¿Qué les pasa a los nanotubos de carbono un año después de ser inhalados?

¿Qué les pasa a los nanotubos de carbono un año después de ser inhalados?

En los ratones, pueden atravesar el alveolo pulmonar y se acumulan en otros órganos sin ser eliminados
9 Agosto 2014

Después de haber perfeccionado un método de marcaje mediante isótopos que permite una detección extremadamente sensible de los nanotubos de carbono en los organismos vivos, un grupo de investigadores franceses ha estudiado lo que ocurre con los nanotubos de carbono una vez transcurrido un año desde su inhalación.

Los estudios en ratones revelaron que un porcentaje muy pequeño (0,75%) de la cantidad inicial de nanotubos inhalados cruzó la barrera epitelial pulmonar y llegó al hígado, el bazo y la médula ósea. Aunque estos resultados no se pueden extrapolar a los seres humanos, este trabajo pone de relieve la importancia de desarrollar métodos ultrasensibles para evaluar el comportamiento de las nanopartículas en los animales.

Para lograr este resultado los científicos sustituyeron algunos átomos de los carbono-12 de los nanotubos de carbono, por carbono-14, que es radioactivo y permite por tanto un seguimiento detallado de su recorrido dentro del cuerpo del animal.

Posteriormente, los ratones inhalaron una dosis única de 20 microgramos de nanotubos de carbono y se efectuó un seguimiento de los mismos durante un año. El estudio demostró que los nanotubos de carbono se trasladaron desde los pulmones a otros órganos, especialmente el hígado, el bazo y la médula ósea, atravesando la barrera epitelial pulmonar.

También se observó que la cantidad de nanotubos de carbono en estos órganos aumentó de manera constante en el tiempo, lo que demuestra que estas partículas no son eliminadas a lo largo del tiempo del estudio. Otros estudios tendrán que determinar si esta observación sigue siendo cierta para períodos superiores a un año.

Fuente: Nanowerk

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