Los accidentes laborales mortales (AL-m) bajan un 19,3% hasta noviembre

Los accidentes laborales mortales (AL-m) bajan un 19,3% hasta noviembre

Sin computar los accidentes de tráfico y los infartos y otras causas naturales, que registran el 73,1% de todos los AL-m y aumentan un 11,8% en este periodo. En conjunto, se mantiene la accidentabilidad.
12 Febrero 2019

Si el resto de los accidentes mortales (caídas, atrapamientos,...) disminuyen, algo se debe estar haciendo bien, pero ello no es suficiente para que desciendan los AL-m.

Accidentes laborales mortales (AL-m) de noviembre de 2017 a noviembre de 2018.

En este periodo se han registrado 220 muertes en accidentes de tráfico, 39 más que el año anterior (+21,5%), y 206 muertes debidas a infartos, ictus y otras causas naturales, 6 más que el año anterior.

En sentido contrario, los accidentes mortales debidos a otras causas (caídas, golpes, atrapamientos, etc.) registran 157 muertes, 31 menos que el año anterior.

Si tenemos en cuenta que más del 95% del contenido de las evaluaciones de riesgos realizadas se refieren precisamente a estos riesgos, no se puede negar que las evaluaciones han dado sus frutos, pero tampoco se puede negar que que no son completas ni suficientes.

En total, de noviembre de 2017 a noviembre de 2018 se han registrado 14 muertes más relacionadas con el trabajo.

En cómputo global y en índice de incidencia, que pondera los accidentes respecto el total de trabajadores (ver tabla 7), computándolos todos como si trabajaran a jornada completa (cuando eso no es la realidad actual de ESpaña) se registra que  los AL-m disminuyen un 1,0%, debido a que esas 14 muertes más, para un total de 583 fallecimientos debidos al trabajo, supone un aumento del 2,5%, aumento menor  respecto al aumento de la población ocupada (3,5%).

Por tanto, de estos datos podemos hacer varias lecturas.

Es correcto decir que la accidentabilidad mortal (índice de incidencia) ha disminuido un 1,0%, a pesar de que los accidentes laborales han subido, al registrarse 14 muertes más.

Es correcto decir que la mayoría de los accidentes mortales (73,1%) tienen sólo dos causas, y que sobre ellas se ha actuado poco, dado su volumen y su aumento en sólo un año (11,8%).

Pero lo que no es correcto es pensar que los prevencionistas no podemos hacer más para corregir esta situación. Claro que podemos. Podemos poner en valor las evaluaciones de riesgos psicosociales, cuya falta tiene relación directa con esos 206 muertos por “causas naturales” relacionadas con el trabajo, podemos evaluar a fondo los riesgos del tráfico (99 muertos en jornada) y debemos entrar en la evaluación de los riesgos de tráfico in itínere (121 muertos). Porque aunque en estos últimos el empresario no tenga responsabilidad, sí le repercuten sus consecuencias.

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Total de accidentes laborales (AL) de noviembre de 2017 a noviembre de 2018.

La situación es completamete distinta si observamos el total de AL en este periodo.

El total de AL aumenta un 3,7% (un 0,2% en índice de incidencia), aumentando en mayor medida los accidentes de tráfico (4,8%) y en menor medida los infartos, ictus y otras causas naturales (1,4%).

Sin embargo, estos dos tipos de AL representan tan sólo el 11,7% de todos los AL. La diferencia respecto los accidentes mortales nos indica lo elevado de su gravedad.

Las otras causas de los AL ascienden el 3,5%, el mismo porcentaje que la población ocupada, por lo que el aumento del índice de incidencia (1,2) no es significativo.

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Accidentes laborales mortales (AL-m) por sectores y dos secciones de actividad. En jornada.

NOTA metodológica: En el análisis por sectores nos debemos centrar en los AL ocurridos durante la jornada laboral, ya que el MTMSS no publica esta clasificación en los accidentes in itínere, quizá por considerar que el sector productivo no tiene relación con los riesgos de los desplazamientos al trabajo, aunque ya se demostró que no es así.

En jornada el total de accidentes mortales aumenta un 0,4% en datos absolutos, y disminuye un 2,9% en el índice de incidencia, entre noviembre de 2017 y de 2018. De hecho, la accidentabilidad en jornada baja en los cuatro sectores productivos, como se puede observar en el gráfico anterior (y en la tabla 6).

Destacan el descenso de la industria (7,3%) y de la construcción (6,3%) sector que a pesar de registrar una muerte más, también registra el mayor aumento de la población ocupada (8,4%), de ahí su importante descenso.

Hemos querido añadir dos de las secciones de actividad con mayor accidentabilidad (índice de incidencia).

Las industrias extractivas registran un índice de 23,40, casi 10 veces más que la media (2,90) y aumentan casi un 25%, al pasar de 4 a 5 fallecimientos entre sus poco más de 21.000 personas ocupadas.

También destaca el transporte y almacenamiento, con un índice de 12,42. En este caso, como es lógico, debido a los accidentes de tráfico y a su aumento.

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Tablas

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