Tres lustros de #PRL ¡Cómo hemos cambiado!

Tres lustros de #PRL ¡Cómo hemos cambiado!

17 Diciembre 2014

Hace poco más de 15 años, terminé mi formación para "desarrollar las funciones correspondientes al nivel superior" en prevención de riesgos laborales. Realmente nunca he sabido cómo llamarlo: máster, curso superior, posgrado,... en cualquier caso, su caracterización es hoy un tema menor. Lo importante es que, en la práctica, fue la capacitación que marcó -y está marcando- mi carrera profesional.

Haciendo la reflexión que suelo hacer durante cada tiempo de Adviento, he echado un vistazo al año 2014, a cómo ha sido el trabajo, la formación y los eventos más importantes sobre la PRL. Y lo he comparado con cómo eran las cosas hace tres lustros y ¡vaya si hemos cambiado!.

En 1999, al poco tiempo de terminar el curso, conseguí mi primer trabajo como "técnico superior de prevención de riesgos laborales". Entonces, eso era lo que se pedía en la mayoría de ofertas de empleo, "técnicos de PRL". Las grandes empresas y las más vanguardistas eran las que afinaban la búsqueda de perfiles en función de las especialidades de seguridad y/o higiene, pero estas empresas eran minoría. La especidalidad de ergonomía y psicosociología era una leyenda. 

Durante varios años la formación que se podía encontrar en general en los centros educativos respondía a esa demanda: cursos/máster/posgrado en PRL y cursos de las especialidades de seguridad, higiene y ergonomía (aunque esta última siguiese siendo un mito durante unos cuantos años más).

En el año 2000 se celebró en Tenerife el I Congreso Internacional de Prevención de Riesogs Laborales, el primer Congreso ORP. Acorde con las tendencias en PRL del momento, se establecieron 8 áreas de trabajo [1]:

  1. Medicina del Trabajo 
  2. Seguridad en el trabajo 
  3. Ergonomía 
  4. Higiene Industrial 
  5. Gestión de la Prevención 
  6. Aspectos Jurídicos de la Prevención 
  7. Formación de la Prevención 
  8. Psicosociología Laboral

Bajo este esquema básico trascurrienron los primeros años del nuevo milenio. Había oferta, demanda y contenido suficiente para casi todos: profesionales de la PRL, empresas y servicios de prevención, entidades de formación, organización de eventos, etcétera. 

2004, 2005, 2006,... Poco a poco, la legislación de PRL se fue desarrollando: reformas normativas, nuevas leyes, reales decretos de desarrollo,... Pero si tuviera que destacar un hito que marcó el ámbito de la PRL, ese fue el IV Convenio Colectivo General del Sector de la Construcción (2007) [2], que introdujo unos requisitos organizativos y de capacitación de los trabajadores que intensificó el mercado de trabajo, de formación y de jornadas y eventos en materia de seguridad y salud. El IV Convenio de la Construcción, asumido también por los principales sectores de actividad en España, supuso un cambio significativo, incluso en plena crisis económica. 

Sin embargo, a pesar de este desarrollo, el mercado de la PRL siguió básicamente funcionando bajo el mismo patrón: respuesta a los requisitos de la normativa. Es decir, los nuevos requisitos legislativos seguían siendo la energía de activación de toda la maquinaria: capacitación de profesionales -con todo lo que esto significa en oferta y demanda de empleo y de formación- y nuevo contenido con el que llenar innumerables eventos en forma de jornadas, seminarios, sesiones,...

Pero hubo un momento en que todo este panorama empezó a cambiar radicalmente. Cuándo lo hizo es difícil de precisar, porque más que a una normativa, hay que asociar el cambio al desarrollo de otros factores, especialmente la globalización y la tecnología de información y comunicación. Si hubiera que poner una fecha, quizás diría el año 2010.

En este nuevo contexto, la normativa de PRL sigue existiendo, por supuesto, pero es un criterio de mínimos convertido, más que nunca, en un fin en sí mismo. La oferta y demanda profesional van, por primera vez, por delante de la legislación, al ritmo que marcan las necesidades del mundo conectado y global.

Hay organizaciones, entre las que se encuentran los órganos legislativos, que no se han adaptado a este nuevo paradigma, dando como resultado lo dicho en el párrafo anterior. Se quedan atrás.

Pero hay otras organizaciones que sí engranaron con esta situación. En prevención de riesgos laborales hay, por suerte muchas. Son las que tiran del carro.

Echar un vistazo al año 2014 ofrece un testimonio de cómo es hoy la PRL. Tres de los más importantes eventos mundiales sobre seguridad y salud celebrados durante este año tienen lemas y contenidos reveladores:

Desde el punto de vista de la formación, sin salir de este portal, puedes encontrar una muestra clarificadora de cuáles son las capacitaciones que se exigen a los profesionales de la PRL:

Todo esto, en paralelo a los nuevas formas de organización del trabajo y modelos de negocio, hace que la PRL de 1999 y la de 2014 se parezcan en el nombre y en alguna cosa más. Si hasta la ergonomía y psicosociología parece que, por fin, existen!.

¡Feliz tiempo de Adviento!

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Referencias:
[1] ORPCONFERENCE.COM. 1999. Información para autores. http://www.orpconference.org/2000/authorse.htm. Consultado 16 dic 2014.
[2] BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO. 17 ago 2007. IV Convenio Colectivo General del Sector de la Construcción. https://www.boe.es/boe/dias/2007/08/17/pdfs/A35207-35252.pdf. Consultado 16 dic 2014

Bibliografía:
ARAGON VALLEY. 14 dic. 2014. Los tres eventos sobre seguridad y salud más importantes del mundo. http://www.aragonvalley.com/eventos-seguridad-salud-mas-importantes-mundo/. Consultado 16 dic 2014.

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