Córdoba – Argentina: Cátedra abierta de Educación Vial

Córdoba – Argentina: Cátedra abierta de Educación Vial

El lunes 19 de marzo 19 hs, se celebró en el Instituto Domingo Faustino Sarmiento el acto de inicio del Nivel Superior y conferencia "Educación Vial, desafío de la Escuela del siglo 21", por Horacio Botta Bernaus.
17 Abril 2018

Desde el año 2002  se ha trabajado exitosamente con docentes de Nivel Inicial y Primario, bajo la modalidad de un curso de Formador de Formadores en localidades como Jesús María, Arroyito y Freire, con el auspicio de la Universidad Nacional de Córdoba y el sector privado. Dichas experiencias y sus interesantes resultados en cuanto a convocatoria, asistencia y trabajos producidos por las docentes mostraron la conveniencia de profundizar  y sistematizar esta propuesta desde la formación docente de grado buscando formarlo y prepararlo para participar decididamente en el proceso educativo para la prevención de accidentes de tránsito.   

La experiencia iniciada en el año 2003 en el  Instituto Domingo F. Sarmiento de La Calera en el entonces Profesorado para Primer y Segundo Ciclo de EGB consistió en una  actividad de capacitación  con la modalidad de cátedra abierta cuyos destinatario eran los alumnos regulares de Tercer año del Profesorado y los docentes de Nivel Inicial y Nivel primario  en servicio,  que se inscribían como alumnos regulares especiales, según la reglamentación vigente en aquél momento en los Institutos de Formación Docente de la  provincia. Dicha cátedra fue reconocida y declarada de interés legislativo por las autoridades provinciales,  y aprobada oficialmente por la Red Provincial de capacitación docente otorgando puntaje equivalente a 60 horas reloj a las maestras en ejercicio que la cursaban.

Con el cambio de Plan de estudios ocurrido desde el año 2009 se buscó y logró mantener el espacio de enseñanza de Educación Vial dentro de la formación de los alumnos y alumnas de nuestra institución ubicándola dentro de las horas de definición institucional que se asignó a cada instituto para que elaborara su propuesta de formación. Con el objetivo de ampliar y profundizar la formación en esta temática y ante la ausencia de definiciones oficiales al respecto, el instituto decidió  desde el año 2011 darle mayor espacio y tiempo a la Educación Vial que ya se ha convertido en un signo distintivo de la formación de nuestros alumnos/as.

Fue así que  quedó ubicada en dos espacios:

  1. Como asignatura dentro de la  Formación General de cursado anual, destinada a la sensibilización, toma de conciencia y formación del alumno adulto en el tema. Aquí se trabaja la problemática de tránsito como construcción social, la consideración de los accidentes como siniestros, los riesgos del tránsito y otras cuestiones que tienden a formar al futuro docente en el conocimiento de la problemática.
  2. Como trayecto de cursado cuatrimestral orientado a que el futuro maestro conozca las posibles formas de insertar la educación vial en el aula del nivel primario con principios pedagógicos didácticos adecuados a la edad de los destinatarios y a las características de su entorno. A los alumnos regulares este trayecto les otorga créditos para completar la cantidad de horas de cursada de su plan de estudios. En esta instancia se agregan las docentes en ejercicio para cursar este trayecto como espacio de capacitación y/o actualización.

La justificación para implementar esta modalidad de capacitación a docentes en servicio cursando junto a alumnos del último año de la carrera de Profesorado, obedece a la idea de potenciar el espacio curricular de la cátedra del IFD, para proveer capacitación continua y contextualizada a los docentes , y ofrecer a la vez un espacio de interacción y retroalimentación entre docentes del IFD, docentes de las escuelas de la zona, y los alumnos futuros docentes compartiendo conocimientos, experiencias y propuestas. Esto permite un significativo aporte a la formación de grado de los alumnos del instituto con quienes el docente en ejercicio compartirá el espacio de capacitación.

La metodología  empleada en ambos  espacios es la de Seminario - Taller, en el cual el docente titular desarrolla los contenidos teóricos con la modalidad de clase magistral,  requiriendo de los participantes que se familiaricen con un corpus bibliográfico básico que se pone a su disposición. En el segundo momento, los asistentes reflexionan grupalmente en base a nudos temáticos y  consignas determinadas, realizando un trabajo de elaboración que se expone y evalúa en  plenario.

En la asignatura anual se focaliza a recibir la primera etapa de información y conocimiento del tema con la consecuente sensibilización y toma de conciencia. En el espacio cuatrimestral se diseñan  actividades y las fichas de trabajo que cada uno desarrollará con su propio alumnado en la práctica docente en la escuela primaria del propio instituto o escuelas de la zona. Siempre buscando que los futuros profesionales  se apropien de la problemática y participen de la creación de proyectos didácticos novedosos y movilizadores.

El enfoque promueve la incorporación de la educación vial como temática transversal y su abordaje sistemático a través de la metodología de proyectos.

Los mecanismos de evaluación previstos  son los que establece el reglamento general de institutos superiores de la provincia para la asignatura anual y el espacio cuatrimestral.

La siniestralidad vial produce entre 15 y 20 muertos por día en las calles y caminos de nuestro país.  El dinamismo y complejidad del tránsito terrestre y la creciente movilidad urbana y rural requieren que el usuario de la vía pública forme hábitos seguros y responsables al desplazarse, ya sea caminando como por medio de un vehículo.  Este aprendizaje-adaptación requiere el involucramiento pleno de todos los estamentos de la educación formal pues no alcanza con plantear campañas y mensajes preventivos en forma aislada o solo instrumentar una persecución obsesiva de las inconductas e infracciones a la normativa vial.  Se necesita una nueva visión de la educación aplicada a la seguridad vial que inculque principios tan simples y valiosos como la convivencia, solidaridad, respeto al otro y su espacio, tolerancia y acatamiento a la ley.  Desde esa perspectiva, el paso inicial consiste en lograr que los docentes vivencien el problema de los accidentes, discutan sobre las posibles causas y sus consecuencias, y fundamentalmente entiendan que la forma más inteligente de enfrentar este flagelo es por medio de una educación comprometida con la prevención.  

                               Si la conclusión es la necesidad del involucramiento de los docentes en el nuevo modelo de usuario de la vía pública, nada mejor entonces que procurar intervenir decididamente en la formación de los futuros educadores.  De allí la importancia de incorporar la educación vial en el profesorado de educación primaria, lugar desde el cual podemos aspirar a que las futuras generaciones tengan una mejor formación en el uso responsable y solidario de la vía pública.-

                               Nuestra propuesta parte de la  definición de  Educación Vial como: Un proceso educativo integral y permanente por el cual una persona  se forma  para el uso seguro, responsable y solidario de la vía pública”.-

                               En ese concepto están volcadas las ideas rectoras:

- Proceso educativo: Por oposición a actividades aisladas, poco planificadas y mucho menos evaluadas de acciones educativas que pretenden representar la educación vial.

- De carácter integral y permanente: Aquí se observa, en primer lugar, que la educación vial no puede limitarse a enseñar normas o señales de tránsito, sino que se debe apuntar a incorporar también otros principios propios de la vida en sociedad tales como la solidaridad, respeto por el otro, convivencia armónica y la vida humana como valor supremo. El carácter de permanente es el que exige que la planificación, la instrumentación y la valoración garanticen la continuidad de las enseñanzas para lograr un tránsito seguro y responsable.

- Que capacite para el uso seguro: Todos los integrantes de una comunidad utilizan calles, caminos, sendas y veredas para desplazarse de un lugar a otro.  Esas acciones los vuelven usuarios de la vía pública,  Es allí donde la educación vial debe trabajar para que lograr que peatones, pasajeros o transportados y conductores de cualquier tipo de vehículos, circulen siguiendo las normas específicas que se dicten y las buenas prácticas aconsejables en cada caso, a efectos de lograr un tránsito seguro en donde la vida y la calidad de vida sean los valores fundamentales.

- Responsable y solidario de la vía pública: El tránsito en la vía pública siempre presupone dos principios rectores: el de responsabilidad por el cual todo usuario conoce sus obligaciones y las respeta; y el de confianza, que sería la contracara del primero, pues significa que todo usuario espera y confía en que los otros también conocen sus obligaciones y actúan en consecuencia.  La solidaridad por otra parte, indica la necesidad de que en un espacio limitado (la vía pública) interactúen infinitos usuarios (peatones, ciclistas, conductores, etc.), razón por la cual, y como componente esencial de la vida en sociedad, la solidaridad y preocupación por el otro aparecen como un valor fundamental a resaltar por medio de la educación vial.-

                               Por lo tanto entendemos a la Educación Vial como un espacio que no debe definirse solo como la enseñanza de normas legales de circulación., acordando por ello con los autores españoles Reyzábal y Sanz en reconocerle dos vertientes:

 1)...”La educación Vial para la seguridad Vial (que incluye las normas y habilidades necesarias para circular por las vías reduciendo al máximo los riesgos potenciales de su uso).

 2) La educación Vial entendida como un aspecto más del aprendizaje de los comportamientos regulados por las normas éticas...”

                               Plantear a la educación vial como algo que no se resume sólo a la enseñanza de normas, no quiere decir que no vamos a enseñar estas normas. Debemos tener en claro que la adquisición de normas es un proceso progresivo en el que podríamos reconocer momentos o etapas, que implican primero conocer y comprender las normas, en segundo lugar aceptarlas de manera reflexiva para poder llegar al tercer momento que es el de respetar esas normas con convencimiento.

La cátedra se viene dictando ininterrumpidamente desde el año 2003 e implica formar técnicamente al futuro docente en seguridad vial y aportarle algunas estrategias pedagógicas para que la educación vial sea una realidad en el aula.  El resultado es muy halagüeño, pues lo primero que ocurre es que el propio aspirante a docente se forma en una temática que le es casi absolutamente ajena (aunque maneje vehículos y tenga licencia), lo traslada casi inmediatamente a su grupo familiar y de afectos y seguramente al valorarlo positivamente, lo desarrollará cuando llegue al aula, esté o no en la ley de educación.  Un docente cuando valora un contenido como importante para su vida y la de los suyos, automáticamente la extenderá a sus alumnos durante toda su carrera.  La experiencia es muy valorada pues le delegamos a cada futuro docente la capacidad de ver la realidad de su medio, escuela y alumnos, y definir qué contenidos de seguridad vial son necesarios y cuáles son las mejores estrategias que se puedan desarrollar para que los alumnos aprehendan las pautas para cuidarse.  No sirve la educación vial dirigista y general, hay que ver las realidades geográficas, socio culturales y económicas de cada comunidad escolar. Nos comenta Horacio Botta Bernaus, abogado experto en Tránsito y  Siniestralidad Vial y profesor de la Cátedra

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