Psicología positiva o como combatir el analfabetismo emocional en la escuela

Este trabajo tiene como propósito fundamental mostrar las aplicaciones de la psicología positiva en el ámbito escolar. A través de la revisión de textos se pretende cimentar una propuesta que permita acceder a un entorno escolar más sano, emocionalmente hablando. Entorno que incluye a profesores, alumnos y padres de familia. Esta propuesta adquiere validez desde el momento en el que destacamos que los problemas en las aulas (estrés, acoso escolar, etc.) tienen origen en un mal manejo de las emociones.
Autor principal: 
JEILENE ABIGAIL
ROSAS SALAS
INSTITUTO POLITÉCNICO NACIONAL
México
Coautores: 
ROSA ALMA
GUERRERO OROZCO
INSTITUTO POLITÉCNICO NACIONAL
México
JUAN DANIEL
VERA OLIVARES
INSTITUTO POLITÉCNICO NACIONAL
México

Introducción

En 2012, los reportes sobre la situación del sistema educativo mexicano que dieron a conocer la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el Instituto Nacional de Evaluación de la Educación revelan que desde hace varias décadas México enfrenta una gravísima crisis en su modelo de formación académica.

Mientras los políticos ofrecen el lamentable espectáculo de ofertas insólitas e insultos recíprocos, más conocido como campaña electoral, dando a los ciudadanos un claro ejemplo de cómo no se deben resolver los conflictos, nuestros niños y adolescentes se esfuerzan por salir adelante en un sistema educativo que ha colocado a nuestro país en uno de los primeros lugares del fracaso escolar.

Así mismo, la sociedad que hemos construido tiende a convertirnos a todos en analfabetos emocionales y eso es mucho más palpable precisamente en las aulas, en los patios de recreo y en las inmediaciones de los centros educativos, porque todos aquellos que deberíamos resguardar al niño y al adolescente, observamos partidos políticos siempre en una lucha desleal, un tejido familiar roto y un profesorado desmotivado que ha de lidiar con modelos educativos siempre cambiantes.

Este trabajo tiene como propósito fundamental mostrar las aplicaciones de la psicología positiva en el ámbito escolar a través del Programa Institucional de Tutorías del Instituto Politécnico Nacional en el Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos #7 “Cuauhtémoc” (CECyT 7) contribuyendo así a combatir dicho analfabetismo.

Metodología

Para lograr el propósito de este trabajo, se hizo una revisión teórica de la Psicología Positiva y del analfabetismo emocional. Posteriormente, se trabajó con 10 alumnos del CECyT 7, mismos que participan en el programa antes mencionado. Se llevaron a cabo 14 sesiones con esta dinámica con el objetivo de brindar, a los padres de familia y alumnos, elementos para combatir el analfabetismo emocional y alcanzar una vida más plena. Cabe mencionar que se tiene contemplado trabajar este material con el personal docente.

Desarrollo

El ser humano contemporáneo sufre de un pavoroso empobrecimiento humano, que nos tiene sumidos en un nivel absoluto de analfabetismo emocional. Estamos al tanto de los índices, de las fluctuaciones, de los bits y de lo que sucede al otro lado del mundo, pero nada sabemos de nuestra vida afectiva y emocional, por lo que continuamos exhibiendo gran torpeza en nuestras relaciones personales.

Nadie está dispuesto a devolver un llamado telefónico, a conversar con un amigo, a leer, a pensar y reflexionar. Contamos nuestros bienes pero no nuestras pasiones.

Vivimos un mundo “desechable”: relaciones a corto-plazo, sin generación de redes y amigos.

¿Cómo podemos entonces definir la inteligencia emocional? Quizá como una interrelación entre el cerebro y el corazón. Una persona con elevado Q.I. posee alto nivel de competencia técnica mientras que un elevado Q.E. significa un alto nivel de competencia humana.

Diferente del analfabetismo común donde la persona tiene consciencia de que no sabe escribir, el analfabeto emocional no tiene percepción de su falta de conocimiento.

¿Entonces, qué es ser un analfabeto emocional? Es desconocer cosas básicas sobre lo que son las emociones, como ellas funcionan, como afectan nuestra vida en todas las áreas. Lo que aprendemos durante nuestra formación escolar dice de una forma general al respecto del intelecto. Aprendemos y desarrollamos el raciocinio lógico, la memoria, la capacidad de aprender conceptos sobre cosas del mundo. El analfabeto emocional invierte apenas en el aumento de su capacidad intelectual pues piensa que eso es lo más importante. (Vigorena Pérez, 2012).

Ese aprendizaje es útil, sin embargo, queda faltando algo vital, que entiendo como más importante y que irá a influenciar nuestra vida de una forma más profunda. Formamos seres humanos dotados de una gran capacidad intelectual pero que no consiguen crear una vida feliz, en paz, próspera y saludable.

Incluso las personas inteligentes tienen una vida profesional  y personal caótica llena de ansiedad, severa contradicción en una persona “inteligente”. La mayoría piensa que la única cosa que podemos hacer para ayudar a un ser humano a ser feliz y próspera  en la vida es una buena educación formal y una buena educación casera. La educación que tenemos en casa es fuertemente contaminada por la negatividad de nuestros padres, que ellos acaban transmitiéndonos de forma inconsciente.

Son esas las herramientas que damos a los niños hasta que completan su formación. A partir de ahí, tenemos la ilusión de que la persona tiene la base que interesa y así tendrá condiciones de seguir en la vida de forma satisfactoria. Si no consigue el resultado esperado no comprendemos la razón.

A pesar de haber tenido una buena educación, los  analfabetas emocionales desconocen aspectos emocionales y cuánto esa área en desequilibrio sabotea su vida.  Sus acciones y elecciones son resultado de su estado emocional inconscientemente. La elección de la profesión, de las relaciones y las actitudes tomadas en el día a día son más reflejo del estado emocional interior de que de la inteligencia.

Definitivamente, estudiar y ser inteligente no es suficiente. Debemos despertar entonces el interés por el auto conocimiento comenzando entonces un lento y gradual proceso de alfabetización emocional.

La Alfabetización Emocional es la Segunda Revolución del Saber Básico. La primera fue hace casi 300 años cuando las personas eran analfabetas racionales, que no sabían leer y escribir. Ahora sucederá lo mismo con quienes olviden las emociones y las pasiones.

Entonces es posible decir que el auto-conocimiento es el primer paso para alfabetizarse emocionalmente. Después, la persona aprende con las otras personas a comprenderlas, a aceptarlas como son, a confiar, valorizar y convivir adecuadamente.

Sin embargo en nuestra sociedad todos queremos cambiar el mundo, pero nadie quiere cambiarse a sí mismo.

¿Cuáles son las características que pueden identificar a una persona que posee un alto grado de Inteligencia Emocional (Q.I.)? A nivel Intrapersonal, puede ser el reconocer sus emociones y como ellas se expresan, saber estimular las emociones agradables, controlar las desagradables, usar pensamientos positivos, estimular la auto-estima, resignificar pensamientos negativos, transformándolos en positivos, y mantener íntegra su propia dignidad. (Vigorena Pérez, 2012)

A nivel Interpersonal, se reconoce la Q.I. a través de la empatía emocional con otra persona, al saber respetar la individualidad, al hacer de la diversidad una unidad, estimulando la dignidad humana entre las personas, sabiendo perdonar y pedir perdón, criticar, ayudar, neutralizar ofensas y humillaciones recibidas, armonizar conflictos, irradiar energía positiva y saber convivir.

Una de las disciplinas que puede ayudarnos a conseguir este objetivo es la Psicología Positiva, disciplina científica establecida des 1998 en numerosas universidades americanas y en grupos de investigación independientes. Abarca 3 elementos:

  • El estudio de los sentimientos positivos,
  • El estudio de los aspectos positivos de la personalidad y,
  • El estudio de las instituciones positivas para el desarrollo del ser humano: familia, “jardín de infancia”, escuela, sociedad, amigos…

Cada vez es mayor la importancia de los sentimientos positivos. La confianza, el optimismo y la esperanza son más necesarios cuando la vida resulta difícil. Valores como la justicia, la integridad, la prudencia y el valor adquieren una especial importancia en tiempos de crisis.

El hecho de que la nueva ciencia se centre ante todo en lo positivo, la hace especialmente adecuada para aquellas personas que están en una situación difícil. Los científicos y los terapeutas son cada más vez más conscientes de que la fuerza de carácter tiene una función decisiva en el desarrollo de la capacidad de resistencia anímica, llamándola “resiliencia”.

En conjunto puede asegurarse que la “psicología positiva” constituye una nueva orientación dentro de las terapias. Aunque utiliza las herramientas desarrolladas hasta ahora en los distintos métodos existentes, pero de un modo diferente. Se sitúa en un contexto que es explícitamente positivo y que no centra su atención en la reparación de daños ya existentes, sino en nuestro potencial humano y en nuestras capacidades personales.

Los tres puntos básicos de la “Psicología Positiva”:

El primer punto básico de la “Psicología Positiva” son las Emociones Positivas. El objetivo consiste en que cada persona valore y viva su pasado y su futuro del modo más positivo posible: si vemos el pasado de forma positiva sentimos satisfacción, alegría y bienestar. Si vivimos el presente de un modo positivo, estamos felices, sentimos “flow”, éxtasis o placer. Si miramos al futuro de una forma positiva sentimos optimismo y esperanza.

El segundo punto básico de la “psicología positiva” lo integran nuestras capacidades y virtudes. Para satisfacer las exigencias de la ciencia tenemos que hacer una clasificación clara de estas capacidades. Don Clifton y Chris Peterson realizaron trabajos pioneros en este ámbito. Identificaron 24 capacidades y virtudes que se han valorado en la mayoría de culturas y en todos los tiempos. Se trata de “cosas” que a todos nos resultan familiares, de competencias y capacidades como la amabilidad, integridad, originalidad, sabiduría, gratitud, intimidad, etc.
El tercer punto básico de la “Psicología Positiva” es el estudio y desarrollo de instituciones positivas para el ser humano.

Estos tres puntos básicos muestran que la “psicología positiva” cubre un amplio espectro de temas. No sólo se ocupa de emociones humanas, sino también de valores, instituciones y “política”, aunque… precisamente estos dos últimos campos nos ha dejado la psicología siempre en manos de otras ciencias y nunca ha centrado su estudio en ellos.

Resultados

Después de las 14 sesiones se entrevistaron a los participantes para detectar los beneficios de la alfabetización emocional encontrando lo siguiente:

1. Autoconciencia emocional. Un mejor reconocimiento e identificación de las propias emociones así como de las causas que las originan. 2. Control de las emociones. Las frustraciones ante las situaciones de pérdida (o percepción de pérdida) son mejor toleradas, así como el control de la ira con esto se reducen las tendencias a las agresiones verbales. 3. Aprovechamiento productivo de las emociones. Se asume una mayor responsabilidad respecto a las propias emociones o sentimientos, reduciéndose las tendencias victimistas. Más capacidad de concentración y respuestas más oportunas, positivas y creativas. 4. Relaciones más gratificantes y positivas. Mayor destreza en la comunicación al tener una mejor comprensión de las situaciones, externas o emocionales. 5. Empatía: La comprensión de las emociones o la capacidad para ponerse en la piel del otro. Mejor predisposición para la escucha real y honesta de los sentimientos y puntos de vista de la otra persona. Más sensibilidad respecto a los sentimientos ajenos.

Con esto, se llega a la parte más determinante en la vida de un ser humano: tomar las riendas de la propia vida.

Conclusiones

Hoy, con la apertura del mercado global, necesitamos desarrollar soluciones desde las aulas de clase hacia las necesidades de producción de nuestra gente, respetando nuestras raíces culturales y nuestra identidad, pero tolerando lo foráneo, adaptándonos en lo posible con rapidez a los cambios que se dan en la ciencia y la tecnología y por tanto en la sociedad.

Para lo cual, se debe replantear el modelo educativo o por lo menos el de aula en el que se brinde herramientas académicas básicas como el manejo efectivo del lenguaje, el trabajo empático y en equipo, la resolución de conflictos, la creatividad, el liderazgo emocional, el servicio productivo.

La educación de las emociones denominada "Alfabetización Emocional" (también, escolarización emocional), pretende enseñar a los niños a modular su emocionalidad desarrollando su Inteligencia Emocional.

Los objetivos que se persiguen con la implantación de la Inteligencia Emocional en la escuela, serán los siguientes:

  • Detectar casos de pobre desempeño en el área emocional.
  • Conocer cuáles son las emociones y reconocerlas en los demás
  • Clasificar sentimientos, estados de ánimo.
  • Modular y gestionar la emocionalidad.
  • Desarrollar la tolerancia a las frustraciones diarias.
  • Prevenir el consumo de drogas y otras conductas de riesgo.
  • Adoptar una actitud positiva ante la vida.
  • Prevenir conflictos interpersonales
  • Mejorar la calidad de vida escolar, familiar y comunitaria
  • Aprender a servir con calidad.

Para conseguir esto se hace necesaria la figura de un nuevo Profesor, con un perfil distinto al que estamos acostumbrados a ver normalmente y que aborde el proceso de "Alfabetización Emocional" de manera eficaz para sí y para sus estudiantes. Para ello es necesario que él mismo se convierta en modelo de equilibrio de afrontamiento emocional, de habilidades empáticas y de resolución serena, reflexiva, creativa y justa de los conflictos interpersonales, como fuente de aprendizaje ejemplar para sus estudiantes. Este nuevo Profesor debe saber transmitir modelos de afrontamiento emocional adecuados a las diferentes interacciones que los alumnos tienen entre sí.

Por tanto, no planteamos solamente la existencia de un Profesor que tenga un conocimiento óptimo de las Áreas y/o Asignaturas que dicte en el aula de clase, sino que además sea capaz de transmitir una serie de valores y desarrolle competencias a sus estudiantes, como la Competencia Emocional.

Agradecimientos

Al Comité Organizador del ORP 2015 por permitirnos difundir este trabajo.

Al Instituto Politécnico Nacional por coadyuvar de desarrollarnos profesional y personalmente.

A los alumnos y padres de familia que participaron en este proyecto.

A Gustavo y Natalia Tamayo por su cariño y comprensión.

Referencias

www.authentichappiness.sas.upenn.edu/Default.aspx
- Praxis de la Psicología Positiva, Klaus W. Vopel. Editorial CCS – Madrid, 2005.

Alfabetización emocional: la deuda de enseñar a vivir con los demás.

BRANDEN, N. (1995): Los seis pilares de la autoestima, Barcelona, Paidós.

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DELORS, J. (1996): La educación encierra un tesoro. Barcelona: Santillana /UNESCO.

DSM IV (Cuarta Edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales de la Asociación Psiquiátrica Norteamericana).

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