La moda española es mucho más fuerte de lo que muchos se empeñan en creer

La moda española es mucho más fuerte de lo que muchos se empeñan en creer

Potenciar la formación y la conexión entre diseño e industria, algunos de los retos del sector textil español.
3 Julio 2017
IMF International Business School, SL

Talento y distribución son dos de las fortalezas de un segmento de negocio que debe apostar por la comunicación y la digitalización para darse a conocer y generar ventas.

IMF Business School organizó una mesa de debate en la que participaron Charo Izquierdo, Juan Duyos, Laura Ponte y Ton Pernas y estuvo moderada por Carlos Martínez, presidente de la escuela de negocios.

La moda española es un sector lleno de desafíos y oportunidades que siempre es motivo de debate. Pasarela, subvenciones, fortalezas y debilidades, talento… fueron sólo algunos de los aspectos que se abordaron ayer por la tarde en la mesa redonda sobre la competitividad del sector textil, organizada por IMF Business School y en la que participaron: Charo Izquierdo, directora de Mercedes Benz Fashion Week Madrid, el diseñador Juan Duyos, la modelo Laura Ponte, Ton Pernas, director del MBA en especialidad de Moda de la propia escuela, y Carlos Martínez, presidente de la escuela de negocios, como moderador. 

La conversación tuvo mucho de debate y de autocrítica. “Tenemos una moda mucho más fuerte de lo que muchos se empeñan en creer, en la que nuestros diseñadores viven de su trabajo. Es un negocio con diferentes maneras de entenderlo: están los que quieren una marca que produce y los que han optado por la costura”, comentó Charo Izquierdo, cuyo paso por distintas revistas de moda (Elle, Yo Dona y Grazia) hasta recalar en la pasarela madrileña le han permitido conocer el sector de manera muy completa. Esta reivindicación dio lugar a la palabra subvenciones, uno de esos mantras que se achaca a las marcas que participan en los desfiles con mayor o menor acierto. “Había subvenciones en los 80, pero recordemos que también las tienen los coches, los teatros, el cine…”, aclaró Juan Duyos, que lamentó la falta de unidad en un negocio en el que cada uno parece ir por su lado. 

Para los ponentes, la industria de la moda española tiene que ser capaz de creérselo. “El otro día me reuní con un diseñador que se quejaba de que casi ninguna marca tiene tienda. Nos pusimos a repasar una por una de las que desfilan en Madrid y comprobamos que más de la mitad tienen”. Tras esta anécdota, Charo Izquierdo recordó la necesidad de aprobar esta parte de la Marca España por parte de todas las partes: el propio sector, los medios de comunicación, las instituciones. Una declaración que generó unanimidad entre los ponentes y algunos de los asistentes a este encuentro. 

Para Ton Pernas, director del MBA de Moda de IMF Business School, hay dos aspectos muy importantes que deben revisarse para mejorar las cosas: la comunicación y la formación. Una afirmación en la que volvieron a coincidir todos. Comunicar mejor y servirse para ello de la digitalización, de las redes sociales, ante las cuales tanto Juan Duyos como Laura Ponte mostraron cierta reticencia. “No tengo ningún interés en contar en las redes dónde voy y lo que como”, dijo Duyos. Tras la risa de los presentes, la directora de la pasarela madrileña le recordó que no se trata de eso, sino de que la marca tenga una buena página web. “Son las tarjetas de visita de hoy, que te permiten explicar qué quieres vender y cómo”, matizó. 

Falta contactar al diseñador con la industria, coincidieron. Y se necesita formación, tanto para el industrial como para el diseñador. “En Elda, donde hay buenísimos zapateros, o producen para marcas de lujo o para marca blanca”, lamentó Juan Duyos. “A mí me cuesta encontrar a alguien que ensamble el latón de mis piezas”, añadió Laura Ponte, quien tras muchos años de éxito como modelo ahora se dedica al diseño de joyas. Izquierdo recordó a uno de los países a los que se mira cuando se habla de hacer bien las cosas: Francia. “Tienen Chanel, Dior… pero moda venden poca. Sí lo hacen con barras de labios, perfumes, algunos bolsos y cinturones. Tendríamos que hacer buenos accesorios”, aconsejó. No en vano, apuntaron, hay algunos aspectos en los que España es una superpotencia. “Nos hemos inventado la manera de distribuir, que es lo que hace Inditex. Tenemos Puig, Loewe, Pronovias, Magrit”, comentaron. 

Y la calidad. Porque talento y gestión sigue siendo la fórmula de éste y otros sectores. En un país que abandera y presume de fast fashion, es hora de trabajar por la mayor calidad de lo que se produce. Más que nada, como se apuntó en el debate, porque es lo que piden los millennials, ese segmento de población en que hoy todos tienen puestos sus ojos. “Por eso es importante lo que se hace en las escuelas”, explicaron. 

En un entorno creativo como el del diseño, la falta de conocimientos o recursos de gestión empresarial ralentizan el crecimiento del sector. Con estrategia, modelo de negocio y plan de acción, el resultado del talento del diseñador puede ser más eficiente.

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