Evaluación Vs Intuición. ¿Por qué aun conociendo los trabajadores los riesgos, no hacen nada por evitarlos?

Evaluación Vs Intuición. ¿Por qué aun conociendo los trabajadores los riesgos, no hacen nada por evitarlos?

Tantos años trabajando en Seguridad y Salud Laboral hace que me cuestione si lo estoy haciendo bien, sobre todo cuando no veo los frutos, ello me lleva a preguntarme y estudiar si la forma de trabajar es la adecuada. Comparto contigo parte de mi proceso de investigación. Ismael Sánchez-Herrera
23 January 2020

Las actuales teorías en psicología destacan que el ser humano advierte el riesgo desde una visión analítica o experimental. La analítica se apoya en el trabajo racional de nuestro cerebro, el que llama a la lógica formal, al estudio de la situación, al cálculo de probabilidades, en definitiva, a la evaluación del riesgo. El experimental, el más usado, es automático, rápido e intuitivo, es decir, el que la gran mayoría de las veces usamos.

La visión experimental la hemos ido desarrollando, en estos 350.000 de años de existencia del homo sapiens, la cual por así decir, está ya en el disco duro desde el momento que nacemos, como las emociones (alegría, miedo, ira, aco, sorpresa, tristeza, etcétera). El principal objetivo de la actividad del sistema experimental es la de sobrevivir, y claro, nada tiene que ver el origen, en plena naturaleza, con la actualidad, en una fábrica o prestando servicios, etcétera. La visión experimental es esa sensación, ese pensamiento interno que surge y que todos hemos sentido alguna vez al andar por determinadas calles en momentos concretos, esa intuición que te pone en alerta y te dice ¡ten cuidado!

La visión analítica es racional, sosegada y precisa, primero recopila datos, se sienta y analiza, para al final tomar una decisión, esa la conocemos bien los profesionales de la Seguridad y Salud Laboral, es la que usamos cuando estamos recogiendo datos para la realización de la evaluación, cuando después los estudiamos y los trasladamos a un informe.

David McCleland, uno de los mejores psicólogos de la historia, dio clase a Daniel Goleman, él cual en 1995 puso de moda uno de los aspectos trascendentes que dirigen al ser humano, las emociones, con su best seller Inteligencia emocional. A lo largo de la historia, las emociones han intentado ocultarse bajo ese otro factor humano, el analítico, pero la predominancia de la emoción en el comportamiento del ser humano la ha vuelto a colocarla en el disparadero, en forma, que nos da luz a las sombras racionales.

Los grandes descubrimientos psicológicos de nuestros días nos demuestran que la emoción interviene en gran medida en la decisión y evidentemente en la Seguridad y Salud Laboral, no se queda fuera, la visión y toma de decisión del riesgo es una cuestión emocional, es decir, nuestro cerebro toma decisiones experienciales y racionales.

Las estrategias de la razón humana probablemente no se desarrollaron, ni en la evolución ni en un solo individuo, sin la fuerza guía de los mecanismos de regulación biológica, de los cuales la emoción y el sentimiento son expresiones notables. Además, incluso después de que se establezcan las estrategias de razonamiento … su despliegue efectivo probablemente depende, en gran medida, de una capacidad continua de experimentar sentimientos. “ Damasio, A.

Las continuas decisiones a tomar no siempre son razonadas, el tiempo corre en nuestra contra y sabemos que no siempre podemos analizarlo todo, esa situación hace que cada uno de nosotros, ante experiencias disímiles, tomemos decisiones distintas, por otro lado, la interpretación de la información también nos diferencia, pues seguimos sujetos a nuestra experiencia.

Alhakami y Slovic (1994) descubrieron que la relación inversa entre como percibimos el riesgo y el beneficio de una actividad está directamente relacionado con los resultados previsiblemente alcanzados. Si el sentimiento ante la actividad es bueno, se valoran los riesgos bajos y los beneficios altos, por el contrario, si el sentimiento ante una actividad es desfavorable el riesgo se considera alto y el beneficio bajo, también se advierte el factor tiempo como otro parámetro condicionante (Finucane y col. (2000)).

Pongamos un ejemplo referido al descubrimiento de Alhakami y Slovic (1994

)para explicarnos mejor. Realización de un trabajo con radial, para disminuir el riesgo de daño por proyección de partícula proponemos el uso de unas gafas de protección neumática:

No uso gafas de protección

Uso gafas de protección

Percepción del riesgo

Nunca o casi nunca he sufrido daño, conozco algún caso, pero no me es significativo.

Es probable el daño, conozco casos o yo lo he sufrido.

Beneficio de la actividad

No gasto tiempo en ponérmelas, estoy más cómodo.

No es perceptible la comodidad de llevarlas o no, apenas consumo tiempo.

El nacimiento del pensamiento analítico parece necesario ante lo que nos ha ido rescatando de la muerte, el pensamiento experimental, pues no siempre este nos traslada información conveniente, de hecho, genera la denominada actitud preventiva, ya comentada en esta web;

  1. Falsa seguridad: he cortado con radial y nunca me pasa nada.
  2. Conozco el riesgo, pero no actuó: ya sé que me puede entrar una viruta al cortar con la radial por eso pongo cuidado.
  3. Acto no productivo: el hecho de ponerme las gafas ocupa un tiempo.
  4. Oposición al cambio: siempre lo he hecho así y nunca me ha ocurrido nada.

Ante dicha situación los profesionales de Seguridad y Salud Laboral debemos de poner cara emocional al riesgo, generar emociones que estén íntimamente relacionadas con el riesgo, tenemos que IMPACTAR.

(Según RAE Impactar: Impresionar, desconcertar a causa de un acontecimiento o noticia.)

Debemos recordar, al realizar estas recomendaciones de aplicación de aspectos de carácter social, los denominados “elementos de predisposición” y para ello os cuento el experimento realizado por Linda Heath con médicos que trabajaban con el VIH. En su experimento creo dos grupos, uno en el que predisponía sus pensamientos simplemente informando del riesgo de contagiarse y otros no, los informados tuvieron mucho más cuidado que los no informados, así de sencillo. Este experimento me recuerda las famosas “charlas previas al trabajo”, donde se recuerda los riesgos puntuales en tareas concretas, estas charlas son excelentes herramienta para la predisposición a la medida preventiva.

El ser humano juega con la probabilidad de forma falsa, usémosla a nuestro favor. “La nula disposición de los sujetos a deducir lo particular de lo general solo la contrarresta su disposición a inferir lo general de lo particular” Nisbert y Borgida (Extraído de Kahneman 2015).

Referencias:

Alhakami, A. S., & Slovic, P. (1994). “A psychological study of the inverse relationship between perceived risk and perceived benefit”. Risk Analysis, 14( 6), 1085– 1096.

Damasio, A. R. (1994). “El error de Descartes, la razón de las emociones”. Ed. Andrés Bello. Barcelona

Finucane, M. L., Alhakami, A., Slovic, P., & Johnson, S. M. (2000). The affect heuristic in judgments of risks and benefits. Journal of Behavioral Decision Making, 13, 1– 17

Kahneman, D (2015), “Pensar rápido, pensar despacio”, Psicología: 320, Debate.

Heath, L. Acklin, M y Wiley, K. (1991) “Cognitive heuristics and AIDS risk assessment among physicians”. Personality and Social Psychology Bulletin, 21, 1859-1867.

Slovic, P. et al. (2004) ‘Risk as Analysis and Risk as Feelings: Some Thoughts about Affect, Reason, Risk, and Rationality’, Risk Analysis: An International Journal, 24(2), pp. 311–322.

Autor Ismael Sánchez-Herrera

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