Opiniones divergentes sobre la Dieta 5:2

Opiniones divergentes sobre la Dieta 5:2

Aunque está muy de moda, sus efectos parecen ser de poca duración
18 Abril 2014

La dieta 5:2 pergeñada por el periodista de la BBC Michael Mosley se ha convertido en uno de los grandes fenómenos de la nutrición de los últimos años, lo que le ha hecho ganarse no pocos enemigos entre los expertos en alimentación. Dicho régimen parte de la idea de que podemos permitirnos comer todo lo que queramos durante cinco días siempre y cuando mantengamos una proporción de otras dos jornadas en las que mantengamos semiayuno y en los que no consumamos más de 600 calorías.

Una de las autoras que se han enriquecido gracias a la dieta de los dos días, la escritora Kate Harrison, acaba de dar una creativa vuelta de tuerca al asunto en 5:2 Your Life: Get Happy, Get Healthy, Get Slim (CreateSpace), en el cual explica cómo aplicar la lógica de la dieta al reto de aspectos de nuestra vida, tal y como ella hizo durante el pasado año. Un cambio vital que, afirma, le ha permitido tener relaciones personales más ricas, dormir mejor, superar la tristeza y, en resumidas cuentas, ser más feliz.

Harrison explica que el régimen de los dos días que le permitió adelgazar casi 13 kilos en el verano de 2012 no es más que el comienzo de la historia, y pronto comenzó a organizar su agenda en función de esta proporción de 5:2, lo que le permitía introducir cambios significativos sin tener que esforzarse demasiado. Esta revisión de la dieta se trata simplemente de una organización temporal que no pondrá en su contra a legiones de nutricionistas, aunque hay que saber de qué manera llevarla a cabo.

Nuestro objetivo ya no es perder unos kilos, sino cambiar de cabo a rabo nuestra existencia. Y para ello Harrison propone un ciclo de seis semanas en el que sentar las bases de nuestra nueva existencia. Conviene ir poco a poco y seleccionar al principio tan sólo algunas de las costumbres que queremos cambiar, o correremos el riesgo de echarlo todo a perder. Puesto que el 5:2 implica el plazo de una semana, es recomendable que fijemos los ciclos de manera regular y comenzar, por ejemplo, un lunes.

Aunque la dieta 5:2 pueda cambiarnos la vida, parece que no es capaz de lograra una pérdida de peso permanente. Investigadores del  Instituto Nacional de Nutrición e Investigación Pesquera (NIFES) en Noruega, experimentaron con ratones que recibieron una dieta rica en azúcar alta en grasas específicamente diseñadas para que sean obesos a fin de permitir a los investigadores estudiar cómo los períodos de reducción de la ingesta de energía alternada con períodos de acceso libre a la comida afectan el tejido graso, así como la regulación de genes en las células de grasa.

Los resultados mostraron que el ayuno intermitente conduce a cambios en los genes que regulan los ritmos biológicos en el tejido graso y que la expresión de genes en nuestro tejido adiposo (tejido graso) que regulan los ritmos biológicos del cuerpo, es interrumpido por el ayuno intermitente.

"Encontramos que los ratones que fueron sometidos a ayuno intermitente engordan más que los que tenían libre acceso a la dieta promotora de la obesidad durante todo el experimento. También hubo cambios duraderos en la expresión génica en el tejido adiposo en estos ratones ", declararon los investigadores.  

Fuente: El Confidencial y Science Nordic

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