Calidad de vida laboral, depresión y ansiedad en empleadas administrativas de una institución de educación superior en México.

En la actualidad la Calidad de Vida Laboral (CVL) y los riesgos psicosociales, se identifican como importantes indicadores de salud en los trabajadores, por lo que hace es importante realizar estudios que puedan describir el comportamiento de éstos en las organizaciones. El objetivo de este trabajo fue analizar la relación entre la CVL y la presencia síntomas de depresión o ansiedad en las empleadas administrativas de una universidad pública en México. El estudio fue analítico y se realizó en una institución de educación superior que cuenta con 6455 empleadas administrativas distribuidas en 20 dependencias, la muestra fue de 225 personas. Fueron aplicados los cuestionarios CVT-GOHISALO y Escala de depresión y ansiedad de Goldberg para medir su CVL y la presencia de síntomas de depresión o ansiedad, sobre la base de su alta confiabilidad. Se midió la satisfacción con la CVL con las siete dimensiones del CVT-GOHISALO y se relacionó con la presencia de síntomas de ansiedad o depresión identificados con la escala de Goldberg. Solo en la dimensión de Soporte instiucional para el trabajo, el mayor porcentaje de satisfacción (49.3%) estuvo en nivel alto, en el resto de dimensiones el mayor porcentaje de satisfacción fue en nivel bajo. El 20.9% de las empleadas presentaron síntomas de depresión y el 59.1% síntomas de ansiedad. En todas las dimensiones se relacionaron la alta satisfacción con la CVL y la ausencia de síntomas de depresión o ansiedad, así como la satisfacción baja o media con la presencia de síntomas de depresión o ansiedad. Todos los cruces resultaron significativos estadísticamente, con valores de p menores a 0.05 Para el personal administrativo universitario, existe relación entre estar satisfecho con la CVL y la ausencia de síntomas de depresión o ansiedad. El riesgo de presentar síntomas de depresión o ansiedad es cuatro veces mayor para quienes tienen baja satisfacción con su CVL que para quienes tienen alta satisfacción.
Autor principal: 
VANESSA ISABEL
RIVAS DIAZ DE SANDI
Secretaría de Educación Jalisco
México
Coautores: 
GUSTAVO
HIDALGO SANTACRUZ
UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA
México
RAQUEL
GONZÁLEZ BALTAZAR
UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA
México
MANUEL
PANDO MORENO
UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA
México
SILVIA GRACIELA
LEÓN CORTÉS
UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA
México
MÓNICA ISABEL
CONTRERAS ESTRADA
UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA
México

Introducción

En algunos países desarrollados para poder valorar la calidad de vida en el trabajo se han utilizado diferentes situaciones de stress laboral que puedan afectar los trabajadores de salud en el que se involucran diferentes aspectos como la satisfacción de las personas, autoestima. La calidad de vida laboral ha sido abordada por diferentes autores a partir de los años 90, quienes la han relacionado e identificado con la satisfacción que el trabajo genera al empleado con uno de los factores de la calidad de vida laboral, así como la influencia que ha tenido con la nueva gestión de los recursos humanos. (Cañon y Galenano, 2011). De igual manera, aquellos estudios que abordan el bienestar laboral psicológico del trabajador han sido a través de la calidad de vida laboral en el que se incluyen diferentes dimensiones para el análisis de la problemática (Duro, 2005).

En el siglo XX ha aumentado de manera exponencial los trabajadores con diferentes problemáticas en salud laboral o alrededor del trabajo como es el desempleo, las condiciones no agradables, la sobreocupación; por lo que esto ha impulsado diferentes observaciones internacionales, leyes, así como instituciones que al parecer han modernizado las diferentes relaciones laborales pero que por otro lado han lastimado las condiciones laborales de los trabajadores como es la desprotección a través del cambio de las condiciones contractuales (Grassi, 2009).

La participación de las mujeres en el mercado laboral mundial se ha incrementado aceleradamente, incluso su porcentaje se acerca con rapidez a la participación laboral de los hombres. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señaló que en el periodo comprendido entre los años 2007-2009, hubo una tendencia a la alta en la participación femenina en el campo laboral, representada por el aumento del 52.7% por ciento al 53.1% (OIT, 2011).

El panorama que se ha presentado en la relación empleo-población en el último decenio mostró un incremento de oportunidades de empleo para las mujeres en el sector de servicios. El sector de servicios —o sector terciario—, se caracteriza por ser el sector económico que incluye, entre otros, a la administración pública y los denominados servicios públicos, como lo es el sector educativo.

Si bien la participación de las mujeres en el campo laboral ha traído consigo grandes beneficios personales, familiares y organizacionales, también les ha generado sus propios efectos negativos, cuyo origen se identifica en las demandas laborales que afectan la salud física o mental de la mujer.

La actividad laboral sustenta en gran medida la Calidad de Vida (CV) de las personas; la inversión de tiempo y esfuerzo que se da al trabajo hace suponer que las personas contarán con un mejor y mayor nivel de disfrute y satisfacción de y en la vida. En un análisis pormenorizado de lo que conforma la Calidad de Vida de una persona, se crea el concepto Calidad de Vida Laboral (CVL), mismo que conceptualiza la humanización del trabajo y su entorno. Este concepto debe comprenderse desde dos aspectos: el objetivo y el subjetivo, el primero incluye: el salario, las condiciones de trabajo, la seguridad del empleo, el ambiente laboral, las relaciones entre trabajadores, las políticas administrativas, la posición social y el contexto del empleo; mientras que el segundo se refiere a el reconocimiento, el progreso laboral, la posibilidad de desarrollo, el logro, y la responsabilidad por medio de la autorrealización que significa llegar a ser todo lo que se es capaz (Vera, 2007).

Resulta paradójico que el trabajo sea definido como el espacio donde el individuo encuentra la posibilidad de cubrir gran parte de sus necesidades (González, et al, 2009) y que a su vez sea el mismo espacio el que se genere algunas enfermedades físicas o psicológicas de los trabajadores.

Son pocas las investigaciones que precisan la relación entre la Calidad de Vida Laboral y la depresión y/o ansiedad, y aún menos las que particularmente distinguen entre géneros.

En las organizaciones laborales interactúan hombres y mujeres, ambos proclives a riesgos de salud física y psicológica como consecuencia de actividades laborales o por el propio entorno (clima organizacional), sin embargo, de acuerdo con Artazcoz (2006) en los estudios consultados no es común que en el objetivo de estudio se distinga entre sexos en lo referente a paros o ausencias laborales como producto de los trastornos en la salud mental.

De acuerdo con Amezcua y Pando (2009) es posible advertir el aumento del número de bajas o ausencias laborales por enfermedades neuropsiquiatricas o alteraciones psicológicas conocidas como: demencia, depresión, estrés postraumático y trastornos del sueño. Con base en lo anterior sería posible inferir que los índices de desempleo, la inseguridad laboral, las exigencias de los empresarios por la demanda de los mercados en general la política organizacional de la empresa, aunada a las características personales de los trabajadores son factores determinantes en la generación de enfermedades ocupacionales, como puede ser la depresión y/o la ansiedad.

Cuando en las organizaciones laborales se mantienen condiciones de trabajo no adecuadas, las probabilidades de que se presenten alteraciones psicológicas son altas. Los mecanismos que pueden afectar la salud de un trabajador están mediados por la respuesta al estrés en diversos niveles: respuesta emocional (ansiedad, depresión, hipocondría, alienación), reacciones a nivel cognitivo (disminución de la concentración y de la memoria, dificultad para aprender cosas nuevas, ser creativo y tomar decisiones), adopción de ciertas conductas de riesgo para mitigar el estrés (alcohol, tabaco, drogas, comportamientos destructivos) y respuestas fisiológicas (alteraciones inmunoendocrinológicas) (Schwartzmann, 2004).

En el presente estudio se plantea que la CVL está relacionada con la respuesta emocional de las trabajadoras, las que pueden presentar cuadros tales como depresión y ansiedad; ambos trastornos han sido estudiadas en distintos entornos y con distintas poblaciones; sin embargo, es necesario poner en relieve que en las Instituciones de Educación Superior (IES) las mujeres constituyen la población con mayor presencia laboral. En el caso que nos ocupa, de acuerdo con la Coordinación de Planeación y Desarrollo Institucional de la Universidad sujeta de estudio (COPLADI, 2011), predominan las mujeres en un 53%, mientras que los varones representan el 47%.

Es importante resaltar que es escasa la literatura sobre estudios realizados a las empleadas administrativas en las IES y que las variables en estudio, CVL, depresión y ansiedad tampoco han sido ampliamente tratadas en esas instituciones. El presente estudio, pretende encontrar la relación entre la satisfacción con la CVL y la depresión y/o ansiedad de mujeres que trabajan en cargos administrativos en la Universidad de Guadalajara.

Metodología

Se trata de un estudio transversal analítico, cuyo universo de estudio estuvo constituido por las 3358 trabajadoras administrativas de una IES del Estado de Jalisco; tomando para muestreo 5 Centros Universitarios de la Zona Metropolitana de Guadalajara (CUAAD, CUCBA, CUCEA, CUCEI, CUCSH), 6 Centros Universitarios Regionales del Estado, así como en el Sistema de Universidad Virtual, 13 Preparatorias de la Zona Metropolitana de Guadalajara, 5 Preparatorias Regionales y la Administración Central.

Se utilizaron instrumentos que ya fueron probados en otras investigaciones, el CVT-GOHISALO (González et. al, 2009) para la evaluación de la CVL y la Escala de Depresión y Ansiedad de Goldberg (EDAG) que se puede ver en el anexo no. 2, un instrumento que permite conocer la presencia de depresión y ansiedad (Goldberg y cols., 1998).

Para la selección de la Muestra se tomó el número total de empleadas administrativas por centro de trabajo y se sacó la proporción respecto al total de la población de trabajadoras administrativas, se calculó el tamaño de la muestra con una fórmula para poblaciones finitas, la cual fue de 225 y finalmente se aplicó esa misma proporción para saber cuantas personas tenían que ser evaluadas en cada centro de trabajo.

Los criterios de selección fueron ser mujer y trabajar como empleada administrativa, antigüedad igual o mayor a dos años y haber sido seleccionada aleatoriamente, excluyendo a todas aquellas que no quisieran participar.

En cuanto a los instrumentos, el seleccionado para medir la CVL, fue el CVT-GOHISALO, elaborado y validado en población mexicana y que cuenta con valiadación de contenido, criterio y constructo. (González, Hidalgo, Salazar, & Preciado, 2009), tiene una confiabilidad de 0.9523 con Alpha de Crombach y mide la CVL en siete dimensiones.

Para el caso de la depresión y ansiedad, se utilizó la Escala de Ansiedad y Depresión de Goldberg (EADG), en la versión española, misma que fue desarrollada en 1988 a partir de una versión modificada de la Psychiatric Assessment Schedule, validado en versión castellano por Montón C. y cols. en 1993, se integra en dos subescalas, que son ansiedad y depresión, con 9 ítems cada una. Las respuestas son dicotómicas (Si/No) se dio una puntación independiente para cada escala y un punto para cada respuesta afirmativa. Este instrumento permitió detectar “probables casos”, de depresión y/o ansiedad pero no proporciona información para diagnóstico (Goldberg, Bridges, Duncan, y Grayson, 1988).

Para el análisis se utilizaron chi cuadrada (x2) y Odds ratio (OR) para determinar la fuerza de asociación entre la CVL y la depresión y/o ansiedad.

El estudio se consideró como sin riesgo, ya que se trata solamente de recolección de información sin manipulación de las personas.

Resultados

En cuanto a las características de la muestra de estudio se pudo observar que el 32% de las encuestadas viven con cuatro personas incluidas ellas, seguidas con el 20% de tres personas en sus hogares. En cuanto al estado civil, se encontró que el 44% son casadas, el 36% son solteras, seguido con el 9% de unión libre, el 8% divorciadas y el 2% viudas.

El 81% de las trabajadoras cuentan con vehículo en su casa, así mismo el 64% cuentan con casa propia, seguido con el 26% de casa rentada, el 9% tienen casa prestada.

Con respecto a la evaluación de la CVL, de las 225 trabajadoras administrativas de la IES; en cuatro de las dimensiones del instrumento, las empleadas administrativas tienen baja satisfacción, en dos dimensiones su satisfaccion es media y solamente en la dimensión de Soporte Institucional en el Trabajo su satisfacción es alta, tal como se muestra en la siguiente tabla.

Dimensión

Categoría

Frecuencia

Porcentaje

Soporte Institucional en el trabajo

Baja CVL

52

23.1

Media CVL

62

27.6

Alta CVL

111

49.3

Seguridad en el trabajo

Baja CVL

39

17.3

Media CVL

99

44.0

Alta CVL

87

38.7

Integración al puesto de trabajo

Baja CVL

110

48.9

Media CVL

64

28.4

Alta CVL

51

22.7

Satisfacción en el trabajo

Baja CVL

138

61.3

Media CVL

52

23.1

Alta CVL

35

15.6

Bienestar logrado en el trabajo

Baja CVL

124

55.1

Media CVL

65

28.9

Alta CVL

36

16.0

Desarrollo personal del trabajador

Baja CVL

51

22.7

Media CVL

119

52.9

Alta CVL

55

24.4

Administración de tiempo libre

Baja CVL

131

58.2

Media CVL

82

36.4

Alta CVL

12

5.3

Tabla 1. Calidad de vida laboral de las empleadas administrativas.

De acuerdo a la escala de depresión y ansiedad aplicada a las empleadas administrativas, de las 225 encuestadas el 20.9% manifestó cursar con una posible depresión (Tabla 2).

 

Frecuencia

Porcentaje

No depresión

178

79.1

Posible depresión

47

20.9

Total

225

100.0

Tabla 2. Posible depresión en empleadas administrativas de una IES

En cuanto a la presencia de ansiedad, captada por el instrumento de depresión y ansiedad de Goldberg, se encontraron 40.9% de las empleadas administrativas con un cuadro de posible ansiedad, como se muestra en la tabla 3.

 

Frecuencia

Porcentaje

No ansiedad

133

40.9

Posible ansiedad

92

59.1

Total

225

100.0

Tabla 3: Posible ansiedad en las empleadas administrativa de una IES

En cuanto a la relación de la depresión y ansiedad con las dimensiones de la CVL, se observó que en la dimensión de soporte institucional para el trabajo fue significativa con una p de .004, obteninedose también una OR de 2.727 lo cual indica que existen 2 veces más de probabilidades que las empleadas administrativas con baja satisfacción en esta dimensión padezcan depresión, frente a 1 empleada administrativa con satisfacción media y alta CVL.

En la dimensión de seguridad en el trabajo también fue significativa la relación con la depresión, con una p de .011 y la OR de 2.596 indicó que existen 2 veces más probabilidad que las empleadas administrativas con baja satisfacción en esta dimensión padezcan depresión, frente a 1 empleada administrativa con satisfacción media y alta CVL.

De la misma forma que en las dos dimensiones previas, la satisfacción en las dimensiones de integración al puesto del trabajo, satisfacción por el trabajo y bienestar logrado a través del trabajo tuvo una relación con significancia estadística con la depresión y su valos de OR fue mayor a 2. Solo en las dimensiones de Desarrollo Personal del Trabajador y de Administración del tiempo libre no se encontró relación con la depresión ni valores de OR que indicaran mayor riesgo (Tabla 4).

Soporte Institucional

Daño

Total

Posible depresión

No depresión

Factor de riesgo

Baja CVL

18

33

51

Media y alta CVL

29

145

175

Total

47

178

225

Chi cuadrada

.004

OR

2.727

Intervalo de confianza 95%

1.356

5.487

Seguridad en el trabajo

Daño

 

Posible depresión

No depresión

Total

Factor de riesgo

Baja CVL

14

25

39

Media y alta CVL

33

153

186

Total

47

178

225

Chi cuadrada

.011

OR

2.596

Intervalo de confianza 95%

1.221

5.522

Satisfacción en el trabajo

Daño

Total

Posible depresión

No depresión

 

Factor de riesgo

Baja CVL

37

101

138

Media y alta CVL

10

77

183

Total

47

178

225

Chi cuadrada

.006

OR

2.821

Intervalo de confianza 95%

1.321

6.025

 

Bienestar logrado en el trabajo

Daño

Total

Posible depresión

No depresión

 

Factor de riesgo

Baja CVL

33

86

119

Media y alta CVL

14

92

106

Total

47

178

225

Chi cuadrada

.007

OR

2.522

Intervalo de confianza 95%

1.264

5.031

Desarrollo personal del trabajador

Daño

Total

Posible depresión

No depresión

 

Factor de riesgo

Baja CVL

35

89

124

Media y alta CVL

12

89

101

Total

47

178

225

Chi cuadrada

.120

OR

1.870

Intervalo de confianza 95%

.873

4.148

Integración al puesto de trabajo

Daño

Total

Posible depresión

No depresión

 

Factor de riesgo

Baja CVL

31

79

110

Media y alta CVL

16

99

115

Total

47

178

225

Chi cuadrada

.008

OR

2.428

Intervalo de confianza 95%

1.240

4.754

Administración del tiempo

Daño

Total

Posible depresión

No depresión

 

Factor de riesgo

Baja CVL

26

105

131

Media y alta CVL

21

73

94

Total

47

178

225

Chi cuadrada

.650

OR

.861

Intervalo de confianza 95%

.450

1.646

                             

Tabla 4. Relación de entre la satisfacción con la CVL y depresión

De la misma forma como se realizó con la depresión, en el caso de la ansiedad se buscó la relación de la presencia de ansiedad con la baja satsifacción con cada una de las dimensiones de la CVL, observándose relación significativa en todas las dimensiones; Soporte institucional en el trabajo, Seguridad en el trabajo, Integración al puesto de trabajo, Satisfacción por el trabajo, Bienestar logrado a traves del trabajo, desarrollo personal del trabajador y Administración del tiempo libre (Tabla 5).

Soporte Institucional

Daño

Total

Posible ansiedad

No ansiedad

Factor de riesgo

Baja CVL

27

24

51

Media y alta CVL

65

109

174

Total

47

92

133

Chi cuadrada

.046

OR

1.887

Intervalo de confianza 95%

1.005

1.005

Seguridad en el trabajo

Daño

 

Posible ansiedad

No ansiedad

Total

Factor de riesgo

Baja CVL

28

11

39

Media y alta CVL

64

122

186

Total

47

92

133

Chi cuadrada

.011

OR

2.596

Intervalo de confianza 95%

1.221

2.269

Satisfacción en el trabajo

Daño

Total

Posible ansiedad

No ansiedad

 

Factor de riesgo

Baja CVL

70

68

138

Media y alta CVL

22

65

87

Total

92

133

225

Chi cuadrada

.000

OR

3.041

Intervalo de confianza 95%

1.690

5.473

Bienestar logrado en el trabajo

Daño

Total

Posible ansiedad

No ansiedad

 

Factor de riesgo

Baja CVL

58

61

35

Media y alta CVL

34

72

190

Total

92

133

225

Chi cuadrada

.011

OR

2.014

Intervalo de confianza 95%

1.690

3.468

Desarrollo personal del trabajador

Daño

Total

Posible ansiedad

No ansiedad

 

Factor de riesgo

Baja CVL

59

65

124

Media y alta CVL

33

68

101

Total

92

133

225

Chi cuadrada

.024

OR

1.870

Intervalo de confianza 95%

1.084

3.226

Integración al puesto de trabajo

Daño

Total

Posible ansiedad

No ansiedad

 

Factor de riesgo

Baja CVL

56

54

110

Media y alta CVL

36

79

115

Total

92

133

225

Chi cuadrada

.003

OR

2.276

Intervalo de confianza 95%

1.322

3.918

Administración del tiempo libre

Daño

Total

Posible ansiedad

No ansiedad

 

Factor de riesgo

Baja CVL

58

73

131

Media y alta CVL

34

60

94

Total

92

133

225

Chi cuadrada

.018

OR

2.255

Intervalo de confianza 95%

1.142

4.454

                             

Tabla 5. Relación entre la satisfacción con la CVL y la ansiedad en empleadas administrativas de una IES.

Discusión de resultados

Este estudio constituyó una primera aproximación a la relación entre la baja satsifacción con la CVL y la depresión y/o ansiedad en trabajadoras administrativas de una IES

La aplicación del instrumento CVT-GOHISALO permitió responder al primer objetivo de análisis, sobre la descripción de la calidad de vida laboral de las trabajadoras administrativas.

La satisfacción con la CVL de estas empleadas, en términos generales se encontró en un nivel medio.

En este tenor Seguro y Agulló (2002) señalaron que la falta de desarrollo personal del trabajador se pudiera dar alrededor de sistemas directivos que no son flexibles, la manera en que se desenvuelve la comunicación, la promoción del trabajo sobre la base y capacitación, así mismo en una investigación realizada sobre la Calidad de vida en el trabajo: la percepción de los trabajadores en el 2001 por el departamento de estudios del trabajo en Chile se observó a través de entrevistas tuvieron menciones sobre que el área laboral donde se encuentran el techo sobre las posibilidades de desarrollo personal y profesional es muy bajo, ya que se da el estancamiento y que además se ha dado las características de la discriminación de género, otras situaciones ligadas a la falta del tiempo libre, o por la falta de convivencia laboral entre los diferentes niveles (Espinosa y Morris, 2002).

Con relación a la presencia de depresión y/o ansiedad, Gil-Monte (2012) comentó la existencia de riesgos psicosociales en las actividades labores o en la CVL ocasionadas por las características de las actividades, de la organización, del empleo, la intensificación laboral, las cargas emocionales del mismo trabajo, así como el desequilibrio entre la vida laboral y lo personal. Este autor señala que en la VI Encuesta de condiciones de Trabajo en España que el 70.9% de los trabajadores que habían sido encuestados señalaron tener accidentes laborales, los cuales son asumidas por los riesgos psicosociales como las causas de estos accidentes ya que son las distracciones, el trabajar muy rápido, el cansancio o la fatiga, debido que los trabajadores se encuentran a la exposiciones de la sobrecarga de trabajo, tareas continuas y repetitivas, problemas de sueño, cansancio. Existen diferentes estudios en otras áreas de trabajo donde se ha encontrado la ansiedad y depresión como la secretaria, profesionales directivos, informáticos, trabajadores textiles, enfermeras, maestros, trabajadores sociales, médicos jóvenes, petroquímicos. Sin embargo hace falta los grupos de control o los estudios que contemplen una continuidad para poder establecer claramente estos estudios. Este autor menciona que se han desarrollado análisis de alrededor de 104 profesiones en ARES, y se ha encontrado que existe una mayor prevalencia en los profesionales, trabajadores administrativas y empleadas de hogar, se ha encontrado una prevalencia de 15.6% en mujeres relacionadas a la agricultura, silvicultura y pesca. El 13% en mecanógrafos, abogados, profesores, en este tenor que los trabajos que tienen ausencia de dirección o planificación así como el ingreso socioeconómico tienen los efectos negativos de la depresión (Sauter et al, 2001). Según la OMS citado en Mínguez (2010), el 25% de la población que tiene depresión no ha sido diagnosticada y según el país las cantidades aumentan. La depresión se encuentra relacionada con la ansiedad. En España actualmente han detectado que la ansiedad y/o ansiedad son la segunda causa de ausencia laboral porcentual y la primera en ausencias prolongadas, se ha dificultado poder cuantificar el grado de la incapacidad laboral. En los estudios realizados concluyeron que las mujeres son las más propensas para desarrollar este tipo de alteraciones psicosociales, otra característica era que se encuentran con profesiones involucradas con atención al público.

De la misma manera mencionaron que en estudios realizados por la OMS han observado que el trastorno de la ansiedad en un 75% es la base para que exista predisposición para la depresión. Es decir sino existe un tratamiento adecuado los riesgos pueden ir aumentando. En Estados Unidos han existido estudios de la prevalencia que existe en la depresión del 20 al 25% para las mujeres. En este sentido coincide con las frecuencias de las características de las empleadas administrativas de la IES (Casquero, 2010).

Por último, se realizó los análisis referentes si existe relación entre la Calidad de Vida Laboral y la depresión y/o ansiedad en la población de estudio. Para esto se tomó en cuenta las frecuencias categóricas de baja, media y alta en las diferentes dimensiones, junto con la situación dicotómica de posible o no posible depresión y/o ansiedad. En el que se pudo observar que las que contestaron tener una percepción Baja CVL percibieron tener mayor posible ansiedad, la percepción con la media CVL y la alta CVL tienen menor posible ansiedad; así mismo se realizó el análisis de la correlación por lo que mostró tener una significancia en las diferentes dimensiones en el que se refleja la relación que se tiene con asociación de la CVL percibida. De la misma manera sucedió con la depresión las de percepción de Baja CVL con mayor de posible depresión, las de percepción de media CVL con media y alta CVL tuvieron menor posible depresión, en el análisis relacional fue significativo en la asociación de la CVL y la posible depresión.

Conclusiones

La baja satsifacción con la CVL, está relacionada con significancia estadística a la presencia de depresión y/o ansiedad en las empleadas administrativas.

La prevalencia de depresión en la población de etudio fue de 20.9%, lo que significa que 1 de cada 5 trabajadoras la padece.

En cuanto a la ansiedad, la prevalencia de 40.9% nos dice que casi la mitad de las trabajadoras administrativas de este estudio constituyen un posible caso de este trastorno.

Agradecimientos

Agradezco a los trabajadores de la institución educativa seleccionada por su participación en el presente estudio, así como al comité organizador de la XV Conferencia Internacional de Prevención de Riesgos Laborales por la aceptación del presente trabajo y su publicación en las Actas del Congreso.

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JOSÉ CARLOS
ZANELLI
Faculdade Meridional
Brasil