Mascarillas: ¿Cuántas veces se pueden usar? ¿Se deben desinfectar? ¿Cómo guardarlas?

Mascarillas: ¿Cuántas veces se pueden usar? ¿Se deben desinfectar? ¿Cómo guardarlas?

Los expertos explican cómo utilizar y cuidar los cubrebocas para que de verdad eviten contagios
29 May 2020

Es obligatorio usar mascarilla incluso en la calle cuando no se puede garantizar la distancia de dos metros entre personas

El móvil, las llaves... ¡y la mascarilla! El cubrebocas se ha convertido en pieza imprescindible para salir de casa. Desde hoy es obligatorio usarla en todos los espacios públicos cerrados y también en la calle cuando no se pueda garantizar la distancia mínima de dos metros entre personas.

Llevamos semanas escuchando cuántos tipos hay, cuáles son las que más protegen, cómo ponerlas y quitarlas... Pero cuanto más se generaliza su uso, más dudas se plantean. ¿Hemos de usar una cada vez o podemos reutilizarlas? Si salgo con ella de casa y después estoy en un espacio abierto donde puedo quitármela, ¿qué hago con ella? ¿Dónde la guardo? Si al aire libre el virus pierde actividad conforme transcurren las horas, ¿dejo las mascarillas colgadas en el tendedero unos días para poder reutilizarlas? ¿Y si las desinfecto con alcohol?

Porque ahora que su uso ha dejado de ser excepcional y que vamos saliendo más de casa, la reutilización y el alargar la vida útil de las mascarillas es clave si no queremos que se conviertan en un agujero negro del presupuesto familiar. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha calculado que sólo para ir a trabajar, sin contar fines de semana ni periodos extralaborables, gastaremos unos 24 euros al mes en mascarillas quirúrgicas. Para una familia de cuatro miembros la factura se cifra en unos 115 euros y, si se opta por mascarillas del tipo FPP2 en busca de mayor protección, entonces el gasto sube a 266 euros.

Interés por reutilizarlas

La OCU calcula que, sólo para ir a trabajar, nos gastaremos unos 24 € al mes en mascarillas quirúrgicas

Carmen Sarabia, profesora de Enfermería de la Universidad de Cantabria y miembro de la Unidad de Investigación en Cuidados y Servicios de Salud (Investén-isciii), ayuda a resolver algunas de las principales dudas relativas al uso, higiene y cuidado de las mascarillas y explica cómo actuar para que de verdad eviten contagios.

¿Se puede reutilizar la mascarilla? ¿Cuántas veces?

La vida útil depende del tipo de mascarilla. Las llamadas higiénicas, las desechables básicas que encontramos en las farmacias, están pensadas para usarse unas ocho horas seguidas y luego tirarlas. Claro que si uno las usa sólo para ir a comprar el pan, no hace falta gastar una cada vez. Se puede guardar tras cada uso en una bolsa o recipiente de plástico que cierre herméticamente, y reutilizarla hasta alcanzar esas aproximadamente ocho horas de vida útil.

Si la mascarilla es de tela, se puede reutilizar lavándola a una temperatura de al menos 60º. Puede usarse mientras no se deteriore el tejido y mantenga un buen ajuste.

En el caso de las mascarillas quirúrgicas (azules o verdes) –“que son las recomendadas por la OMS y las que deberíamos usar todos por la calle y en espacios públicos porque evitan que salgan los virus con mi exhalación y, por tanto, si las usamos todos se evitarían los contagios”, enfatiza Sarabia– pueden aguantar entre 8 y 12 horas de uso, y se pueden reutilizar si solo se han usado un rato guardándolas en bolsas o recipientes de plástico herméticos, como las básicas.

Las mascarillas autofiltrantes, las N95 (con forma de pico de pato), las FFP2 y las FFP3 (que en principio deberían estar reservadas para el personal sanitario y muchos expertos desaconsejan para la población general), tienen una vida útil entre las 8 y las 20 horas, en función del fabricante. Pasado ese tiempo han de desecharse, salvo las que llevan la letra R, que se pueden esterilizar para volver a utilizarse.

¿Se puede desinfectar? ¿Colgada al sol? ¿Con alcohol? ¿Con lejía?

Las mascarillas higiénicas y las quirúrgicas no deben desinfectarse. Ni siquiera dejarlas tendidas para ventilarse. Y menos exponerlas al sol durante días para que “se muera el virus” o rociarlas con alcohol, geles desinfectantes o lejía. “El tejido es tan especial que los cambios de temperatura no le van bien, de modo que si se ha usado poco rato, se guarda en una bolsa o recipiente hermético hasta que vuelva a necesitarse, y si no, se tira, pero nada de limpiarlas”, remarca Sarabia.

Tampoco es necesario desinfectar o esterilizar las de tela, basta lavarlas en la lavadora, con la colada, a temperaturas superiores a 60º.

No es bueno exponer las mascarillas quirúrgicas al aire y al sol porque el tejido se deteriora

Las únicas mascarillas que se pueden esterilizar son las autofiltrantes marcadas con la letra R. En los hospitales las esterilizan con calor seco, con peróxido de hidrógeno, radiación ultravioleta u ozono, pero la forma de hacerlo en casa es poner agua a hervir y dejarlas colgadas encima entre 20 y 30 minutos para que el vapor las higienice.

Si se humedecen, ¿se pueden secar?

Los expertos explican que, se haya usado mucho o poco rato, si una mascarilla se humedece porque estamos resfriados, porque sudamos mucho, porque se moja con la saliva... hay que desecharla de inmediato porque la humedad hace que proliferen los microorganismos y en vez de protegernos, ese cubrebocas puede convertirse en foco de infecciones.

Si la mascarilla se humedece un poco como consecuencia de la lluvia, no de nuestros fluidos corporales, sí puede dejarse secar y seguir utilizándola. Si se moja mucho, entonces es mejor desecharla porque el tejido se deteriora.

Las de tela, ¿protegen más con filtros de carbón activado?

No, las placas de carbón activado no protegen de la Covid-19. Las mascarillas de tela pueden reutilizarse tengan o no tengan filtro lavándolas tras su uso a una temperatura de al menos 60º.

Si llego a un sitio donde no la necesito o he de quitármela, ¿qué hago con la mascarilla? ¿La dejo en la barbilla? ¿La llevo en la mano?

Igual que ya no saldremos de casa sin mascarilla tampoco deberíamos hacerlo sin su “estuche”, una bolsa o cajita de plástico (o metal) que cierre herméticamente donde guardarla cuando no la usemos. Pero ¡ojo a la hora de quitársela! Hay que usar las dos manos y retirarla desde las sujeciones de las orejas, sin tocar la parte externa del cubrebocas.

¿Y en el coche?

En el coche sólo hace falta utilizar mascarilla si se viaja con personas con las que no se convive. En ese caso sí que hay que llevar mascarilla higiénica o quirúrgica.

Está desaconsejado el uso de las mascarillas de mayor protección, como las ffp3, en el coche o lugares con poca ventilación, porque si se ajustan bien se reduce la transmisión de oxígeno y de dióxido de carbono y podrían provocar mareos o desvanecimientos.

¿Cómo guardarlas?

Tanto en casa como fuera de ella las mascarillas deben guardarse y conservarse en un recipiente hermético. Una bolsa de plástico con cierre zip, de las que se usan para congelar alimentos, es suficiente. O un pequeño táper.

¿Dónde se tiran?

Las mascarillas son un residuo urbano que va a la fracción de “resto”, de lo no reciclable, incluidas las quirúrgicas.

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