"Depresión" tras las vacaciones...

"Depresión" tras las vacaciones...

Qué bien las vacaciones estivales..., pero cuando terminan ¡hay que volver al trabajo!
12 Septiembre 2014

Cuando esta misma semana alguna madre de compañer@s del colegio de mis hijos me preguntaron por "qué tal" les sorprendí que muy bien con el (tan ansiado) inicio del curso escolar... Y tal como les di mi explicación del por qué de mi respuesta, la cual a continuación expongo:

Durante “el descanso temporal de una actividad habitual” (definición de vacaciones, según el diccionario de la RAE), los niños disfrutan de su actividad preferida: JUGAR, al no tener responsabilidades durante dicho período…, pero NO sus padres, los cuáles durante el mismo “descansan” con los juegos de los hijos…  No, pobres, por supuesto que tienen derecho de disfrutar de las vacaciones, pero es lógico que los padres (u otros adultos con los que compartan las mismas), tengan morriña de la rutina del curso escolar (e incluso laboral)…, con los hábitos que ya tenemos aprendidos y desarrollados

…Pero si esto es un artículo para hablar sobre riesgos psicosociales en el ámbito laboral!!! Sí…

Para que dichos hábitos (en cuanto a modos de proceder adquiridos por repetición de actos iguales o semejantes…), vayan siendo asimilados por el trabajador (así como por los niños), hay que planificar adecuadamente la vuelta al trabajo… Para ello, además de la voluntad del trabajador (en cuanto querer), deberá de existir la colaboración de la empresa (en cuanto poder), pero ¿cómo debe ser la mencionada “planificación?

+ Primero, llegar al hogar como mínimo un día antes del tan temido “primer día” (para ir calentando músculos).

+ Ir adelantando la hora de irse a la cama sobre unos 10 o 15 minutos varios días antes, como mínimo 3 o 4 días, (para evitar que nos dé una pájara durante el primer día).

+ Incorporarse iniciada la semana, preferiblemente el jueves o el viernes (empezar los lunes es como enfrentarte con un puerto de montaña el primer día de la carrera)

+ Y, para nota, y si fuere posible, disponer de un horario reducido en un corto período de adaptación (las etapas más cortas y llanas al principio de la carrera)…

Buf, qué difícil verdad, así nos va, que la productividad es muy baja, el personal está triste y de mal humor,…  Si existen colegios de niños en los que existe tal posibilidad (jornada reducida al inicio del curso), ¿por qué no intentarlo en los demás sectores?

En cuanto a la “depresión  posvocacional”, la verdad es que es normal sentir cierta tristeza por tener que cumplir con lo indicado en el Génesis…, o si no que se lo pregunten a Charlot, en su película "Tiempos modernos"...

Fernando del Campo de Alvear (FCA)

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