La tecnología y el futuro de la PRL

La tecnología y el futuro de la PRL

El poder transformador de la tecnología tiene la capacidad de cambiarlo todo. Es un proceso imparable y que afecta a todos los ámbitos de la actividad humana. No es, ni mucho menos, algo nuevo. Sin embargo, lo nuevo es la rapidez con la que se suceden los cambios y la capilaridad de ese proceso transformador, capaz de remover hábitos, comportamientos e incluso de alumbrar nuevas realidades. La PRL no está al margen del impacto de la tecnología.
22 Septiembre 2017

El programa de la ORP Conference 2017 incluye varias sesiones en las que se aborda desde diferentes perspectivas el impacto de la tecnología en la prevención de riesgos laborales. Destacados expertos compartirán con los asistentes al evento de Buenos Aires sus puntos de vista e investigaciones sobre cómo será la PRL de un futuro que cada día es más presente.

Pero… ¿Cómo cambiará la PRL gracias a la tecnología? ¿Será una transformación que afectará a diversos aspectos de la salud y el bienestar laboral o tendrá un recorrido más limitado? Diversos expertos en la materia no albergan demasiadas dudas a la hora de responder a estas dos preguntas. La primera merece un rotundo “profundamente”, mientras que la segunda tampoco deja lugar a la indefinición: el cambio se observará en todos los planos de la PRL.

La primera consideración tiene que ver con la desaparición paulatina del ser humano de trabajos que comportan un elevado riesgo para su salud. Así, drones y robots, cada vez más sofisticados, capaces y sostenibles económicamente, asumirán actividades que hoy ocupan los puestos más destacados en la lista de las de mayor riesgo: trabajos en altura, manipulación de sustancias tóxicas o peligrosas para la salud, manipulación de maquinaria de alto riesgo… Según un estudio del banco estadounidense Bank of America Merrill Lynch, los robots pasarán a ejercer el 45% de los trabajos de fabricación en los próximos 20 años, frente al 10% actual.

El uso de sensores y sistemas de geolocalización, por citar sólo dos ejemplos, también tendrá un impacto muy importante en la prevención de riesgos laborales. Sensores que son capaces de detectar potenciales situaciones de riesgo para la salud antes de que se produzca un desenlace que ponga en riesgo la salud de los trabajadores y de los ciudadanos en general. Sistemas que permitirán controlar, entre otras muchas variables relevantes, el nivel de estrés y evitar así accidentes que tienen su origen en cómo afecta a los sentidos y la capacidad para pensar con claridad este tipo de situaciones extremas.

La tecnología sirve para compensar y corregir potenciales riesgos asociados a la propia condición humana. Los profesionales que trabajan con cuchillos, como los carniceros, suelen cortarse cuando bajan la guardia y se olvidan de que llevan un cuchillo en la mano. Por ejemplo, cuando se alejan de su punto de trabajo y mantienen una conversación que les distrae. El último informe elaborado por la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (EU-OSHA) sobre el impacto de la tecnología destacaba el gran impacto que podría tener la utilización de “un simple sistema de geolocalización” para determinar la posición de los cuchillos y alertar con una señal acústica al trabajador si se aleja de su puesto de trabajo con una herramienta cortante.

Pero la tecnología en el entorno de la PRL tiene también tiene un gran futuro en los procesos de concienciación del riesgo y aprendizaje en general.  La realidad virtual permite recrear situaciones de riesgo y ayuda a los trabajadores a concienciarse sobre los peligros de su puesto de trabajo de una manera eficaz, ya que resulta muy impactante. Unas gafas de realidad virtual hacen posible evaluar los riesgos del trabajo en altura; al igual que los simuladores de conducción en carretera permiten aprender a evitar situaciones de riesgo sin poner en peligro la vida o los sensores y sistemas de monitorización permiten visualizar y analizar posturas que pueden generar problemas de salud con el tiempo. Son solo tres de los muchos ejemplos existentes que inciden en el aprendizaje y también en la actitud. Dos elementos capitales en el progreso de la PRL.

En otro ámbito, la tecnología tiene y tendrá un gran impacto en la capacidad de difundir las buenas prácticas entre los trabajadores; así como la capacidad de captar y analizar una gran cantidad de datos que harán posibles una mejora continua de los entornos laborales.

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