¿Por qué en España la siniestralidad laboral oscila siguiendo el ciclo económico y en los demás países desciende permanentemente?

¿Por qué en España la siniestralidad laboral oscila siguiendo el ciclo económico y en los demás países desciende permanentemente?

Y ¿quién es el responsable de que España sea diferente?
31 Marzo 2017

No es ningún secreto que en España la siniestralidad laboral varía siguiendo los vaivenes del ciclo económico no solo en valor absoluto (lo que sería lógico, pues a más o menos trabajadores deben corresponder respectivamente más o menos accidentes a igualdad de todo lo demás) sino también si se la mide mediante el llamado índice o tasa de incidencia (accidentes con baja al año por cada cien mil trabajadores). La siguiente figura muestra con toda claridad el permanente estado de vaivén en el que se mueve la siniestralidad española desde que empezaron a publicarse estadísticas, en el año 1904.

Los datos de la figura anterior son promedios quinquenales, un artificio estadístico apropiado para series de una longitud superior al siglo, pero si deseamos un mayor detalle en épocas más recientes (los últimos cincuenta años) podemos acudir a los datos anuales que se presentan en la siguiente figura:

La evolución oscilante queda aquí mejor acreditada, y ante ello surge la pregunta: ¿Ocurrirá lo mismo en los demás países similares al nuestro? La respuesta es clara y rotundamente NO.

En los países vecinos la evolución habitual de la siniestralidad se caracteriza por un descenso lento pero permanente que - con alguna excepción - carece de repuntes significativos.

Para ponerlo de manifiesto hemos recopilado las estadísticas oficiales de Alemania, Francia, Reino Unido y los Estados Unidos desde 1986, año a partir del cual están disponibles los datos para todos ellos. Los países elegidos lo han sido por disponer de series estadísticas largas de valores nacionales del índice de incidencia.

Como los sistemas estadísticos no son ni mucho menos uniformes (a pesar de los esfuerzos de Eurostat por lo que respecta a la Unión Europea) hemos optado por asignar el valor 100 al índice de cada uno de los países en el año1986 y analizar la evolución de cada uno de ellos respecto a sí mismo desde esa fecha hasta 2015. Lo que se muestra en el siguiente gráfico, pues, es la comparación de las evoluciones, pero los datos no permiten concluir si la siniestralidad es mayor o menor en un país respecto a los demás, algo que por cierto nadie conoce con exactitud:

La conclusión no puede ser más evidente: Spain is different1 también en siniestralidad laboral. En el resto de países estudiados la única fase de aumento de la siniestralidad relativamente prolongada se dio en los Estados Unidos durante el mandato del presidente Reagan (1981-1989) cuya reaganomics3 impuso una relajación notable de la actuación pública en favor de la prevención.

En España, en cambio, las épocas de bonanza económica van indefectiblemente acompañadas de aumentos del índice de incidencia y las de recesión por los descensos de aquel: ¿por qué?

¿Serán los culpables los enemigos seculares de la nación tales como la conspiración judeo-masónica-comunista-internacional2 o más bien deberíamos buscar las causas en una suma de intereses e incompetencias más próximos?

La respuesta, en nuestro próximo blog.

NOTAS

1 Sobre este asunto quizá pueda ser de interés la lectura de este artículo, publicado en el año 2005:

http://www.archivosdeprevencion.com/view_document.php?tpd=2&i=1370"i=1370

2 https://es.wikipedia.org/wiki/Conspiraci%C3%B3n_judeo-mas%C3%B3nico-comu...

3 https://en.wikipedia.org/wiki/Reaganomics

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Comentarios

Imagen de Francisco del Moral

Las cifras son contundentes y evidentes, pero la estructura, dimensiones, organización de las empresas, formación laboral y empresarial ¿Son iguales ?, ¿Es creíble la legislación en esta materia ? ¿ Y llevarla a la práctica ? A lo mejor con una pequeña variación al presentar las cuentas de resultados, obligando a contabilizar los gastos originados por los accidentes de una manera determinada sin camuflarlos en la liquidación de las cuentas de explotación, nos permitiría ver con más claridad si una empresa cumple o no, lo que conllevaría recargos, mala imagen o exclusión de contratos. Al final, como siempre solo la penalización económica nos lleva por la senda del cumplimiento de la Ley.

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