Diferencias entre Eficiencia, Eficacia y Efectividad

Diferencias entre Eficiencia, Eficacia y Efectividad

Con la aparición de lo que Peter Drucker llamó trabajo del conocimiento, conceptos que hasta ese momento estaban bastante claros en cuanto a su significado han dejado de estarlo. A pesar de ello, el lenguaje cotidiano aún no se ha hecho eco de estos cambios de significado.
12 Junio 2019

Por ejemplo, en el castellano actual apenas existe diferencia entre las definiciones oficiales de los conceptos centrales relacionados con este nuevo tipo de trabajo. Así, según la RAE:

  • Eficiencia es la «capacidad de disponer de alguien o de algo para conseguir un efecto determinado».
  • Eficacia es la «capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera».
  • Efectividad es sinónimo de eficacia.

Como ves, las tres cosas vienen a significar prácticamente lo mismo. Sin embargo, el propio Drucker establece a lo largo de su obra una serie de diferencias fundamentales entre estas tres palabras, lo cual nos permite una claridad conceptual mucho mayor:

  • Eficiencia es «hacer bien las cosas», es decir, hacer la cosas buscando la mejor relación posible entre los recursos empleados y los resultados obtenidos. La eficiencia tiene que ver con «cómo» se hacen las cosas.
  • Eficacia es «hacer las cosas correctas», es decir, hacer las cosas que mejor conducen a la consecución de los resultados. La eficacia tiene que ver con «qué» cosas se hacen.
  • Efectividad es «hacer bien las cosas correctas», es decir, hacer las cosas de forma eficiente y eficaz. La efectividad tiene que ver con «qué» cosas se hacen y con «cómo» se hacen esas cosas.

En el trabajo manual característico de la era industrial, la clave fue la mejora de la productividad, es decir, la mejora de la eficiencia. Los avances que han tenido lugar en materia de productividad en las últimas décadas son los que han permitido alcanzar, en poco más de medio siglo, los niveles actuales de desarrollo económico y social.

Sin embargo, en el trabajo del conocimiento, la clave es la mejora de la efectividad y sobre este tema, como decía Drucker, seguimos «en pañales». Tal vez sea, al menos en parte, porque seguimos careciendo de las palabras necesarias para describir con rigor la nueva realidad y así poder actuar sobre ella de forma adecuada…

La clave para el desarrollo del trabajo del conocimiento es la efectividad porque tanto la eficiencia como la eficacia se centran únicamente en aspectos parciales de esta nueva forma de trabajo.

Por ejemplo, la eficiencia se centra únicamente en hacer algo lo mejor posible en cuanto al uso de recursos. Dicho de otra forma, busca perfeccionar el «cómo» hacemos las cosas pero sin cuestionarse «qué» cosas estamos haciendo. Esto puede llevarnos a situaciones contradictorias, cuando no completamente absurdas. En palabras de Drucker, «no hay nada más inútil que hacer de forma muy eficiente aquello que no debería hacerse en absoluto».

Por el contrario, la eficacia se centra únicamente en lograr el resultado, al margen de los recursos que se consuman para ello. Dicho de otro modo, busca encontrar el mejor «qué» para lograr el resultado deseado, pero sin preocuparse por «cómo» vamos a llevar a cabo ese «qué» y su impacto en los recursos. Esto puede llevarnos a un derroche extremo que convierta la consecución del resultado en algo difícilmente justificable.

Por eso, la efectividad que plantea Drucker persigue encontrar un término medio con sentido, un punto de equilibrio ideal entre eficiencia y eficacia. La búsqueda de la efectividad impide que un exceso de foco en la eficiencia haga que no se llegue a alcanzar el resultado deseado o que no se alcance a tiempo. También impide que un exceso de foco en la eficacia pueda dar al traste con la rentabilidad del resultado, haciendo que no compense. Cuando trabajamos de forma efectiva, mantenemos el foco en el punto óptimo entre lo más eficiente y lo más eficaz.

Por otra parte, y como hemos visto, el concepto tradicional de productividad es insuficiente para reflejar la complejidad de esta nueva realidad. Esto, unido al hecho de que el trabajador del conocimiento tiene una incidencia radicalmente distinta a la del trabajador manual en la consecución de resultados, hará que diversos autores posteriores a Drucker, como por ejemplo Covey o Allen, desarrollen e introduzcan nuevos conceptos para referirse a las nuevas competencias que este nuevo tipo de trabajador y este nuevo tipo de trabajo requieren.

Porque, en el trabajo del conocimiento, un trabajador que solo es «muy eficiente» es solo «un buen trabajador a medias». Pero todo esto lo veremos en un próximo post.

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Comentarios

Imagen de Rafael Vañó Sempere

No estoy en absoluto de acuerdo con el contenido del artículo. Lo que dice el sr. Drucker no deje de ser una invención suya para vender unas teorías que no significan nada. Las tres palabras, en castellano, significan lo mismo, por lo que usarlas como se hace ahora, de forma sucesiva no deja de ser una ordinariez aunque el que lo diga sienta que está haciendo una gran aportación al conocimiento y al léxico.
Por cierto, estaría bien que estos artículos vinieran firmados o referenciados, porque parecen anónimos.

saludos.

Imagen de Pedro

Los conceptos deben leerse y evaluar si corresponde o se ajusta a lo que necesitamos. Ningun concepto se debe tomar como algo que es completamente cierto. Los que tenemos experiencia en algún campo sabemos que después de la evaluación es importante generar un valor agregado respecto a lo que queremos determinar.

Imagen de Nicolás Jiménez

Pienso que si bien estos conceptos están íntimamente ligados entre sí, no son lo mismo ni en castellano ni en ningún idioma, pueden sí, ser usados en forma de sinónimo habitualmente, pero en forma errónea.

Eficiencia es hacer algo optimizando los recursos (sea humanos, tiempo, materiales o lo que sea, ej.: levanto esta pared, más barato, en menos tiempo y en forma segura), por eso una cosa o alguien puede ser más eficiente que otra cosa u otro alguien.

Eficacia es lograr conseguir un resultado (acá el ejemplo es conseguir levantar la pared o no; en éste caso no hay blancos o negros, es consigue o no consigue el resultado).

Efectividad es lograr un objetivo - casi igual que eficacia - pero acá si se puede valorar, algo o alguien puede ser más o menos efectivo en algo.

Eficiencia y Efectividad se pueden medir en rangos o lo que es lo mismo se puede hablar de porcentajes de ellas.
Eficacia no se puede medir en porcentajes, es eficaz o no lo es.

Bajo este supuesto, ahora refiriéndome a Drucker, coincido con él en que «no hay nada más inútil que hacer de forma muy eficiente aquello que no debería hacerse en absoluto»; pero la eficacia no tiene que ver con hacer lo correcto o no correcto, o hacer lo que se necesita y no lo que no se necesita hacer eso queda en un paso anterior a la tarea, meta u objetivo; la eficacia al igual que todos estos conceptos arrancan en la consecución de una tarea, meta u objetivo.

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