Las consecuencias del estrés

Las consecuencias del estrés

La pandemia de la enfermedad de la COVID-19 puede resultar estresante para las personas.
24 Noviembre 2020

Redacción 

El temor y la ansiedad con respecto a una nueva enfermedad y lo que podría suceder pueden resultar abrumadores y generar emociones fuertes tanto en adultos como en niños.

La medida de salud pública de distanciamiento social, puede hacer que las personas se sientan aisladas y en soledad y es posible que aumente el estrés y la ansiedad.

Las consecuencias del estrés son el resultado de la cronificación de las respuestas de estrés y son el resultado del agotamiento del organismo ante la acumulación de las demandas o su mantenimiento en el tiempo. Cuando la respuesta de estrés se ha cronificado, sus manifestaciones son variadas y dependen de las debilidades y flaquezas del mismo sistema orgánico y psicosocial de la persona que ha acumulado el estrés.

Habitualmente las consecuencias del estrés tienen un primer nivel de manifestación en las enfermedades conocidas como psicosomáticas o psicofisiológicas, también conocidas como enfermedades relacionadas con el estrés. Ejemplos de ellas pueden ser las siguientes:

  •  Manifestaciones psicosomáticas:
    • Alergias
    • Dermatosis
    • Problemas digestivos
    • Trastornos del sueño
    • Problemas de la alimentación

Las consecuencias no son sólo del orden de las alteraciones de la salud física, también se producen alteraciones de mayor o menos importancia en otras áreas como la psicológica, la social y la laboral. Algunos ejemplos de ello son los siguientes:

  • Manifestaciones psicosociales:
    • Depresiones
    • Fatiga generalizada
    • Aislamiento
    • Abandono personal y adicciones
    • Pérdida de autoestima

         Manifestaciones laborales:

  • Perdida de implicación
  •  Aumento de errores y accidentes
  • Cinismo organizacional
  • Evitación de responsabilidades
  • Conflictividad laboral

Las consecuencias del estrés mencionadas representan un grado más en el agravamiento de las manifestaciones del estrés y pueden llegar a convertirse en patologías severas en algunos casos. La aparición de tales patologías manifiesta claramente el fracaso en el control y manejo del proceso de estrés.

El proceso de estrés

El estrés es un proceso del organismo que consta de diferentes fases y momentos a lo largo de las cuales se puede intervenir. El estrés no es un proceso inevitable y la persona tiene diferentes recursos en lo largo de sus fases. El proceso está marcado por cinco fases fundamentales:

  1. Los estresores. Son personales y cada uno tiene los propios. Hay quienes se estresan ante factores de tipo social como hablar en público, otros se estresan ante situaciones muy íntimas o, por ejemplo, en situaciones que suponen interacción con imágenes de autoridad. Los estresores son de todo tipo y es difícil hablar de estresores universales.
  2. Diferencias individuales. Son factores que aumentan o disminuyen las respuestas de estrés en las personas. Son tanto personales como sociales.
  3. Respuestas de estrés. Son las respuestas normales del organismo ante situaciones de amenaza o alarma. El perfil de respuestas de estrés es idiosincrásico.
  4. Control y manejo de las respuestas. Ante las propias respuestas de estrés se puede reaccionar intensificándolas o controlándolas. El afrontamiento, las técnicas de relajación y la resolución de problemas son formas positivas de control, la huida y la evitación son, en la mayoría de los casos formas negativas que intensifican las consecuencias.
  5. Las consecuencias del estrés. Es el resultado final del fracaso en el control del estrés a lo largo de sus fases.
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