¿Por qué los gallegos faltan más al trabajo y se cogen bajas más largas?

¿Por qué los gallegos faltan más al trabajo y se cogen bajas más largas?

La mayor incidencia de enfermedades psicológicas, el peso del sector primario y las listas de espera, entre los motivos que esgrimen los expertos
6 Junio 2019

Los datos desmienten el tópico: en el sur de España no se falta más al trabajo. Al contrario, un informe reciente de la consultora de recursos humanos Randstad muestra que son las comunidades del norte, Galicia entre ellas, las que registran un mayor índice de absentismo laboral. En el caso de los gallegos, cada día son 55.300 los que faltan al trabajo, y solo 40.900 lo hacen amparados por el correspondiente parte de baja. El resto, 13.400, lo hacen sin el aval de su médico de cabecera. Esto se traduce en la pérdida de 25 millones de horas cada tres meses, un 5 % de la jornada laboral pactada, medio punto por encima de la media estatal.

Solo tres comunidades (Asturias, Castilla y León y el País Vasco) registran mayores tasas de absentismo que Galicia.

Al margen del volumen de ausencias al trabajo (ya sea por causas justificadas o no), un informe de Asepeyo pone el foco en la duración de las bajas médicas. Las de los gallegos, con más de 60 días de ausencia de media, son las segundas que más se alargan de toda España, solo superadas por las de los extremeños (que sobrepasan los 67 días). Cifras que contrastan con los menos de 25 días de los navarros o los 28 de Cataluña.

Pero, ¿por qué estas diferencias? Jorge Vilanova, subdirector general de Asepeyo, explica que entre los factores que influyen está la composición del tejido productivo. En el caso de Galicia, apunta al mayor peso del sector primario, tanto de la pesca como de la agricultura y la ganadería, trabajos de más exigencia física a los que no se puede forzar una reincorporación sin que la curación sea total, por el mayor riesgo de sufrir un accidente laboral.

Otro factor, apunta, es el trabajo de los servicios públicos de salud. Asegura Vilanova que, de las propuestas de alta remitidas desde las mutuas, los médicos de cabecera gallegos solo aceptan el 76 %, tres puntos por debajo de la media española, aunque en provincias como Lugo la tasa es mucho más baja, del 70 %. Dentro de la atención médica hay otro aspecto que puede hacer que los procesos de incapacidad temporal se alarguen más en una comunidad que en otra: las listas de espera. «Si se tarda más en hacer una intervención quirúrgica, el trabajador estará más tiempo ausente de su puesto», razona Vilanova, que destaca que el nuevo sistema de gestión de las bajas, introducido a finales del 2015, sirvió para simplificar la burocracia en los centros de salud, a costa de alargar los procesos de incapacidad temporal: «Si me dan una baja y me dicen que la duración estimada es de 10 días, ¿para qué voy a ir a pedir el alta al octavo día aunque me encuentre bien?».

Otro factor clave sería la dolencia. Manuel Páramo, director de Umivale en Galicia y Asturias, apunta que en la comunidad hay mayor incidencia de bajas por patologías musculoesqueléticas o de origen psiquiátrico, «las más difíciles de objetivar». Las últimas (con una duración media de más de 100 días, según Asepeyo) originan casi un 20 % de los procesos de incapacidad temporal en la comunidad, siete puntos por encima de la media estatal.

Trabajadores envejecidos

Si las mutuas se centran en los aspectos médicos y de gestión, los sindicatos señalan también a otros factores sociolaborales que también influyen en que los gallegos se ausenten durante más tiempo de su trabajo. Raquel Seijas, responsable de salud laboral de UGT-Galicia, hace hincapié, por un lado en el envejecimiento de la población ocupada en la comunidad. La tendencia demográfica general, unida a las dificultades de los jóvenes para acceder al mercado laboral, provoca que la edad media de los trabajadores crezca cada año, «e a partir dos 55 os accidentes laborais son máis graves e o tempo de recuperación é moito máis longo».

Desde el sindicato inciden también en que Galicia presenta unos registros de siniestralidad laboral peores que la media: «É a terceira comunidade en accidentes graves, 430 no 2018», explica Seijas, que dice que no es un dato puntual sino una tendencia asentada, que demostraría por un lado las mayores «deficiencias preventivas» y, por otro, las consecuencias de la precariedad y el empeoramiento de las condiciones de trabajo en la seguridad y la salud laboral.

El perfil de las bajas: mujer, de 31 a 50 años y menos de tres en la empresa

El informe de Asepeyo traza también el perfil de la baja más habitual en España, que se corresponde con el de una mujer (ellas son el 47 % de la fuerza laboral, pero suponen el 54 % de las incapacidades temporales, aunque parte de estas derivan de la conciliación familiar), de entre 31 y 50 años (un tramo de edad en el que se concentran la mitad de las bajas) y con menos de tres de antigüedad en su empresa (son los trabajadores que llevan menos tiempo los que más se ausentan). El informe revela también que casi una de cada tres bajas (el 28 %) se expiden los lunes.

Fuente. La Voz de Galicia

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