procesado de tales sustancias a un precio de 27 euros por metro cuadrado. Hasta ahí todo marchaba según los pasos habituales del negocio petrolero. Pero la historia cambió cuando las autoridades holandesas comenzaron a recibir informes y quejas sobre un olor que hacía imposible el trabajo en el puerto. Tras estudiar el contenido del carguero e imponer las medidas de prevención adecuadas para tal actividad, el precio del procesado pasó de los 27 euros por metro cuadrado pactados a los 1.000 euros. La cantidad fue demasiado alta para Trafigura y el contenido fue devuelto al barco. Poco después, Trafigura firmaba un contrato con una empresa de Costa de Marfil para el procesamiento de los residuos en Abiyán (Costa de Marfil), un lugar sin capacidad para procesarlos.

Una investigación llevada a cabo por Greenpeace y Amnistía Internacional, citaba que entre las sustancias químicas presentes en los residuos había “benceno, tolueno y xileno". Durante los más de seis años que llevan en Costa de Marfil estos productos químicos, miles de personas han tenido problemas de salud, especialmente dolores de cabeza, náuseas, vómitos, dolor abdominal e irritación de piel y ojos. Y las autoridades marfileñas han documentado al menos 15 muertes relacionadas con la exposición a estas sustancias, entre ellas las de varios niños que se bañaron en una laguna cercana al vertido.

Los residuos transportados por el Probo Koala y vertidos ilegalmente en Costa de Marfil, eran peligrosos según la definición contenida en el Convenio de Basilea. Todo movimiento transfronterizo de desechos peligrosos se considera tráfico ilícito si no es notificado al Estado al que se van a llevar esos desechos. El Convenio de Basilea exige a los Estados que adopten medidas jurídicas y de otra índole para castigar esta conducta y hacer cumplir sus disposiciones. 

En la actualidad la petrolera se ha visto obligada a pagar 160 millones de dólares al gobierno de Costa de Marfil e indemnizar directamente con 50 millones de dólares a las personas afectadas.

Trafigura es la tercera mayor empresa petrolera independiente del mundo. En 2010, su volumen de negocios se elevó a 79.200 millones de dólares estadounidenses, mientras que el producto nacional bruto de Costa de Marfil fue de aproximadamente 18.000 millones, según la investigación.

En la fotografía que se adjunta se observan activistas de Greenpeace junto el 'Probo Koala'.

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