El INSHT publica los resultados de la Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo 2015

El INSHT publica los resultados de la Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo 2015

La exposición a riesgos físicos y ambientales no mejora, pero aumenta la autonomía, se incrementan las responsabilidades y se reducen los sueldos
3 Mayo 2017

El INSHT ha publicado el informe correspondiente a la Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo 2015, que adjuntamos en su texto completo.

A diferencia de las siete encuestas anteriores, relizadas entre 1987 y 2011, en esta ocasión no se trata de una encuesta “autónoma”, es decir, diseñada y gestionada por el propio INSHT. El cuestionario es el de la Encuesta Europea de Condiciones de Trabajo, diseñada y gestionada por la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vidia y Trabajo, con sede en Dublín, y el INSHT se ha limitado a elaborar los resultados correspondientes a los cuestionarios respondidos por trabajadores/as residentes en España.

Consecuencia de ello es que en esta ocasión solo se ha entrevistado a 3.364 trabajadores/as , cuando en la última Encuesta “propia” del INSHT este número fue de 8.892. En todo caso debe señalarse el esfuerzo de los técnicos del INSHT, pues el informe que ahora presentan tiene 134 páginas, cuando el anterior apenas alcanzaba las 60.

Las condiciones de empleo se han visto especialmente influidas por estos años de crisis econó­mica. El 47% de los trabajadores habían experimentado cambios en sus condiciones laborales en el último año. La orientación más frecuente de estas modificaciones es la de un cierto incremento de las horas de trabajo, de las tareas a desarrollar y de las responsabilidades laborales, así como una reducción del salario.

Los riesgos físicos y ambientales más señalados por los trabajadores, a los que estarían expuestoscomo mínimo una cuarta parte de su tiempo de trabajo, son las altas y bajas temperaturas (36% y25%, respectivamente) y el ruido elevado que obliga a levantar la voz (28%). Desde 2010 no seaprecia una mejora en las cifras de exposición a este tipo de riesgos, por el contrario han aumen­tado significativamente muchos de ellos; es el caso de la exposición a altas temperaturas (9,6 puntos porcentuales), la manipulación de productos o sustancias químicas (8,1 puntos), la manipu­lación de materiales infecciosos (7,8 puntos), o respirar vapores como disolventes o diluyentes(3,3 puntos). La exposición a estos factores de riesgo es más habitual entre los hombres; estospresentan frecuencias significativamente más altas que las mujeres en ocho de los nueve riesgos físi­cos y ambientales planteados, con la única excep­ción de la manipulación de materiales infecciosos.

Los riesgos de carácter ergonómico más extendi­os siguen siendo la exposición, durante al menos una cuarta parte del tiempo de trabajo diario, amovimientos repetitivos de manos o brazos, que afecta al 69% de los trabajadores, las posicionesdolorosas o fatigantes (54%) y llevar o mover car­gas pesadas (37%). La actividad de levantar omover personas implica al 11% de los trabajado­res. También se observa que desde 2010 ha au­mentado la exposición a todos ellos.

En lo que respecta a los riesgos psicosociales, un tercio de los ocupados manifiesta que debe tra­bajar siempre o casi siempre a gran velocidad y el 35% debe cumplir plazos muy ajustados. Quienes deben hacer frente a la vez a ambas exigencias son más de una cuarta parte del total de los ocu­pados (26%).

Es muy relevante destacar el alto y creciente por­centaje de trabajadores (más de dos tercios) que disponen de autonomía para adecuar ritmos, mé­todos y orden de las tareas a sus propias necesi­dades. El determinante del ritmo de trabajo más frecuente es el que se deriva de “demandas direc­tas de personas como clientes, pasajeros, alum­nos, pacientes, etc.” (69%).

La rotación entre tareas es una práctica organiza­tiva que afecta al 43% de los asalariados de em­presas de 10 o más empleados. Aún más son losasalariados de este tamaño de plantilla que traba­jan en el seno de equipos o grupos de trabajo, el 62%. Sólo un 8% trabaja en equipos dotados de un alto grado de autonomía que permite a susmiembros decidir sobre la distribución de tareas,

Más de dos tercios de los asalariados españoles que trabajan en centros de 10 o más empleados cuentan con un representante legal de sus intere­ ses laborales en general, en forma de comité de empresa o figura similar. Un porcentaje algo menor dispone de un representante específico para las cuestiones de salud y seguridad (dele­gado o comité de salud y seguridad en el trabajo). En ambos casos la presencia de estas figuras re­presentativas es superior en el tamaño de plantilla de 250 o más empleados.

El 37% de los trabajadores considera que su tra­bajo afecta de forma negativa a su salud. Esta per­cepción ha visto aumentada su magnitud en los últimos años, incrementándose en 10 puntos el porcentaje de trabajadores que asocian la activi­dad laboral con el deterioro de la salud. Además, son los hombres, los mayores, los trabajadores dela Construcción y de la actividad sanitaria los co­lectivos que presentan una percepción más nega­tiva al respecto.

Los trastornos musculoesqueléticos siguen siendolos problemas más habituales de salud manifesta­ dos. Así, las dolencias localizadas en cuello-hom­bro-brazo-mano se igualan, en frecuencia, a las dolencias de espalda (45% y 46%, respectiva­mente). Otros síntomas, tales como el cansancio general (45%), la cefalea o la fatiga visual (36%) y la ansiedad (17%) han visto incrementado su im­pacto, con prevalencias que superan sensible­mente a las de cinco años antes.

En particular, el estrés en el trabajo afecta, “siem­pre o casi siempre” al 30% de los trabajadores, viéndose incrementada su magnitud en los últimoscinco años. Aunque es un problema creciente, no afecta por igual a todos los trabajadores, desta­cando el sector de la Salud como la actividad con mayor proporción de aquejados.

Por otro lado, casi un tercio de los trabajadores comunica que han perdido algún día de trabajo por una baja médica o por motivos de salud, en el último año, siendo este porcentaje muy similar al de 2010. En promedio, por cada 100 días de baja médica al año, 22 serían atribuibles a accidente de trabajo, proporción que es superior en hom­bres, trabajadores mayores y en las actividades de Transporte y Construcción. Así mismo, de esos 100 días de baja, 32 serían atribuibles a proble­mas de salud relacionados o empeorados por el trabajo, siendo esta última estimación superior entre las mujeres y en las actividades de Educa­ción y Salud. Además, el 41% de los trabajadores afirma que, en los últimos 12 meses, han traba­jado estando enfermos, siendo este porcentaje superior al revelado por la encuesta de 2010 (35%).

En definitiva, los numerosos datos que revela esta encuesta muestran la influencia de poderosas tendencias de cambio que están afectando de forma profunda a las formas en que se trabaja y a la salud de los empleados. Por tanto, el reto que se plantea es el de guiar estas transformaciones a fin de evitar un mayor deterioro de las condicio­nes de trabajo y, por el contrario, aprovechar todas sus potencialidades de mejora.

Fuente: INSHT

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