Incidencia de cáncer y mortalidad entre los agricultores británicos expuestos a pesticidas

Incidencia de cáncer y mortalidad entre los agricultores británicos expuestos a pesticidas

Trabajo que muestra que, aunque globalmente los usuarios de plaguicidas del Reino Unido tienen una mejor salud que el resto de la población general, presentan un mayor número de lo esperado de cáncer de piel no melanoma, cáncer de testículo y, mieloma múltiple.
17 Julio 2015

Introducción

Los efectos agudos de la exposición a los pesticidas en los humanos están bien documentados e incluyen dolor de cabeza, espasmos musculares, secreción nasal, confusión, debilidad muscular y fiebre, entre otros. Aunque los sistemas de vigilancia actuales en Gran Bretaña (GB) tienden a centrarse en las intoxicaciones agudas que ocasionan, existe una gran preocupación por los efectos potenciales a largo plazo con bajos niveles de pesticidas sobre la salud de las personas expuestas. Aunque los efectos crónicos sobre la salud, tales como el cáncer y los efectos adversos reproductivos, han sido investigados ampliamente, cualquier asociación con la exposición a plaguicidas sigue siendo incierta, con las dificultades metodológicas como una posible razón para las inconsistencias observadas.

Desde 1987, las personas que solicitan la compra de los pesticidas agrícolas para su uso comercial o los aplicadores de tales plaguicidas deben, en primer lugar, obtener un certificado de competencia para su uso seguro, un requisito legal en virtud del reglamento de control de plaguicidas de 1986. Esta emisión de los certificados de competencia ha originado una importante base de datos para monitorizar el uso de pesticidas y la salud de sus usuarios.

El objetivo del presente estudio es informar sobre la incidencia de cáncer yla mortalidad experimentada entre los usuarios de pesticidas, y compararlos con los datos del resto de la población del Reino Unido.

Métodos y resultados

Todas las personas con certificados de aptitud expedidos por City & Guilds Land Based Services desde 1987 fueron incluidos en el denominado “Estudio de salud de los usuarios de pesticidas”. En el mismo momento de la solicitud del certificado se les pregunta si dan su permiso para acceder a sus datos; automáticamente, todos aquellos que dan su consentimiento, se incluyen en el estudio. La información obtenida incluye datos como el nombre, dirección, sexo y fecha de nacimiento. La última actualización realizada fue en el año 2003, con una base de datos que englobaba a 65.910 usuarios de plaguicidas desde el año 1987 (1987-2003). La información de todos aquellos individuos incluidos en el estudio que posteriormente fueron diagnosticados de cáncer o fallecieron, fue transmitida trimestralmente a los investigadores a través del registro central del servicio nacional de salud de Inglaterra, Gales y Escocia.

En alrededor del 96% de los usuarios (63.493) se pudo realizar el seguimiento correctamente, mientras que tan sólo 533 (0,8%) fueron excluidos del estudio.

Por lo tanto, un total de 62.960 usuarios de plaguicidas fueron incluidos en el análisis, con una media de seguimiento de 13,2 años por participante. La Tabla 1 muestra las características de las participantes en el estudio. La mayoría eran varones (94%), afincados en Inglaterra (86%) y, aproximadamente un 50%, tenían menos de 30 años de edad en su primera prueba (con un promedio de 32.5 años para los varones y 28.7 para las mujeres).

Hubo 1585 cánceres registrados durante el período de estudio (1514 entre los hombres y 71 entre las mujeres). Al comparar los datos de la incidencia con el resto de la población general de GB se observó un aumento estadísticamente significativo en la incidencia de cáncer de piel no melanoma, cáncer de los testículos y mieloma múltiple. Aunque la mortalidad global en la cohorte estudiada (63.493) fue de 1.628 muertes (1.591 hombres, 37 mujeres), el porcentaje de fallecimientos por cáncer fue de 602 (37%), 583 en varones y 19 en mujeres. El resto de las muertes (63%) fue causado principalmente por enfermedades isquémicas cardíacas, accidentes cerebrovasculares y enfermedades respiratorias.

Discusión

Globalmente, la incidencia de cáncer y la mortalidad de la cohorte estudiada tanto en hombres como mujeres fueron menores cuando se la compara con la población global de GB. Los miembros del estudio fueron reclutados entre todos los trabajadores que habían obtenido los certificados de competencia para la aplicación de plaguicidas agrícolas desde 1987, por lo que la cohorte debería ser representativa de todos aquellos que usan los pesticidas agrícolas en ese país Es importante destacar que la base de datos tiene una información muy restrictiva, habida cuenta de que carece de información acerca de posibles factores de confusión, tales como la historia de tabaquismo, actividad física del sujeto y las horas expuestas al aire libre, que tendría n que ser recogidas a través de una investigación adicional. Los datos obtenidos en el estudio británico son muy similares a los obtenidos en los mismos trabajadores en los Estados Unidos; este último estudio comprendía un número de 52.394 aplicadores de plaguicidas, con un seguimiento desde 1993 hasta 2007. En este último estudio también se ha encontrado una menor incidencia de cáncer y una menor mortalidad, que se puede atribuir, al menos parcialmente, a un estilo de vida más saludable que la población general, en términos de por ejemplo, unos mayores niveles físicos de actividad, y un menor consumo de alcohol y tabaco (un 17% de los aplicadores de pesticidas eran fumadores, comparado con el 25% de la población global norteamericana).

Sin embargo, el mayor número de lo esperado de cáncer de piel no melanoma, cáncer de testículos y mieloma múltiple en este grupo de trabajadores necesita ser explicado. En relación al incremento del cáncer de piel no melanoma, los trabajadores agrícolas tienden a emplear una mayor cantidad de horas al aire libre que la población general y, así, la exposición solar no se puede descartar como una posible explicación para el exceso de incidencia observada de cáncer de piel no melanoma. Existen pocos estudios sobre este tipo de cáncer, centrándose principalmente sobre el melanoma maligno o cáncer de piel en su conjunto. De todas formas, una revisión de ocho estudios sobre los riesgos de cáncer de piel no melanoma entre los agricultores no encontró una asociación significativa (riesgo de 1.04; IC del 95% 0.93-1.15), lo que nos hace pensar que los pesticidas pueden estar en el origen de la mayor incidencia de este tipo de cáncer entre aquellos que los emplean.

Además, los varones del estudio tuvieron una incidencia significativamente elevada de cáncer testicular. Dos recientes estudios no encontraron una mayor incidencia de cáncer testicular entre los agricultores en general, lo que también nos conduce a pensar que los pesticidas pueden estar implicados en el incremento observado de ese tipo de cáncer en el grupo concreto de agricultores en contacto con los plaguicidas.

Finalmente, los resultados para el mieloma múltiple fueron consistentes tanto a través de la mortalidad como del análisis de la incidencia. Se observaron excesos significativos para la incidencia del mieloma múltiple tanto en hombres como en mujeres, y para la mortalidad, especialmente en las mujeres. Existe abundante literatura sobre la asociación entre el trabajo agrícola o las ocupaciones relacionadas con los pesticidas y el riesgo de mieloma múltiple, aunque no es totalmente concluyente.

Aunque se observaron excesos significativos de mortalidad para sarcoma de tejidos blandos, cáncer linfático y hematopoyético entre las mujeres del estudio, sin embargo, debido al pequeño número de muertes involucradas, estas estimaciones son imprecisas y deben interpretarse con cuidado.

Teniendo en cuenta las fortalezas y limitaciones del estudio, y consistentes con los hallazgos encontrados en otros estudios, la investigación actual sugiere que los usuarios de plaguicidas del Reino Unido tienen globalmente una mejor salud que la población general pero, sin embargo, tienen un mayor número de lo esperado de cáncer de piel no melanoma, cáncer de testículos y mieloma múltiple. Sin embargo, esto no demuestra una relación causal entre la exposición a plaguicidas y estos tipos de cáncer, ya que no hay información disponible que vincule los resultados de salud con plaguicidas específicos o con determinadas prácticas de trabajo, y el potencial de confusión por otros factores no puede ser descartado.

Éste es el primer estudio nacional a largo plazo de la salud de los trabajadores expuestos a un bajo nivel de plaguicidas agrícolas en GB. Futuros proyectos que midan con mayor precisión la exposición personal a los pesticidas y la evaluación de la salud general de los participantes en términos de factores de riesgo, como el tabaquismo, el consumo de alcohol y la dieta, son necesarios para determinar con mayor certeza si las asociaciones observadas tienen consistencia o son, simplemente, un hecho fortuito.

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