Comparativa de los Índices de Evaluación de Hipoacusia SAL, ELI e Índice de Pérdida Auditiva Global (monoaural y binaural) cómo métodos de diagnóstico de hipoacusia de origen laboral

En esta investigación se identifican y analizan los principales criterios de valoración médica usados para el diagnóstico y detección de hipoacusia laboral. Se trata del Índice SAL, el Índice ELI y el Índice de Pérdida Auditiva Global (monaural y binaural), que se aplican a los datos obtenidos de los audiogramas realizados en los exámenes médicos que se practican de forma habitual a los trabajadores de las empresas. Este estudio compara los diferentes resultados que obtenidos cuando se aplican los tres índices mencionados a los mismos trabajadores, valorando la calificación que realizan de su audición. Con este objetivo, para investigación precisa, se han recogido diferentes datos de origen demográfico/personal, laboral y extralaboral de una muestra heterogénea de 1.418 trabajadores. Entre los datos seleccionados destacan los niveles de ruido a los que están expuestos los individuos de la muestra, lo que ha implicado la realización de mediciones en sus respectivos puestos de trabajo, y a los que se les han practicado pruebas médicas audiométricas que han sido valoradas bajo los tres métodos mencionados. Por último se ha cumplimentado una encuesta que recoge diversos datos sobre hábitos, otros condicionantes considerados influyentes y la propia percpeción de los sujetos sobre su audición. También se ha obtenido la probabilidad condicionada del desarrollo de hipoacusia a partir de los datos recogidos utilizando Redes Bayesianas. En concreto, para este estudio, se ha utilizado la red global compuesta por las relaciones de todos los factores vinculados al desarrollo de hipoacusia, que se han relacionado, entre otras variables, con los trés índices objetos del estudio
Tema secundario: 
Autor principal: 
JESUS PEDRO
BARRERO AHEDO
Universidad de Burgos
España
Coautores: 
JOSE RAMON
LOPEZ GARCIA
UNIVERSIDAD DE BURGOS
España
JAIME
GONZALEZ PEREZ
UNIVERSIDAD DE BURGOS
España
Introducción: 

Se calcula que el ruido, bien de forma directa o indirecta, es el responsable del 11 % de los accidentes laborales, y que la hipoacusia que desencadena ocupa el tercer lugar en lo que a enfermedades profesionales se refiere [1], [2], además, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la hipoacusia ocupa el tercer lugar entre las patologías que involucran años de vida con discapacidad después de la depresión y lesiones no intencionadas [3]. Debido a esto, es fundamental el estudio de los factores que desencadenan esta enfermedad, así como el análisis crítico de los métodos utilizados para su diagnóstico.

Por otra parte, en el estudio de prevención de riesgos, siempre es necesario analizar los datos por sectores [4], [5], y puestos de trabajo [6], etc. Por eso en este estudio, con respecto al material, se ha utilizado una muestra que está compuesta por trabajadores/as de diversos sectores y ramos de actividades, edades, nacionalidades, etc. que desarrollan su actividad en empresas de las provincias de Burgos y Valladolid, en España.

En este trabajo se ha obtenido una muestra de 1.418 trabajadores de los que se tienen datos demográficos/personales como edad, género, talla, peso, nacionalidad, tensión arterial, etc.; datos de factores laborales como el tipo de sector o actividad de la empresa donde desarrollan su trabajo estas personas, el puesto de trabajo, el nivel de ruido existente y la antigüedad de los individuos en esos puestos de trabajo, el número de horas de exposición a ruido diarias, el  uso o no de protección auditiva o si se tiene alguna limitación de exposición temporal a ruido, la exposición laboral a ruido en trabajos anteriores y si existe exposición a agentes ototóxicos; y por último, datos de factores extralaborales como exposición a ruido extralaboral (actividades de caza, discotecas, etc.), antecedes de sordera en la familia, enfermedades auditivas, antecedentes otológicos y el uso de fármacos con afectación ótica.

Metodología: 

La metodología se ha diseñado con objeto de responder a las preguntas básicas sobre cómo y por qué se produce el desarrollo de hipoacusia por parte de los trabajadores a través de datos fiables de origen laboral. Ya se ha visto en otros estudios [7] que todas las variables pueden estar relacionadas. Con la colaboración del Servicio de Prevención Ajeno Ingemédica S.L., que tiene su ámbito de actuación en la Comunidad de Castilla y León, durante dos años se ha podido recopilar estos datos necesarios a través de dos actuaciones principales.

La primera, ha consistido en la realización de mediciones de ruido en todos los puestos de trabajo de las empresas de diferentes ámbitos y sectores a las cuales se presta servicio desde esta entidad. La medición del ruido en los puestos de trabajo se ha realizado mediante sonómetros, dosímetros y con las técnicas adecuadas de medición realizadas por Técnicos Superiores en Prevención de Riesgos Laborales, con la especialidad de Higiene Industrial. Se ha podido determinar los niveles sonoros de los distintos puestos de trabajo de las empresas donde desarrollan su actividad los trabajadores de la muestra. Además de forma específica se han redactado informes personalizados y se han evaluado las condiciones higiénicas con respecto al ruido de las citadas empresas, con respecto al Real Decreto 286/2006, de 10 de marzo, sobre la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición al ruido ( BOE nº 60 11-03-2006 ) [8]. Cuando se ha detectado riesgo higiénico en las mediciones, se  han propuesto recomendaciones para adoptar las medidas correctoras y protectoras que sean necesarias.

Los indicadores utilizados para realizar y analizar las mediciones de los niveles de ruido de los puestos de trabajo en esta investigación son el LAeqT, el LAeq,d, y el Nivel de Pico (Lpico). Estos índices se han seleccionado de acuerdo a la normativa española de referencia, es decir, el ya citado Real Decreto 286/2006. Los instrumentos que se han dispuesto para realizar las oportunas mediciones son los siguientes:

  • Dosímetro SL 1355  (Número de serie: 060311985)
  • Dosímetro SL 1355  (Número de serie: 060312013)
  • Dosímetro Q-100 Noise Dosimeter (de tipo 2) (Número de serie: QA8020058) 
  • Sonómetro QUEST 2900 (Número de serie: CD 80300007)

Todos ellos han sido sometidos a calibración con certificación.

La segunda actuación se ha centrado en la realización de pruebas médicas que incluían audiometrías y la cumplimentación de encuestas basadas en los protocolos de vigilancia de la salud laboral editados por la Consejería de Sanidad y Bienestar Social de la Junta de Castilla y León, autorizados por el Ministerio de Sanidad y Consumo de España. Todos estos datos se han obtenido con la autorización de los individuos y empresas participantes, preservando el anonimato y la confidencialidad.

Resultados: 

RESULTADOS DE LAS MEDICIONES DE RUIDO

A continuación se presentan los resultados globales de las mediciones de ruido realizadas. Para analizar estos resultados se han dividido los niveles de ruido en cuatro grupos según regula el Real Decreto 286/2006, de 10 de marzo, sobre la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición al ruido. Bajo esta perspectiva, exponemos a continuación brevemente los resultados estadísticos globales obtenidos en este estudio para la totalidad de la muestra.

 

Análisis de las mediciones de los niveles de ruido para el total de la muestra

En la tabla 1 se puede observar la distribución de la totalidad de la muestra respecto a los niveles de ruido de los puestos de trabajo.

Tabla 1: Distribución de la muestra por niveles de ruido.                              Fuente: Elaboración propia.

 

Figura 1: Distribución porcentual  de la muestra por niveles de ruido.               Fuente: Elaboración propia.

VALORACION DE LA SALUD AUDITIVA DE LA MUESTRA. RESULTADOS DE LAS  AUDIOMETRÍAS.

En la figura 1 se puede ver que casi la mitad de los individuos de la muestra trabajan en puestos cuya medición de ruido se encuentra en el nivel moderado. Un 30,68% de la muestra trabaja en puestos que según la normativa actual presenta un riesgo bajo para la salud, sin embargo más de un 22% de esta población está expuesta a niveles considerados peligrosos, siendo un 15,09% los que se encuentran en los puestos más desfavorables desde el punto de vista auditivo calificados como nivel de ruido muy alto.

A continuación se presentan los resultados globales de las audiometrías realizadas. Para analizar estos resultados utilizaremos los índices SAL, ELI y Porcentaje de Pérdida Auditiva Global, a las que consideraremos variables de evaluación de hipoacusia de tipo científico.

Índice Sal

El índice SAL (Speech Average Loss = Pérdida Promedio Conversacional), evalúa las frecuencias conversacionales en 500 Hz , 1.000Hz y 2.000Hz para luego realizar la media aritmética de la pérdida auditiva en decibelios de dichas frecuencias y establecer una clasificación en grado que va de la letra  A a la G en función del  empeoramiento de audición, de tal forma que tenemos SAL-A (ambos oídos están dentro de los límites normales) y SAL-G (sordera total).

Aplicando por tanto, el criterio de clasificación a la muestra objeto del estudio, se divide la muestra en siete grupos, de la A a la G, en función de su grado de pérdida auditiva o sordera, según se puede apreciar en la tabla 2.

Tabla2: Distribución de la muestra según el Índice SAL.                            Fuente: Elaboración propia.

Figura 2: Distribución porcentual según el Índice SAL.                                Fuente: Elaboración propia.

Podemos observar, según la figura 2, que bajo este criterio de evaluación de hipoacusia, algo más de dos tercios de la muestra presentan una audición SAL A (normal), y prácticamente el tercio restante una audición SAL B (casi normal). Sólo 1,69 % de la población presenta un ligero empeoramiento mientras que los niveles más desfavorables de audición de la muestra los encontramos en tres individuos. Uno de ellos, presenta un grado SAL D (serio empeoramiento) y los otros dos, un grado SAL E,  relacionado con un grave empeoramiento de la audición. Ningún individuo de la muestra presenta grados SAL F o G, relacionados en la práctica con la sordera total.

Índice ELI

El índice ELI ( Early Loss Index  = Índice de Pérdida Precoz), se calcula restando a la perdida en la frecuencia 4.000Hz un valor de corrección por presbiacusia (ponderando la pérdida por edad y según el sexo). Se evalúa la frecuencia de 4.000 Hz  y se clasifica los traumas acústicos según una escala creciente A-B-C-D-E, de mayor a menor capacidad auditiva valorando los dos oídos de forma individual. Si aplicamos el criterio de clasificación a la muestra objeto del estudio, tal y como se muestra en las tablas 3 y 4, se divide la muestra en cinco grupos, de la A a la E, en función de su grado de pérdida auditiva o sordera, y aplicamos el modelo a ambos oídos por separado.

Tabla 3: Distribución de la muestra según el Índice ELI para el oído derecho.           Fuente: Elaboración propia.

 

Figura 3: Distribución porcentual según el  Índice ELI para el oído derecho.                                                     Fuente: Elaboración propia.

 

 Encontramos, según se desprende de la figura 3, que para este criterio de evaluación de hipoacusia ELI para el Oído Derecho, que un 41,61% de la población presenta una audición ELI A (normal, excelente), otro 19,11% una audición ELI B (normal buena) y un 15,59% una audición ELI C (normal), lo que de forma conjunta representa en torno al 75% de nuestra población. Por otro lado, un 23,18% de la población presentaría problemas de audición con respecto al oído derecho, de los cuáles un 15% presentarían un grado de audición ELI E que indica claro indicio de sordera.

Tabla 4: Distribución de la muestra según el Índice ELI para el oído izquierdo.         Fuente: Elaboración propia

 

Figura 4: Distribución porcentual según el Índice ELI para el oído izquierdo.      Fuente: Elaboración propia.

Según observamos en la figura 4, bajo el criterio de evaluación de hipoacusia ELI para el Oído Izquierdo, un tercio de la población presentan una audición ELI A (normal, excelente),  otro 20,10% una audición ELI B (normal buena) y un 16,93% una audición ELI C (normal),  lo que de forma conjunta representa en torno al 70% de la población. Por el contrario, un 29,44% de la población presentaría problemas de audición con respecto al oído izquierdo, de los cuáles un 19% presentarían un grado de audición ELI E que indica claro indicio de sordera.

Cabe destacar, a la vista de los resultados, que en general la audición del oído izquierdo es peor que la del oído derecho.

Porcentaje de Pérdida Auditiva Global.

Esta variable se ha discretizado estableciendo grupos por intervalos de Porcentaje de Pérdida Auditiva. Este índice se realiza para ambos oídos (monoaural) y en conjunto (binaural).

Con respecto  el Índice de Porcentaje Binaural, la media se encuentra en una pérdida binaural del 1%, con un valor mínimo del 0%  y un máximo del 67% (ver figura 5).

Figura 5: Distribución de la variable Porcentaje de Pérdida Binaural.          Fuente: Elaboración propia.

En la tabla  5 se muestran los resultados obtenidos en la muestra después de discretizarla.

Tabla 5: Distribución de la muestra el según Porcentaje de Pérdida Binaural.      Fuente: Elaboración propia.

 

Figura 6: Distribución porcentual según el Porcentaje de Pérdida Binaural.                                                     Fuente: Elaboración propia.

 Podemos observar, a la vista de la figura 6, que bajo este criterio de evaluación de hipoacusia de Porcentaje de Pérdida Binaural, (que es el usado junto con otros factores para el reconocimiento, declaración y calificación del grado de minusvalía) la gran mayoría de la muestra, un 86,11% no presenta ninguna pérdida auditiva. Un 11,50% presentan pérdidas menores, de hasta quince por ciento y sólo dos individuos en toda la muestra (rozando el 0%) se encuentra en el grupo con de más de un cuarenta y cinco por ciento de pérdida de audición.

 

Conclusiones: 

En cuanto al estado auditivo general de los trabajadores, teniendo en cuenta la gran diversidad de la muestra, compuesta por individuos de varios sectores económicos y diferentes puestos de trabajo, encontramos en general una buena salud desde el punto de vista auditivo en base a los tres índices mencionados. Igualmente podemos afirmar que en nuestro estudio se ha constatado a través de los resultados en los dos índices que se calculan para ambos oídos, tanto en el índice ELI, como en el de Porcentaje de Pérdida Global Monoaural,  la lateralidad o diferencia de los niveles de audición entre los dos oídos como han referido anteriormente diversos autores [9], [10], [11], [12], siendo el oído con mejor audición el derecho para la mayoría de la población. Existen diversas teorías, no todas documentadas, como que la población realiza diferentes actividades ruidosas y penaliza un oído u otro en función de si la persona es diestra o zurda. Lo que sí es un hecho, es esa diferencia de audición entre los dos oídos, a favor del oído derecho.

Referencias bibliográficas: 

1.Babisch, W. (2005). Noise and Health . Environ Health Perspect. 113(1).

2. Bartosinska, M. (2002). Health condition of employees exposed to noise--extra auditory health effects. Wiad Lek, 55(1), 20-25.

3. Diaz C., G. M. y. C. F. (2016). Hipoacusia: Trascendencia, Incidencia y Prevalencia. Revista Médica Clinca Condes, 27(6), 731-739.

4. Miguel Angel Mariscal Saldaña, Susana Garcia Herrero, Javier Garcia Rodriguez, Dale Ritzel (2012). The impact of occupational hazard information on employee health and safety: An analysis by professional sectors in spain. International Electronic Journal of Health Education Volumen 15 Páginas 83-99

5. Ignacio Fontaneda González, Oscar Jesús González Alcantara, Miguel Ángel Mariscal Saldaña, Susana García Herrero (2010).Gravedad de los accidentes laborales en el sector de la construcción a determinadas horas y según el día de la semana. 4th International Conference On Industrial EnIgineering and Industrial Management.Páginas 602-608

6. Susana García-Herrero, Miguel Ángel Mariscal-Saldaña, Eva María López-Perea, Martha Felicitas Quiroz-Flores. (2016). Influence of demand, control and social support on job stress. Analysis by employment status from the V European working conditions survey. Dyna Volumen 83 Número 195 Páginas 52-60

7. MAM Saldaña, SG Herrero, MAM del Campo, DO Ritzel. (2003). Investigation of risks, incidents and injuries: Development of a report form and model. The International Electronic Journal of Health Education 6, 47-60

8. REAL DECRETO 286/2006, de 10 de marzo, sobre la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición al ruido (2006).

9. Ruiz, E. (1997). Contaminación acústica: Efectos sobre parámetros físicos y psicológicos. Universidad de la Laguna, España.  

10. Kannan, P. M. L., D.M. . (1974). "Bilateral hearing asymmetry in a large population". J. Acoust. Soc. Am., 55, 1092-1094.

11. Rudin, R. R., U. (1998). "Hearing capacity in samples of men from the general population". Scand. Audiol, 17, 3-10.

12. Odess, J. (1972). "Acoustic trauma of sportsman hunter due to gun firing". Laringoscope, 82, 1971-1989.

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