La política de riesgos laborales, en peligro

La política de riesgos laborales, en peligro

Se han cumplido veinte años de la Ley de Prevención de Peligros Laborales, Ley que supuso una esperanza para los trabajadores pues se fundamentaba en la posibilidad de prevenir los accidentes y las enfermedades en el trabajo. A lo largo de este tiempo se ha generado una enorme infraestructura de servicios de prevención, se ha publicado rebosante legislación...pero el día de hoy en el trabajo se prosigue muriendo y perdiendo la salud con cifras escandalosas.
23 Marzo 2017

En lo que se refiere a las enfermedades profesionales se calcula que el setenta y cinco por ciento no se declaran y en enfermedades como el cáncer rozan el cien por ciento, un cuarto de la población trabajadora esta expuesta a cancerígenos en su puesto. Este tipo de dolencias son cubiertas por el sistema público de salud como enfermedad común, produciendo un gasto al sistema que habría de ser financiado por las cotizaciones de empresarios y trabajadores mas lo más esencial es que al no reconocer su origen profesional no se pondrán medidas precautorias y los trabajadores van a continuar enfermando.

Las causas de esta situación podemos hallarlas en:

Haber dejado la prevención de peligros y de forma especial la atención a la salud de los trabajadores a cargo de los empresarios, siendo las mutuas asociaciones de empresarios no lucrativo y de las compañías privadas de prevención dependientes de quien les paga, los empresarios.

La carencia de mentalidad precautoria de los empleadores que consideran la prevención de riesgos, un gasto para su empresa y una amenaza para sus beneficios.

Incumplimiento masivo de la normativa de prevención de riesgos por los empresarios y por la administración, siendo esta un mal ejemplo para obligar a cumplirla a el resto. Los incumplimientos quedan impunes en su gran mayoría o bien con unas penas que no se corresponden con la gravedad de los acontecimientos.

La Ley de Prevención no tiene presente las relaciones de poder que subyacen en las relaciones laborales, en nuestros días con las reformas laborales, el debilitamiento de los sindicatos y de la negociación colectiva han hecho que los trabajadores hayan perdido poder frente al capital y sean más frágiles. Con el porcentaje de desempleo que actualmente existe en nuestro país, se ha encontrado una tendencia de presión hacia el trabajador, se infunde el miedo y la presión.  

También se debe añadir, que la Ley no profundiza en la temática de desigualdades sociales ya que homogeniza a la sociedad independientemente de su género, empleo, clase y categoría profesional.

La organización del trabajo que nos han impuesto esta exponiendo a los trabajadores a peligros psicosociales que generan en la población trabajadora estrés, depresiones, enfermedades psicosomáticas, suicidios...de los que también ignoramos sus cifras.

Falta de cultura precautoria en la sociedad, que asiste indiferente a las muertes y enfermedades del trabajo, ¿desconocimiento o bien hemos vuelto a considerarlas ineludibles como hace veinte años? Para el Gobierno y los partidos no es un tema prioritario. Hay un silencio por la parte de los medios y redes sociales. La salud laboral no ha sido asumida por la población como un derecho esencial.

Por todo ello, desde la Federación de Asociaciones de la Sanidad Pública consideramos que habría que abordar las próximas propuestas para prosperar la salud de los trabajadores:

  1. Es urgente la unión, organización y movilización de toda la sociedad, articulada por los partidos progresistas, los sindicatos de clase y organizaciones sociales para dar una contestación colectiva y compensar las fuerzas del trabajo y el capital. Para esto sería preciso mudar el modelo productivo, para crear empleo de calidad, suprimir las reformas laborales, recobrar los derechos sociales y laborales perdidos.
  2. Mejorar las condiciones de los espacios públicos, proporcionando el material necesario para un equipamiento correcto de dichos emplazamientos. Para ello, si el gobierno no dispone de presupuesto suficiente, se deberían recurrir a empresas especializadas en el sector y conseguir así el mobiliario que se requiere, mediante el alquiler de mesas.
  3. Fortalecer los servicios públicos. Como la educación, la atención a la dependencia y la sanidad que sea de nuevo universal, gratis y de calidad reconquistando las privatizaciones que se han llevado a cabo. Impulsar el desarrollo de la Ley General de Salud Pública. Incrementando la protección social.
  4. Asegurar el derecho a la salud y a la seguridad en el trabajo por la Administración Pública. Observando y controlando las actividades precautorias de las compañías, sobretodo a las que no cuenten con representación sindical, investigar y reconocer los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales, actualizando el cuadro a la realidad.
  5. Integrar las mutuas en el Sistema Público: La salud de los trabajadores no puede proseguir a cargo de los empresarios por medio de las mutuas o bien de empresas privadas de prevención.
  6. Asegurar la capacitación de los profesionales sanitarios en salud laboral, a fin de que puedan advertir los daños a la salud producidos por el trabajo.
  7. Crear Unidades de Salud Laboral: con equipos multidisciplinares de profesionales para aconsejar a los trabajadores sanitarios y regular las actividades con los servicios de prevención de las compañías.
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