Liderazgo de la gestión Compliance Officer

Liderazgo de la gestión Compliance Officer

Como en otros aspectos de la gestión empresarial, el liderazgo de la alta dirección es un elemento básico de la gestión de Compliance.
21 Enero 2021

Redacción

Si la dirección no demuestra liderazgo es prácticamente imposible crear una cultura de cumplimiento normativo en la organización. Pero, ¿cómo demostramos y trasmitimos dicho liderazgo? De acuerdo con la ISO 19600, la alta dirección debe:

a) Establecer y defender los valores fundamentales de la organización El cumplimiento normativo por parte de una organización depende tanto de cómo se gestiona como de la implicación de todos los miembros de la organización. Por ello, transmitir a través de los valores de la empresa la necesidad y el compromiso con el cumplimiento es un elemento clave. En este sentido, uno de los aspectos clave es la transmisión a través del ejemplo, la importancia que la dirección da al cumplimiento. NO podemos pedirles a nuestros trabajadores que cumplan las normas si la alta dirección no da ejemplo o manda mensajes contradictorios, como el crear excepciones al cumplimiento en determinadas circunstancias. Los trabajadores no lo entenderían.

b) Establecer una política de Compliance. Aunque posteriormente analizaremos la política de Compliance, lo importante es que la organización establezca las reglas del juego en materia de cumplimiento y, en particular transmitiéndolas a la organización.

c) Establecerse objetivos de Compliance Debemos establecer y transmitir nuestros objetivos de Compliance a toda la organización.

d) Implementar procesos y procedimientos que garanticen el cumplimiento. El cumplimiento normativo puede, en determinados casos, ser complejo, por ello, el establecimiento de procesos y procedimientos de trabajo permite facilitar a los trabajadores el cumplimiento y no dar lugar a equívocos consecuencia de una actuación inadecuada por desconocimiento.

e) Asegurando los recursos necesarios En muchos casos los incumplimientos normativos son causados por la falta de tiempo y/o recursos para hacerlo. Si priorizamos las actividades productivas y dejamos en un segundo plano el cumplimiento en muchos casos, al final, no cumplimos los requisitos. Muchas veces puede no ocurrir nada, pero en otros casos asumimos un riesgo que no puede ser tolerable para la organización.

f) Comunicando la importancia del cumplimiento La organización tiene que transmitir a sus miembros la importancia del cumplimiento normativo y los riesgos que representa para la empresa el incumplimiento. Si un trabajador conoce las posibles consecuencias de un incumplimiento, psicológicamente estará más en disposición de cumplir que de incumplir.

g) Dirigiendo y apoyando a las personas en el cumplimiento En muchos casos, algún trabajador puede requerir un determinado apoyo, asesoramiento, ayuda, etc. para el cumplimiento de una determinada norma. La organización debe apoyar dicha circunstancia tanto para ayudar al trabajador a cumplir la norma como para transmitirle la importancia que la organización da al cumplimiento.

h) Apoyando diferentes áreas de liderazgo Si bien es necesario el liderazgo de la alta dirección, este liderazgo debe transmitirse a los mandos intermedios para que éstos, a su vez, lideren el cumplimiento dentro de su área de responsabilidad.

i) Asegurando el alineamiento entre los objetivos operacionales y los de Compliance En muchos casos, el cumplimiento de una determinada norma implica una “complicación” para las diferentes áreas productivas. Cuando establecemos nuestros objetivos de cumplimiento y su gestión debemos alinearlos, es decir, tenerlos en cuenta desde el punto de Compliance. El cumplimiento está para apoyar la actividad de la empresa no para impedirla.

j) Revisando el cumplimiento La organización de forma periódica debe analizar su grado de cumplimiento y, en los casos en que se detecte incumplimiento, analizar las causas y tomar medidas para eliminarlo.

k) Evaluar que los resultados del sistema de Compliance sean acordes con lo esperado. De nada vale implementar un sistema que posteriormente incumplimos o no damos lo recursos e interés que éste necesita. Por ello, debemos evaluar de forma periódica el grado de cumplimiento, eficacia y eficiencia del sistema.

l) Promoviendo la mejora continua del sistema

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