Peor oferta de trabajo de la historia

Peor oferta de trabajo de la historia

En Londres, en 1665
15 Junio 2017

En el año 1665 se  produjo  en  Londres  una  epidemia  de  peste,  denominada “La Gran Plaga”, que mató a alrededor de 90.000 personas en la ciudad. Históricamente se ha identificado a la enfermedad como la peste bubónica, una infección causada por la bacteria Yersinia pestis, transmitida a través de las pulgas de las ratas. Durante la epidemia los médicos utilizaban una primitiva máscara de gas con forma de pico de ave, rellena con sustancias olorosas que tenían la función de detener los “miasmas” que flotaban en el aire (una creencia común en ese tiempo era que la enfermedad se extendía a través de las aves; por eso se creía que vestirse con una máscara con pico de ave podría alejar la terrible enfermedad). También empleaban un bastón que utilizaban para examinar y mover al paciente, siempre a una prudente distancia (ver foto al final del texto). Durante dicha epidemia, dada la gran mortalidad entre los médicos que atendían a los enfermos y las consecuentes vacantes, se produjo una oferta de trabajo por parte del ayuntamiento de Londres, considerada como una de las peores de la historia de la medicina.

“Ayuntamiento de Londres, 31 Diciembre 1665”
Oferta: vacante de médico
“Una excitante oportunidad de salud pública ha surgido en la ciudad de Londres. Debido a una reciente vacante, los equipos de enfermedades infecciosas están buscando a un médico a tiempo completo. Los solicitantes deben ser médicos cualificados y preferiblemente miembros del Colegio de Médicos. Absténganse farmacéuticos.
Trabajando con un equipo de colaboradores, el titular del puesto se encargará de ingresar a los pacientes en las “casas de la peste” y atenderá, cuando sea preciso, a los pacientes en sus propios domicilios. Se les requerirá la realización de informes con las cifras de fallecimientos, el examen a los pacientes de forma segura a una prudente distancia de seguridad, el realizar autopsias de forma ocasional, seguir las ordenes de las autoridades para el control de la infección, tomar detalles de las voluntades y testamentos de los enfermos terminales, y dar consejos de estilo de vida para los que sobrevivan.
El oficio incluye la obligación por parte del médico de mantener una estricta cuarentena y no acudir a reuniones públicas, lo que implica largos periodos de exclusión social. Además, deberán llevar un bastón blanco para indicar su estatus profesional al público.
El ayuntamiento tan solo puede pagar algunos gastos, tales como fumigantes, pastillas y una pequeña renta para una provisión de vino de oporto, solamente para propósitos médicos y preventivos. Los solicitantes deben estar totalmente sanos y presentar un certificado médico. La mínima sospecha de haber sobrevivido a un ataque previo de la mortal pestilencia es una inequívoca desventaja y será considerada de forma muy desfavorable durante el proceso de selección.
El ayuntamiento no puede aceptar ninguna responsabilidad por la enfermedad o muerte del exitoso solicitante, teniendo en cuenta que, como es de público conocimiento, los ratios de mortalidad de la enfermedad se encuentran actualmente entre el 40% y 60% en algunas áreas, y el tratamiento y la prevención todavía no han sido descubiertos.
Para más información y consejo sobre esta desafiante pero bien recompensada oportunidad profesional, por favor contacte con los experimentados y respetados médicos, Dr. Nathaniel Hodges o el Dr. Thomas Witherly”.
Esta lectura forma parte del curso Especialización en Toxicología Química del profesor Tomás Camacho, Doctor en Medicina y Experto en Toxicología. El curso se imparte online desde el campus UPCplus.com del CERpIE-UPC (Universitat Politècnica de Catalunya)
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