El aspartamo, declarado inocente

El aspartamo, declarado inocente

La Agencia Europea de Seguridad Alimentaria certifica que no presenta problemas para la salud de los consumidores
21 Diciembre 2013

El aspartamo, un aditivo alimentario ampliamente utilizado como edulcorante, especialmente en bebidas refrescantes, con el código E 951, no presenta riesgos para la salud si se consumeen los niveles actuales de exposición, según el informe publicado el 10 de diciembre por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria. La Unión Europea encargó hace cuatro años una evaluación de todos los aditivos alimentarios que se habían autorizado antes de 2009, entre ellos el aspartamo, autorizado a comienzos de los años ochenta en Estados Unidos y posteriormente en Europa.

Las crítica y dudas que había levantado el aspartamo en asociaciones de consumidores y algunos miembros de la comunidad científica forzaron hace tres años a la Comisión Europea a acelerar el procedimiento de reevaluación de este producto sustitutivo del azúcar, cuya conclusión estaba prevista para 2020. El estudio cuyas conclusiones favorables se ha hecho público ahora es el primer que evalúa completamente los riesgos a los que se había asociado, y fue sometido a consulta previa pública. La Agencia ha publicado la lista completa de los estudios que apoyaban la autorización del aspartamo realizados en los años ochenta, habiendo desvelado esta vez los datos que no se publicaron entonces. Tras volver a analizar científicamente los estudios previos, la Agencia considera que la ingesta de aspartamo en los niveles aceptados no genera ninguna modificación genéticas ni induce carcinomas, descartando también otras preocupaciones como daños cognitivos o del sistema nervioso.

Los niveles diarios aceptados son de 40 miligramos por kilo de peso corporal, lo que supone que un niño con 20 kilogramos de peso podría beber litro y medio de refrescos diariamente sin sufrir ningún peligro. Otra cosa es la dieta. Algunos nutricionistas dice que el aspartamo genera cierta sensación de hambre, lo que induciría a comer más aumentando las calorías

El lobby de los edulcorantes, organizado en la International Sweeteners Association, recibió ayer con satisfacción las conclusiones de la Agencia, que tienen que ser refrendadas por la Comisión Europea y los 28 Estados miembros. En el caso de que se inclinasen por reducir la dosis de aspartamo aceptada, tendrían que justificar la decisión con otro estudio científico. El edulcorante es casi 200 veces más dulce que el azúcar, y su bondad fue puesta en duda tras uno estudios realizados por la Fundación Ramazzini a mediados de la pasada década, que declararon la sustancia como cancerígena.

Fuente: La celosía

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