El precio de los catarros y los 'lunitis': el absentismo laboral cuesta 9.200 millones anuales al Estado y las empresas

El precio de los catarros y los 'lunitis': el absentismo laboral cuesta 9.200 millones anuales al Estado y las empresas

El absentismo laboral subió el pasado ejercicio por primera vez en seis años
9 Julio 2015

Un estudio elaborado por la consultora Adecco, la escuela de negocios IESE y el despacho de abogados Garrigues calcula que las ausencias de los empleados españoles de sus puestos de trabajo, tengan o no justificación, tienen un impacto anual de más de 4.700 millones para la Seguridad Social y de 4.500 millones para el tejido empresarial. También alerta de que el ‘efecto crisis’ en el absentismo se ha agotado: en 2014 ha subido por primera vez en seis años.

El temor a perder el empleo, a enfrentarse a una reducción de sueldo o a sufrir cualquier otro tipo de sanción por parte de la empresa han sido los factores que han reducido el absentismo laboral en España durante los últimos años. Los expertos aseguran que los trabajores incluso han evitado darse de baja cuando debían haberlo hecho.

Desde el pico de 2007 (cuando el porcentaje de las horas no trabajadas por los empleados españoles rozó el 5%), el indicador mantuvo una clara tendencia a la baja (en 2010 se quedó en el 4,7%) hasta 2013 (cuando se situó en el 4,1%). Sin embargo, durante el año pasado empezó otra vez a repuntar.

Según el estudio, el absentismo laboral subió el pasado ejercicio por primera vez en seis años y vuelve a situarse en el 4,4%; esto es, en máximos desde 2011.

“La primera conclusión a destacar en este análisis es que, ya desde el último trimestre de 2013, asistimos a tímidos pero continuados síntomas de recuperación económica a los que no ha sido ajena la evolución del absentismo. Las cifras que manejamos indican que la tendencia decreciente ha llegado a su fin y que el ‘efecto crisis’ en las ausencias del puesto de trabajo ha agotado su potencial”, explica el estudio.

Este repunte del absentismo no es un simple dato más: supone un mayor número de horas de trabajo ‘perdidas’ y tiene un impacto multimillonario tanto para el Estado como para el tejido empresarial. Sin ir más lejos, el estudio calcula que la ausencia de los trabajadores españoles en su puesto de trabajo conlleva un coste de 9.270 millones de euros anuales, que se reparte casi a partes iguales entre la Seguridad Social (unos 4.770 millones) y las empresas (en torno a 4.500 millones).

La tasa de absentismo no tiene en cuenta ni las vacaciones, ni los festivos, ni siquiera las horas incluidas Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs). Por tanto, deja fuera a todas aquellas ausencias pactadas de antemano por empleador y trabajador.

Lo que sí contempla es la cantidad de horas que la empresa espera que trabaje el empleado y que, sin embargo, finalmente no son trabajadas, ya sea con justificación o sin ella. Así pues, su cómputo engloba múltiples ausencias: cuando un empleado no puede ir a trabajar porque ha tenido un accidente de tráfico, las bajas de maternidad/paternidad, las bajas en la recta final del embarazo, las huelgas, las enfermedades leves, las ausencias por representación sindical, situaciones de estudio o exámenes o los llamados ‘efecto lunes’ o ‘efecto puente’.

El estudio también dedica un apartado especial a comparar las cifras de absentismo en España con otros países del entorno, que deja entrever que nuestro país siempre ha tenido una tasa de horas no trabajadas elevada. Sobre todo en lo que se refiere a las bajas laborales.

Según sus cálculos, la media de días perdidos por trabajador y año entre 1960 y 2012 en el caso español se sitúa en 10,7 días, lo que significa que compartimos el promedio de Suiza, que estamos ligeramente por encima de los países nórdicos (la media en Finlandia es de 8,4 días y en Dinamarca, de 7 días) y que más que duplicamos la cifra de Estados Unidos (cuyo promedio es de 4,8 días).

“Entre los factores causantes del absentismo -institucionales, socioeconómicos, las condiciones laborales y el tipo de empresa-, los expertos coinciden en señalar que uno de los más importantes es el institucional, entendido como el marco que establece la cuantía de las prestaciones en situación de baja y las facilidades de tramitación. Numerosos autores afirman que el absentismo es superior en aquellos países en los que la cobertura por enfermedad es más generosa y/o se obtiene con más facilidad”, concluye el estudio.

Fuente: Idealista

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Comentarios

Imagen de Josep Orrit

Este estudio es una falacia y además no propone soluciones. Es una falacia por los datos que utiliza en la definición de absentismo. Afirma que "La tasa de absentismo se define como el porcentaje de las horas no trabajadas (sin contar vacaciones, festivos ni horas perdidas debido a ERTEs) respecto a la jornada pactada efectiva." Pero en la "jornada pactada" no computan los permisos contemplados en el convenio (de maternidad/paternidad, por exámenes, por enfermedad o muerte de un familiar, etc) y aspectos regulados por Ley, como las ausencias por representación sindical o las huelgas, que sí computan en este estudio. Tampoco deberían computar dentro del absentismo las bajas por accidente de trabajo o enfermedad profesional, ya que su responsabilidad corresponde a la empresa, y no al trabajador. Excluyendo estas ausencias, nos quedan la bajas por contingencia común y las ausencias sin justificar. Y sobre estas últimas la empresa dispone de medios para sancionar al trabajador, de forma que no tienen porque afectar al coste del absentismo. Sin embargo, las bajas por accidente de trabajo se suelen incluir junto con las contingencias comunes en los estudios sobre absentismo. Nos guste o no. Computando todas las situaciones de incapacidad temporal, el periódico 5 días publicó un estudio según el cual el coste de las bajas laborales cayó de 7.533,87 millones de euros en 2008 a 4.878,37 millones en 2014, un 35,2%. Cifras muy alejadas de las de este estudio. Otro estudio importante sobre absentismo es 'Horarios de Trabajo y Absentismo Laboral”, presentado por la Mutua Asepeyo y la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE) en la sede de la CEOE, estudio que sí aporta soluciones, al demostrar “que el absentismo se puede combatir mediante la racionalización de horarios en la jornada laboral, ya que permite la conciliación con la vida personal y contribuye a un mayor beneficio para el trabajador, las empresas y la sociedad en general.” Podéis consultar estos dos estudios y los datos oficiales del MEYSS en otra entrada de esta web: http://www.prevencionintegral.com/comunidad/blog/tribulaciones-prevencio...

Imagen de Robo Li

Que las bajas por maternidad computen como absentismo nos da una idea de la forma de pensar de las personas que han hecho este estudio.

Siguiendo los enlaces llego a la noticia de 5 días en la que encuentro un dato que quiero comentar.
Dice la noticia que desde 2012 el Gobierno disminuyó la retribución a los funcionarios en los 20 primeros días de baja común y que en 2013 las bajas por accidente laboral de los funcionarios aumentaron el 25,1%.
El trasvase de baja común a baja laboral es evidente y como explicación se dice que antes los funcionarios no iban a la mutua a pedir la baja y ahora sí. Y si la Mutua se la concede el daño laboral debe ser evidente, ya sabemos son las Mutuas.

Eso viene a demostrar cuánto conoce el Gobierno a sus trabajadores y lo efectivo de las medidas que adopta.

También se dice en 5 días que el Gobierno no ha publicado ningún estudio sobre el ahorro que ha supuesto esa medida, de 2012. Lo que parece confirmar que el tema se les ha complicado.

Saludos codiales

Imagen de Josep Orrit

Sobre el permiso de maternidad, hay que tener en cuenta que la SS paga el salario de la trabajadora y la empresa el de la/el sustituta/o y que, como es lógico, éste tiene una retribución inferior. Por lo que en cada permiso por maternidad la empresa AHORRA gastos en salarios.
Un detalle a tener en cuenta.

Imagen de Rafael García

Estoy completamente de acuerdo con tu análisis. El estudio carece de rigor hasta en detalles de forma como la expresión "tejido empresarial", que suena medio poético pero de rigor técnico no tiene nada. Es muy fácil hacer trazo grueso, y no pensar, como hacen tantos, que las personas somos personas antes que trabajadores, y hasta tenemos vida antes que jornada laboral...

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