Proactividad versus reactividad

Proactividad versus reactividad

En el ámbito de la seguridad y salud ¿qué conducta sería la más eficaz?
5 Septiembre 2018

Si eres una persona con tendencia a tomar medidas, a lanzarte a la acción y continuar en ella y no esperas que otros la inicien, entonces actúas de forma proactiva. Si prefieres analizar y evaluar el tema y esperar a ver cuáles son las consecuencias, esperar a que otros inicien una acción o esperar un momento propicio, entonces operas con un patrón reactivo.

Las personas proactivas se hacen cargo de la situación y hacen cosas. Son buenas para encontrar soluciones y atender urgencias. Puede que vean ventajas en trabajar de manera independiente y que perturben a otras personas, sobre todo si son reactivas, ya que las verán como una “apisonadora”.

Las personas reactivas pueden ser algo fatalistas. Dejan que otros tomen la iniciativa o toman medidas cuando consideran que ha llegado el momento oportuno. Deben tener cuidado de no analizar tanto la situación, ya que te pueden quedar ‘paralizadas por el análisis’

Puede que una persona muestre tendencias proactivas o reactivas dependiendo del contexto en el que está.

Podemos  darnos  cuenta  de  la  diferencia  entre  una  persona  proactiva  y una reactiva observando su lenguaje corporal y sus expresiones verbales.

En cuanto a su lenguaje corporal:

  • Quizá la persona proactiva tenga movimientos más rápidos y muestre a veces señales de impaciencia. Su postura suele ser muy erguida, con los hombros hacia atrás y sacando pecho, dispuestos a enfrentarse al mundo.
  • La persona reactiva, por el contrario, será de movimientos más pausados y quizás ande cabizbaja y con los hombros caídos.

En cuanto al lenguaje, para saber si una persona es proactiva o reactiva pregúntale: ¿Te es fácil tomar medidas cuando te enfrentas a una situación nueva, o prefieres examinar y entender antes de qué va el asunto?

  • Una persona proactiva suele utilizar frases como: “Adelante”, “Hazlo”, “Simplemente hazlo”, “Es hora de actuar”, “Tírate al agua”, “Ve a por ello”, “Toma el control”, “Hay que aprender a caer de pie”. Una persona proactiva tenderá a utilizar frases completas, con sujeto personal (sustantivo o pronombre), verbo activo y un objeto tangible, como, por ejemplo: “(Yo) voy a ir a hablar con el jefe”.
  • Una persona reactiva suele utilizar frases como: “Espera”, “Vamos a analizarlo”, “Piénsalo”, “Tómate tu tiempo”, “Examina los datos”, “Evalúa las ventajas e inconvenientes”, “Consúltalo con la almohada”, “Mira bien en qué río te metes”. Una persona reactiva tenderá a utilizar verbos en pasiva y frases incompletas. También es posible que use propuestas condicionadas a requisitos, como, por ejemplo: ¿hay alguna posibilidad de encontrar una ocasión para concertar una entrevista con el Jefe?

Pocas personas utilizan modelos extremos. La mayoría presenta una mezcla de ambos rasgos.

En el ámbito de la seguridad y salud ¿qué conducta sería la más eficaz?

En la realización de las tareas, desde luego sería interesante que ante una situación de riesgo, se analizase bien y se valorase, antes de tomar las medidas, antes de ponerse a la acción. Esto corresponde más al patrón reactivo. También sería interesante que hubiera una cierta dosis de proactividad, de forma que la persona no se quede en el análisis, ya que luego ha de pasar a la acción. Siempre que el riesgo esté bien analizado y pensadas las medidas. Por otro lado, una actitud proactiva en los líderes en materia de seguridad y salud puede ayudar a mejorar canales de comunicación, a buscar nuevas vías para mejorar la seguridad y salud, en definitiva a liderar la seguridad y salud.

 
Estos contenidos forman parte del curso Técnicas para influir eficazmente en la mejora de la seguridad y salud que se imparte en modalidad online desde el campus UPCplus del CERpIE-UPC (Universitat Politècnica de Catalunya).
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