30 notas sobre el talento

30 notas sobre el talento

Conjugar talento con humildad abre las puertas de la sabiduría.
30 Agosto 2019

Hace años que doy vueltas a eso que llamamos talento en el mundo profesional. Las organizaciones necesitan gente capacitada para moverse en entornos dónde construir una estrategia no es fácil, pero ofrecer resultados positivos y sostenibles es realmente difícil. Cuando se habla de talento, como en todo, se puede exagerar bastante. Y de hecho hemos vulgarizado el uso de la palabra talento. Pero no hay duda de que no es lo mismo quién (y subrayo ese quién) hace las cosas en las organizaciones. El talento acostumbra a ser diferencial.

A lo largo de todos los años de mi vida profesional he podido admirar a mucha gente. La mayoría se hubieran sentido incómodos si les hubiéramos etiquetado de talentosos. Simplemente se consideraban buenos profesionales. Gente que lo da todo y que es capaz. Profesionales consistentes. La mediocridad nos aleja del talento. La consistencia nos refiere al talento.

Cuando leo que algunas empresas empiezan a introducir en los contratos laborales una parte de “learning contract”, para enfatizar la importancia y la responsabilidad sobre la propia adaptación, constato que adaptarnos a los cambios importantes cada vez más será un indicador de talento.

Necesitamos empresas que pongan las bases para crear comunidades profesionales sólidas. No hacen falta muchos juegos artificiales. Básicamente, que las personas se respeten y puedan crecer. Que no existan tantos techos de cristal. Que no esté bien visto taponar a los que razonablemente piden paso desde un talento constatado. Que se crezca gracias a espirales de inspiración compartida. Y que las oportunidades se vinculen al talento. Nada más. Y nada menos.

Escribo estas notas numeradas para ordenar ideas respecto del talento y compartirlas.

1.- A veces generalizamos el término talento para referirnos a todas las personas que trabajan en una organización. Practicamos una generosidad equivocada.

2.- Hay diversos tipos de talento, igual que hay diversos tipos de inteligencia. Pero no hay talento sin resultados.

3.- Las personas de talento no son expendedores de excusas, prefieren ofrecer resultados, habitualmente los ofrecen por encima de la media. Los objetivos importan.

4.- El talento dibuja una constante, no es un episodio, no son cantantes de una sola canción. Uno no tiene talento de por vida. Hay que estar al día, asumir nuevos desafíos y dar resultados. El mejor talento es el que vive con la humildad de aprender siempre.

5.- El talento no es solamente conocimiento. En la escuela nos evaluaban ya hace muchos años por conocimientos, procedimientos y actitud. No estaba tan mal visto.

6. El talento dibuja trayectorias dónde reconocerse. No importa que sean sinuosas, importa su sentido. El binomio propósito consistente y talento es ganador.

7. Tener o crear oportunidades, dentro o fuera de una organización es un indicador de talento. A una persona de talento, cada dos o tres años, les acontecen puntos y a parte en su vida profesional. Oportunidades no inerciales. Si a uno, cada dos o tres años, solamente le vienen puntos seguidos o no sucede nada relevante en su carrera profesional, quizás uno cree que tiene mucho talento, pero los demás no se dan cuenta.

8. No hay talento sin capacidad de adaptación. Al contrario, el no-talento está muy vinculado a la capacidad de adaptación.

9. El talento no se construye acumulando muchos títulos de formación. Ir a clase o formarse es una cosa y aprender es otra cosa. El talento se forja aprendiendo y desaprendiendo.

10. Las organizaciones gestionan mejor el talento que el no-talento. No hay gestión del talento sin gestión del no-talento. La incompetencia existe y hay que afrontarla.

11.- En general, quien tiene talento no tiene tiempo, y si lo tiene, lo utiliza para pensar y escribir (si no escribimos no sabemos si pensamos).

12.- Es un error dejar la innovación a los que tienen tiempo.

13.- Los tóxicos (aquellos que Einstein definía como esa gente que encuentra un problema para cada solución) son consumidores extremos de tiempo de su entorno. A más toxicidad, más tiempo reclaman. Dedicarles mucho tiempo es un gran error. Lo suyo no se soluciona con darles mucho más tiempo que a los comprometidos y a los generosos. Un talentoso tóxico podría ser letal.

14.-Al talento no hay que motivarlo, lo que hay que hacer es no desmotivarlo.

15.- Talento atrae talento y mediocridad atrae mediocridad.

16.- Lo peor que le puede pasar a una organización es que los mediocres se hagan con el sistema de contratación.

17.- Nunca deberíamos contratar a nadie que, en algo, no sea mejor que aquellos con los que debe interactuar.

18.- Hay cuatro preguntas importantes al hacer las cosas: a) su ¿porqué?, b) en qué consisten, c) cómo se hacen (know how) y d) quién las hace (know – who). La última pregunta es la más olvidada en el sector público. Es un gran error.

19.- La estrategia son personas. Quién hace las cosas es diferencial. Las empresas necesitan tener talento de guardia.

20.- La empresa ideal es la que incorpora un número suficiente de talento y buenas personas. Los que tienen talento nos hace competitivos. Las buenas personas ayudan a construir comunidades que valen la pena.

21.- En los próximos años el gran reto de los profesionales es combinar la inteligencia artificial con la inteligencia natural de las personas. Y es en esa nueva relación entre personas y máquinas dónde debemos decantar la ecuación hacia el talento de las personas. Las máquinas inteligentes no tienen talento, tienen algoritmos.

22.- Las organizaciones en las que no entra ni sale casi nadie deben ser las más preocupadas por el talento. Un flujo razonable es un síntoma de talento, con pocas excepciones.

23.- En el cómo gestionamos el talento hay una huella profunda de la cultura corporativa de una organización.

24.- Las organizaciones necesitan talentos complementarios. Las organizaciones abiertas complementan mejor el talento interno con el talento externo, o combinan atinadamente talento experto con talento innovador.

25.- En las reuniones, los destellos de talento son armas de construcción masiva. El talento de ego contenido se expresa con la contundencia que le da la brevedad.

26.- Es raro el talento sin esfuerzo.

27.- El talento acostumbra a ser autoexigente.

28.- Es muy deseable que el talento milite más en las soluciones que en los problemas.

29.- Cuando las personas de talento dudan lúcidamente me inspiran más confianza.

30.- En la era de la gestión de la complejidad, la persona de talento sabe construir síntesis sobre un número de matices exponencial.

30 + 1 . Conjugar talento con humildad abre las puertas de la sabiduría.

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