El Compliance officer en España

El Compliance officer en España

La figura del Compliance Officer se convierte en un eje clave del cumplimiento normativo de las empresas, y una profesión con una creciente demanda laboral.
18 Mayo 2016

Cualquier empresa, sea cual sea su tamaño, debe contar con la figura del “Compliance officer” en su plantilla o subcontratar este servicio a profesionales expertos.

Las empresas anglosajonas ya contaban desde hace tiempo con la figura del “Compliance Officer”, y desde 2015 aterriza – por ley – esta función en las empresas españolas. Esto abre las puertas a una nueva salida laboral con una fuerte demanda por parte de las empresas que necesitan adaptarse al nuevo marco legislativo.

El nombre que se le ha dado a esta figura es el de “Director del Cumplimiento Normativo” y se ha convertido en un cargo que cada vez gana más peso en las empresas debido a la creciente complejidad del entorno regulatorio, pero sus funciones siguen siendo todavía una incógnita. Aparece como figura de vigilancia y control orientado a prevenir la comisión de delitos y se trata de una profesión en auge, cuya aparición se ha visto forzada por los numeroso escándalos financieros y contables ocurridos en los últimos años en las empresas, que han obligado a los países a multiplicar el número de regulaciones nacionales e internacionales orientadas a garantizar la transparencia y el correcto cumplimiento de la ley.

Están afectas por esta medida todas las compañías españolas, sin importar su tamaño, todas las pymes y autónomos, que deben contar con esta figura en su plantilla o subcontratar a profesionales externos el cumplimiento de esta Ley.

La figura del “Compliance officer” se dio originalmente en el sector financiero, por ser uno de los que más regulación y normativas tiene. No obstante, la presencia de una figura así en las empresas se ha convertido ya en imprescindible en muchos y diferentes sectores. Su papel abarca desde la parte normativa y legal hasta la ética y moral.

Las funciones del Compliance Manager incluyen - entre otras:

  • Monitorización del entorno regulatorio y legal
  • Verificar los procesos internos para asegurarse de que se ajustan a la ley
  • Medir el nivel de cumplimiento
  • Tratar con auditores externos

El peso e importancia de esta nueva profesión se debe en gran parte a la reforma del Código Penal, y al reconocimiento en la misma de la responsabilidad penal de las personas jurídicas, ya que se trata de la persona responsable de supervisar y gestionar todas las cuestiones relacionadas con el cumplimiento normativo.

En España, todavía hay un gran desconocimiento sobre la importancia del cumplimiento normativo, quedando mucho por hacer para que su papel cale en la sociedad y se comprenda la necesidad del mismo, de ahí la urgencia por su adaptación en las empresas españolas, así como la manera de encajarlo en los departamentos. 

La implantación de este nuevo cargo es un proceso lento y de gran envergadura. Tanto empresas grandes, como pymes deben plantearse la obligatoriedad de tener su “Compliance Officer”, ya sea en plantilla o bien como un servicio externo contratado, sin dudad la mejor opción y más factible para pequeños y medianos negocios. No hay que olvidar que, en cualquiera de los casos e independientemente del volumen de la empresa, las funciones del “Compliance Officer” son determinantes porque, además de ofrecer asesoramiento, coordinación o acompañamiento a las áreas del negocio, las decisiones finales deberán estar consensuadas con éste.

La responsabilidad es el peso fundamental de esta figura que deberá vigilar para que no ocurran delitos en la empresa y está obligada a dejar un rastro de su actividad de control, generando pruebas que acrediten que en ningún momento se ha producido una omisión del deber de control.

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