KOFI ANNAN: Cuando el tráfico es salud.

KOFI ANNAN: Cuando el tráfico es salud.

Cuando entre tantas guerras y catástrofes en todo el mundo, un Secretario General de la ONU pone el énfasis durante una semana (Abril 2007) en el problema de salud que suponen los accidentes de tráfico, es que se trata de un gravísimo problema universal.
3 Junio 2015

Kofi Annan fue un buen Secretario General de las Naciones Unidas y en un momento dado de su mandato, como máximo responsable también de la OMS (Organización Mundial de la Salud) dio un contundente mensaje con ocasión de la Primera Semana Mundial sobre la Seguridad Vial de las Naciones Unidas, 23-29 de abril de 2007, el cual transcribimos porque aun está vigente. Quizás con el tiempo la juventud ya no es el grupo de riesgo principal en los accidentes graves, pero sigue siendo siempre el gran colectivo a preservar por ser el que mayor aporta con su muerte en la carretera a nutrir las estadísticas del indicador más conmovedor: los años potenciales de vida perdidos. Transcribimos sus palabras:

“La Primera Semana Mundial sobre la Seguridad Vial de las Naciones Unidas es una gran oportunidad para mejorar la seguridad de los cientos de millones de jóvenes que cada día utilizan las carreteras en todo el mundo.

A partir del Día Mundial de la Salud 2004 y de los debates mantenidos posteriormente en la Asamblea General de las Naciones Unidas, los gobiernos y sus asociados vienen prestando más atención a la seguridad vial. Pero todavía queda un largo trecho por recorrer.

Los accidentes de tránsito matan a casi 1,2 millones de personas en todo el mundo cada año y dejan con lesiones a muchos millones más. Son la segunda causa de muerte entre las personas de 5 a 25 años, y tienen efectos devastadores en las familias y las comunidades. En ese grupo de edad, los hombres jóvenes -ya sea como peatones, ciclistas, motociclistas, conductores principiantes o pasajeros- tienen casi tres veces más probabilidades que las mujeres jóvenes de morir o sufrir traumatismos en la carretera.

Afortunadamente, se admite cada vez más que es posible prevenir los traumatismos causados por el tránsito. Se ha demostrado en varios países que, si se interviene en algunos factores clave, sobre todo en la conducción bajo la influencia del alcohol, la velocidad, la infraestructura y el uso del casco y el cinturón de seguridad, es posible salvar un número considerable de vidas y recursos financieros, incluso aunque el número de vehículos de motor siga aumentando.

La seguridad vial no es accidental: la seguridad vial se consigue mediante la acción deliberada de muchos individuos y muchos sectores de la sociedad, gubernamentales y no gubernamentales. Cada uno de nosotros tiene un papel que desempeñar: ministros de transporte, salud y educación; proveedores de atención sanitaria; asociaciones de automovilistas; educadores; estudiantes; aseguradoras; fabricantes de vehículos; medios informativos, y víctimas de accidentes de tránsito y sus familiares. Pero para ello es fundamental un firme compromiso político. Los logros ejemplares de hoy son a menudo el resultado de una decisión adoptada en las más altas instancias de la Administración para mejorar la seguridad vial.

A través de la Asamblea Mundial de la Juventud para la Seguridad Vial -el evento más importante de la Primera Semana Mundial sobre la Seguridad Vial de las Naciones Unidas- la Organización Mundial de la Salud, las comisiones regionales de las Naciones Unidas y sus asociados están ofreciendo la palabra a los jóvenes. Oigamos sus consejos. Y mejoremos la seguridad en las carreteras del mundo, por su bien y por el nuestro.

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