Las razones tras el congelamiento del Multirut

Las razones tras el congelamiento del Multirut

8 Agosto 2013

Siete años han pasado desde que  el diputado Sergio Aguiló (IC), junto a un grupo de parlamentarios, presentó el proyecto que busca establecer un nuevo concepto de empresas, y así terminar con el multirut, en razón “a la deficiente definición contenida en nuestro ordenamiento jurídico laboral”, dice la iniciativa original.

“En efecto, esta definición ha servido como subterfugio legal para la parte poderosa en la relación contractual laboral, esto es el empleador. De esta forma, se ha hecho habitual la evasión de normas laborales que establecen derechos irrenunciables  a favor de los trabajadores”, argumenta la moción parlamentaria.

Según la encuesta ENCLA 2011, de la Dirección del Trabajo, un  7,9% de las grandes empresas en Chile afirman ocupar el sistema multirut, lo que equivale a 311 firmas, y un 60,4% asegura que es dueño de varias empresas, no necesariamente relacionadas entre sí (ver gráficos).

LAS CAUSAS DE LA PAUSA

En enero de 2007, este proyecto fue despachado por la Cámara de Diputados, pasando a la comisión del Trabajo del Senado, donde hasta ahora sólo se aprobó de manera general, en octubre de 2011. La discusión en particular ha quedado paralizada, debido a las diferencias entre el gobierno y los parlamentarios de la oposición.

“Este proyecto está listo para enviarlo a sala, pero no ha seguido avanzando porque después de una audiencia pública con la CUT, ellos encontraron que si bien era un proyecto que significaba avances, no era suficiente”, aseguró el presidente de la comisión de Trabajo del Senado, el senador Pedro Muñoz (PS), quien confirmó que por mayoría, los senadores de esta instancia legislativa decidieron postergar su paso a sala y dejarlo para el próximo año, con el compromiso de un nuevo gobierno.

Esto echa por tierra una de las  promesas de campaña del presidente Sebastián Piñera quien planteó su voluntad de resolver el tema del multirut.

El problema está en las diferencias que se presentaron entre el oficialismo y la oposición, durante la revisión de las indicaciones en la comisión del Senado. Estas divergencias se manifestaron en 2 puntos: la judicialización de los procesos por multirut y la responsabilidad que se busca recaiga en el empleador, y no en la firma.

Una de las indicaciones cuestionadas por el gobierno y los parlamentarios oficialistas tiene relación con el artículo 3 del Código del Trabajo (CT).

Este artículo señala que “para los efectos de la legislación laboral y de seguridad social, se entiende por empresa toda organización de medios personales, materiales e inmateriales, ordenados bajo una dirección, para el logro de fines económicos, sociales, culturales o benéficos, dotada de una individualidad legal determinada.

La indicación reemplazó a la frase “bajo una dirección”, por “bajo la dirección de un empleador”, lo que causó el rechazo del gobierno, ya que lo que haría es sancionar a una persona natural o jurídica por tener dos o más negocios diferentes en los que aparece como empleador.

Frente a este cambio de concepto, el senador Gonzalo Uriarte (UDI) afirmó que “el riesgo de arribar a una norma que rigidice en exceso la creación de empresas,  está latente”. Y ejemplifica esto en que si “pretende incorporar a un nuevo inversionista al negocio para crecer, éste posiblemente desistirá ante el hecho de que deberá responder por las obligaciones laborales de otro negocio en el cual no tiene control alguno”.

Para la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, la dificultad para avanzar en el multirut, son los obstáculos que han puesto los parlamentarios oficialistas. 

“Los empleadores asocian la mayor cantidad de utilidades a las empresas que tienen menor cantidad de trabajadores, de manera que si hay negociación con los sindicatos, las utilidades no estén contenidas en ese rut, sino que en otro. Por lo tanto si ese debate hoy no puede avanzar con los parlamentarios oficialistas, lo que nosotros vemos es que hay conflicto de interés”, aseguró Figueroa.

Un segundo punto que genera divergencias, es la posibilidad de que  los tribunales laborales deliberen respecto a un caso de multirut. Para el oficialismo esto no tendría nada de malo, si no fuera porque estos tribunales tienen un sesgo evidente a favor de los trabajadores. Conocidos son los casos de Ripley e Hites, donde los tribunales fallaron en contra de las empresas, favoreciendo la negociación colectiva de todos sus rut. 

Es por esto, que a principio de octubre del año pasado la comisión de Trabajo del Senado rechazó una indicación del Ejecutivo que solicitaba constituir un panel de expertos que tuviera a su cargo determinar cuando se estaba ante la práctica de algunas empresas de contar con diversos rut, más conocido como multirut.

Fuente de Datos: pulso.cl

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