Tecnologia y Gestión Integrada en Prevención, Calidad y Medio Ambiente

La Agenda UNLP 21 y la Universidad Sustentable integran (Investigación, formación y extensión), entre sustentabilidad ambiental, social, cultural y política, a corto, mediano y largo plazo. Las acciones son, la tecnología y el diseño pasivo, al empleo racional del agua, de la energía eléctrica, y su sustitución por sistemas alternativos, así como en el uso del gas natural y su sustitución por sistemas mixtos de calefacción. En relación con la sustentabilidad ambiental se manifiesta la dependencia de las funciones de nuestro entorno, el cual provee de recursos, asimila residuos y desechos y proporciona servicios ambientales (agua, clima, aire depurado, alimentos, fijación de CO2, esparcimiento, etc.) La Agenda UNLP 21, entonces, pone en marcha un Plan de Acción para conseguir aplicar el desarrollo sustentable a su entorno humano, ya que ella debe constituirse como ejemplo de la sustentabilidad en tanto las concepciones mencionadas. El aumento de conocimientos y experiencias que están surgiendo en dicha Agenda deja ver las dificultades y ventajas del proceso proyectual, así como de su desarrollo y utilización como instrumentos de participación en la mejora de la gestión ambiental de la Universidad. La educación es la base mínima, el punto de partida para cualquier proyecto de nación por ello ha reflexionado F. Savater : "…el destino de un país pasa, en buena medida, por las aulas, (...) la convivencia democrática se defiende o se pierde en las escuelas".
Autor principal: 
SANTIAGO
PEREZ
Universidad Nacional de la Plata
Argentina
Introducción: 

La Agenda UNLP 21 y la Universidad Sustentable integran (Investigación, formación y extensión), entre sustentabilidad ambiental, social, cultural y política, a corto, mediano y largo plazo, todo esto hace a la Responsabilidad Social de la Educación Pública.

Las acciones son, el diseño pasivo, al empleo racional del agua, de la energía eléctrica, y su sustitución por sistemas alternativos, así como en el uso del gas natural y su sustitución por sistemas mixtos de calefacción. 

Desde los primeros bocetos al estado actual del proyecto, hubo cambios en complejidades, abordajes, desafíos y planteos, este es el horizonte diario.

A mediano plazo se plantea, la gestión de residuos universitarios, el manual de uso universitario, el transporte, los usos de espacios verdes y la planificación estratégica de crecimiento.

A largo plazo la adecuación a una realidad dinámica universitaria.

Desde hace tiempo las sociedades latinoamericanas están reclamando más intensamente actitudes éticas. Sociedades civiles cada vez más movilizadas y participativas presionan por la erradicación total de la corrupción, la transparencia y el control social de la gestión. Se está exigiendo que la discusión sobre los temas que afectan a las sociedades incluyan diversos planos, por lo tanto no podemos permitirnos seguir tratándonos como algo sin vida y que solo damos y percibimos dinero por el dinero mismo.
En este marco social, una incógnita es la promoción de la solidaridad y la asunción de la idea de que debemos ser responsables los unos por los otros y todos con el medio.
Las Universidades no son ajenas a esta situación, por ello se evidencia que muchas comienzan a gestionar, enseñar e investigar más sobre ética, prevención, calidad y desarrollo sustentable, entre otros temas. En este sentido en la UNLP la Agenda UNLP 21 pasa e a ser el principio de la sustentabilidad universitaria, por lo que persigue integrar los tres ejes (Investigación, formación, extensión) con un entorno y capital natural duradero para lograr un equilibrio sustentable que se traduzca en una mejora de la calidad de vida. La sustentabilidad de la UNLP es el resultado del equilibrio entre sustentabilidad ambiental, sustentabilidad social, sustentabilidad cultural y sustentabilidad política.
En relación con la sustentabilidad ambiental se manifiesta la dependencia de las funciones de nuestro entorno, el cual provee de recursos, asimila residuos y desechos y proporciona servicios ambientales (agua, clima, aire depurado, alimentos, fijación de CO2, esparcimiento, etc.)
La sustentabilidad social permite la reducción de la pobreza y de las desigualdades, promoviendo la justicia y la equidad a través del acceso a la educación superior, la investigación y la extensión, persiguiendo la satisfacción plena de las necesidades de la generación presente y garantizando que las generaciones futuras puedan también satisfacer las suyas.
 En relación con la sustentabilidad cultural,  la Universidad conserva el sistema de valores, prácticas y símbolos que le otorgan identidad.
Finalmente la sustentabilidad política profundiza las relaciones democráticas, los principios éticos y garantiza la participación de todos en la toma de decisiones públicas.
Es de destacar que a la UNLP como Universidad Reformista no le es ajena la adaptación y promoción de sistemas de Gestión que sirvan de modelo a las sociedades, en este caso la Universidad Sustentable.
Este Sistema de Gestión está orientado a la totalidad de actores: autoridades, estudiantes, docentes, no docentes y la sociedad en general.
Multidisciplinarmente y desde diferentes tipos de actividades y responsabilidades se puede  participar y contribuir a la consolidación de esta iniciativa.
La Universidad Sustentable se concreta a partir de un conjunto de estrategias y acciones planificadas como las propias a este trabajo, entre los diferentes actores y áreas de gestión, a implementarse en el corto, mediano y largo plazo.
La Agenda UNLP 21, entonces, pone en marcha un Plan de Acción para conseguir aplicar el desarrollo sustentable a su entorno humano, ya que ella debe constituirse como ejemplo de la sustentabilidad en tanto las concepciones mencionadas.
El aumento de conocimientos y experiencias que están surgiendo en dicha Agenda deja ver las dificultades y ventajas del proceso proyectual, así como de su desarrollo y utilización como instrumentos de participación en la mejora de la gestión ambiental de la Universidad.
De las Casas de Altos Estudios que han decidido intervenir en ésta problemática, tanto en la región como en Iberoamérica y en Europa, se han obtenido valiosas experiencias y con ellas en este último año se ha logrado gestionar una importante cantidad de convenios y acciones que permiten un crecimiento participativo por demás valioso.
Este trabajo implementó en la Agenda UNLP 21 un desarrollo importante, enfocando principalmente en la mejora de la calidad educativa a partir de acciones concretas.
De acuerdo a lo expresado hasta aquí, es loable reflexionar, teniendo en cuenta que la enseñanza superior implica una gran respondibilidad, no basta con tener el conocimiento sino que es imprescindible adecuarse al entorno en que se va a desarrollar el mismo, donde los principios citados y los objetivos expresados en esta propuesta se ven desarrollados.
La educación es la base mínima, el punto de partida para cualquier proyecto de nación por ello ha reflexionado F. Savater[1]: “…el destino de un país pasa, en buena medida, por las aulas, (...) la convivencia democrática se defiende o se pierde en las escuelas”.
 

[1] F Savater, “El Valor de Educar”. Referencia 1

Metodología: 
Este trabajo comenzó una gran parte del cambio hacia la sustentabilidad, ya que, con el diagnóstico de sustentabilidad se permitió lateralizar[1] condicionantes que pudieron definir la modelización y planificación de acciones proyectuales.
Estas acciones se desarrollaron en torno a cuatro tópicos principales, el diseño ambientalmente pasivo, al empleo racional del agua, al empleo racional de energía eléctrica, sustituyendo el actual sistema eléctrico por sistemas alternativos, así como el empleo racional de gas natural, también considerando en este último la sustitución por sistemas mixtos de calefacción. 
El Universo de estudio que se ha considerado en este trabajo fue comprendido por las áreas del GRUPO BOSQUE ESTE (GBE) y el GRUPO BOSQUE OESTE (GBO).
La razón principal de la elección del objeto problema se basa en que estos Grupos o Campus Universitarios se caracterizan por estar nucleados en dos sectores concentrados en la Ciudad de La Plata, desestimando el Grupo Urbano Centro por la dispersión que éste tiene en medio del tejido urbano de la ciudad y por tanto su diagnóstico no podrá ser lateralizable[2] al Grupo Bosque Norte como modelo proyectual de aplicación.
Por lo tanto, las Unidades de análisis tenidas en cuenta en la investigación fueron variadas pero signadas por el denominador común determinado por la huella energética.
Este trabajo infiere en aspectos que van desde el análisis pormenorizado de datos, hasta los aspectos de confort y aceptación del hombre al medio existente y proyectado.
Como resultado parcial en el proceso proyectual que se viene desarrollando, se está observando un importante aporte a las  componentes morfo generadoras del campus Grupo Bosque Norte (GBN), atendiendo  a que este trabajo se desarrolla en tiempo real y los aportes al proyecto se ven enriquecidos desde la génesis de las ideas y no como un factor adicional al proyecto.
En esta última apreciación subyace principalmente el concepto de complejidad proyectual por sobre el de sumatoria programática.
 

[1] Concepto de traslación y comprensión sistémica del Pensamiento Lateral. Referencia 2

[2] Ídem 2 Referencia 3

Resultados: 
A la fecha se está entrando en el proceso licitatorio de los servicios comunes del predio, así como del tendido de redes y trabajos previos de fundaciones y estructuras principales, al mismo tiempo que se avanza con la confección del pliego prelicitarorio de otros sectores junto a la definición de anteproyecto avanzado de los edificios y dependencias menores.
En pocas ocasiones surge la oportunidad de aportar significativamente a la creación de un hito arquitectónico de semejante magnitud para la Universidad y la región.
De este concepto se desprende como logro el alto compromiso que ha asumido el equipo de trabajo.
Desde los primeros bocetos al estado actual del proyecto, ha habido un cambio sustancial en complejidades, abordajes, desafíos y planteos, es por ello que mantener este cambio se transforma en el horizonte diario.
A mediano plazo, como tópicos a desarrollar luego de la materialización del Campus, se destacan: la gestión integral de residuos universitarios, el manual de uso de edificios universitarios, el transporte, los usos de espacios verdes y la planificación estratégica de crecimiento.
A largo plazo el desafío se enfocará seguramente en la adecuación constante del campus a una realidad dinámica propia de los avatares universitarios.

Discusión de resultados: 

Como se expresó en el resumen, el principio de sustentabilidad universitaria persigue integrar acciones con un entorno y capital natural duradero para lograr un equilibrio sustentable que se traduzca en una mejora de la calidad de vida. Por tanto se debe reafirmar que la sustentabilidad de la UNLP será resultado del equilibrio entre sustentabilidad ambiental, sustentabilidad social, sustentabilidad cultural y sustentabilidad política.-

Acciones como ésta deben convertirse en los instrumentos que permitirán la evolución de la Universidad hacia un equilibrio que debe ser en cada momento el óptimo, por lo que no se busca un equilibrio estático sino dinámico que persiga la mejora continua de la calidad de la educación, esta mejora en todo momento debe estar planificada para poder afrontar los retos propios del dinamismo universitario en pos de la participación en la mejora de la gestión ambiental de la Universidad.

Cabe aclarar que la UNLP tiene algunas características particulares, dado que es una Universidad Pública, Gratuita y Cogobernada por todos los claustros que la conforman, Docentes, No docentes, Estudiantes y Graduados.

En cuanto a su disposición física se puede decir como característica que esta ubicada en la región capital de la Provincia de Buenos Aires, entre las ciudades de La Plata, Berisso y Ensenada en sus cuatro áreas, Campus Grupo Bosque Este, Campus Grupo Bosque Oeste, Grupo Urbano Centro y en estado de proyecto  Campus Grupo Bosque Norte.

En el desarrollo del presente trabajo se incorporaron imágenes que muestran el contexto analizado en la etapa de diagnostico.

En este trabajo se logró obtener sistémicamente un diagnostico de sustentabilidad, y como tal, el principal instrumento es la huella ecológica[1] de dos campus, tanto Grupo Bosque Este (GBE), como Grupo Bosque Oeste (GBO).

Esta huella permitió diagnosticar los aspectos implícitos en ella, focalizando principalmente en el consumo energético.

Cabe aclarar que los instrumentos complementarios a este diagnostico son de índole físico ya que todos los factores de uso, implantación, ubicación, etc., hacen al aporte esencial de los lineamientos de planificación.

Obtenido este diagnostico en los campus existentes, se modelizaron las acciones de optimización y sustitución de recursos no renovables en los edificios universitarios para el Grupo Bosque Norte (GBN), actualmente en etapa de proyecto avanzado.

Estas acciones modélicas, en esta instancia de la investigación y del proyecto propenden entre otras, a jerarquizar:

  1. Diseños arquitectónicos integrales que optimizan el uso de energía para lograr un óptimo confort termo higrométrico.
  2. Empleo racional del agua.
  3. Empleo racional de energía eléctrica y sustitución del actual sistema por sistemas alternativos.
  4. Empleo racional de gas natural para calefacción y sustitución por sistemas mixtos y/o alternativos.

Y a futuro la implementación de un manual de uso del área en general y de cada edificio en particular, gestión integral de residuos Universitarios, así como la evolución a una integración de sistemas de gestión sobre Prevención, Calidad y Medio Ambiente, pero todo esto merecerá ser un capitulo posterior a éste, y con una esencial participación de los usuarios.

La importancia de las acciones de esta primera etapa (diseño y energía) marcará una diferencia sustancial en la calidad de vida de los destinatarios del campus (GBN) y fundamentalmente, en la sustentabilidad del mismo, destacando que como tal la UNLP es de carácter pública y gratuita.

En este sentido el desarrollo de la infraestructura fundamentalmente debe ser del menor costo posible y con el mayor impacto en términos del fin social al que se remite.

La durabilidad y sustentabilidad en el tiempo son aspectos cruciales para el mejor desempeño de los edificios universitarios durante su vida útil.

El Campus Sustentable, como espacio contenedor y articulador de actividades académicas de diferente índole, formación, investigación, extensión, entre otras, configura el nuevo escenario en la región, donde se pondrán en práctica los paradigmas del desarrollo sustentable.-

CAPITULO i

CONTEXTO DE LA PROPUESTA, LA AGENDA UNLP 21

DEFINICIÓN

La Agenda UNLP 21 es un documento muy reciente y realizado en el marco del Plan Estratégico de la Universidad Nacional de La Plata, este documento está basado en la integración con criterios sustentables de las políticas ambientales, académicas, investigativas y de extensión, y que se debe consolidar a partir de la participación y toma de decisiones consensuadas entre los representantes de cada uno de los claustros universitarios como miembros del cogobierno de la UNLP.-

ORIGEN

Este instrumento de gestión, de carácter no vinculante, surge del “Programa Global para el Desarrollo Sustentable en el siglo XXI", enmarcado dentro de la “Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable", celebrada en Río de Janeiro en Junio de 1992.

Dicho Programa, también denominado Programa 21, sienta las bases para desarrollar una política ambiental global y mundial de forma estructurada, programada y cuyo desarrollo sea iniciado y promovido por las entidades locales y/o regionales.

En el capítulo 28 del Programa 21 se hace un llamamiento a las autoridades locales para que elaboren una Agenda 21.

El principio de responsabilidad compartida y colaboración es básico para la implantación de estrategias de Desarrollo Sustentable, por lo que se insta a las autoridades locales a la búsqueda de consenso y a iniciar un diálogo con sus ciudadanos, organizaciones cívicas, empresariales e industriales para aprobar la Agenda Local 21. (Ver apéndice I)

FUNDAMENTO

El fundamento teórico del proceso de la Agenda UNLP 21, como se dijo precedentemente, es el principio de la sustentabilidad universitaria, por lo que persigue integrar los tres ejes (Investigación, formación y extensión) con un entorno y capital natural duradero para lograr un equilibrio sustentable que se traduzca en una mejora de la calidad de vida.

OBJETIVOS DE LA AGENDA UNLP 21
  • Conocimiento de la realidad Universitaria, tras el estudio de las variables ambientales, sociales, culturales y políticas que la integran, para conocer los problemas reales y asegurar el éxito de la gestión.
  • La mejora de la gestión universitaria ambiental, tras la aplicación de las recomendaciones derivadas del análisis del Diagnóstico Integral.
  • Definición del modelo de futuro más adecuado para la Universidad y su comunidad: estudiantes, docentes, investigadores y no docentes.
  • Consecución práctica de dicho modelo de futuro a través de la definición, implantación y puesta en marcha de los Programas de Actuación que conforman el Plan de Acción UNLP. Mejora continua de la gestión universitaria.

ELEMENTOS POSITIVOS

Al ser la autoridad universitaria la promotora del proceso de Agenda UNLP 21, se pueden destacar los siguientes elementos positivos:

  • El compromiso político
  • Definición de políticas integrales

Las políticas sectoriales de las facultades e institutos de la UNLP deberán adoptar una perspectiva más amplia cuyo objetivo común sea la sustentabilidad en un todo de acuerdo al marco universitario.

  • Desarrollo de líneas estratégicas específicas

Tras el diagnóstico, que permite conocer las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades de la UNLP, se definirán las líneas de actuaciones concretas y específicas (VER PLAN DE ACCIÓN).

  • Intensificación de las relaciones interuniversitarias y con la comunidad de la región capital a la que pertenece la UNLP.

Es positivo disponer de mecanismos que permitan el intercambio de experiencias e información entre universidades nacionales y fundamentalmente los municipios de la región, de manera que se consiga el mayor éxito y beneficio del proceso de Agenda UNLP 21 y de otras agendas locales.

  • Fortalecimiento de la participación y la implicación de comunidad universitaria.

La participación activa de la comunidad universitaria y su implicación en el proceso, mediante diferentes sistemas de comunicación, supone un gran esfuerzo fundamental y esencial por parte de la Presidencia y el cogobierno de la UNLP, esfuerzo que se ve recompensado por una mayor calidad de los resultados y una mayor garantía de los mismos.

VENTAJAS DE LA PARTICIPACIÓN UNIVERSITARIA

La participación de la comunidad universitaria presenta las siguientes ventajas:

Incorporación de la opinión de la comunidad en la elaboración de los diagnósticos municipales y en la definición de las líneas estratégicas de actuación.

Motivación en la ejecución de las Propuestas de Actuación concretas y en el posterior seguimiento y control de los resultados obtenidos.

En general, la participación de la comunidad fundamentalmente universitaria en los procesos políticos de decisión es un elemento de mejora, legitimación y garantía de las actuaciones públicas.

PROCESO ABIERTO Y CREATIVO LOCAL

El carácter abierto del proceso y su creatividad

Aunque existe una metodología básica de cumplimiento generalizado de la Agenda UNLP 21, en función de la realidad universitaria, la UNLP define el grado de implicación de la participación y de sus necesidades y recursos técnicos, operativos y financieros; en definitiva, su propia estrategia.

Algunos aspectos esenciales en el proceso de elaboración de la Agenda UNLP 21 son:

  • Conocer y evaluar la realidad sistémicamente.
  • Definir los Objetivos y Líneas Estratégicas de Actuación sobre los que se asiente el futuro de la agenda.
  • Elaborar un Plan Estructural que integre las acciones a implantar en el tiempo según su prioridad.
  • Evaluar el desarrollo de la Agenda UNLP 21 a través de las acciones y efectos en la sociedad como destinatario principal.

ALCANCE DE LA AGENDA UNLP 21

La Agenda UNLP 21 tiene un alcance abierto, la UNLP en función de sus recursos y factores limitantes definirá el ritmo de implantación de las acciones de la  Agenda.

Una de las principales conclusiones de la Tercera Conferencia de Ciudades Europeas Sustentables, defiende que es recomendable que el alcance del proceso hacia la Sustentabilidad no se debe limitar únicamente al análisis de los aspectos ambientales, ya que esto dificultaría su integración y consideración en la política y la gestión.

Por lo tanto, el alcance estará definido por el horizonte que se fije a corto, mediano, largo plazo y por su puesto al mantenimiento de lo logrado, sometiéndose a transformaciones propias del sistema a lo largo del tiempo.

CAPITULO II

DIAGNOSTICO INTEGRAL, UNIVERSIDAD SUSTENTABLE Y HUELLA ECOLÓGICA. aplicación A LA UNLP

INTRODUCCIÓN

La Conferencia de Río de Janeiro en 1992, supuso el afianzamiento del desarrollo sustentable como concepto a partir del cual iban a girar las políticas ambientales en diferentes ámbitos. Para poner en práctica los principios del desarrollo sustentable se elaboró un programa de acción, llamado Agenda 21, que, en su capítulo 28, hacía un llamamiento a las autoridades locales para que llevasen a cabo iniciativas en sus marcos de intervención: "la participación y cooperación de las autoridades locales constituirán un factor determinante para el logro de los objetivos del Programa. Las autoridades locales se ocupan de la creación, el funcionamiento y el mantenimiento de la infraestructura económica, social y ecológica, supervisan los procesos de planificación, establecen las políticas y reglamentaciones ecológicas locales y contribuyen a la ejecución de las políticas ambientales en los planos nacional y subnacional [...] desempeñan una función importantísima en la educación y movilización del público en pro del desarrollo sustentable." (Ver Apéndice I)

El paradigma económico que, desde la Revolución Industrial, ha marcado las pautas en la desigual relación hombre-biosfera comenzó a evidenciar fisuras en las décadas pasadas. Éstas se manifestaron en una desarticulación indudable de los sistemas ecológicos y socioeconómicos, con funcionamientos totalmente desacompasados en el tiempo y el espacio. Así es que en la década de los ochenta surgió un término que trataba de equilibrar de nuevo las debilitadas relaciones hombre-medio natural: el Desarrollo Sustentable (DS).

Este concepto se ha convertido, desde entonces, en un término capaz de unir las posturas más enfrentadas en torno a su halo de ambigüedad y se ha situado en el centro de la mayor parte de las esferas de actuación política.

La universidad, como institución generadora de formación y creadora de opinión, tiene una importante responsabilidad ambiental, por lo que no podía ser ajena a este llamamiento. La Universidad Nacional de La Plata, a partir del año 2008 es integrante de la “Red Iberoamericana de medio Ambiente”  quien junto a la Universidad Nacional del Litoral, La Universidad de Santa Catarina (Brasil), La Universidad de Costa Rica (Costa Rica) y La Universidad Autónoma de Madrid (España), entre otras se comprometió a implantar la “Gestión del Medio Ambiente” tratando de vincular todas las actuaciones en materia ambiental dentro de su campo de acción. Esto implicaba incidir en dos vertientes muy concretas: por un lado actuar como medio difusor de conocimientos acerca de la problemática del medio ambiente a nivel global y, por otro, aportar soluciones a los impactos ambientales locales, derivados de la propia actividad universitaria en los Grupo Bosque Este,  Grupo Bosque Oeste y Grupo Urbano Centro  y ahora el Grupo Bosque Norte

Para coordinar la gestión ambiental y lograr la consecución de objetivos en estas dos vertientes, se creó el área pertinente a efectos de responder a ambas necesidades mediante la participación de la comunidad universitaria y el control de la calidad ambiental de los campus.

La creación de dicha área, supone indudablemente un gran avance en el camino hacia políticas de sustentabilidad ambiental en el ámbito de la UNLP. Sin embargo, para avanzar en este compromiso de forma contundente es necesaria la instrumentación de acciones que consoliden la Agenda UNLP 21, que tiene como fin último la sustentabilidad del sistema en todos los ámbitos.

El primer paso para la consecución de este proceso es la detección de los principales problemas desde la perspectiva del desarrollo sustentable aplicados a nuestro marco de referencia concreto, para lo que se hace necesaria una primera fase de diagnosis ambiental sustentable. Es en este punto es donde cobra especial importancia la definición de un sistema de indicadores de sustentabilidad específico para la UNLP, puesto que suponen una herramienta primordial para el diagnóstico y detección de problemas, así como un instrumento de comparación y evaluación de las situaciones a lo largo del tiempo.

Su importancia queda también reflejada en el capítulo 40 del Programa 21: “Información para la adopción de decisiones:”Es preciso elaborar indicadores del desarrollo sustentable que sirvan de base sólida para adoptar decisiones en todos los niveles y que contribuyan a una sustentabilidad auto regulada de los sistemas integrados del medio ambiente y el desarrollo".

Por ello, entre las acciones que desde el actual Plan Estratégico de la UNLP se pretenden realizar para convertir el campus Grupo Bosque Norte en un centro de referencia en gestión ambiental, se encuentra la ejecución de acciones de la AGENDA 21 DE LA UNLP.

El presente proyecto ha tratado de conseguir, por un lado un acercamiento global a las posibilidades de la aplicación operativa de dicho término, ofreciendo una visión panorámica del marco histórico y teórico de estos indicadores, pero, ante todo, de responder a la necesidad de una perspectiva de implementación local para su uso adecuado.

UNIVERSIDAD SUSTENTABLE

PRIMERA CUESTIÓN: DESARROLLO SUSTENTABLE Y UNIVERSIDAD

Para abordar el tema de Universidades Sustentables resulta necesario caracterizar, inicialmente, la noción de Desarrollo Sustentable (DS), así como el modo en que éste debiera confluir en la calidad del saber universitario, proyectado a la sociedad desde sus principales problemáticas: económicas, sociales, ambientales, etc.

Pese a la variedad de interpretaciones de este concepto en la literatura y en el discurso político, la mayoría de las concepciones respecto del DS representan en verdad variaciones acerca de la definición sugerida por la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable presidida por la primera Ministra de Noruega, Gro Brutland (1987): “El Desarrollo Sustentable es aquel que satisface las necesidades de las generaciones presentes, sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”.

De la definición misma del DS y de los fines propios de la Institución Universitaria, es posible deducir que hay fuertes proximidades entre los postulados del paradigma del DS y lo que hoy la institución universitaria debería conocer, analizar y debatir, en sus tres campos fundamentales de actuación: la Investigación (entendida como reflexión crítica y metodológica acerca de conocimientos y métodos vinculados a diferentes saberes), la Formación (concebida como un proceso de capacitación en conocimientos y métodos en diferentes niveles y campos de aprendizaje), y la Extensión (comprendida como la transferencia de la Investigación y la Formación a múltiples sectores de la comunidad). Resulta necesario establecer, entonces, de qué modo es posible vincular esos tres ejes (Investigación, Formación y Extensión) con cada una de las dimensiones que caracterizan para Guimarães[2] el nuevo “estilo de desarrollo” que propone el DS:

  1. Que sea ambientalmente sustentable en el acceso y uso de los recursos naturales y en la preservación de la biodiversidad del planeta.

 

  1. Que sea socialmente sustentable en la reducción de la pobreza y de las desigualdades sociales y que promueva la justicia y la equidad.

 

  1. Que sea culturalmente sustentable  en la conservación del sistema de valores, prácticas y símbolos de la identidad.

 

  1. Que sea políticamente sustentable al profundizar la democracia y garantizar la participación de todos en la toma de decisiones públicas.

 

A partir de una adecuada orientación de programas de desarrollo de los tres ejes mencionados, resultará posible lograr y consolidar nuevos ejes de articulación Sociedad – Universidad, acordes con los “estilos de desarrollo” que propone Guimarães[3] y que apunten, “a una nueva ética del desarrollo, en la que los objetivos económicos del progreso estén subordinados a los del funcionamiento de los sistemas naturales y a los criterios de respeto a la dignidad humana y de mejora de la calidad de vida de las personas.”

SEGUNDA CUESTIÓN: ANTECEDENTES

               Como antecedentes de la Universidad Sustentable se señalan experiencias locales, nacionales e internacionales, algunas realizadas y otras en curso de ejecución.

En el caso de Universidades Nacionales, se considera la Red Universitaria de Intercambio y Cooperación para el Desarrollo Sustentable, de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, actuando como punto focal de la Red la Formación Ambiental para América Latina y el Caribe del Programa PNUMA (Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente)

En el contexto latinoamericano, se tiene en cuenta la reciente realización de la Conferencia Internacional de Monterrey, México, en Junio de 2004, sobre el tema: Gestión Ambiental para Universidades Sustentables (Environmental Management for Sustentable Universities - EMSU). Previo a esta Conferencia Internacional, se realizó la Pre-conferencia: Latin American Online Toolkit, en la misma Universidad.

El Programa PNUMA alienta la creación de Maestrías y cursos de Formación de Postgrado en América Latina, a través de su sede central en México. En tal sentido ha venido realizando en forma continua eventos jornadas para impulsar la formación ambiental en las Universidades de la Región.

En el caso de Universidades Europeas, se consideran los programas coordinados por UNESCO, posteriores a la Cumbre de Río en 1992, y el Inventario de la Educación para el Desarrollo Sustentable elaborado como base para la Cumbre Mundial de Johannesburgo en 2002, así como la importante labor que realiza la Asociación Europea de Universidades (EUA), actualmente European University Association (EUA) que trabaja desde 1994 en la integración del DS en las Universidades en el marco del Programa COPERNICUS (Cooperation Programme in Europe for Research on Nature and Industries through Coordinates University Studies - The University Charter for Sustainable Development). Los objetivos del Programa Copernicus, coinciden plenamente con los propósitos del Programa UNSUS, y se enuncian a continuación:

  • Implementar la perspectiva de la sustentabilidad en todo el sistema universitario.
  • Estimular y coordinar proyectos de investigación interdisciplinaria.
  • Acercar los resultados de las investigaciones a tomadores de decisiones en el área de la economía y la política.
  • Acercar a las Universidades a otros sectores de la sociedad.

La Unión Europea ha reconocido como modelo en 1996, el Desarrollo Sustentable, con la firma del contrato de Ámsterdam. En ese mismo año, El Consejo de Ministros de Educación de la UE declara al DS como una exigencia para los establecimientos de educación y capacitación de la Comunidad Europea. Un primer intento por trasladar la discusión sobre sustentabilidad al nivel de las universidades lo ha emprendido también la Conferencia Europea de Rectores Universitarios (CRE).desde el año 1994

En USA existen igualmente importantes redes que nuclean a grupos de Universidades norteamericanas en la temática del Desarrollo Sustentable. Tal es el caso de la Universidad de Pittsburgh,-.

Se señala por su importancia la declaración de Kyoto de 1993 citada en una publicación de Tarah Wright[4] donde dice que:  “La declaración de Kyoto fue el resultado del encuentro de 90 líderes de universidades internacionales congregados para la Novena Asociación Internacional de universidades en mesa redonda en 1990, y estuvo estrechamente ligada a la Agenda 21 y la Comisión de las Naciones Unidas en Medioambiente y Desarrollo de Río de Janeiro. La mayor contribución de la Declaración de Kyoto a nuestra discusión corriente de marcos para la sustentabilidad fue una llamada por una más clara visión sobre cómo alcanzar la sustentabilidad entre las universidades. La Declaración de Kyoto reclamó que la comunidad universitaria internacional debe crear un plan de acción específico en función de perseguir el objetivo de la sustentabilidad. La Declaración de Kyoto, incluso acentuó la obligación ética de las universidades con el medioambiente y con los principios del desarrollo sustentable.”

En dicho artículo, Wright expone un Modelo de cuadro que resultaría de gran utilidad para una evaluación de Universidades en América Latina, comparativamente con los ejemplos ya estudiados.

A través de la situación descripta precedentemente en diferentes contextos y regiones, se observa que la temática de la Sustentabilidad en las Universidades, ha sido abordada a través de iniciativas que convocan en la mayoría de los casos a conjuntos de Universidades, y que cuentan con la legitimidad de las máximas autoridades, tanto a nivel de las casas de estudios como de los Gobiernos.

 

TERCERA CUESTIÓN: ESTRATEGIAS Y OBJETIVOS

La US está orientada a la totalidad de actores: autoridades, estudiantes, docentes, no docentes de todas las disciplinas, quienes desde diferentes tipos de actividades, responsabilidades y posibilidades, pueden  participar y contribuir a su consolidación.

 La US se concretará a partir de un conjunto de  estrategias concertadas  entre los diferentes actores y áreas de gestión, a implementarse en el corto, mediano y largo plazo. Estas estrategias se  sistematizan  del siguiente modo:

a) Caracterización de problemáticas que afectan a la vida universitaria. Se tienen en cuenta cuestiones que incluyen aspectos sociales, económicos y ambientales, que requieren propuestas de resolución desde la perspectiva del DS.

b) Abordaje de estas problemáticas a través de tareas de  Investigación, Extensión y Formación (IEF), como ejes principales del accionar universitario, que se concretarán del siguiente modo:

1. Como  procesos investigativos que incluyen la reflexión crítica y metodológica acerca de los paradigmas del DS y su  transferencia para la resolución de problemas.

2. Como procesos formativos: pertinentes a los distintos saberes, que  introducen de un modo transversal conocimientos, métodos, y estrategias de resolución de las problemáticas, en el contexto del DS.

3. Como procesos  de extensión que faciliten la incorporación de las teorías y prácticas del DS en otros sectores de la comunidad: productivos, educativos, de gobierno, etc.

c) Articulación  y convergencia de las áreas operativas de la UNLP: facultades, escuelas, áreas de gestión administrativa, etc., con las tareas de Investigación, Formación y Extensión. Se considera necesaria  la vinculación permanente entre áreas operativas, las tareas y resultados de  las IEF para una adecuada resolución de las problemáticas desde la perspectiva del DS. 

La implementación de esto  se concretará  a través de las experiencias y los resultados que se logren en cada una de las diferentes áreas de la organización universitaria. 

A los fines de una mayor operatividad, las actividades se concretarán  a través de “Unidades Experimentales”, cuyo diseño e implementación se adaptará a las Unidades Académicas y de Gestión. El diseño de estas unidades será el resultado del consenso y  de la  interacción entre representantes de cada claustro.

Durante la marcha de la Agenda se compatibilizarán los momentos del accionar propio de cada área de la Universidad. 

CUARTA CUESTIÓN: CAMPUS SUSTENTABLE

El concepto de Campus Sustentable (CS) es susceptible de múltiple interpretaciones por parte de diferentes especialidades, puede transformarse en una realidad difusa e inasible, que comparte ciertas ambigüedades con el concepto mismo de Sustentabilidad, analizado precedentemente, por ello exige algunas clarificaciones.

En una primera aproximación arquitectónico-urbanística, el concepto de CS, de origen anglosajón, constituye un tipo urbano especializado y perfectamente delimitado, que conserva cierta independencia de la ciudad donde se implanta, si bien participa indivisiblemente de la dinámica urbana por superposición de sus respectivas trazas e inserción en el medio. Se establecen, de esta manera, imbricaciones funcionales, simbólicas, sociales, culturales y económicas entre los espacios de la vida universitaria y los sectores urbanos donde se asienta.

El Campus Sustentable, como espacio contenedor y articulador de actividades académicas de diferente índole, formación, investigación, extensión, deberá configurar entonces el nuevo escenario, inserto activamente en la ciudad, donde se pongan en práctica los paradigmas del DS y donde se ensayen y se promuevan, a modo de laboratorio, los nuevos “estilos de desarrollo” que propone Guimarães[5], como experiencias concretas de sustentabilidad. En este accionar de la Universidad para afuera, en esta interacción Campus Universitario-Ciudad resultará posible a la institución universitaria participar activamente en los procesos de desarrollo de la sociedad y contribuir a modelar una visión más sustentable de la misma.

Acordando con Marc Gossé[6], “el desarrollo es hoy reconocido como un proceso voluntario o consciente de transformación material e inmaterial universal, global y local a la vez, realizado por sociedades, comunidades o personas, que debe ser durable, es decir sostenible y que pueda ser apropiable por ellas y susceptible de ser transmitido a las generaciones futuras, preservando las riquezas (no renovables sobre todo) naturales y culturales, en toda su diversidad.”

Acerca de esta idea de experimentación que es posible adjudicar al CS, resultan interesantes como ejemplos el caso del Politécnico de la Universidad de Milán y el de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. En ambos casos, aunque con diferencias, se plantea el Campus Universitario como un “laboratorio comunitario” para diseñar y promover soluciones sustentables, trabajando como una comunidad para la cual es válido diseñar conceptos avanzados de sustentabilidad. El campus es de hecho una comunidad restringida y puede ser como un laboratorio comunitario donde resulta más fácil estudiar, introducir y probar proyectos pilotos avanzados en términos tecnológicos, organizacionales, culturales y ambientales.

La importancia de la relación Campus Universitario-Ciudad en el caso particular de la Plata, Argentina es particularmente relevante. La Universidad Nacional de La Plata está integrada por 120.000 personas, entre estudiantes, docentes y no docentes, lo que equivale a la población de una ciudad mediana inserta en una ciudad de 1 millón trescientos mil habitantes.

Comprender en su dimensión espacial y socio-cultural la articulación entre esta Universidad y la ciudad de La Plata, así como sus alcances territoriales sobre Berisso y Ensenada, permitiendo tomar conciencia de la gravitación y formidable potencial  de desarrollo que constituye la UNLP en la ciudad, en la región y en la totalidad del país.

“La presencia de una Universidad en la Ciudad es ciertamente un factor general de desarrollo, pero más aún si las relaciones espaciales y arquitectónicas entre la Universidad y la Ciudad optimizan la calidad de la vida urbana tanto como la de la vida universitaria.”[7]

Frente al concepto de “enclave” tradicionalmente ligado a la idea de “campus universitario” (como si se trata de “una ciudad dentro de la ciudad”) cobra fuerza la idea de “entretejer” el ambiente físico y las prácticas del campus con la ciudad y el territorio, convirtiendo a aquél en inductor modélico de nuevas prácticas y maneras de organizar las relaciones entre sociedad y territorio.

 

QUINTA CUESTIÓN: INDICADORES DE DESARROLLO SUSTENTABLE

El concepto de desarrollo sustentable puede mostrarse, en gran medida, como un término ambiguo y discutible pero, ante todo, resulta difícil de evaluar.

Por ello, los indicadores de sustentabilidad se comenzaron a utilizar por parte de Naciones Unidas como un sistema de señales que permitiese estimar avances en el marco de este nuevo modelo de desarrollo. Se trataría de "`signos´ o’ indicios´ que pueden manifestar que algo es actualmente sensible, o que permiten suponer algo con fundamento"

Para lograr operativizarlo en medidas concretas, tangibles para el ciudadano y manejables para el gestor, se hace necesario desarrollar herramientas acordes con el grado de complejidad que caracteriza las interacciones entre los sistemas ecológico, sociológico, socioeconómico, cultural, político, etc. En ésta tarea, los indicadores económicos, sociales y ambientales tradicionales se han manifestado ineficaces, por lo que se ha hecho necesario desarrollar estos nuevos indicadores.

Los indicadores de sustentabilidad se plantean como instrumentos que nos permiten evaluar los avances hacia un nuevo paradigma de desarrollo. Así, fundamentalmente se ha venido tratando de diseñar marcos analíticos y modelos funcionales que incorporasen en sus estructuras organizativas este nuevo enfoque de sustentabilidad.

Nos encontramos, por tanto, frente a un ámbito en proceso de desarrollo conceptual, metodológico e instrumental, que deberá tender al establecimiento de una metodología única y versátil.

Muy lejos de este deseo, se ha comprobado que la diversidad de iniciativas es muy amplia, que su calidad resulta bastante heterogénea y que la falta de consenso es evidente. Las propuestas implementadas se encuentran muy influidas por la debilidad o fortaleza con la que se realice la aproximación al concepto desarrollo sustentable.

Los esfuerzos se han impulsado desde diferentes escalas y nivel de análisis y conforme descendemos hacia la escala local, las iniciativas se multiplican.

 

CAPITULO III

SISTEMA DE INDICADORES DE SUSTENTABILIDAD EN LA UNLP

 

Los indicadores son una herramienta fundamental de manejo de información para la sustentabilidad universitaria. Las principales funciones que pueden tener son la de brindar herramientas para diagnosticar la sustentabilidad, para realizar el seguimiento de nuestras actuaciones, para evaluar nuestros procesos de sustentabilidad universitaria o para comunicar nuestros resultados o sensibilizar a nuestra comunidad. Esto supone en buena medida que se utilizarán distintos indicadores para cada una de estas funciones.   

Es fundamental la medición de la necesidad del diagnóstico de sustentabilidad en las universidades y el seguimiento de sus planes de acción.

Dos funciones de los indicadores relacionados entre sí, se distinguen claramente hasta el punto de confirmar que los indicadores de diagnóstico pueden dar información sobre el seguimiento de las acciones pero no al contrario: los indicadores de seguimiento no nos medirán la sustentabilidad de nuestra universidad.

Para la medición de la sustentabilidad de las universidades, se estipula un listado de atributos y variables a contemplar de cara a organizar un completo sistema de indicadores, se recogen atributos principalmente ambientales (referidos a los consumos y efluentes de la propia actividad universitaria, a la planificación territorial e infraestructuras y a la movilidad); pero también relacionados con las características propias de la universidad: educativos (sensibilización, ambientalización curricular, comunicación), de investigación en sustentabilidad y compromiso social, político y económico.

Sin embargo, se reconoce el poco avance con las dimensiones económica, cultural, política y social de la sustentabilidad aunque se considera muy trabajado el ámbito ambiental de la sustentabilidad.

En relación a la utilidad de la huella ecológica por ser la UNLP la primera en el país en medir estos indicadores, no hay valor de referencia y comparativo con ninguna otra de las 40 universidades nacionales, es allí donde, a través de la Red Iberoamericana se solicitaron valores de referencia que están en este momento en proceso de  homologación y validación.

Como forma de mejorar los procesos de sustentabilidad de cada una de las universidades y de incorporar la sustentabilidad como un criterio más en la evaluación de la calidad universitaria, se reconocen como necesario desarrollar una evaluación de los procesos de sustentabilidad universitaria. Esta evaluación queda entendida como el proceso de recogida de información en función de una serie de criterios.

La evaluación ha de ser continua, realista, crítica, sistemática, relevante, que aporte conclusiones, participativa y participada. Se identifican como una primera lista tentativa de criterios los siguientes:

  • El compromiso individual y personal.
  • La participación.
  • La eficiencia.
  • La eficacia.
  • La transversalidad.
  • La interpretación de la sustentabilidad.
  • La coordinación.
  • La cooperación.
  • La repercusión.
  • La comunicación.
  • La consistencia.
  • La evaluación.
  • La coherencia.
  • La escala temporal.
  • La escala territorial.
  • La información.
  • La autonomía.
  • El aprendizaje.

Por otro lado, se deberá incorporar la ejecución metodológica de un informe de sustentabilidad que incorporase tanto indicadores ambientales como sociales, políticos y económicos. Estos indicadores deberán tomar como referencia  objetivos de sustentabilidad que deben formar parte del marco estratégico de la propia universidad. Realizar un informe de estas características supone haber recorrido un camino hacia la sustentabilidad que evolucione paulatinamente siguiendo una serie de etapas: una fase inicial, en la que el informe incluirá una recopilación de las actividades que se realizaron hasta el momento; una fase de implementación, en la que la memoria tendrá una metodología definida e incluirá una visión integrada de la sustentabilidad, identificando áreas de mejora y estrategias para abordarlas.

Durante esta fase se desarrollará la metodología para realizar la memoria de sustentabilidad integrada, es decir, que aborde no solamente aspectos ambientales sino también económicos y sociales; una tercera fase de madurez, en la que la memoria aborda ya los tres aspectos de la sustentabilidad: ambiental, económicos, políticos y sociales, fruto de la existencia de una estructura organizativa estable, de un compromiso por la sustentabilidad totalmente internalizado y de una transversalidad interna; incluirá el seguimiento regular y la revisión de los indicadores seleccionados y será necesario realizar la validación interna de la memoria que facilitará su consolidación; por último, una fase sistémico-exógena, caracterizada por el establecimiento de un diálogo con los grupos de interés externos.

Los impactos ambientales, económicos, políticos y sociales de la actividad universitaria estarán claramente identificados y, en lo posible, evaluados objetivamente de forma cuantitativa o cualitativa.

Las actuaciones que se desarrollen integrarán todos los impactos directos e indirectos.  La memoria que se elabore será, por lo tanto, mucho más completa y equilibrada. Será en esta fase cuando se valide externamente dicha memoria.

La memoria de sustentabilidad debe ser: objetiva, clara, relevante, regular, fiable precisa, integral y auditada; definiendo cada una de ellas y priorizándolas en cada una de las fases mencionadas anteriormente.

DISEÑO DE UN SISTEMA DE INDICADORES DE SUSTENTABILIDAD PARA LOS GRUPOS BOSQUE ESTE Y OESTE

Las etapas que se han establecido para elaborar el sistema de indicadores para la UNLP se muestran en la tabla 2. Como puede observarse en esta tabla  la elaboración del sistema de indicadores para la UNLP se ha basado, en un primer nivel, en un exhaustivo trabajo de búsqueda y recopilación de información en dos ámbitos: uno externo a la universidad (de carácter generalista y teórico sobre experiencias de indicadores y otro de trabajo de campo interno a la universidad, recopilación documental sobre la UNLP y consultas a miembros de la comunidad universitaria.

PROPUESTA INICIAL DE LOS PRINCIPALES INDICADORES EN LAS ÁREAS TEMÁTICAS PRINCIPALES

Esta fase ha permitido realizar la primera propuesta de 46 indicadores de sustentabilidad agrupados en 10 áreas temáticas, plasmados en la Tabla 1. Esta clasificación está basada en las experiencias modélicas de las universidades de Seattle (EEUU) y Merton (Gran Bretaña).

Tabla 1. Propuesta inicial de áreas temáticas e indicadores de sustentabilidad para la UNLP.

 

CRITERIOS DE SELECCIÓN DE INDICADORES

Los criterios de selección aplicados han sido extraídos de las clasificaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y del International Council for Local Enviromental Iniciatives (ICLEI).

 

Los dos criterios que han estado priorizados en el momento de la elección final han sido la disponibilidad y la validez  de la información, ya que se basan en los datos estadísticos de la propia UNLP

ESTRUCTURA DEL SISTEMA DE INDICADORES DE SUSTENTABILIDAD

Una vez definida la propuesta final sobre cual son los indicadores que se desarrollaran, es necesario organizarlos bajo un marco lógico en función de la su utilidad final, con el objetivo de facilitar una mejor cohesión, interpretación y comunicación del sistema de indicadores.

En este caso me he basado en el modelo SUSTAINABLE SEATTLE, con ciertas aportaciones de las experiencias de Merton, y del Forum Civic Barcelona Sustainable.

                                                

TENDENCIA DE LOS INDICADORES DE SUSTENTABILIDAD DE LA UNLP

 

En el lapso no mayor de dos años se deberá determinar en forma sintética la tendencia hacia la sustentabilidad de cada uno de los indicadores seleccionados y  desarrollados en este proyecto, según este criterio podemos clasificar nuestro sistema en tres categorías, para cada indicador: 

Ý    El sistema  tiende hacia a la sustentabilidad

ß    El sistema tiende hacia la insustentabilidad

Û  El indicador no da una tendencia definida sobre la sustentabilidad del sistema.

Así, los indicadores para la UNLP se podrán agrupar en:

  • Aquellos que tienden hacia la sustentabilidad
  • Aquellos que tienden  hacia la in sustentabilidad
  • Aquellos que no dan una tendencia definida sobre  la sustentabilidad del sistema

ELEMENTOS CLAVE DE LA APLICACIÓN DE INDICADORES DE SUSTENTABILIDAD EN LA UNLP

Los elementos a destacar del desarrollo de indicadores de sustentabilidad para la UNLP son las siguientes:

1°-  Su carácter más relevante es que no se trata de un estado permanente y inmutable sino que se ha de entender como un proceso dinámico y en continua transformación.

2° Los criterios utilizados en el proceso de selección de los indicadores se distinguen en primer lugar la disponibilidad de información y la validez de la misma; complementariamente a otros factores como la sensibilidad a cambios, la frecuencia, la facilidad de comparar los datos con otras universidades, la comprensibilidad y la eficiencia del indicador.

3° Los indicadores permiten dar una tendencia hacia la sustentabilidad en aspectos sectoriales, pero se detectan sus limitaciones en el momento de evaluar de forma global la sustentabilidad de la universidad, dado esto principalmente por su heterogeneidad de funciones

4° La necesidad de incorporar nuevos indicadores que abarquen otros ámbitos esenciales en la evaluación de la sustentabilidad se tendrá que considerar en  el futuro. Entre estos se citaran los que determinan el grado de urbanización, la huella ecológica, la investigación relacionada con la sustentabilidad, la percepción social sobre el modelo universitario, el sistema de ayudas al estudio, la masificación y la inserción laboral de los graduados.

5° La necesidad de desarrollar un índice de sustentabilidad universitaria  que integre a todos los indicadores para facilitar su compresión y la comparación de resultados con otras experiencias similares será uno de los retos a futuro en este campo.

Finalmente en el marco global del desarrollo sustentable será imprescindible, de forma paralela a la mejora de los indicadores la constitución de un Fórum u órgano consultivo formado por representantes de los diferentes sectores e intereses que conviven en la comunidad universitaria, para terminar de consolidar la acciones de la Agenda 21 Local en la UNLP.

 

CAPITULO IV

HUELLA ECOLÓGICA

Desde que en el año 1996 los investigadores Mathis Wackernagel y William Rees definieran el término Huella Ecológica[8], este índice se ha ido consolidando como uno de los más aplicados y, en palabras de reconocidos autores (Ernst Ulrich[9] o Norman Myers[10] por ejemplo), se ha convertido en la herramienta más útil para evaluar los avances en este terreno.

El concepto se fundamenta en dos simples hechos. En primer lugar, podemos medir la mayoría de los recursos que consumimos y los desechos que generamos. En segundo lugar, este consumo y generación de residuos se pueden traducir a las correspondientes áreas o territorios de los ecosistemas que cuentan con la capacidad de productividad biológica y de absorción de impactos humanos.

La idea de Huella Ecológica parte, realmente, de un término que aporta la ecología de poblaciones: la capacidad de carga.

La capacidad de carga se define como: "el máximo número de individuos de una especie concreta que es capaz de soportar de forma indefinida un hábitat específico sin alterar la productividad de éste".

Esta definición supone poblaciones aisladas y una eficiencia de uso de los recursos no variable a lo largo del tiempo lo que no se puede presuponer para el hombre, que es capaz de aumentar las capacidades de carga del medio desarrollando distintas posibilidades, como por ejemplo comerciales y tecnológicas. Por lo tanto, este concepto ecológico resultaba muy controvertido en su aplicación a la especie humana y algunos autores como R. Vitousek[11] lo consideraban irrelevante y difícil de aplicar.

Ante esta situación y en un intento por encontrar un método que recogiera los impactos de las poblaciones humanas, W. Rees, partiendo del concepto de capacidad de carga, lo formuló al revés, es decir, ¿cuál sería la superficie necesaria para mantener un número de individuos determinado?.

La idea, no era nueva, puesto que en el año 1967 Arvill había calculado que cada habitante de la Tierra necesitaba aproximadamente 1 Ha. para su mantenimiento, mientras que P. y A. Ehrlich en 1993 afirmaban que una ciudad de un millón de habitantes, según cálculos optimistas, necesitaba 1000 Km2 para captar la suficiente luz solar capaz de proporcionar a sus ciudadanos una dieta básicamente vegetariana.

La contribución de Rees y Wackernagel fue, por lo tanto, el establecimiento de una metodología muy específica de cálculo que permite la evaluación numérica y que convierte el concepto en un verdadero índice biofísico que expresa a nivel global el impacto de las actividades humanas en términos de superficies productivas de los ecosistemas.

Los autores lo definieron como "el área de territorio productivo o ecosistema acuático necesario para producir los recursos utilizados y para asimilar los residuos producidos por una población definida con un nivel de vida específico, donde sea que se encuentre esta área" y desarrollaron, a su vez, una metodología estándar, que permite la comparación. No obstante, los cálculos han debido ser adaptados, en muchos casos, a las realidades de cada área de estudio.

Aparte del concepto Huella Ecológica, los autores y posteriores desarrollos no han querido dejar totalmente de lado la ya mencionada capacidad de carga de los ecosistemas. A pesar de lo discutible de su definición, se han hecho diferentes aproximaciones al concepto. Mientras que algunos han creído conveniente seguir calculando esta capacidad de carga, entendiéndola como anteriormente se definía, otros autores han comenzado a hablar de espacios productivos disponibles o de biocapacidades de los ecosistemas. Se trata, en el fondo, de la misma idea que intenta servir para estimar el déficit o el superávit ecológico de una zona.

Así, si logramos definir la capacidad de carga o biocapacidad de una zona, seremos capaces de establecer si en dicho ámbito de estudio, en ese año concreto, existen los recursos naturales y ambientales reportados por los ecosistemas para mantener un grado de autonomía efectivo o si, por el contrario, es necesario "tomar prestados estos recursos de otras zonas del planeta".

 

HUELLA ECOLÓGICA (CO2) EN UNIVERSIDADES

La Huella Ecológica se definió, inicialmente, para establecer una medida de la sustentabilidad a nivel global. Sin embargo, ha quedado latente que la sustentabilidad se debe abordar desde diferentes perspectivas y que, ante todo, resultan fundamentales los niveles local y regional, por lo que los cálculos se han ido sucediendo para niveles de concreción cada vez mayores.

En este contexto, los cálculos de Huella Ecológica se han venido adaptando a las realidades locales y a las necesidades más específicas. De esta forma, su definición ha cobrado fuerza, por lo que se pretende llevarla a la práctica hasta donde los límites de su propia definición lo permitan. Por ello, algunas instituciones universitarias, al igual que sucede con otros indicadores del desarrollo sustentable, han creído conveniente su aplicación al marco concreto de sus políticas de actuación ambiental.

La mayor parte de las iniciativas han surgido en los campus de universidades norte americanas y países angloparlantes, en los que las metodologías empleadas son muy especiales y discutibles. Entre las norte americanas destacan la Universidad de Redlands en California, que ha realizado tres aproximaciones al cálculo de la Huella Ecológica desde tres perspectivas diferentes del concepto de sustentabilidad (fuerte, débil e ideal), y la Universidad de Texas que recorrió el mismo camino.

Otra de las iniciativas destacables se encuentra en Australia. Allí, el Centre For Global Sustainability ha comenzado un estudio piloto para aplicar estimaciones de Huella Ecológica a algunos campus universitarios. Así, se encuentra en desarrollo el cálculo para el Royal Melbourne Institute Of Technology (RMIT) y ya se ha establecido un análisis de impactos para la Universidad de Newcastle (Australia). En este estudio, elaborado por Kate Flint, se remarca lo apropiado de implementar también una Huella Ecológica universitaria, por las características informativas que posee en cualquier marco de actuación. En este caso se ha contado con una base estadística que ha permitido esa aproximación al cálculo.

En España, únicamente se tiene conocimiento de un cálculo de Huella en universidades, la Petjada ecologica de l´EUPM en la Universitat Politécnica de Catalunya, que ha empleado un procedimiento muy particular. Esto se debe a que su forma de entender el concepto de Huella Ecológica difiere del método tradicional y se ha adaptado en gran medida a la base estadística disponible.

 

HUELLA ECOLÓGICA (CO2) DE LA UNLP

Para la evaluación de la huella ecológica de la UNLP se tiene enfrente la problemática que presentan todos los estudios a nivel local: la limitación de datos. Se ha intentado solucionar este problema, como en otros casos, acomodándonos a la realidad de la situación estadística y a las posibilidades de estimación fundada y a un relevamiento (VER ANEXO IV) efectuado desde la Dirección de Higiene, Seguridad y Desarrollo Sustentable de la UNLP.

La solución ha sido realizar los cálculos que resulten asequibles, basados en la realidad estadística concreta de nuestra Universidad y empleando las ventajas que ofrece la metodología de la Huella Ecológica, es decir, los indicadores parciales.

Como se ha visto, para el cálculo definitivo de la Huella es necesario un cálculo de indicadores parciales por categorías de consumo, que conduzca al cálculo total. Éste será el recurso que se empleo, puesto que supone una ventaja que permite hacer actuar a cada uno de ellos como verdaderos indicadores de sustentabilidad, con una consistencia y grado de fiabilidad muy elevados.

No se puede calcular, por ejemplo la huella ecológica de la categoría de agricultura, ganadería o pesca, pero sí emplear la de transformaciones de energía primaria o la de ocupación directa del territorio.

Cabe mencionar que para el cálculo del consumo del C02 se han tomado datos y fórmulas emitidas desde la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, que se corresponden con la zona geográfica donde se halla ubicada la UNLP (ver Anexo I)

En el presente estudio se han tenido en cuenta tres indicadores parciales de categorías de consumo que se pueden aplicar, los interrelacionados con los territorios para la absorción de CO2 y las áreas directamente utilizadas.

 

HUELLA ECOLÓGICA EN LA UNLP

Se han establecido tres focos generadores de emisiones de CO2, directa o indirectamente relacionados con las actividades que se vienen desarrollando en el campus:

 

CONSUMOS EN EDIFICIOS

Total de emisiones debidas al consumo de energía en edificios grupos bosque este y grupo bosque oeste: 3.526,75 Tn de CO2 (ver Anexo II y IV)

 

MOVILIDAD

Total emisiones debidas al transporte: 16.519,04 Tn de CO2 (Ver anexo IV)

 

CONSUMOS DE PAPEL

Total de emisiones debidas a los residuos generados: 12.90 Tn de CO2

De las cuales 140.94 Tn corresponde a papel, es decir 10,11 Tn de CO2

Es necesario 14 árboles por Tn de papel, lo que nos indica que la UNLP debería plantar 1.974 árboles por año, sólo para compensar su consumo, ya que no se recicla en la actualidad.-

La superficie que ocupan actualmente los terrenos de los dos grupos es de 41.71 ha (23.13 ha GBE y 18.58 GBO)

 

CÁLCULO DE HUELLA ECOLÓGICA PER CÁPITA PARCIAL EN LA UNLP

Después de haber obtenido todos los datos anteriores de superficies, únicamente nos queda sumarlos para relacionarlos con la población usuaria.

Tenemos 41.71 Ha, con un tamaño poblacional de 47.114 personas en los grupos bosques este y oeste, con lo que resulta: 0,08 Ha. Per cápita.

Este dato se corresponde con un indicador sesgado y reduccionista, pues se comprueba de forma manifiesta, la falta de datos de otros consumos.

Para dar un paso más en las estimaciones y tras haber analizado varios estudios relativos a la Huella y de suelo consumido directamente (principalmente de España) éste supone del orden de la tercera parte en todos los casos estudiados. De esta forma, podríamos estimar la huella que origina cada usuario de la UNLP en su actividad diaria en el ámbito del Campus: 0,261 Ha. per cápita.

Como comprobamos, sigue resultando muy reducido comparado con los datos aportados por todos los estudios ya realizados en otras esferas. Esto se debe a que dicho dato hay que entenderlo como una más de las huellas que se generan a lo largo de nuestra actividad anual (estacionalidad del calendario docente, temporalidad de ritmos académicos, etc.).

Si lo comparamos con la superficie de la UNLP, se evidencia su verdadero sentido: 0,261 Ha/cápita x 47.114 personas= 12.296,75 Hectáreas productivas totales. 12296.75/41.71 Ha. de terrenos de la UNLP= 294 veces la UNLP

 

La población de la UNLP está empleando en su actividad diaria una cantidad de terreno productivo 294 veces mayor a la que ocupan los terrenos de dicha Universidad.

Podemos, finalmente, comparar este dato con el obtenido para ciudades como Londres (125 veces su área), Munich(145) o Santiago de Chile(16). Asimismo, Venetoulis (2001) calculó, en el Campus de Redlands (California), la estimación de las superficies en función de tres perspectivas de sustentabilidad:

  • Con la estimación fuerte, únicamente se deberían consumir 32 veces la superficie de la Universidad (57 Hectáreas),
  • Con la estimación débil, 62 veces su superficie y
  • Con la estimación ideal, 3 veces la Universidad.

En dicha Universidad la Huella ocupaba 40 veces la superficie del Campus.

En la Universidad Autónoma de Madrid, la huella ecológica equivale a 63 veces la superficie de la Universidad.-

 

VALORACIÓN GLOBAL

La siguiente tabla resume los datos totales de consumo de energía y el total de los indicadores hallados individualmente en cada apartado, de forma anual y para toda la UNLP. A continuación aparece de forma gráfica el aporte que hace cada uno de los conceptos al consumo total y a las emisiones de CO2. (Ver Anexo IV)

CAPITULO V

PLAN DE ACCIÓN

PROGRAMAS DE ACTUACIÓN

 

Con toda la información anterior, y los indicadores definidos y mensurados, se propone la ejecución de la siguiente línea de acción:

 

BASES PARA LA ACCIÓN

 

Por lo argumentado hasta el momento, la Universidad Nacional de La Plata, en su carácter de entidad de educación superior debe cumplir una función importantísima en la educación y movilización de la comunidad en que se encuentra inserta en pro del desarrollo sustentable.-

A tal fin se relacionará con las actividades y las autoridades locales, fomentando la participación y la cooperación de todos los actores sociales.-

 

OBJETIVOS

  • Iniciar en el menor lapso posible un proceso de consulta interno y externo a la Universidad con el objeto de aumentar la cooperación, en este sentido a la fecha y por convocatoria de la Vice Presidencia de la UNLP se realizo en Diciembre del año pasado (2009) un encuentro de científicos, investigadores, docentes, extensionistas y estudiantes de distintas unidades académicas e institutos para debatir la problemática específica de la UNLP frente a este proyecto en pos de mejorar y/o mitigar situaciones como el cambio Climático.
  • Incrementar los niveles de cooperación y coordinación con miras a aumentar el intercambio de información y experiencias entre las autoridades locales.-
  • El diálogo entre las distintas unidades académicas en el marco de la “Agenda UNLP 21” y  el empleo de estrategias para apoyar propuestas encaminadas a obtener financiación local, nacional regional e internacional para desarrollo, estudios e implementación en la formación de esta temática.-
  • Promover la asociación entre las instituciones universitarias nacionales e internacionales (Grupo Montevideo, Red Iberoamericana de medio Ambiente, etc.) y las organizaciones y órganos pertinentes, tales como la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, el HÁBITAT (Centro de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos), el PNUMA, El Banco Mundial, la Unión Internacional de Administraciones Locales, etc., con el fin de movilizar una financiación nacional y/o internacional para los programas que se instrumenten en la región.-
  • Establecer procesos concretos para aumentar el intercambio de información, experiencia y asistencia técnica mutua entre las autoridades locales.-
  • Aplicar acciones concretas en desarrollos proyectuales nuevos y adaptación de infraestructura edilicia existente.
  • Implementación de sistemas organizacionales que apliquen en la formación del capital humano en la temática.

 

MEDIOS DE EJECUCIÓN

  1. Financiación y evaluación de los costos
  2. Desarrollo de los recursos humanos y físicos, así como aumento de la capacidad operativa

Es por ello que en la UNLP en el marco de la Agenda UNLP 21 se desarrollaron los siguientes programas para implementar en etapas según la planificación estratégica desarrollada:

 

UNIVERSIDAD SUSTENTABLE

ETAPA I

  • DISEÑO INTEGRAL PARA INFRAESTRUCTURA UNIVERSITARIA
  • AHORRO ENERGÉTICO, REDUCCIÓN DE CONSUMO DE ELECTRICIDAD, GAS NATURAL Y SUSTITUCIÓN POR SISTEMAS ALTERNATIVOS
  • USO RACIONAL DEL AGUA

 

ETAPA II

  • PROYECTO E IMPLEMENTACIÓN DE MANUALES DE USO DE GRUPOS Y EDIFICIOS UNIVERSITARIOS.
  • GESTIÓN INTEGRAL DE RESIDUOS UNIVERSITARIOS
  • GESTIÓN INTEGRADA DE PREVENCIÓN, CALIDAD Y MEDIO AMBIENTE

 

DISEÑO AMBIENTAL (ETAPA I)

  • DISEÑO INTEGRAL PARA INFRAESTRUCTURA UNIVERSITARIA

 

Es absurdo pretender que «el diseño salvará al mundo» como alguno ha dicho en un momento de exaltación. Lo que sí es cierto es que un eficaz, eficiente y adecuado diseño del espacio físico que compone nuestro entorno, es esencial para la mejora de nuestra calidad de vida. De hecho esa habría de ser la esencia misma de una creatividad bien entendida, en cualquiera de sus vertientes.

 

Esa mejora se consigue corrigiendo las deficiencias detectadas en los objetos existentes y aportando, aunque sea leve, una mejora. A veces basta con variar una forma para lograrlo.

Los problemas más importantes exceden la capacidad creativa del individuo, incluso no son ya propios de un país o de un continente. Hay factores globales que nos afectan a todos y que sólo pueden resolverse con la participación activa de todos. Tanto a nivel nacional como internacional, tanto a nivel profesional como individual.

La mejora de la calidad de vida que permiten las nuevas tecnologías no ha de limitarse a avanzar sin reparar a los problemas que conlleva. Ha de compensar los efectos secundarios que ellas mismas generan. Es necesario desarrollar nuevos ingenios que contrarresten las carencias provocadas por el propio crecimiento.

Dentro de los sistemas ambientales, la arquitectura forma parte del subsistema construido (que engloba casas, calles, ciudades o áreas cultivadas, paisajes modificados o inventados por el ser humano, centros educativos y otras actividades). Tomando este aspecto como punto de partida de una visión ecológica, es necesario definir el porqué, para qué, con quién, en qué contexto hoy, ayer y sobre todo mañana se resolverá la forma y modo de vida que la arquitectura deberá albergar. Y de allí la necesidad de una permanente interacción entre pobladores.

El gran dilema de fondo sigue siendo la falsa relación ciudad-campo (ciudad-naturaleza). Los teóricos internacionales que representan las tendencias arquitectónicas a nivel mundial definen la ciudad -tal como se da en nuestros días- como si fuera el único medio para la vida humana. Pero en realidad lo definen como "un desierto": un territorio donde lo natural tiene derechos restringidos, el campo es provincia o periferia, resto anticuado que no vale la pena y de alguna manera condenado a desaparecer. Nuestros cuerpos, que podríamos llamar nuestra máquina, y las interacciones que surgen con el juego social sólo necesita el campo en forma de comida y como destinatario de los residuos que van de nuevo al campo (o a las corrientes de agua) en forma de basuras o aguas servidas.

Mientras no encontremos relaciones nuevas para este problema central las crisis urbanas se irán incrementando y aumentará el cuestionamiento a las formas y métodos de lo que construyamos.

La realidad de los cantegriles que se van acumulando alrededor de las grandes metrópolis son expresión y denuncia de un modo de desarrollo que nos va amenazando cada vez más. Si no podemos encontrar una fórmula global para resolver este dilema, deberíamos partir desde abajo, desde las bases donde los seres humanos se encuentran y crean cultura. Para ello, redescubrir y atender las necesidades humanas puede ser el mejor camino, camino que deberemos hacer al andar. Pero es cada vez más evidente que ese andar tiene que fundarse en los deseos e ideas de los que habitarán lo que se proyecte.

Razón esta que explica las nuevas corrientes surgidas en la sociedad demandando participación en todas las etapas que llevan a la definición de políticas en temas de urbanismo y de vivienda.

La creación de nuevas formas comunitarias debe generar lugares alternativos de vida, de hábitat, de trabajo, de encuentro, de producción, de cultura, de gozo, etc. Recuperar la capacidad de habitar el territorio y no meramente tener un nicho para refugiarse y dormir.

Por lo expresado es que se fundamenta la razón de un diseño ambiental necesario para la comunidad universitaria.

Se hace necesario comprender estos fundamentos, que fueron la génesis del diseño ambiental abordado.

Esta temática aplica en primer lugar sobre el entorno físico donde se implanta el campus Grupo Bosque Norte.

Ciudad de La Plata, capital de la Provincia de Buenos Aires, Argentina.

Ahora Bien, Una vez visto en un paneo el estado de situación proyectual, vale la pena destacar los aspectos condicionantes al proyecto ambiental.

 

Desde la Escala urbana se aplica fundamentalmente en:

 

  1. Cuidado del medio.
  2. Implantación, inserción.
  3. Flora, estado y reposición arbórea.
  4. Drenaje natural del terreno a efluentes de la zona.
  5. Aceptación social del entorno.

 

Desde la escala edilicia:

 

  1. Confort termo higrométrico.
  2. Aprovechamiento de luz natural en los edificios, conforme a usos y funciones.
  3. Aislación Acústica.
  4. Envolvente, cubierta y cerramientos.

 

PARÁMETROS DE DISEÑO:

AHORRO ENERGÉTICO, REDUCCIÓN DE CONSUMO DE ELECTRICIDAD, GAS NATURAL Y SUSTITUCIÓN POR SISTEMAS ALTERNATIVOS

 

Esta componente conforma uno de los ejes principales de transformación, acompañado de una importante decisión de incorporar un sistema de gestión energético, capaz de evaluar en forma congruente el consumo.

Estas decisiones en cuanto la temática se refiere se compondrán de dos etapas.

La primera etapa está referida al proyecto, ya que en todos los edificios del campus en lo pertinente a uso de gas natural se proyectaron sistemas de calefacción por agua, permitiendo en una segunda etapa sustituir dentro de este sistema la generación de agua caliente de caldera a gas natural por calefones solares.

El espacio es un factor importante en este sentido, este está salvado, dado que en nuestros edificios contamos con grandes superficies de techo que pueden ser aprovechadas para portar dichos calefones solares.

Estos calefones solares poseen un rendimiento óptimo en cuanto la requisitoria de servicio (calefacción)

En el caso de la pileta cubierta del instituto de educación física, llevara además intercambiadores de calor para lograr aclimatar el agua de la piscina.

En cuanto a la energía eléctrica, se implementara al igual que con los calefones solares, y aprovechando la tan amplia superficie de cubierta ociosa, paneles solares fotovoltaicos siguiendo el mismo principio de sustitución.

No es eficaz el uso de generadores eólicos, ya que en esta región los coeficientes de rugosidad del medio hacen que la velocidad del viento no sea la optima para estos sistemas.

En los dos casos en términos proyectuales se están teniendo en cuenta todos los montantes y conductores necesarios para la transformación y sustitución de los sistemas actuales por sistemas mixtos de consumo, como los expuestos.

Vale aclarar que la ponderación de elección de estos sistemas es en razón de las amplitudes de radiación solar de la zona en donde se encuentra el campus.

Como ha quedado reflejado en los apartados anteriores, aunque la universidad no se encuentra entre los sectores con mayores niveles de consumo de energía hemos podido observar cómo los impactos ambientales derivados del consumo de este recurso no pueden pasarse por alto.

 Además, los bajos niveles de conocimiento de concientización ambiental, reflejan la necesidad de la implantación de medidas encaminadas al ahorro energético así como otras posibles que aumenten la eficiencia energética de los edificios e incluso que permitan un cierto grado de autonomía. Todas estas medidas EQ: equipos, A.AC: Aire acondicionado, TPTE. PRIV: Transporte privado, TPTE.PUBL: Transporte público, ILUM: Iluminación, CALEF: Calefacción, por supuesto parten de la tarea de la concienciación de la comunidad universitaria hacia estos temas.

La energía sólo es uno de los aspectos a tener en cuenta cuando hablamos de las necesidades de las ciudades o su uso sólo una de las causas de la degradación medioambiental. Pero su relación con prácticamente todas las actividades diarias de los individuos hace necesario que todos conozcamos su relación con el medio ambiente así como las alternativas actuales o las formas de conseguir un ahorro de este recurso que conlleve una mejora medioambiental.

De esta manera, el objetivo de este apartado es, tras haber identificado las principales carencias de conocimiento y los principales focos de problemas ambientales derivados del consumo de energía, el diseño de medidas que incluyan desde campañas de sensibilización y de información dirigidas a todos los grupos de la comunidad universitaria hasta la propuesta de diferentes acciones específicas para el ahorro, de fácil realización por todos los sectores de la universidad que complementen a las primeras y que hagan posible una mayor coherencia entre el mensaje dirigido a las personas y la gestión ambiental del campus.

El tipo de actividades también deberá variar dependiendo del destinatario a quién vayan dirigidas, aunque algunas como las correspondientes a la difusión en distintos medios de comunicación de información general sobre el tema estarán disponibles tanto para la comunidad universitaria de la UNLP como para otros posibles usuarios procedentes de otras universidades o sectores.

Una vez cumplida la etapa proyectual y materializada es importante inferir sobre su uso como sistema energético optimizado.

Los instrumentos para llevar a cabo este objetivo intentarán contar con todos los medios existentes y todos los destinatarios posibles aunque no todos puedan ser tratados a la vez ni se persigan con cada grupo o medio el mismo objetivo específico. Estos instrumentos serán los siguientes:

  • Información y comunicación
  • Formación y capacitación
  • Intervención en el propio medio.
  • Investigación
  • Evaluación.
  • Retroalimentación del sistema.

Esto apuntara fundamentalmente a fortalecer el factor humano.

USO RACIONAL DEL AGUA (ETAPA I)

Parece que, por fin, la sociedad se ha sensibilizado por los problemas que genera el cambio climático. Se constata el deshielo de los casquetes polares, el crecimiento del agujero de ozono y de la polución pero, al parecer, uno de los problemas más acuciante a los que se enfrenta el mundo, es el de la escasez de agua: un ingrediente esencial de la vida en la tierra. Y no se trata aquí de los problemas de sequía que afectan cíclicamente ciertas regiones, sino que no hay suficiente agua como para satisfacer una demanda en constante crecimiento. Nuestro planeta dispone hoy de la misma cantidad de agua que hace miles de años cuando, por otra parte, su consumo no cesa de crecer.

El modo de vida «occidental» (que suele ser el modelo al que todos aspiran) no sólo induce un mayor consumo, sino que derrocha el agua. No la valora como el elemento esencial e irremplazable que es. El progreso ha traído en sus bagajes, además de esos saludables principios de higiene, que ya de por sí generan más consumo, también una predisposición al derroche. Tanto a nivel personal como industrial, el agua se malgasta sin tener en cuenta el enorme valor que tiene.

El problema de su escasez es urgente y grave. Quizás podamos aún paliarlo si sabemos tomar, de inmediato, las medidas necesarias. Unas medidas que no sólo son urgentes, sino que han de enfocarse en múltiples direcciones. Es evidente que lo más apremiante es definir una política global para la protección de las reservas existentes de superficie y freática. Una política basada en evitar la polución del agua por todos aquellos agentes que la degradan y, a la vez, de reciclaje de las aguas usadas. Pero, incluso suponiendo que se llevara a efecto con éxito, sigue subsistiendo el hecho de que el agua de que dispone naturalmente la tierra va siendo insuficiente para atender las crecientes necesidades. Por ello una acción concreta debe comprender además, una acción encaminada a frenar ese consumo indiscriminado que se viene haciendo.

Nuestra sociedad carece de ese «culto del agua» que se aprecia en otras culturas. Es un problema cultural que ha de modificarse. Nadie jamás nos ha enseñado a «respetar» el agua del mismo modo que se nos ha enseñado a respetar una flor o un libro. Y es allí donde empieza el problema. Es esta falta de toma de conciencia del valor esencial del agua, la que influye en nuestro comportamiento cotidiano. Cuando dejamos un grifo abierto más tiempo del preciso no somos conscientes de que este gesto esta «desangrando» las limitadas reservas de algo tan vital.

El objetivo es conseguir en el campus GBN, que toda el agua que se consume sea efectivamente «utilizada». Que se evite esa mucha agua que va directamente de la  canilla al desagüe sin utilidad alguna.

Esta falta de respeto por el agua está tan anclada en nuestra cultura, que se observa incluso en los ingenios que el hombre moderno ha creado para usarla. El propio concepto mecánico de la canilla actual resulta hoy muy primario si lo contemplamos bajo el prisma ecológico. Un dispositivo que mediante un simple giro permite la salida ininterrumpida del agua, no es ya el adecuado para la situación presente. ¡Exige un replanteamiento total!, a partir de contemplan la incorporación de sistemas mecánicos de control racional del agua.

En esta componente además se desarrollaran los parámetros considerados en cuanto al reciclado y aprovechamiento de aguas grises de lavabos y piletas, además del aprovechamiento en sumideros y vertederos del agua de lluvia para riego del campus.

Las aguas grises son aguas que provienen de la cocina, los baños, lavabos, piletas de lavado, regaderas, etc. Un agua que a primera vista puede resultar inservible y que sin embargo su reutilización consigue disminuir el gasto en agua potable, así como reducir el vertido de aguas residuales en un medio como el nuestro, donde el agua del sistema público en su totalidad es potable.

La pregunta generadora es, ¿Qué uso se puede hacer de este tipo de agua?

Las aguas grises son una fuente de gran valor como abonos para la horticultura

El mismo fósforo, potasio y nitrógeno que convierte a las aguas grises en una fuente de contaminación para lagos, ríos y aguas del terreno puede utilizarse de manera beneficiosa como excelentes nutrientes para el regado de plantas. Hay varios sistemas para tratar las aguas grises, dependiendo del uso final que se le vaya a dar. Por ejemplo, los denominados "filtros jardín" consisten en una trampa que retiene las grasas que provienen principalmente de la cocina. Posteriormente, se dirige esta agua pre tratada hacia un jardín impermeable, donde se siembran plantas de pantano, las cuales se nutren de los detergentes y la materia orgánica, evaporan el agua y así la purifican, con lo que se puede llegar a rescatar hasta un 70% del agua, que a su vez puede ser utilizada para irrigación. El sistema de "acolchado" consiste en dirigir el agua gris hacia zanjas rellenas de un acolchado, compuesto normalmente de corteza de árbol triturada, paja u hojas, que se encarga de tratar las aguas y de paso aumentar la riqueza del suelo al seguir un proceso de compostaje.

También se consideran instalaciones que constan de unas tuberías independientes por donde circulan las aguas grises hasta llegar a unos depósitos o reservorios, donde se lleva a cabo un tratamiento de depuración. Gracias a la depuración, el agua se puede reutilizar para alimentar las cisternas de los inodoros, para el riego del campus o la limpieza de los exteriores. El equipo de reutilización de aguas grises se instala en los sótanos. También se instalarán las tuberías que se precisen para recolectar el agua de la ducha y el lavabo, que conducirán el agua a tratar y, por otro lado, las tuberías que llevarán el agua tratada hacia las cisternas del wc y a una boca de riego, si fuera necesaria.

Los sistemas de reutilización de aguas grises pueden conseguir el ahorro de entre un 30% y un 45% de agua potable

La reutilización del agua disminuye los costos de agua potable y aguas residuales, protege las reservas de agua subterránea y reduce la carga de las aguas residuales. Estos sistemas se pueden incorporar a cualquier edificio, estimando un ahorro de unos 45 a 70 litros de agua potable y aguas residuales por persona y por día, proyectando un promedio de 170.000.000 de litros de agua de recupero por año.

Los beneficios de la reutilización de las aguas grises incluyen un uso eficiente y eficaz del agua potable, un menor caudal a plantas de tratamiento o al vuelco en afluentes, una purificación altamente efectiva, un menor uso de energía y químicos por bombeo y tratamiento, la posibilidad de sembrar plantas donde no hay otro tipo de agua, o la recuperación de nutrientes que se pierden.

MANUALES DE USO (ETAPA II)

Como se observa en el desarrollo del trabajo, es fundamental la participación de todos los actores del medio.

Para el desarrollo e implementación de un manual de uso del edificio universitario deben considerarse a efectos de ser desarrollado en una segunda etapa los siguientes lineamientos.

Libro de funcionamiento del edificio, exigido en el proyecto, con todas las características constructivas, especificaciones técnicas y de materiales, etc., para facilitar el buen mantenimiento y gestión.

Es fundamental controlar la ejecución del seguimiento del mantenimiento de los edificios para evitar obsolescencias y malfuncionamiento de los edificios, considerando en todos los casos un mantenimiento preventivo y correctivo con su planificación acorde al plan estratégico y de crecimiento del edificio.

- Libro del usuario, con instrucciones precisas de los mejores usos de la edificación y de las instalaciones, con diferentes niveles de desarrollo.

- Dotar de formación e información al personal y usuarios en buenas prácticas de ahorro energético, así como de buen uso de las instalaciones en general (los problemas generados en el saneamiento por dejadez o falta de higiene son un buen ejemplo).

- Proporcionar instrucciones adecuadas a los servicios, personal y usuarios sobre los tiempos y momentos más adecuados de apertura de ventanas para la ventilación de los edificios, evitando el despilfarro energético, sin que ello suponga merma de la calidad ambiental del aire interior ni de los requisitos de prevención de riesgos laborales.

- Reutilización de elementos parciales de un edificio, especialmente maquinaria de instalaciones, una vez desmontados cuando se realicen reformas parciales o totales, siempre que quede asegurado el cumplimiento de las exigencias de seguridad a los equipos de trabajo.

- Potenciar el uso lógico, seguro, saludable y razonable de los edificios.

- Realización de auditorías y diagnósticos ambientales con una cierta periodicidad, con protocolos de análisis de situación, líneas estratégicas, medidas correctoras, verificaciones, etc.

 

Este camino como tal, conducirá a un desarrollo de mejor convivencia entre los usuarios y el medio.

 

GESTIÓN DE RESIDUOS (ETAPA II)

PROGRAMA DE GESTIÓN INTEGRAL DE RESIDUOS UNIVERSITARIOS

 

La finalidad de este proyecto es ofrecer unas pautas acerca de cómo diseñar el Plan Integral de Gestión de Residuos de la UNLP

Para ello, sus objetivos son los siguientes:

GENERALES:

- Analizar la problemática de la gestión de los residuos de papel y cartón en la UNLP desde una perspectiva integral y socio ambiental.-

- Elaborar una propuesta para un Plan Integral de Residuos en la UNLP que fomente la prevención, reducción, reutilización y reciclaje de los mismos.

- Reconocer soluciones consensuadas que permitan mejorar la gestión de papel y cartón en el campus, y que promuevan la formación y sensibilización de los actores de la comunidad universitaria.

 

ESPECÍFICOS:

- Plantear el proyecto desde dos líneas de estudio: social (actores) y técnica (medidas de gestión).

- Diseñar una metodología que permita detectar actitudes y problemas mediante distintas herramientas (sociales y técnicas).

- Determinar los roles de los distintos actores dentro del ciclo de vida del papel en la universidad por si fuera necesario establecer cambios en dichos roles.

- Mejorar la gestión de los residuos sólidos en la UNLP a partir de las propuestas obtenidas del estudio del caso del papel/cartón en la UNLP.

 

EN RELACIÓN A LA PROBLEMÁTICA DE LOS RESIDUOS URBANOS:

Cada vez existe más bibliografía, normativa y leyes en relación a la gestión de residuos (sólidos urbanos, peligrosos, agrícolas, sanitarios, etc.), lo que significa que poco a poco las sociedades actuales están tomando conciencia de este problema y tratan de poner medios a sus consecuencias.

Así mismo, estas directivas, leyes y planes, definen como prioridad la prevención en la generación de residuos, y en segundo lugar, la reutilización, reciclaje y valorización de los mismos, siendo la última opción la eliminación mediante depósito en vertedero.

Aunque las leyes priorizan este orden, lo que supone un gran avance en relación a este tema, en la práctica este orden todavía no se cumple y la mayoría de los residuos se queman en incineradoras o se depositan en vertederos, causando graves problemas ambientales.

El problema de la gestión: desde la generación y hasta la recogida de residuos y posterior eliminación, es un problema que nos concierne a todos y en el que todos debemos tomar parte para tratar de paliar las consecuencias ambientales del mismo. Para ello hay que seguir la regla de las tres erres: reducción, reutilización y reciclaje, siendo nuestra prioridad la reducción de residuos, para lo cual es necesario un cambio en los estilos de vida actuales basados en el uso de productos de vida cada vez más corta. Sin olvidar tampoco la responsabilidad que tenemos todos de realizar una uso racional de los recursos y materias primas.

Dentro de la problemática global, la Universidad tiene varios papeles: como centro educativo en el que se están gestando profesionales del mañana; como centro de investigación con profesionales altamente cualificados; como espacio de encuentro e intercambio cultural, dónde la oferta de actividades amplía la formación más allá del currículo académico; como lugar de convivencia en el que confluye una comunidad compuesta por una diversidad de actores ejemplar, por ello, debería actuar como vector multiplicador de los procesos participativos, de la sensibilización ambiental y del aprendizaje consensuado una vez trabajado en la misma.

 

EN RELACIÓN A LA PROBLEMÁTICA DE LOS RESIDUOS SÓLIDOS EN LA UNLP:

Al ser la UNLP un centro de enseñanza que cuenta con alrededor de 40.000 usuarios se puede considerar que los impactos causados por esta población son comparables a los causados por una ciudad de tamaño medio. De ahí la evidente necesidad de buscar soluciones a estos impactos ambientales: ruido, residuos, contaminación.

Uno de los problemas más importantes en la UNLP es la gestión de los residuos (desde su generación hasta su recogida selectiva).. También durante la realización de este proyecto se han observado otros problemas como la elevada información “en papel” que cubre las paredes de las facultades o la imposibilidad de realizar fotocopias a doble cara en las máquinas de tarjeta.

 

EN RELACIÓN AL FUTURO PLAN INTEGRAL DE RESIDUOS DE LA UNLP EN GBN:

Este tendrá que ser a través de una metodología participativa, teniendo en cuenta el importante papel de los actores implicados para aumentar su viabilidad. Este tipo de análisis está en consonancia con el modelo de gestión ambiental adoptado por la UNLP, que al igual que el Plan Integral de Residuos propuesto, está centrado en dos vertientes: desarrollar actuaciones técnicas de gestión ambiental y favorecer y potenciar la participación de la comunidad universitaria en esta gestión.

Asociado a cualquier actuación o introducción de un nuevo sistema de gestión, o del actual, tiene que existir un completo Plan de Formación e Información que implique de forma participativa a toda la comunidad universitaria. Se deberían potenciar nuevas tecnologías de la información y de la comunicación.-

Es necesario informar a la Comunidad Universitaria de las funciones que cumple cada uno de los actores en relación a la gestión de papel y cartón, de la importancia de los pliegos de condiciones técnicas de las contratas y de los beneficios que proporcionan a la comunidad sus actuaciones.

 

EN RELACIÓN A LAS HERRAMIENTAS UTILIZADAS (REVISIONES, ENTREVISTAS Y ENCUESTAS) PARA ESTUDIAR LOS RESIDUOS DE PAPEL Y CARTÓN:

 

Las herramientas utilizadas han permitido detectar problemas y opiniones de actores, que de otra manera no se habrían conocido. No obstante, es necesario perfeccionar la puesta en práctica de estas herramientas y aumentar tanto el número de revisiones realizadas como el tamaño de la muestra en encuestas y entrevistas.

 

EN RELACIÓN A LOS ACTORES:

Los trabajadores y usuarios de la UNLP carecen de la formación e información necesarias para llevar a cabo una apropiada gestión y recogida selectiva de los residuos de papel y cartón. Así mismo, se ha detectado que determinados grupos de estos actores, como el servicio de limpieza, carecen también además de los medios para llevar a cabo una recogida selectiva eficaz.

Es muy importante contar con los actores del campus para obtener y actualizar información acerca de la gestión y recogida de residuos sólidos, y para la toma de decisiones y el establecimiento de nuevas medidas en este campo. Mediante la realización de este proyecto ha quedado demostrada la importancia de la rama social en la gestión de residuos, tanto para la aceptación de nuevas medidas a poner en marcha, como para el conocimiento directo de los problemas existentes en relación a este tema, pues la comunicación con estos actores permite obtener “información directa y precisa” de la realidad del campus.

 

GESTIÓN INTEGRADA

En este punto se va a enunciar la importancia de promover un sistema de gestión integrada. Capaz de articular campos de prevención, calidad y medio ambiente.

Es un hecho constatable que la evolución de las diferentes versiones de los estándares de calidad, medio ambiente y prevención de riesgos laborales, converge hacia un único sistema integrado.

El primer paso lo dio la norma ISO 19011:2002 sobre auditorías, que sirve tanto para el ámbito de la calidad como del medio ambiente. Posteriormente, la aparición del estándar OHSAS 18001:2007 y, más recientemente, la norma ISO 9001:2008, han confirmado esta tendencia.

La estrategia pasa por formar al capital humano, para lograr a futuro integrar aspectos particulares de los sistemas en funcionamiento que existen y a su vez no son reconocidos como tales, optimizando los recursos y los costos derivados para su implementación. En este contexto, resulta imprescindible garantizar que el sistema integrado se adapte a la idiosincrasia de ésta organización.

Así pues, desde un enfoque eminentemente práctico, la Gestión integrada: Medio Ambiente, Calidad y Prevención constituye un referente ideal para incorporar a política de la UNLP un sistema de gestión integrado para obtener ventajas competitivas, procurando además una optimización de los recursos existentes.

[1] Concepto de traslación y comprensión sistémica de un objeto problema en torno a la teoría del pensamiento lateral. Referencia 18

 

[1] Concepto definido en el apartado del mismo nombre. Referencia 7

[2] GUIMARÃES, Roberto. El desarrollo sustentable. Referencia 8

[3] GUIMARÃES, Roberto. Modernidad, medio ambiente y ética. Referencia 9

 

[4] Dr. Tarah Wright, Director Asociado (Pregrado) Universidad de la Sustentabilidad. Referencia 10
Associate Professor, Environmental ProReferencia 10sef

[5] “Poder y estilos de desarrollo. Una perspectiva heterodoxa.” Referencia 11

[7] Ponencia en Tokio, GESTIÓN  DE UNIVERSIDADES SUSTENTABLES Referencia 13

[8] Definición realizada en 1996 por Mathis Wackernagel y William Rees. Referencia 14

[9] Científico y miembro del Parlamento alemán (Bundestag) desde 1998. Referencia 15

[10] Norman Myers, ambientalista y escritor británico. Referencia 16

[11] R. Vitousek. Biólogo. Experto en cambio climático. Referencia 17

Conclusiones: 

Como conclusión de este trabajo y de los conceptos vertidos en el resumen se visualiza que éste proyecto es un gran aporte a la ética que las sociedades reclaman, incluyendo distintos planos de discusión en torno al diseño integral de un proyecto educativo, y ambientalmente responsable con las generaciones futuras, es como tratarnos con el respeto a la vida que merecemos para con nosotros y para con el medio.

Evidentemente el compromiso de la UNLP fue fundamental y la Agenda UNLP 21 es y será una de las líneas rectoras principales, la calidad educativa se verá sensiblemente calificada y con ella se consolidará el equilibrio tan deseado entre sustentabilidad ambiental, sustentabilidad social, sustentabilidad cultural y sustentabilidad política.

Sustentabilidad ambiental, porque se logra proyectar a la sociedad un modelo de adaptación con el entorno, racionalizando recursos, aminorando residuos y jerarquizando los servicios ambientales como agua, clima, alimentos, CO2, etc.

Sustentabilidad social por que permite el acceso libre y gratuito a la educación superior en un medio ambientalmente responsable.

Sustentabilidad cultural en tanto se siga profundizando el sistema de valores, prácticas y símbolos comunes a una identidad responsable por las generaciones futuras.

Por último sustentabilidad política, en tanto se sigan madurando los principios democráticos de participación en las decisiones comunes.

Como se ha demostrado con este tipo de acciones, la UNLP no es ajena a la implementación de sistemas de gestión que sirvan como modelo de desarrollo sustentable a la sociedad en su conjunto.

La participación de todos los actores del medio es fundamental para el desafío que queda por delante, en cuanto a la implementación de los sistemas participativos de uso del medio y mantenimiento de las condiciones logradas.

La estrategia de implementación y control es fundamental para garantizar el éxito en forma perdurable, aplicando fundamentalmente en la autoevaluación constante del sistema en forma integral.

En esta instancia, no cabe ninguna duda acerca de la importancia del diagnostico inicial y la necesidad de APRENDER de, este para poder enfocarnos en el proyecto.

El diagnostico logrado es un documento vivo que merece ser revisado y actualizado, de manera de poder abordar otras incógnitas, mejorando, a su vez los indicadores arrojados en esta primera instancia.

Sin el compromiso  la acción participativa no se hubieran podido abordar los cuatro tópicos principales, el diseño ambientalmente pasivo, al empleo racional del agua, al empleo racional de energía eléctrica, sustituyendo el actual sistema eléctrico por sistemas alternativos, así como el empleo racional de gas natural, también considerando en este último la sustitución por sistemas mixtos de calefacción. 

El Universo de estudio fue el acertado, ya que la lateralización[1] del problema se pudo lograr, pero merece ser ampliado, este modelo merece ser replicado en otros medios de educación superior para poder cotejar diagnósticos y ganar en conocimiento común sobre problemáticas similares con características particulares.

La huella energética es hoy un punto de partida, donde se visualiza un horizonte y un camino enriquecido por un diseño integral que respeta principalmente al hombre y a la vida que lo rodea.

El corto plazo es una realidad, es un proyecto que se está materializando, el mediano plazo es un compromiso a profundizar en todos los campos y el largo plazo un desafío posible lejos de ser una utopía.

 

Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible como para claudicar.

Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo,

Aprende a ser más grande que el más grande de los obstáculos.

 

[1] Concepto de traslación y comprensión sistémica de un objeto problema en torno a la teoría del pensamiento lateral. Referencia 18

APÉNDICE I

DECLARACIÓN DE RÍO SOBRE EL MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo,

Habiéndose reunido en Rio de Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992,

Reafirmando la Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, aprobada en Estocolmo el 16 de junio de 1972a, y tratando de basarse en ella,

Con el objetivo de establecer una alianza mundial nueva y equitativa mediante la creación de nuevos niveles de cooperación entre los Estados, los sectores claves de las sociedades y las personas,

Procurando alcanzar acuerdos internacionales en los que se respeten los intereses de todos y se proteja la integridad del sistema ambiental y de desarrollo mundial,

Reconociendo la naturaleza integral e interdependiente de la Tierra, nuestro hogar,

Proclama que:

PRINCIPIO 1

Los seres humanos constituyen el centro de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo sostenible. Tienen derecho a una vida saludable y productiva en armonía con la naturaleza.

PRINCIPIO 2

De conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y los principios del derecho internacional, los Estados tienen el derecho soberano de aprovechar sus propios recursos según sus propias políticas ambientales y de desarrollo, y la responsabilidad de velar por que las actividades realizadas dentro de su jurisdicción o bajo su control no causen daños al medio ambiente de otros Estados o de zonas que estén fuera de los límites de la jurisdicción nacional.

PRINCIPIO 3

El derecho al desarrollo debe ejercerse en forma tal que responda equitativamente a las necesidades de desarrollo y ambientales de las generaciones presentes y futuras.

PRINCIPIO 4

A fin de alcanzar el desarrollo sostenible, la protección del medio ambiente deberá constituir parte integrante del proceso de desarrollo y no podrá considerarse en forma aislada.

PRINCIPIO 5

Todos los Estados y todas las personas deberán cooperar en la tarea esencial de erradicar la pobreza como requisito indispensable del desarrollo sostenible, a fin de reducir las disparidades en los niveles de vida y responder mejor a las necesidades de la mayoría de los pueblos del mundo.

PRINCIPIO 6

Se deberá dar especial prioridad a la situación y las necesidades especiales de los países en desarrollo, en particular los países menos adelantados y los más vulnerables desde el punto de vista ambiental. En las medidas internacionales que se adopten con respecto al medio ambiente y al desarrollo también se deberían tener en cuenta los intereses y las necesidades de todos los países.

PRINCIPIO 7

Los Estados deberán cooperar con espíritu de solidaridad mundial para conservar, proteger y restablecer la salud y la integridad del ecosistema de la Tierra. En vista de que han contribuido en distinta medida a la degradación del medio ambiente mundial, los Estados tienen responsabilidades comunes pero diferenciadas. Los países desarrollados reconocen la responsabilidad que les cabe en la búsqueda internacional del desarrollo sostenible, en vista de las presiones que sus sociedades ejercen en el medio ambiente mundial y de las tecnologías y los recursos financieros de que disponen.

PRINCIPIO 8

Para alcanzar el desarrollo sostenible y una mejor calidad de vida para todas las personas, los Estados deberían reducir y eliminar las modalidades de producción y consumo insostenibles y fomentar políticas demográficas apropiadas.

PRINCIPIO 9

Los Estados deberían cooperar en el fortalecimiento de su propia capacidad de lograr el desarrollo sostenible, aumentando el saber científico mediante el intercambio de conocimientos científicos y tecnológicos, e intensificando el desarrollo, la adaptación, la difusión y la transferencia de tecnologías, entre estas, tecnologías nuevas e innovadoras.

PRINCIPIO 10

El mejor modo de tratar las cuestiones ambientales es con la participación de todos los ciudadanos interesados, en el nivel que corresponda. En el plano nacional, toda persona deberá tener acceso adecuado a la información sobre el medio ambiente de que dispongan las autoridades públicas, incluida la información sobre los materiales y las actividades que encierran peligro en sus comunidades, así como la oportunidad de participar en los procesos de adopción de decisiones. Los Estados deberán facilitar y fomentar la sensibilización y la participación de la población poniendo la información a disposición de todos. Deberá proporcionarse acceso efectivo a los procedimientos judiciales y administrativos, entre éstos el resarcimiento de daños y los recursos pertinentes. 

PRINCIPIO 11

Los Estados deberán promulgar leyes eficaces sobre el medio ambiente. Las normas, los objetivos de ordenación y las prioridades ambientales deberían reflejar el contexto ambiental y de desarrollo al que se aplican. Las normas aplicadas por algunos países pueden resultar inadecuadas y representar un costo social y económico injustificado para otros países, en particular los países en desarrollo.

PRINCIPIO 12

Los Estados deberían cooperar en la promoción de un sistema económico internacional favorable y abierto que llevara al crecimiento económico y el desarrollo sostenible de todos los países, a fin de abordar en mejor forma los problemas de la degradación ambiental. Las medidas de política comercial con fines ambientales no deberían constituir un medio de discriminación arbitraria o injustificable ni una restricción velada del comercio internacional. Se debería evitar tomar medidas unilaterales para solucionar los problemas ambientales que se producen fuera de la jurisdicción del país importador. Las medidas destinadas a tratar los problemas ambientales transfronterizos o mundiales deberían, en la medida de lo posible, basarse en un consenso internacional.

PRINCIPIO 13

Los Estados deberán desarrollar la legislación nacional relativa a la responsabilidad y la indemnización respecto de las víctimas de la contaminación y otros daños ambientales. Los Estados deberán cooperar asimismo de manera expedita y más decidida en la elaboración de nuevas leyes internacionales sobre responsabilidad e indemnización por los efectos adversos de los daños ambientales causados por las actividades realizadas dentro de su jurisdicción, o bajo su control, en zonas situadas fuera de su jurisdicción.

PRINCIPIO 14

Los Estados deberían cooperar efectivamente para desalentar o evitar la reubicación y la transferencia a otros Estados de cualesquiera actividades y sustancias que causen degradación ambiental grave o se consideren nocivas para la salud humana.

PRINCIPIO 15

Con el fin de proteger el medio ambiente, los Estados deberán aplicar ampliamente el criterio de precaución conforme a sus capacidades. Cuando haya peligro de daño grave o irreversible, la falta de certeza científica absoluta no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces en función de los costos para impedir la degradación del medio ambiente.

PRINCIPIO 16

Las autoridades nacionales deberían procurar fomentar la internalización de los costos ambientales y el uso de instrumentos económicos, teniendo en cuenta el criterio de que el que contamina debe, en PRINCIPIO, cargar con los costos de la contaminación, teniendo debidamente en cuenta el interés público y sin distorsionar el comercio ni las inversiones internacionales.

PRINCIPIO 17

Deberá emprenderse una evaluación del impacto ambiental, en calidad de instrumento nacional, respecto de cualquier actividad propuesta que probablemente haya de producir un impacto negativo considerable en el medio ambiente y que esté sujeta a la decisión de una autoridad nacional competente.

PRINCIPIO 18

Los Estados deberán notificar inmediatamente a otros Estados de los desastres naturales u otras situaciones de emergencia que puedan producir efectos nocivos súbitos en el medio ambiente de esos Estados. La comunidad internacional deberá hacer todo lo posible por ayudar a los Estados que resulten afectados.

PRINCIPIO 19

Los Estados deberán proporcionar la información pertinente y notificar previamente y en forma oportuna a los Estados que posiblemente resulten afectados por actividades que puedan tener considerables efectos ambientales transfronterizos adversos, y deberán celebrar consultas con esos Estados en una fecha temprana y de buena fe.

PRINCIPIO 20

Las mujeres desempeñan un papel fundamental en la ordenación del medio ambiente y en el desarrollo. Es, por tanto, imprescindible contar con su plena participación para lograr el desarrollo sostenible.

PRINCIPIO 21

Debería movilizarse la creatividad, los ideales y el valor de los jóvenes del mundo para forjar una alianza mundial orientada a lograr el desarrollo sostenible y asegurar un mejor futuro para todos.

PRINCIPIO 22

Las poblaciones indígenas y sus comunidades, asi como otras comunidades locales, desempeñan un papel fundamental en la ordenación del medio ambiente y en el desarrollo debido a sus conocimientos y prácticas tradicionales. Los Estados deberían reconocer y apoyar debidamente su identidad, cultura e intereses y hacer posible su participación efectiva en el logro del desarrollo sostenible.

PRINCIPIO 23

Deben protegerse el medio ambiente y los recursos naturales de los pueblos sometidos a opresión, dominación y ocupación.

PRINCIPIO 24

La guerra es, por definición, enemiga del desarrollo sostenible. En consecuencia, los Estados deberán respetar las disposiciones de derecho internacional que protegen al medio ambiente en épocas de conflicto armado, y cooperar en su ulterior desarrollo, segun sea necesario.

PRINCIPIO 25

La paz, el desarrollo y la protección del medio ambiente son interdependientes e inseparables.

PRINCIPIO 26

Los Estados deberán resolver pacíficamente todas sus controversias sobre el medio ambiente por medios que corresponda con arreglo a la Carta de las Naciones Unidas.

PRINCIPIO 27

Los Estados y las personas deberán cooperar de buena fe y con espiritu de solidaridad en la aplicación de los principios consagrados en esta Declaración y en el ulterior desarrollo del derecho internacional en la esfera del desarrollo sostenible.

a Informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, Estocolmo, 5 a 16 de junio de 1972 (publicación de las Naciones Unidos, No. de venta: S.73.II.A.14 y corrección), cap. 1

SECCIÓN I. DIMENSIONES SOCIALES Y ECONÓMICAS 

  1. Cooperación internacional para acelerar el desarrollo sostenible de los países  en desarrollo y políticas internas conexas 
  2. Lucha contra la pobreza 
  3. Evolución de las modalidades de consumo 
  4. Dinámica demográfica y sostenibilidad 
  5. Protección y fomento de la salud humana 
  6. Fomento del desarrollo sostenible de los recursos humanos 
  7. Integración del medio ambiente y el desarrollo en la adopción de decisiones 

 SECCIÓN II. CONSERVACIÓN Y GESTIÓN DE LOS RECURSOS PARA EL DESARROLLO

  1. Protección de la atmósfera 
  2. Enfoque integrado de la planificación y la ordenación de los recursos de tierras 
  3. Lucha contra la deforestación 
  4. Ordenación de los ecosistemas frágiles: lucha contra la desertificación y la sequía 
  5. Ordenación de los ecosistemas frágiles: desarrollo sostenible de las zonas de montaña 
  6. Fomento de la agricultura y del desarrollo rural sostenible 
  7. Conservación de la diversidad biológica 
  8. Gestión ecológicamente racional de la biotecnología 
  9. Protección de los océanos y de los mares de todo tipo, incluidos los mares cerrados y semi cerrados, y de las zonas costeras, y protección, utilización racional y desarrollo de sus recursos vivos  
  10. Protección de la calidad y el suministro de los recursos de agua dulce: aplicación de criterios integrados para el aprovechamiento, ordenación y uso de los recursos de agua dulce 
  11. Gestión ecológicamente racional de los productos químicos tóxicos, incluida la prevención del tráfico internacional ilícito de productos tóxicos y peligrosos 
  12. Gestión ecológicamente racional de los desechos peligrosos, incluida la prevención del tráfico internacional ilícito de desechos peligrosos
  13. Gestión ecológicamente racional de los desechos sólidos y cuestiones relacionadas con las aguas cloacales 
  14. Gestión inocua y ecológicamente racional de los desechos radiactivos

SECCIÓN III. FORTALECIMIENTO DEL PAPEL DE LOS GRUPOS PRINCIPALES

  1. Preámbulo 
  2. Medidas mundiales en favor de la mujer para lograr un desarrollo sostenible y equitativo 
  3. La infancia y la juventud en el desarrollo sustentable.
  4. Reconocimiento y fortalecimiento del papel de las poblaciones indígenas y sus comunidades.
  5. Fortalecimiento del papel de las organizaciones no gubernamental: asociadas en la búsqueda de un desarrollo sostenible 

SECCIÓN IV.  MEDIOS DE EJECUCIÓN 

1. Recursos y mecanismos de financiación 

2. Transferencia de tecnología ecológicamente racional, cooperación y aumento de la capacidad

3. La ciencia por el desarrollo sustentable

4. Fomento de la educación, la capacitación y la toma de conciencia

5. Mecanismos nacionales y cooperación internacional por aumentar la capacidad nacional en los países en desarrollo

6. Arreglos institucionales internacionales

7. Instrumentos y mecanismos jurídicos internacionales 

8. Información para la adopción de decisiones

PROGRAMA 21: CAPÍTULO 28

28.  INICIATIVAS DE LAS AUTORIDADES LOCALES EN APOYO DEL PROGRAMA 21

ÁREA DE PROGRAMAS

Bases para la acción

28.1. Como tantos de los problemas y de las soluciones de que se ocupa el Programa 21 se relacionan con las actividades locales, la participación y cooperación de las autoridades locales constituirán un factor determinante para el logro de los objetivos del Programa. Las autoridades locales se ocupan de la creación, el funcionamiento y el mantenimiento de la infraestructura económica, social y ecológica, supervisan los procesos de planificación, establecen las políticas y reglamentaciones ecológicas locales y contribuyen a la ejecución de las políticas ambientales en los planos nacional y subnacional. En su carácter de autoridad más cercana al pueblo, desempeñan una función importantísima en la educación y movilización del público en pro del desarrollo sostenible.

Objetivos

28.2. Se proponen los siguientes objetivos para esta área de programas:

a) Para 1996, la mayoría de las autoridades locales de cada país deberían haber llevado a cabo un proceso de consultas con sus respectivas poblaciones y haber logrado un consenso sobre un "Programa 21 local" para la comunidad;

b) Para 1993, la comunidad internacional debería haber iniciado un proceso de consultas con el objeto de aumentar la cooperación entre las autoridades locales;

c) Para 1994, los representantes de las asociaciones municipales y otras autoridades locales deberían haber incrementado los niveles de cooperación y coordinación, con miras a aumentar el intercambio de información y experiencias entre las autoridades locales;

d) Debería alentarse a todas las autoridades locales de cada país a ejecutar y supervisar programas encaminados a lograr que las mujeres y los jóvenes estuvieran representados en los procesos de adopción de decisiones, planificación y ejecución.

Actividades

28.3. Cada autoridad local debería iniciar un diálogo con sus ciudadanos, organizaciones locales y empresas privadas y aprobar un "Programa 21 local". Mediante la celebración de consultas y la promoción de un consenso, las autoridades locales recibirían aportes de la ciudadanía y las organizaciones cívicas, empresariales e industriales locales y obtendrían la información necesaria para formular las mejores estrategias. El proceso de consultas aumentaría la conciencia de los hogares respecto de las cuestiones relativas al desarrollo sostenible. Los programas, las políticas, la legislación y las reglamentaciones de las autoridades locales para lograr los objetivos del Programa 21 se evaluarían y modificarían sobra la base de los programas locales aprobados en el marco del Programa 21. También se podrían emplear estrategias para apoyar propuestas encaminadas a obtener financiación local, nacional, regional e internacional.

28.4. Podría promoverse la asociación entre las organizaciones y los órganos pertinentes, tales como el PNUD, el Centro de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (Hábitat), el PNUMA, el Banco Mundial, los bancos regionales, la Unión Internacional de Administraciones Locales, la Asociación Mundial de las Grandes Metrópolis, la Cumbre de las Grandes Ciudades del Mundo, la Organización de Ciudades Unidas y otras instituciones internacionales pertinentes, con miras a movilizar una mayor financiación internacional para los programas de las autoridades locales. Un objetivo importante sería respaldar, ampliar y mejorar las instituciones ya existentes dedicadas al aumento de la capacidad de las autoridades locales y la ordenación del medio ambiente local. Para ello:

a) Se pide a Hábitat y a otros órganos y organizaciones pertinentes del sistema de las Naciones Unidas que fortalezcan sus servicios para reunir información sobre las estrategias de las autoridades locales, en particular las que vayan a necesitar financiación internacional;

b) Se podrían celebrar consultas periódicas con los asociados internacionales y los países en desarrollo para examinar estrategias y considerar el mejor modo de movilizar el apoyo internacional. Esta consulta sectorial complementaría las consultas simultáneas concentradas en los países, tales como las que se realizan en grupos consultivos y mesas redondas.

28.5. Se exhorta a los representantes de las asociaciones de autoridades locales a establecer procesos para aumentar el intercambio de información, experiencia y asistencia técnica mutua entre las autoridades locales.

Medios de ejecución

A) Financiación Y Evaluación De Los Costos

28.6. Se recomienda que todas las partes evalúen de nuevo las necesidades de financiación en esta área. La secretaría de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por año (1993-2000) del fortalecimiento de los servicios internacionales de secretaría para la ejecución de las actividades de este capítulo ascenderá a aproximadamente 1 millón de dólares a título de donación o en condiciones de favor. Estas estimaciones son indicativas y aproximadas únicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.

B) Desarrollo De Los Recursos Humanos Y Aumento De La Capacidad

28.7. Este programa debería facilitar las actividades de aumento de la capacidad y formación que ya figuran en otros capítulos del Programa 21.

 

HUELLA DE CARBONO DEL ARGENTINO PROMEDIO Y CÁLCULO

La Huella de Carbono - Versión 1.0 (4 de junio de 2008)

Dirección de Cambio Climático – SAyDS

 

DOCUMENTO DE REFERENCIA

LA HUELLA DE CARBONO DEL ARGENTINO PROMEDIO

Antecedentes

 

El presente documento describe los fundamentos teóricos y metodológicos en los que se basó el ejercicio de la estimación de la huella de carbono del argentino promedio. Los dos primeros ítems del trabajo plantean las diferencias existentes entre la “huella de carbono”, “la huella ecológica” y las “emisiones per cápita”. Posteriormente se describe que es la huella de carbono, como se calcula, cual es su valor para el caso del argentino promedio y como es ese valor en comparación con otros países. Finalmente se describen algunas de las medidas que cada individuo puede implementar para reducir su huella de carbono.

 

¿Qué es la huella ecológica?

La huella ecológica de un individuo (podría ser también un país o entidad) mide la superficie biológica necesaria para producir bienes y servicios consumidos por el individuo, así como la capacidad para asimilar los residuos que genera.

La biocapacidad representa la superficie de los ecosistemas para producir materiales biológicos y absorber materiales residuales de actividades humanas. A escala global la biocapacidad per cápita es de 1,8 hectáreas globales.

Si la huella ecológica de un individuo o de un país dado, está por sobre esa biocapacidad, el país o el individuo se encuentran en una situación de deuda ecológica, mientras que si está por debajo se encuentra en una situación de reserva ecológica.

 

En este trabajo se describen las fórmulas y cálculos utilizados para obtener dicho valor.

Como toda simplificación, tiene sus limitaciones metodológicas, pero estos cálculos, en los que pueden llegar a valorarse hasta más de 100 magnitudes diferentes, son una herramienta muy útil para conocer el estado real del planeta, lo que tenemos y lo que podemos perder si continuamos empeñados en devorar los recursos naturales a la velocidad actual.

 

Reserva Ecológica

> 50% of biocapacidad

< 50% of biocapacidad

Déficit Ecológico

< 50% of biocapacidad

> 50% of biocapacidad

 

¿Qué son las emisiones per cápita?

Existen al menos dos enfoques para estimar las emisiones de CO2 por habitante de un país dado. El primero, “top-down”, parte de considerar las emisiones nacionales y dividirlas por su población. Este el enfoque que se utilizó para hacer el mapa a que se encuentra a continuación.

El segundo, enfoque “bottom up”, parte de calcular las emisiones vinculadas a las acciones de cada individuo, eso es lo que denominamos “huella de carbono”.

¿Qué es la huella de carbono?

 

Hace unas décadas las calorías se convirtieron en nuestro peor enemigo. La obsesión por conocer en detalle cuánto engordan los alimentos que nos llevamos a la boca obligó a la industria alimentaria a detallar en sus envases el valor nutricional de los productos.

De entre toda aquella información facilitada, un dato se convirtió en sagrado: el que marcaba las kilocalorías. Recientemente, el afán por medir lo que ingerimos ha encontrado un análogo igualmente inquietante en la salud del planeta. El dióxido de carbono (CO2), se ha convertido en el nuevo enemigo público.

El CO2 es, como las calorías, necesario para nuestra supervivencia, pero en exceso se ha demostrado que altera el clima al potenciar el efecto invernadero natural de la atmósfera. Desde que se confirmó la relación entre las altas emisiones de carbono y el calentamiento del planeta hace unas décadas, los distintos gobiernos -unos más que otros- han ido tomando, sobre todo en los últimos años, medidas para intentar frenar el cambio climático.

Pero algo ha vuelto a cambiar en los últimos años. Las grandes políticas internacionales están dejando paso a las pequeñas acciones locales e individuales. Ya no se trata de esperar pasivamente a que las industrias reduzcan sus emisiones. El nuevo concepto de huella de carbono indica que los consumidores emiten tanto o más que los fabricantes al hacer uso de los productos manufacturados. Es decir, utilizar el automóvil conlleva más emisiones que fabricarlo. La huella de carbono se refiere a la cantidad de emisiones que recae sobre un individuo al consumir un producto o servicio, incluyendo las emisiones indirectas vinculadas a su fabricación. Y casi todo, incluso comer, deja su huella.

Muchas las actividades cotidianas generan emisiones de carbono que contribuyen a acelerar el calentamiento global y el cambio climático. Por ejemplo, al conducir un automóvil, cada litro de nafta que se quema genera carbono en forma de dióxido de carbono.

Si bien depende del consumo del vehículo y los kilómetros recorridos, un auto naftero bien puede generar su propio peso en dióxido de carbono cada año. En este caso, se puede reducir la huella de carbono optando por un vehículo de menor consumo o utilizando menos el automóvil.

 

La dieta del carbono ha comenzado. Algunos países ya tienen asentada la costumbre entre la población de medir el CO2 implicado en cada una de las acciones individuales de la vida cotidiana. Es en este contexto, que la SAyDS presenta la primera versión de su calculador de carbono con el objeto de que la población tenga una idea más precisa

Análogamente también se puede establecer la huella de carbono de organizaciones.

En algunos casos puede incluir además emisiones vinculadas a la comercialización, transporte hasta el lugar de uso y procesado una vez terminado su vida útil.

¿En qué consiste el calculador de carbono de la SAyDS?

 

El calculador de huella de carbono es una herramienta cuyo objetivo consiste en estimar las emisiones de dióxido de carbono producidas por el uso de energía, el transporte y otras actividades humanas.

En la web existen disponibles diferentes calculadores de carbono diseñados para ser utilizados por ciudadanos de otros países, entre otros, los Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, etc. Cualquier ciudadano argentino puede ingresar la información que piden estas calculadoras (ej., consumo de electricidad, uso del automóvil, tipo de alimentación) y obtener como resultado su huella de carbono (emisiones de dióxido de carbono al año). Sin embargo, este cálculo conlleva un error, que en algunos casos puede ser de una magnitud considerable, en tanto las formulas que se aplican con el fin de obtener el patrón de emisiones consideran parámetros propios del país de origen del calculador. Para citar un ejemplo al respecto, la estimación de las emisiones por consumo de electricidad en un calculador cualquiera, requiere aplicar un factor de emisión de la red eléctrica que en el caso de Argentina tiene un valor de 500 kg CO2/MWh y en el de los Estados Unidos aproximadamente de 800. Consecuentemente, utilizar un calculador que aplica el factor de emisión de los Estados Unidos implica sobreestimar las emisiones del consumo eléctrico de un argentino en un 40%.

En este contexto, la SAyDS ha desarrollado una primera versión de calculador de carbono (tabla dinámica Excel) con el fin de que cada argentino pueda estimar lo más ajustadamente posible las emisiones asociadas a su estilo de vida.

¿Cómo es la huella de carbono del argentino promedio?

 

La huella de carbono de un argentino con consumo promedio es de 5,71 ton CO2 al año.

Emisiones de CO2 del Argentino Promedio

 

  • Alimentos 28,41%
  • Transporte 50,69%
  • Residuos 0,38%
  • Energía 20,52%

Se entiende que como primera versión es perfectible y los invitamos a trabajar conjuntamente en mejorarla desde el punto de vista pedagógico y desde las cuestiones técnicas vinculadas a las fórmulas de cálculo.

¿Donde se encuentra la Argentina con relación a otros países?

 

La huella de carbono del argentino promedio es menor que la de los individuos que viven en países como los Estados Unidos y el Reino Unido.

Las diferencia en las huellas de carbono con estos países se pueden deber tanto al nivel de emisiones de los sectores productivos del país, así como, al estilo de vida de sus ciudadanos.

Con relación al primer aspecto, suponiendo que el consumo por habitante de energía eléctrica de los Estados Unidos fuera igual al de Argentina (que no es el caso), aún así la huella de carbono en este ítem particular sería superior en los Estados Unidos, en tanto las actividades de generación de energía eléctrica genera un nivel mayor de emisiones en este país.

Con respecto a los estilos de vida, si hipotéticamente consideramos que el factor de emisión es el mismo en Estados Unidos y Argentina, probablemente la huella de carbono del consumo eléctrico seguiría siendo mayor, dado que el estilo de vida del norteamericano típico implica el uso de un mayor número de aparatos eléctricos consumidores de energía.

En resumen vale aclarar que las diferencias que podamos encontrar entre la huella de carbono de argentina y la de otros países se deben a una mezcla de estos dos aspectos.

Vale aclarar que los ítems que se consideran en los calculadores de carbono consultados difieren en las categorías consideradas y las metodologías de cálculo por lo que la comparación debe ser ajustada en una versión posterior de este documento.

Por ejemplo, según la EPA (2003) el consumo eléctrico tipo por hogar en Estados Unidos es de 11965 Kwh. comparado con 1200 Kwh. del promedio de consumo en Argentina.

¿Cómo podemos reducir nuestra huella de carbono?

 

Existen diversas acciones individuales que pueden llevarse a cabo en distintos ámbitos, realizadas a partir de criterios de cuidado del medio ambiente. Estas acciones incluyen la gestión de los recursos utilizados (energía, agua...), el consumo de productos, la gestión de los residuos generados, etc.

 

En la Cocina y el Lavadero

 

• La utilización de una heladera etiquetada con la letra A, en función de su eficiencia energética, reduce 81 Kg. de CO2 anuales en comparación con una C.

• Cuando saque un alimento del congelador para consumirlo al día siguiente, descongélelo en el compartimiento de refrigerados, en lugar de hacerlo en el exterior. De este modo, tendrá ganancias gratuitas de frío

• Ajuste el termostato para mantener una temperatura de 6ºC en el compartimiento de refrigeración y de (-1ºC) de (-18ºC) de congelación. Cada grado que reduzca la temperatura, aumentará, innecesariamente, un 5% el consumo de energía.

• Abra la puerta lo menos posible y ciérrela rápidamente: unos segundos bastan para perder buena parte del frío acumulado.

• Procure que el fondo de los recipientes sea ligeramente superior al fuego o zona de cocción: aprovechará al máximo el calor de la cocina. Tape las cacerolas durante la cocción: consumirá menos energía.

• Aproveche el calor residual del horno apagándolo unos cinco minutos antes de terminar de cocinar los alimentos.

• Procure aprovechar al máximo la capacidad del horno y cocine, si es posible de una vez, el mayor número de alimentos. Para cocciones superiores a una hora, no suele ser necesario precalentar el horno.

• Evite abrir la puerta del horno innecesariamente. Cada vez que la abre se pierde, como mínimo, el 20% del calor acumulado en su interior.

• Apague el horno un poco antes de finalizar su cocción: el calor residual será suficiente para acabar el proceso.

• Descongele los alimentos dentro de la heladera. Evitará el consumo de energía del horno o del microondas para descongelar.

• Secar la ropa significa un gran consumo de energía. Es recomendable limitar su uso a situaciones de urgencia. Si emplea la función de secado del lavarropas, centrifugue previamente la ropa para no hacerla trabajar más. Gastará mucha menos energía.

• No seque la ropa de algodón y la ropa pesada en las mismas cargas de secado que la ropa ligera. Estas últimas se secan antes.

Residuos Domésticos

 

• Los residuos son una fuente potencial de energía y materias primas que puede aprovecharse en los ciclos productivos. De hecho, gran parte de la basura que se genera es recuperable o reciclable.

• Reducir el volumen de basura generada, ya sea a través del reciclado o de la compra sustentable, permite reducir emisiones.

• Hay que tener en cuenta que algunos tipos de papel, como los plastificados, los adhesivos, los encerados, los de fax, etc. no pueden reciclarse.

• El vidrio es reciclable al 100%. Por cada botella que se recicla se ahorra la energía necesaria para mantener un televisor encendido durante 3 horas o la energía que necesitan 5 lámparas de bajo consumo de 20 W durante 4 horas.

• Rechace las bolsas de plástico que no necesite. Procure llevar siempre su propia bolsa.

• La fabricación del aluminio es uno de los procesos industriales de mayor consumo energético y de mayor impacto ambiental. Modere la utilización de papel de aluminio.

• Reducir las basuras consiste también en rechazar los distintos tipos de envases o empaquetados cuando éstos no cumplan una función imprescindible.

• La bolsa de plástico que traemos de la compra se puede reutilizar como bolsa de la basura.

 

En el baño

• El ahorro de agua, aunque no se trate de agua caliente, conlleva un ahorro energético, ya que el agua es impulsada hacia nuestras viviendas mediante bombas eléctricas consumiendo energía.

• Racionalice el consumo de agua. No deje los grifos abiertos mientras no usa el agua.

• Recuerde que una ducha consume de cuatro veces menos agua y energía que un baño.

• Tenga también en cuenta que se pueden colocar reductores de caudal en canillas, para disminuir el consumo de agua.

• Evite goteos y fugas de las canillas. El simple goteo de la canilla del lavatorio significa una pérdida de 100 litros de agua al mes.

• Calentar el agua con gas en lugar de hacerlo con electricidad, evita que cada familia emita a la atmósfera hasta media tonelada de CO2 al año.

 

Iluminación

• Siempre que sea posible, aproveche la iluminación del sol, que es natural y, además, gratuita.

• Utilice colores claros en las paredes y techos: aprovechará mejor la iluminación natural y podrá reducir la iluminación artificial.

• Es necesario analizar las necesidades de luz en cada una de las partes de la vivienda, ya que no todos los espacios requieren la misma cantidad, ni durante el mismo tiempo, ni con la misma intensidad.

• Regule la iluminación a sus necesidades y dé preferencia a la iluminación localizada: además de ahorrar energía conseguirá ambientes más confortables.

• No deje luces encendidas en habitaciones que no esté utilizando, reduzca al mínimo la iluminación ornamental en exteriores: jardines, etc. y coloque puntos de luz de manera que iluminen otras habitaciones cercanas, como vestíbulos y pasillos.

• Mantenga limpias las lámparas y las pantallas, aumentará la luminosidad sin aumentar la potencia.

• Las lamparitas incandescentes sólo aprovechan en iluminación un 5% de la energía eléctrica que consumen, el 95% restante se transforma en calor, sin radiación luminosa. Sin embargo, las lámparas de bajo consumo se encienden instantáneamente y apenas desprenden calor.

• El reemplazo de las lamparitas incandescentes por fluorescentes permite reducir 43.8 kilos de CO2 anuales por lámpara.

• Sustituya las lamparitas incandescentes por lámparas de bajo consumo. Para un mismo nivel de iluminación, ahorran hasta un 80% de energía y duran 8 veces más.

• Use tubos fluorescentes donde necesite más luz y esté encendida muchas horas; por ejemplo, en la cocina.

• Es interesante que el interior de los ascensores no esté permanentemente iluminado. Proponga la instalación de detectores de presencia que activen el encendido de la luz exclusivamente cuando alguien entre en el ascensor.

 

Sistemas de Calefacción y Refrigeración

• Entre el 25% y el 30% de nuestras necesidades de calefacción son debidas a las pérdidas de calor que se originan en las ventanas. Revise y mejore sus aislamientos en caso de que detecte deficiencias en los mismos.

• Aunque la sensación de confort sea subjetiva, se puede asegurar que, en invierno, una temperatura de entre 19ºC y 21ºC es suficiente para la mayoría de personas. Por la noche, basta tener una temperatura de 15ºC a 17ºC para sentirnos bien.

• El calor y frío acumulado en la vivienda es mayor si se cierran persianas y cortinas.

• La temperatura a la que programamos la calefacción condiciona el consumo de energía de nuestro sistema de calefacción. Por cada grado que aumentemos la temperatura, se incrementa el consumo de energía aproximadamente en un 7%.

• Apague completamente la calefacción si va a dejar desocupada la vivienda más de un día.

• Por motivos de confort, la mejor colocación de los radiadores, es debajo de las ventanas, haciendo coincidir la longitud del radiador con la de la ventana, para favorecer la correcta difusión del aire caliente por la habitación.

• Para ventilar completamente una habitación es suficiente con abrir las ventanas alrededor de 10 minutos: no se necesita más tiempo para renovar el aire y se malgasta energía.

• En verano, ventile la casa cuando el aire de la calle sea más fresco (primeras horas de la mañana y durante la noche). Cerrar persianas y correr cortinas son sistemas eficaces para reducir el calentamiento de nuestra vivienda en verano y para evitar que se escape el calor en invierno.

• Recuerde que los colores claros en techos y paredes exteriores reflejan el sol y, por tanto, evitan el calentamiento de los espacios interiores.

• Es importante colocar los aparatos de refrigeración de tal modo que les dé el sol lo menos posible y haya una buena circulación de aire.

• Cuando encienda el aparato de aire acondicionado, no ajuste el termostato a una temperatura más baja de lo normal

• La adaptación del cuerpo a las condiciones climáticas del verano y el hecho de llevar menos ropa y más ligera hacen que una temperatura de 25ºC, en esta época, sea más que suficiente para sentirse cómodo en el interior de una vivienda. En cualquier caso, una diferencia de temperatura con el exterior superior a 12ºC no es saludable.

• El mantenimiento adecuado y la limpieza de los equipos prolonga su vida y ahorra energía.

 

Aislamiento Térmico

• Una vivienda mal aislada necesita más energía. En invierno se enfría rápidamente y puede tener condensaciones en el interior; y en verano se calienta más y en menos tiempo.

• Solemos asociar los aislamientos a los muros exteriores de las viviendas; sin embargo, también son necesarios los aislamientos en otras zonas del edificio contiguas a espacios no climatizados.

• Los sistemas de doble cristal o doble ventana reducen, prácticamente a la mitad, la pérdida de calor con respecto al acristalamiento sencillo.

• Si tiene chimenea, cierre el tiro de la misma cuando no la esté usando.

• El techo color claro comparado con uno oscuro puede reducir la ganancia de calor en un 50%.

 

Transporte

• Con la conducción eficiente se logra un aumento de la seguridad vial y una disminución del tiempo de viaje, además conseguirán un ahorro de combustible y de emisiones de CO2 del 15%, así como una reducción del costo de mantenimiento del coche.

• Mantener la velocidad de circulación lo más uniforme posible, evitar aceleraciones, y cambios de marchas innecesarios, ahorra combustible.

• En paradas prolongadas, es decir, de más de 60 segundos, es recomendable apagar el motor.

• El mantenimiento del vehículo influye en el consumo de combustible. Realice las revisiones periódicas del automóvil: ahorrará energía y mejorará su seguridad.

• Los accesorios exteriores aumentan la resistencia del vehículo y, por consiguiente, incrementan el consumo de combustible. Además, conducir con las ventanillas bajas también provoca mayor resistencia y, por lo tanto, mayor esfuerzo del motor y mayor consumo.

• No acelere el motor en frío innecesariamente. La consecuencia es un elevado desgaste del motor y un gran consumo de combustible.

• Para pequeños desplazamientos dentro de la ciudad considere la posibilidad de ir a pie en bicicleta o en transporte público.

 

Aparatos electrónicos

• Muchos aparatos, entre ellos los televisores, videos, microondas, equipos de audio, equipos de aire acondicionado, computadoras personales (PCs), etc. continúan consumiendo energía eléctrica aún cuando parezca que se encuentran apagados. La suma de estos pequeños consumos puede alcanzar un valor significativo.

 

ANEXO DE CÁLCULO

Funcionamiento de la calculadora de carbono de la SAyDS

• Como primera medida se revisaron los calculadores que existían disponibles y se eligió en particular el Lifecycle Carbon Footprint Calculador porque era open source y sencillo para esta primera aproximación.

• En base a la información que solicitaba este calculador se recopilo la información correspondiente al argentino promedio (INDEC, SCN, etc.) necesaria para alimentar la calculadora. Adicionalmente se modificaron algunas de las fórmulas de cálculo para adaptarlas a la realidad de nuestro país (ver metodología especifica a continuación). Vale aclarar, que para algunos ítems fueron omitidos por falta de información confiable para alimentarlos.

Formulas y parámetros utilizados:

 

A continuación se detallan formulas para emisiones directas y los valores de referencia utilizados para obtener las emisiones del Argentino promedio.

 

TRANSPORTE PARTICULAR:

Fórmula utilizada:

Emisiones (ton CO2e/ hab. año) = R*(1/EM)*FE/1000

R = Recorrido anual del automóvil (km) =?

EM = Eficiencia del combustible (km/lit) o (km/m3) =?

FEn = Factor de emisión de la nafta = 2,37 (KgCO2 /lit)

FEg = Factor de emisión del gasoil = 2,77 (KgCO2 /lit)

FEgn = Factor de emisión del gas natural = 1,95 (KgCO2 /m3)

 

Valores utilizados para el caso del argentino promedio:

En cuanto a distancia recorrida por año consideramos 12.000 Km. (a partir de una comunicación personal el Lic. Carlos Lacoste, Coordinador de Emisiones Vehiculares- SAyDS, informó que se suele considerar como promedio entre 10000 y 15000 Km.).

En cuanto al tipo de vehículo, consideramos para el argentino promedio un auto naftero ya que en el sector de automóviles particulares correspondiente al año 2000 representa el 81,4% de los circulantes.

Los tres factores de emisión se obtuvieron a partir del informe del IPCC 2006.

Otra alternativa es dividir el numero de automóviles en el año 2000 a nafta (4 333 620, conforme a la segunda comunicación nacional, 2000) por la población en el año 2000 de Argentina (35 987 287) resultando en un promedio de habitante/auto naftero = 0,01.

En cuanto a la eficiencia del combustible por automóvil se considera 10 Km. /litro

que corresponde al VW GOL, el auto más vendido del 2005 al 2008.

 

TRANSPORTE COLECTIVO:

Fórmula utilizada:

Emisiones (ton CO2e/ hab. año) = N*As*R*(1/EM)*FEg/(1000*C)

N = Número de viajes realizados por semana = ?

R = Recorrido promedio por viaje (Km.) =?

As = Cantidad de semanas al año = 48 semanas

EM = Eficiencia del combustible = 16,66 (Km./lit)13

FEg = Factor de emisión del gasoil = 2,77 (KgCO2 /lit)

C= carga promedio del colectivo = 20 personas

 

Valores utilizados para el caso del argentino promedio:

Se consideraron 14 viajes semanales con un recorrido promedio por viaje de 10 Km.

 

ENERGÍA: CONSUMO DE GAS

Fórmula utilizada:

Emisiones (ton CO2e/ hab. año) = CONgn* FEgn/(1000)

CONgn = Consumo anua14l de gas de red (m3/año) =?

FEgn = Factor de emisión del gas natural = 1,95 (KgCO2 /m3)

 

Valores utilizados para el caso del argentino promedio:

Se consideró un consumo promedio anual por hogar de 1.172 m3. Asumiendo una familia tipo de cuatro personas consideramos un consumo anual por habitante de 293

m3.

 

ENERGÍA: CONSUMO DE ELECTRICIDAD

Fórmula utilizada:

Emisiones (ton CO2e/ hab. año) = CONel* FEred/(1000)

CONel = Consumo anual16 de electricidad (KWh) = ?

Se considera un vehículo de pasajeros promedio.

Otra posibilidad es preguntar por el gasto mensual en gas y a partir de conocer el precio por metro cúbico estimar el consumo. El problema con esto es que el precio varia dependiendo el lugar.

FEred = Factor de emisión de la red = 0,5 kgCO2/KWh

Valores utilizados para el caso del argentino promedio:

Se consideró un consumo promedio anual de 1.200 KWh.

 

RESIDUOS

Fórmula utilizada:

 

Emisiones (ton CO2e/ hab. año) = RES*Ad*MO*FEreso*Dgn*PCG / (1000)

RES = cantidad de residuos producidos por día (kg) =?

Ad = cantidad de días al año = 365

MO = contenido de materia orgánica por kg de residuo = 0,55

FEreso=factor de emisión de la materia orgánica 19= 0,003 m3 metano/kg de

MO año

Dgn = densidad del gas natural = 1,77 kg/m3

PCG = potencial de calentamiento global del metano = 21

 

Valores utilizados para el caso del argentino promedio:

Se consideró un promedio 20 de 1 Kg. por habitante/día.

 

ALIMENTACIÓN

Fórmula utilizada:

Emisiones (ton CO2e/ hab. año) = (AA*BD/100)* FEAA*Ad /(1000000)

AA = porcentaje de alimento animal en la dieta =?

BD = balance de dieta de argentina 21 = 3.171 kcal/día persona

FEAA = factor de emisión alimentos de origen animal = 4,67 gCO2/Kcal día

Ad = cantidad de días al año = 365

Otra posibilidad es preguntar por el gasto mensual en electricidad y a partir de conocer el precio por KWh estimar el consumo. El problema con esto es que el precio varia dependiendo el lugar.

Fuente: http://www.cab.cnea.gov.ar/divulgacion/consumo/m_consumo_f7.html.

Fuente: UNICEN en base a guías metodológicas del IPCC (1996).

La generación per cápita diaria alcanza un valor medio en el país que oscila entre 0,91 y 0,95 de kilos de basura por habitante por día (Estrategia Nacional para la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos, 2004).

La cantidad de kcal/día habitante argentino (3171) se obtuvo a partir de “Food Balance Sheet” FAOSTAT; 2001).

El Factor de emisión de alimentos de origen animal (FEAA) se obtuvo a partir de dividir las emisiones del sector ganadero por la población argentina (2000), los días del año y la cantidad promedio de kilocalorías de origen animal.

FEAA (gCO2/Kcal día) = (Efe+Eme)*1000000000/(P*Ad*AA)

Efe = metano 23 de la fermentación entérica del ganado = 5.7525 Gg CO2e

Eme = metano 24 del manejo del estiércol del ganado = 1.203 Gg CO2e

P = población argentina en el 2.000 = 35. 987. 287 habitantes

Ad = cantidad de días al año = 365

AA = kilocalorías año de origen animal en la dieta del argentino 25 = 956

 

Valores utilizados para el caso del argentino promedio:

Se consideró un 30 % de alimento de origen animal en la dieta (Fuente: “Food Balance

Sheet FAOSTAT; 2001).

 

MEDIDAS DE REEMPLAZO

 

Heladeras

Emisiones (Kg. CO2/heladera.año) = (COHi – COHs) * FEred

COHi = consumo anual de electricidad de la heladera de eficiencia inferior

(KWh)

COHs = consumo anual de electricidad de la heladera de eficiencia superior

(KWh)

FEred = Factor de emisión de la red 26 = 0,5 kgCO2/KWh

Valores utilizados para el caso del argentino promedio:

Se tomo como tipo de heladera de eficiencia inferior, una de etiquetado clase C, de consumo anual (COHi) de 640 Kwh., y como heladera eficiente una de clase A, de 450 Kwh. /año de consumo.

 

Lámparas

Emisiones (kg CO2/lámpara. Año) = (PoLi – PoLe) * TDu * Da * FEred /1000

PoLi = potencia de la lámpara incandescente (W)

También es posible incorporar las emisiones de óxido nitroso de las pasturas.

Inventario Nacional de Gases Efecto Invernadero (2000)

Inventario Nacional de Gases Efecto Invernadero (2000)

Food Balance Sheet FAOSTAT; 2001.

Fuente: valor estimado conjuntamente entre la SAyDS, la Secretaría de Energía y expertos de la JICA en el marco del proyecto de cooperación sobre fortalecimiento de capacidades para el MDL en la Argentina.

PoLe = potencia de la lámpara de bajo consumo (W)

TDu = 4 hs (promedio)

Da = días del año = 365

FEred = Factor de emisión de la red27 = 0,5 kgCO2/KWh

 

Valores utilizados para el caso del argentino promedio:

Se consideró como lámpara incandescente tipo, una de 75 W de potencia, y como lámpara de bajo consumo tipo, una de 15 W 28. Por lo tanto, a través del reemplazo de una lámpara incandescente por una de bajo consumo, se logra un ahorro de 60 W.

Fuente: valor estimado conjuntamente entre la SAyDS, la Secretaría de Energía y expertos de la JICA en el marco del proyecto de cooperación sobre fortalecimiento de capacidades para el MDL en la Argentina.

Una lámpara de de bajo consumo de 15 W equivale en luminosidad a una lámpara incandescente de 75 W.

 

ANEXO I

 

ANÁLISIS DE LOS CONSUMOS ENERGÉTICOS EN GRUPOS BOSQUE ESTE Y OESTE DE LA UNLP

 

ELECTRICIDAD

Al hablar del consumo de electricidad en la UNLP debemos pensar principalmente en la energía necesaria para equipos, para aire acondicionado, iluminación de la universidad, y para la red de computadoras personales pues los otros gastos como los de laboratorios o estufas particulares se consideran menores si bien estos últimos pueden tomar importancia al hablar del consumo que se registra en los edificios por las noches.

Si tenemos en cuenta los datos referidos al año 2008, la potencia más alta en GBO fue de 665 KW, correspondiente al mes de junio (mes frío) y el consumo total fue de 5.274.960 kWh. Si operamos para conseguir las toneladas equivalentes de petróleo (tep) correspondientes a esta cantidad teniendo en cuenta que un kWh equivale a 860 kilocalorías y que 10.000 kilocalorías son un kilogramo equivalente de petróleo, obtenemos que el consumo de electricidad fue de 453.66 toneladas equivalentes de petróleo (tep) anuales.

Como dato a tener en cuenta en posteriores reflexiones o propuestas de ahorro hay que comentar que según datos proporcionados de las facturas de la prestadora del servicio (EDELAP) donde queda expuesto que el mayor consumo de energía (contra todo pronóstico) se da en la franja horaria de 14.00 hs a 18.00 hs, conocida como RESTO. En las horas de mayor consumo conocida como PICO (de 10.00 hs a 14.00 hs y de 18.00 hs a 22.00 hs), es muy similar a las horas conocidas como VALLE (de 6.00 hs a 11.00 hs y de 22.00 hs a 6 hs). En el siguiente cuadro podemos ver la incidencia de cada uno de ellos:

 

 

Esta información es sumamente interesante ya que permite ver claramente que el mayor pico de consumo se da en los horarios de investigación con el uso de los equipamientos específicos, este es el que más energía requiere, ya que en las horas de la mañana donde la actividad administrativa es mayor y en las horas de la noche, cuando el mayor requerimiento es la iluminación, tanto en interior como en exterior) son parecidas, compartiendo ambas las horas de clases.

Ahora bien, en este parámetro comienza a tenerse en cuenta las condicionantes edilicias, ya que en estos dos grupos los edificios en casi su totalidad (82,5%) son de valor patrimonial histórico, destacando una impronta constructiva edilicia de entre unos 80 y 100 años de vetustez.

Por orientación y características arquitectónicas espaciales estos edificios propenden a tener mucho consumo energético en horarios donde, por su uso debería ser mas aprovechada la iluminación solar.

Ante el aumento de alumnos y por tanto también de los servicios necesarios, como más aulas en funcionamiento, existe  más PC o más horas de ocupación de aulas y laboratorios. En los meses de verano podemos ver como el consumo de electricidad permanece en cantidades similares a pesar del paro de las clases si bien en enero la baja en el consumo ya es considerable. Esto es debido al aire acondicionado, servicio cada vez más generalizado en despachos, salas de estudio y conferencias o bibliotecas ya que las luces de pasillos y demás espacios generales de las facultades permanecen también encendidas en estos meses.

Cabe aclarar que en estos meses donde se debería aprovechar para conseguir un menor consumo de energía pues las clases paran y los profesores y trabajadores tampoco permanecen los dos meses de verano completos en las facultades.

De esta forma, habrá que prestar especial atención a la hora de proponer medidas de ahorro dirigidas al consumo de aire acondicionado para conseguir un consumo más responsable de este servicio.

Entre edificios los datos recogidos también siguen un orden coherente siendo los edificios más grandes como las facultades de Ingeniería, Odontología, Cs. Exactas, Medicina y Agrarias que presentan consumos más elevados.-

 

ANÁLISIS ESTIMADO DEL CONSUMO DE ELECTRICIDAD

Como ya se comentó anteriormente, no es posible realizar un estudio detallado de los distintos conceptos englobados dentro del apartado de electricidad por la falta de datos que permitan un cálculo más o menos aproximado de los mismos. Correspondería relevar la totalidad de los equipos en investigación, laboratorios y de institutos de trabajos a terceros, y así verificar la fuerte incidencia de los mismos en el consumo de energía. Consideramos que éste es el primer factor de consumo en la Universidad.-

Sólo es posible realizar una estimación del consumo anual total procedente de todas las computadoras instalados en la UNLP. Teniendo en cuenta las PC de todas las aulas para el uso de los alumnos en las distintas facultades y de los correspondientes a despachos, laboratorios y personal de administración, en total en la UNLP en el año 2009 había 2484 pc y 1738 notebook (Estas últimas no se consideran para el cálculo).

Tomando como modelo las PC que se encuentran normalmente en las aulas de esta universidad y sectores administrativos, se tendrá en cuenta un consumo de energía aproximado por ordenador de 0.67 kWh. Es decir, toda la red de computadoras de la UNLP supone un gasto energético estimado de 54.922 kWh, aproximadamente un 10.4% del consumo total en electricidad. Por lo tanto se considera a éste el segundo factor.-

Estos datos llevan a pensar que el tercer factor del consumo anual de electricidad procede de la iluminación pues el aire acondicionado tiene una utilización durante cortos períodos de tiempo al año y además no todas las instalaciones de la universidad cuentan con este servicio.

Este hecho es importante en el contexto de ahorro energético en la enseñanza pues en el control del consumo de energía para iluminación tienen poder de actuación tanto el personal trabajador como los propios alumnos, algo más difícil de conseguir al tratar el ahorro de energía referido a calefacción.

 

CONSUMO PER CÁPITA

Para calcular el consumo per cápita se van a tener en cuenta los datos del año 2008.

Además se van a calcular en base al número total de estudiantes, más docentes y no docentes de las facultades de los grupos bosque este y oeste, (DATOS anuario estadístico 2008) que hacen un total de 47.114 personas (año académico 2007).

 

 

GAS NATURAL

Con gas natural nos referimos principalmente al consumo de este recurso necesario para la calefacción de todos los edificios del campus desde las 7 hs hasta las 22 hs de lunes a viernes. En los meses más calurosos del curso escolar y en los de verano también se consume este recurso para  los equipos de investigación o para algunas actividades de los laboratorios.

Refiriéndonos a los consumos del año 2008, el consumo de gas natural en los grupos bosque este y oeste de la UNLP ascendió a 660.000 m3= a 660 tep anuales.-

La evolución de los consumos de los distintos meses sigue un modelo lógico, siendo casi inexistente el gasto que se produce en los meses de verano y comprobando de nuevo como ocurría en el apartado de electricidad que el consumo ha ido aumentando en los últimos años por el aumento de instalaciones y de personal.

 

VALORACIÓN

Se tienen en cuenta para hallar los índices los datos totales del año 2008 y la población total de la UNLP (grupos), 47.114 personas.-

 

CONSUMO PER CÁPITA

 

TRANSPORTE

El transporte hasta los centros educativos representa un consumo de energía inducido para los mismos. Las especiales características de la situación geográfica de la UNLP hacen que este apartado tome más importancia en el análisis total de la energía consumida y en la reflexión final de la cantidad de este recurso que puede llegar a consumir un estudiante cualquiera de esta universidad o de otros centros educativos similares. Sólo se van a tener en cuenta los desplazamientos hacia los grupos bosque este y oeste:

 

Cantidad de personas afectadas (datos anuario estadístico 2008): 47.114, de los cuales 6.724 son docentes reales (14.28%), 1444 son no docentes (3.06%), 38.946 son alumnos (82.66%). La cantidad de personas afectadas es casi una capital de partido de la provincia de Buenos Aires, que se moviliza diariamente desde y hacia los grupos universitarios.-

A los efectos del indicador se considerará la asistencia, según régimen de cursada, usos y funciones, por día del 50% de los docentes (3.362), del 95% de los no docentes (1.372) y del 40% de los alumnos (15.578), total 20.312 personas por día.

Número de plazas de estacionamiento: En ambos grupos si bien hay plazas de estacionamiento, la realidad indica que se estaciona en cualquier lugar disponible, avanzando hacia los sectores verdes y comunes, por lo cual se decidió contabilizar la totalidad de los autos estacionados en cada grupo, siendo ellos los siguientes:

Grupo bosque oeste: 674

Grupo bosque este: 815

 

Media de ocupación del automóvil: 1.32 personas por auto.

Cantidad de autos circulando, en promedio por día laborable, sumando ambos grupos: 4.065

Cantidad de bicicletas que se cuidan en los bicicleteros por día laborable: 1.060 (504 en GBE y 556 en GBO)

Cantidad de taxis o coches de alquiler que ingresan en el campus: 326

Cantidad de líneas de colectivos que acceden a los grupos:

 

ÓMNIBUS

Éste estudio analizó las líneas que se acercan a los grupos:

Grupo Bosque este: Línea 214 – 202 – 275 – ESTE – NORTE - SUR

Grupo Bosque oeste: línea 307 – 275 – 20 – SUR – NORTE –OESTE -ESTE:

En un día se contabilizó que 8943 personas tomaron algunas de las líneas descriptas para acceder a la Universidad (Entre las 8.00 y las 22 hs)

En total al día: 8943 viajes.-

 

VEHÍCULOS PRIVADOS

Según este estudio acceden diariamente al campus unos 4.065 vehículos con un índice de ocupación de los mismos de 1.32 personas/vehículo, de los cuales el 56% lo hacen antes de las diez de la mañana.

 

DISTRIBUCIÓN DE USUARIOS

 

Autobús: 8943

Vehículo privado: 5.366 (4065 x 1.32)

Bicicleta: 1.060

Pie: 4.943 (U otros medios no identificados)

 

Autobús: 44.02 %

Vehículo privado: 26.42 %

Bicicleta: 5.22 %

Pie: 24.34 %     

 

Para poder introducir estos datos en el consumo global de energía de la UNLP se deben expresar como en los casos anteriores en toneladas equivalentes de petróleo. Los porcentajes resultantes son de gran valor para obtener una visión general del modelo del consumo energético y dentro de este del modelo de transporte que aparece en esta universidad.

Según distintas fuentes consultadas el consumo de energía promedio de transporte se puede calcular de distintas maneras, teniendo en cuenta la ocupación del vehículo y la distancia recorrida. De esta forma, se van a tener en cuenta tres índices propuestos por diferentes autores que se expresarán finalmente con una media de los mismos. Estos índices son los siguientes:

 

CONSUMO DE ENERGÍA PROMEDIO Y TASA DE OCUPACIÓN

Para los cálculos se tienen en cuenta distancias medias al campus de 20 Km en total para ida y vuelta y 200 días laborables al año. Para el cálculo se uso las formulas dadas por la Secretaría de medio Ambiente de la República Argentina, y que figura en el Anexo IV.

 

ACCESO EN ÓMNIBUS

De la media resulta un consumo de energía referido a las 8.943 personas que acceden al campus diariamente en micro de 1180 tep anuales.

 

ACCESO EN VEHÍCULO PRIVADO

El consumo de energía referido al número total de personas que acceden al campus en vehículo privado, 5.366, suponen 3.047 tep anuales.

En conjunto el transporte hasta la UNLP de estudiantes y personal trabajador supone al año un valor estimado de 4.227 toneladas equivalentes de petróleo al año, mayor que el consumo interno de energía para electricidad y calefacción. Es más, sólo el transporte en vehículo privado ya supone el mismo de consumo de energía que el propio de la universidad. Este hecho no hace sino reflejar el patrón actual de consumo de energía de nuestro país en donde el transporte supone el 43% del consumo de energía final por sectores y que además tiende a aumentar debido a la tendencia creciente del uso del automóvil.

 

VALORACIÓN

Se tiene en cuenta para hallar los índices la suma de las medias del consumo de energía para los distintos medios de transporte, 4.227 tep y la población total de la universidad en el curso académico 2008: 47.114 personas.

 

CONSUMO DE ENERGÍA PER CÁPITA

 

 

RESIDUOS Y PAPEL

En la encuesta de relevamiento de los distintos tipos de residuos que genera la UNLP, quedó al descubierto la falta de una política de gestión de los mismos, existiendo algunos programas específicos de retiros de los mismos en alguna facultades y laboratorios, de tal manera que pudiera considerarse como acciones voluntariosas, esporádicas y discontinuas.-

 

RESIDUOS SÓLIDOS

En los grupos este y oeste se retiran anualmente 183.22 Tn de residuos sólidos, de los cuales 140.94 Tn corresponden a papel,

Los residuos sólidos en la universidad son vertidos, no hay programas de reciclaje (salvo en Cs. Veterinarias y algunos laboratorios de Cs. Exactas), además de que no hay presupuesto para su eliminación, reduciéndose los costos de su eliminación solamente al pago de contenedores.-

 

RESIDUOS PELIGROSOS

La cantidad de residuos peligrosos es de 2240 KG anuales y que solo se retira de la facultad de Cs. Exactas

RELEVAMIENTO DE LOS RESIDUOS PELIGROSOS PARA SER RETIRADOS Y DISPUESTOS – DICIEMBRE 2008 – CS. EXACTAS

 
 

RESIDUOS RADIOACTIVOS

Sin datos relevados. Oficialmente no se generan residuos radiactivos.

 

RESIDUOS PATOGÉNICOS

 

Las 183.22 Tn anuales de residuos sólidos, genera una emisión de 12.90 Tn de CO2, de las 10.11 Tn de CO2 -79%- corresponde a papel, lo cual evidencia la prioridad en la ejecución de programas

 

CONTAMINACIÓN ACÚSTICA

Para recoger datos del nivel del ruido en LOS GRUPOS se elaboró una retícula de 60 x 60 metros que se plasmó sobre el mapa de los grupos. Los nodos de esta retícula fueron los lugares en los que se realizó la toma de datos. Los datos fueron tomados en 127 puntos de los grupos realizando tres medidas cada uno de ellos.

 

De acuerdo con la actividad que se desarrolla en un grupo, las medidas de interés se centran en las horas en las que se desarrolla la vida universitaria. Por este motivo, se eligió un periodo que en esta primera etapa comprendió desde las 8.00 hasta las 12.00 horas.

En estas cuatro horas se concentra el mayor movimiento de la vida universitaria, de forma que se recogen todos los ruidos existentes en el grupo.

El parámetro registrado fue el nivel sonoro continuo equivalente durante diez minutos en decibelios A (LeqA). Los datos recogidos en la zona de estudio consisten en la grabación con un sonómetro integrador del nivel sonoro continuo equivalente durante un periodo de diez minutos (LAeq 10’) en cada uno de los nodos de la retícula en cada franja horaria. De esta forma se obtiene unos índices de ruido relativos a cada punto que contemplan la variación temporal,

Todos los datos fueron tomados en el mes de mayo y bajo las condiciones meteorológicas recogidas en la legislación.

 

FUENTES DE RUIDOS DETECTADAS EN LOS GRUPOS

  • Vehículos privados: El ruido puede originarse por el hecho de circular, aunque generan ruidos de mayor intensidad con los pitidos, la música alta con las ventanas abiertas y el provocado al pararse con el motor encendido.
  • Transporte público: Tanto los micros como los taxis son vehículos muy ruidosos que llegan a superar los 80 dB Los mayores niveles no los generan durante su circulación sino al realizar una parada o reanudar la marcha, especialmente los micros
  • Ruido procedente de extractores o compresores o equipos de ventilación de laboratorios: el nivel de ruido que generan depende de las características particulares de cada uno de ellos.
  • Máquinas cortacésped, segadores y “aspiradores” de hojarasca.
  • Ruido de obras: durante la realización del mapa acústico se estaban realizando obras en las inmediaciones de la Facultad de Ciencias Exactas.
  • Ruido producido por la gente: Docentes, no docentes, estudiantes  y visitantes eventuales

 

RESULTADOS

Los grupos universitarios registran niveles de ruido que respetan los marcados por la normativa para los centros docentes, por tanto puede afirmarse que a nivel global no existe un problema de contaminación acústica, siendo los niveles lo suficientemente bajos como para desarrollarse las actividades propias de este tipo de entidades.

 

El nivel de ruido en el Campus es variable a lo largo de la mañana, y se relaciona directamente con las actividades que se desarrollan en las distintas horas. Los mayores niveles de ruido se han registrado cerca de las 12.00 horas pues durante su transcurso se desarrollan el mayor número de actividades en el Campus.

En relación a la distribución espacial del ruido, el nivel de ruido en el grupo aumenta desde el interior hacia la periferia. Puede decirse de forma general que la zona correspondiente a los edificios interiores son los más silenciosos, mientras que los límites cercanos a las avenidas externas en primera instancia y luego hacia las calles son los que registran un mayor nivel de ruido

Con respecto al ruido producido por los vehículos en las calles interiores de los grupos, pueden señalarse cuatro calles como las principales, pues son las que mayor flujo de vehículos presentan y por tanto en las que mayor ruido se genera, éstas son: Calle 48 y calle 115 en el GBO y la avenida de acceso al GBE.-

 

MAPA DE RUIDOS GRUPO BOSQUE ESTE

ANEXO II

CALCULADOR DE LA HUELLA DE CARBONO DE LA SECRETARIA DE AMBIENTE Y DESARROLLO SUSTENTABLE DE LA NACIÓN.

GAS NATURAL (Planilla de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable)

RELEVAMIENTO DE PREGUNTAS EVALUADAS PARA LOS DOS GRUPOS gbe Y gbo

FACULTAD………………………………………………………………………………………………………………………..

RESIDUOS Y SUSTANCIAS PELIGROSAS

Residuos Sólidos

¿Qué cantidad de residuos sólidos totales genera su campus anualmente?

¿Ha sido realizado algún estudio de composición de los residuos?  SI          NO

                  Si así hubiera sido, proporcione por favor la información de la composición de los residuos salidos del campus.

¿Durante el pasado curso académico, que cantidad de residuos sólidos fueron:

                  Vertidos controladamente?

                  Incinerados?

                  Reciclados?

                  Destinados a compost?

(La información debería darse por volumen, en metros cúbicos, o por peso, en kilos o toneladas.)

¿Cuáles fueron los costes de la eliminación de los residuos sólidos durante el pasado curso académico?

¿Cuál ha sido la evolución de estos gastos durante los últimos cinco años?

¿Tiene su campus un programa de reciclaje?  SI          NO

¿Cuándo comenzó el programa? ¿Quién dirige el programa?

¿Cuál es su presupuesto del programa? ¿Cómo se invirtió? Indique los ingresos por la venta de reciclables.

Si su universidad tiene un programa de reciclaje, ¿qué cantidades de cada material fueron recicladas durante el pasado curso académico?

Por favor, escriba cualquier programa que su campus haya implantado para promover la reducción en origen (tales como un programa de utilización de vasos reutilizables, política de fotocopias a doble cara, cambio de platos desechables a lavables, etc.)

Sustancias Peligrosas

¿De qué clases y qué cantidades de residuos peligrosos genera anualmente su universidad y cuáles son sus fuentes? ¿Cuál ha sido la evolución durante los últimos cinco años?

¿Cómo son eliminados estos residuos?

¿Qué cantidad de los residuos son:

         Reciclados?

         Incinerados?

         Vertidos controladamente?

¿Cuáles fueron los costes totales de la eliminación de los residuos peligrosos durante el último curso académico? ¿Cómo han cambiado estos costes durante los últimos cinco años?

¿Qué se está haciendo en el campus para minimizar la cantidad de sustancias peligrosas utilizadas y los residuos generados?

¿Se han iniciado técnicas de química a miro escala/programas de modificación de excedentes químicos?                 SI      NO

Si así fuese, por favor, descríbalo incluyendo la fecha de puesta en marcha y los costes ahorrados hasta la fecha.

Si los Departamentos de Química han iniciado un programa de laboratorio de micro escala ¿cuántos cursos utilizan técnicas de micro escala y cuántos estudiantes lo siguen?

¿Aproximadamente, qué proporción del programa de química representa?

¿Existe alguna normativa de seguridad en relación a la manipulación en laboratorios para profesores y alumnos? ¿Son informados de su existencia y de los planes de emergencia?

¿Tiene su centro o universidad un sistema para investigar e inventariar los productos químicos peligrosos utilizados?  SI      NO

¿Qué problemas han encontrado en la gestión de residuos? Por favor, coméntelos brevemente.

Residuos Radiactivos

¿Qué departamentos, instalaciones y actividades de su campus usa sustancias radiactivas y qué cantidad de residuos radiactivos generan anualmente?

¿Cómo han evolucionado estas cantidades durante los últimos cinco años?

¿Cómo y dónde son eliminados los residuos radiactivos y dónde van a parar?

¿Qué cantidad es:

         Vertida controladamente? / Incinerada?

¿Tiene la universidad un incinerador de residuos radiactivos en el propio campus?  SI      NO

¿Cuáles fueron los costes totales de la eliminación de los residuos radiactivos durante el pasado año académico?

¿Cómo han evolucionado estos costes durante los últimos cinco años?

¿Ha iniciado su campus un programa de reducción de los residuos radiactivos?      SI      NO

Residuos Biológicos

¿Qué instalaciones y centros del campus generan residuos biológicos? ¿Qué cantidad de residuos biológicos y de qué tipo se generan anualmente?

¿Cómo ha variado esta cifra durante los últimos cinco años?

¿Cómo son recogidos los residuos biológicos y cuál es su destino final?

¿Qué cantidades son incineradas?

¿Cuáles son los costes anuales de la eliminación de los residuos biológicos?

¿Cómo han variado estos costes durante los últimos cinco años?

Aproximadamente, ¿qué porcentaje de los residuos biológicos son reciclables?

¿Se ha realizado algún intento para separar de los residuos biológicos los materiales reciclables de los no reciclables?         SI      NO

¿Ha iniciado su campus un programa de reducción de los residuos biológicos?        SINO

Si así hubiera sido, descríbalo por favor, incluyendo la fecha de inicio y los costes ahorrados hasta la fecha.

TRANSPORTE Y MOVILIDAD

¿Cómo se encuentra organizado el sistema de viabilidad en el campus?

¿Existe compatibilidad entre el sistema de movilidad rodada y la peatonal?

¿Cuáles son los días y los horarios de mayor movilidad de ingreso y egreso al campus?

¿Qué cantidad de autos ingresan por día al campus?

¿Cuántas personas ingresan por auto?

¿Qué cantidad de superficie está destinada a estacionamiento? ¿Cuál es la capacidad de la misma?

¿Qué medios de transporte público ingresan al área?

¿Cuántas líneas de transporte de colectivos ingresan? ¿Cuáles son las líneas de transporte de colectivos que ingresan? ¿Qué recorridos realizan y con qué puntos de la ciudad se conectan?

¿Qué horarios son los más frecuentes y utilizados?

¿Cuántos servicios de remises y de taxi ingresan al área por día?

¿Existen vías de ingreso peatonal al campus? ¿Se encuentran cualificadas?

¿Cuántas personas ingresan al campus por vías peatonales?

¿Existen vías de ingreso para bicicletas? ¿Se encuentran cualificadas?

¿Cuántas personas ingresan al campus por recorridos ciclistas?

ENERGÍA

¿Qué consumo promedio de energía eléctrica hay por unidad académica del campus?

¿Cuál es el horario de encendido de la iluminación artificial? ¿Cuál el horario de apagado?

¿Se emplean energías alternativas?

¿Qué tipo de lámpara se usa para el alumbrado de los espacios abiertos?

¿Qué tipo de lámpara es la más empleada en los espacios académicos?

¿Cuáles son los medios de climatización de los ambientes?

¿Cómo se organiza la provisión eléctrica para el sistema de seguridad y vigilancia?

ZONAS VERDES

¿Qué tipo de especies arbóreas existen en el campus?

¿Cuál es el estado de conservación/salud de dichas especies?

¿Existen especies de la fauna local?

¿Existen recorridos didácticos de la flora y fauna del lugar?

¿Existe uso intensivo de los espacios verdes?

¿Existe algún tipo de tratamiento diferencial de los espacios verdes?

EDILICIA (se realizará por cada edificio existente en ciudad universitaria)

¿Cuáles son los materiales predominantes en los edificios?, en relación a:

Estructura, Cubierta, Cerramientos verticales, Pisos, Cielorrasos, Carpinterías.

Estructuras especiales:

¿Existen programa de mantenimiento? ¿Cuáles han sido las fechas de las últimas intervenciones de importancia?

¿Cuáles son los usos predominantes por cada nivel del edificio?

¿Qué cantidad de personas permanentes hay por nivel? ¿Cuántas en tránsito?

¿Cuál es el promedio de personas por m2?

¿Existen medios mecánicos de elevación?

¿Existen salidas de emergencia? ¿Cuántas? ¿Están claramente identificadas?

¿Cuál es la relación métrica entre los espacios comunes de circulación y los espacios específicos de permanencia y uso intensivo?

AGUA

¿Cuál es el promedio de agua que se consume al año?

¿Qué tipo de agua se emplea para el riego de las zonas verdes?

¿Cuál es la modalidad de riego?

¿Existen sistemas alternativos para almacenamiento del agua?

¿Cuántos laboratorios consumen y evacuan recursos hídricos?

¿Cuántos sanitarios consumen y evacuan recursos hídricos?

¿Existen mecanismos encargados de controlar el consumo del agua?

¿Cuál es la capacidad del tanque de reserva de agua para consumo diario? ¿Cuánto el de sistema contra incendios?

CONTAMINACIÓN

¿Qué nivel de emisiones de dióxido de carbono hay en la atmósfera?

¿Qué nivel de ruido promedio han en el área?

¿Hay presencia de residuos contaminantes?

¿Existen elementos que produzcan degradación visual del paisaje?

SOCIEDAD

¿Qué porcentaje de espacios académicos y de trabajo presentan condiciones de aireación y ventilación natural?

¿Existen indicaciones precisas en relación a salidas de emergencias y medidas de evacuación?

¿Se han realizado en los últimos años simulacros de evacuación? ¿Cuáles han sido los resultados?

¿Existen procedimientos/manuales destinados a la gestión de los espacios de riesgo?

¿Cuáles son los problemas más recurrentes relacionados con la accesibilidad para personas con capacidades diferentes?

¿Los ambientes son libres de humo?

¿Se han realizado campañas de concientización relacionadas al tabaco, los residuos, el uso del transporte, etc.?       

Agradecimientos: 

A mi compañera en la vida, ya que por más que en el camino que recorra deje girones de mi persona, ella los va a levantar y me va seguir apoyando, gracias Andrea.

A mis hijos que siguen acompañando en cada momento y como en mi primer libro les digo GRACIAS, ya que entienden que antes de salir una tarde de domingo, estudiamos, escribimos y crecemos, Gracias Delfina y Pio.

A mi Papá, nunca es tarde para recordarte, todo lo que hiciste por nosotros, por la última mirada, la última palabra, por la garra que le pusiste a la vida.

Por tener aire azul clarito en los pulmones, gracias a Dios por a la vida.

Referencias bibliográficas: 

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