Isabel Güell, neuróloga: "El cerebro recuerda lo que queremos según el estado de ánimo"

Isabel Güell, neuróloga: "El cerebro recuerda lo que queremos según el estado de ánimo"

La neuróloga del Centro Médico Teknon de Barcelona advierte de la altísima prevalencia, de casi el 40 %, del alzhéimer a partir de los 85 años.
2 Abril 2023

Maravillar a los lectores con la complejidad de la mente humana es uno de los objetivos que la neuróloga catalana Isabel Güell persigue en su libro "Un mundo extraño", en el que revela que "el cerebro no es una grabadora, sino un mecanismo mucho más imaginativo; organizado para recordar lo que queremos y olvidar el resto"

"El cerebro no es una grabadora, sino un mecanismo mucho más imaginativo; organizado para recordar lo que queremos y olvidar el resto"

"No hay un baúl de los recuerdos. Cada vez que recordamos algo lo hacemos según el estado de ánimo que tenemos". Este es uno de los "secretos" que comparte en su manual (Debate), en el que describe varios casos clínicos que atendió durante la pandemia de covid para explicar las enfermedades neurológicas.

Güell, miembro del cuerpo facultativo del Centro Médico Teknon de Barcelona, advierte de que "cumplidos los cincuenta años, e incluso antes, lo habitual es presentar ocasionales -y no tan ocasionales- fallos de memoria", lo que no implica que se vaya a desarrollar una demencia, que es un "deterioro amplio".

Eso sí, advierte de la altísima prevalencia, de casi el 40 %, del alzhéimer a partir de los 85 años, una enfermedad provocada por la acumulación de unas proteínas en el cerebro, cuyas causas se desconocen, aunque se está investigando "con enormes recursos" cómo frenarlo.

 ¿Es el cerebro el gran desconocido? No lo podemos comparar con otros órganos en el sentido de que la mente encierra un mundo increíble a nivel de lo que somos, de la conciencia de uno mismo, o en el terreno filosófico.

Vamos paso a paso descubriendo enfermedades que siguen siendo de origen desconocido, pero que tienen tratamientos que los frenan. La ciencia va abriendo puertas y vamos aprendiendo cosas utilísimas, tanto para tratar patologías como para conocernos a nosotros mismos.

Pero también se abren muchos interrogantes y será muy difícil que algún día lo sepamos todo. Es una maquinaria tan increíble, que según la vamos conociendo queremos saber más. Es muy importante que tengamos claro que la gran mayoría de las consultas con el neurólogo tienen solución.

¿Cómo se estructura el cerebro? Nuestro cerebro tiene dos hemisferios que se miran a modo de espejo unidos por el "cuerpo calloso", que está formado por millones de fibras nerviosas que los mantienen comunicados continuamente, por lo que es difícil diferenciarlos en cuanto a su participación en aspectos conductuales.

​Sin embargo, a nivel clínico las diferencias son evidentes: los pacientes con daño cerebral en el lóbulo temporal derecho ignoran su enfermedad, mientras que los que tienen lesiones en el izquierdo reaccionan con dramatismo.

​En el plano conductual podría ser que el hemisferio derecho sea más soñador, emocional, intuitivo o creativo, y el izquierdo más analítico, lógico y racional.
 

¿Qué diferencias hay entre el cerebro del hombre y la mujer? En la mujer los centros para el lenguaje tienen un 11% más de neuronas que en los hombres, y el eje principal de la emoción y la memoria -el hipocampo- es mayor.

​Eso implica que, en general, las mujeres expresen mejor sus emociones y recuerden más los detalles de los sucesos con contenido emocional.

​En la reacción ante el estrés y el conflicto, la amígdala o eje central del miedo (disparadora de la agresividad) tiene más procesadores en el hombre, lo que la convierte en un peligro para solucionar disputas.

Pero parece ser que el estrés psicológico del conflicto se registra más profundamente en el cerebro femenino, como una especie de hipersensibilidad ante el estrés.

¿Hasta dónde llega la plasticidad del cerebro? Las células del organismo se dividen y se regeneran, mientras que las neuronas no. Sin embargo, cada vez se está viendo que el cerebro es más plástico de lo que se pensaba, dentro de que si se lesiona una área, esta se queda así, mientras que en otros órganos hay una regeneración, como es el caso de un hígado.

​Por ejemplo, el hemisferio dominante y responsable del lenguaje es el izquierdo, pero en las lesiones producidas en la infancia el otro hemisferio puede llegar a asumir gran parte de las funciones del lenguaje.

​Recuperar la función es más claro en la infancia, pero en una persona que tiene un ictus con 65 años, se ha visto que las neuronas de alrededor tienen la capacidad de recuperar las funciones del lenguaje.

¿Cuál es la relación entre el envejecimiento y la pérdida de memoria? El envejecimiento cerebral puede afectar a la capacidad de memoria, nuestros cerebros procesan peor la información, nos olvidamos de nombres o nos cuesta retener información nueva. Pero la edad por si sola no evoluciona en una demencia.

¿Cómo trabajamos la memoria? Cada vez que se aprende algo se están uniendo dos neuronas, se están creando sustancias químicas y se está desarrollando el cerebro. La gente ya lo sabe y hace mil actividades porque si se queda en una situación pasiva en un sillón viendo la tele, se envejece más.

​Probablemente vamos a retrasar el alzhéimer si trabajamos la memoria con ejercicios que motiven. También es básico relacionarse y comunicarse porque se trabajan mil aspectos cognitivos, lo que se llaman funciones superiores, como la atención, el lenguaje, la orientación o el aprendizaje.

¿Hay algún indicio que nos haga prever que podemos tener alzhéimer? R: Como es tan prevalente con la edad, no tenemos que estar muy preocupados, ya que un 40 % lo va a tener. Preocupa más si tus abuelos o bisabuelos lo han tenido u otras personas de la familia, y mucho más si has tenido una madre con 60 años, que lo haya sufrido.

​Preocuparnos sí, pero seguir adelante olvidándonos de estas enfermedades si de entrada no las tenemos.

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