JAKOB KIENZLE : El tacógrafo policía mecánico y permanente del conductor

JAKOB KIENZLE : El tacógrafo policía mecánico y permanente del conductor

El control del tiempo de conducción, que debe estar en sintonía con la resistencia de los conductores en mantenerse al volante sin riesgos, ha sido y es vital para la seguridad vial. No hay otro instrumento más eficaz para el control permanente del comportamiento de los conductores de los vehículos de transporte de personas y de mercancías.
6 Enero 2016

Los Kienzle desde 1883, cuando Jakob creó su empresa de medidores de tiempos, han sido especialistas en ir más allá de las prestaciones de un simple reloj, sino que se han ocupado y preocupado de hacer mediciones combinadas de tiempos con otras variables de interés, muchas veces con mayor alcance de objetivos. Por ello estuvieron atentos y fueron sensibles a la importancia que tenía el tiempo en la conducción de vehículos a motor y mas cuando existía mercancía, humana o material, que debía tener una hora de destino. Y ahí surgió el primer tacógrafo convencional, hoy superado por las prestaciones de los tacógrafos digitales que se han integrado a los programas informáticos de empresas y administraciones de control. 

El Reglamento de la CE 3821/85 impuso la obligatoriedad de instalar un aparato de control, un tacógrafo, en los vehículos de transporte por carretera. El tacógrafo indica y registra los datos relativos a: 

  • La distancia recorrida por el vehículo. 
  • La velocidad. 
  • El tiempo de conducción. 
  • Otros tiempos de trabajo y disponibilidad. 
  • Las interrupciones de trabajo y el tiempo de reposo diario.

El aparato tiene que estar homologado y, como elemento complementario de gran importancia, tiene que disponer de hojas de registro; estas hojas son personales de cada conductor, se tienen que colocar en el tacógrafo y se imprimen datos y diagramas que reflejan las variables medidas. La información suministrada por los tacógrafos tiene que permitir ver si los tiempos de trabajo y descanso marcados por la reglamentación se respetan en cada caso. 

El tacógrafo es un aparato de medida utilizado en vehículos de transporte, tanto de mercancías (camiones) como de personas (autocares). Consiste en una caja de forma aproximadamente cilíndrica que se abre por la parte delantera y que permite alojar en su interior el disco de registro donde quedarán anotadas todas las lecturas.

La tapa del tacógrafo, por su parte exterior, actúa como velocímetro, y el mecanismo del tacógrafo sólo puede funcionar cuando ésta esta cerrada.

Internamente, el tacógrafo dispone de tres agujas o sondas metálicas que tienen distintas zonas de recorrido y que son las que registran sobre el disco todas las lecturas.

La sonda inferior registra la distancia recorrida por el vehículo; la del medio, el tipo de actividad que esta haciendo el conductor en cada momento; y la superior, la velocidad del vehículo en cada instante.

Este documento nombrado más frecuentemente “disco” o “disco-diagrama”, esta concebido para recibir y fijar los registros. Esta fabricado en un papel especial recubierto de una capa muy sensible (parafina). Unos dispositivos impresores (las sondas de que antes hablábamos) registran por presión, de manera continua, en el anverso del disco, los gráficos que se hacen en función del tiempo. Los registros no se pueden corregir o borrar sin producir daños en la capa sensible de parafina.

La marca de la sonda inferior, que indica la distancia recorrida por el vehículo, aparece en el disco como en línea que oscila entre dos circunferencias concéntricas representando cada subida o cada bajada cinco kilómetros recorridos.

La marca de la sonda del medio, que indica el tipo de actividad hecha por el conductor en cada momento, aparece en el disco como una serie de bandas de diferente trazo dependiendo del tipo de actividad.

El primer dibujo corresponde al tiempo de descanso del conductor. El segundo, al tiempo de disponibilidad, es decir, cuando no se está trabajando pero se está preparado para hacer alguna cosa en cualquier momento. El tercero corresponde al tiempo de trabajo distinto de la conducción, como puede ser alguna reparación, carga y descarga o cualquier otro trabajo que no implique conducción del vehículo. El cuarto dibujo corresponde al tiempo de conducción.

El tipo de marca que ha efectuado la sonda en el disco la controla el conductor a través de un mando situado en la parte delantera del tacógrafo.

La marca de la sonda superior, que indica la velocidad del vehículo, aparece en el disco como una línea que va oscilando según sea la velocidad del vehículo a cada momento. El disco está dividido en circunferencias concéntricas cada 20 Km/h y esto permite conocer la velocidad del vehículo a cada instante.

El disco de registro está vinculado al conductor y no al vehículo. Cuando un conductor cambia de vehículo durante su jornada laboral, tiene que llevar consigo el disco usado en el primer vehículo para colocarlo en el segundo. Cabe destacar, entonces, el cambio de vehículo en la parte posterior del disco. El uso de un segundo disco solo es posible cuando el tacógrafo del segundo vehículo sea un modelo al que no se pueda adaptar el disco utilizado anteriormente.

El periodo de tiempo reflejado en el disco no tiene porque corresponder obligatoriamente con la jornada laboral. El disco está concebido para una duración de 24 horas y puede ser utilizado sea cual sea la hora a la que el conductor empiece el servicio. La perforación central del disco tiene una forma de manera que solo se pueda colocar en una posición dentro del tacógrafo. Así el disco siempre reflejará la hora real independientemente del momento en el que haya colocado.

Los discos de todos los conductores tienen que ser conservados por el empresa durante un periodo mínimo de un año después de su utilización, con el objeto de permitir los diferentes servicios habilitados, asegurar su control. La falta de conservación de los discos a disposición de la Administración está considerada en el artículo 198 de la Reglamentación de la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres como falta grave.

Los Kienzle fueron los pioneros. Ahora el Reglamento 3821/85 ha sido derogado por el 165/2014 que además amplía y reforma el 561/2006 todo ello a nivel europeo. Las nuevas tecnologías y las posibilidades del tacógrafo digital están dando un vuelco al invento inicial. Pero ahí queda el trestimonio al inventor.

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