Radón, un cancerígeno ignorado

Radón, un cancerígeno ignorado

España carece de un plan para mitigar la sobreexposición a este gas radiactivo
8 Noviembre 2018

La muerte de Salvador M. Saíñas, un hombre gallego de 38 años víctima de un cáncer de pulmón presuntamente causado por el radón, ha puesto sobre la mesa el debate sobre este gas radiactivo de origen natural tan peligroso como desconocido para un gran mayoría. El suceso hace especialmente relevante el hecho de que España carece de un plan para mitigar la sobreexposición a este foco contaminante, que es la segunda causa de cáncer de pulmón.

El Gobierno debería haber incorporado al derecho español, antes del 6 de febrero de este año, la directiva europea que obliga a los estados a presentar planes para reducir los efectos de este gas nocivo.

Los riesgos del radón están siendo ignorados por el Gobierno, según diversos expertos consultados. Este peligroso tóxico es un desconocido para más del 90% de la población española. España va con 28 años de retraso frente a otros países de la Unión Europea que ya aplicaron estos planes cuando la OMS clasificó al gas radón como sustancia cancerígena hace 30 años.

“No hay un nivel seguro de exposición al radón”, indica el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En 1988 esta institución declaró el gas radón como cancerígeno humano del grupo 1, es decir que existe una evidencia probada de que es un agente que se asocia al cáncer en seres humanos, en este caso con el de pulmón.

En el 2009 la OMS propuso un nivel de referencia de 100 Bq/m3para minimizar los riesgos para la salud derivados de la exposición al radón en espacios interiores (viviendas, colegios o lugares de trabajo). Aunque el informe precisa que, si dicho nivel no pudiera alcanzarse debido circunstancias específicada de cada país, el nivel de referencia elegido no debería superar en ningún caso los 300 Bq/m3.

Según indica la OMS, el radón es la segunda causa de cáncer de pulmón después del tabaco y es mucho más probable que este gas provoque cáncer de pulmón en personas que fuman o hayan fumado que en quienes nunca lo hayan hecho. Sin embargo, entre quienes no han fumado es la principal causa de este tipo de cáncer.

En febrero de 1990 la Comisión Europea lanzó una serie de recomendaciones relativas a la protección de la población contra los peligros que supone la exposición al radón en el interior de los edificios (90/143Euratom). El informe considera que los estados miembros debían informar a la población de la peligrosidad del gas en estos lugares y adaptar políticas de control para las zonas más afectadas.

Desde este momento países como Francia, Italia, Bélgica, Irlanda o Reino Unido elaboraron políticas de información a la población, efectuaron mediciones en todo el país y adoptaron medidas en la edificación para mitigar los efectos de esta sustancia.

“España lleva 28 años de retraso frente a otros países europeos que tienen un plan nacional del radón completo y eficaz. No hace falta hacer algo nuevo, se puede copiar lo que otros países han aplicado”, indica Jorge Miguel Rodríguez, director de la Fundación para la Salud Geoambiental. “Existe un 99% de la población que desconoce este peligro y seguirá siendo así si la administración no informa”, añade Rodríguez.

Fuente. La Vanguardia

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