La Comisión Mundial sobre el Clima reclama eliminar los subsidios a las energías fósiles y dirigir el sistema financiero hacia una economía verde

La Comisión Mundial sobre el Clima reclama eliminar los subsidios a las energías fósiles y dirigir el sistema financiero hacia una economía verde

La eliminación de los subsidios a las energías fósiles liberarían medio billón de dólares para la sostenibilidad
28 Julio 2018

En el último informe de La Comisión Mundial sobre la Economía y el Clima sobre los requerimientos económicos y políticos para limitar el impacto del cambio climático y conseguir los objetivos de no superar los dos grados centígrados el recalentamiento, en línea con el acuerdo internacional, COP 21,  alcanzado en 2015 en París, se identifican los principales obstáculos para financiar la insfraestructura sostenible que necesita el mundo para evitar el excesivo calentamiento y se propone una transformación radical del sistema financiero, que debe encaminarse hacia una economía verde, que permita conseguir el ingente capital necesario. Adjuntamos el texto completo del informe (en inglés).

La Comisión incluye antiguos jefes de gobierno y ministros de Finanzas, además de líderes mundiales en el campo de la economía y la empresa. Fundada por siete países, Reino Unido, Suecia, Corea del Sur, Noruega, Indonesia, Etiopía y Colombia, y está concebida como una iniciativa independiente dedicada a examinar cómo los países pueden crecer evitando los riesgos del cambio climático. Sus trabajos son coordinados por un grupo en el que participan  instituciones relevantes como World Resources Institute, Climate Policy Initiative, Global Green Growth Institute, Indian Council for Research on International Economic Relations, Overseas Development Institute, Stockholm Environment Institute , London School of Economics and Political Science y Tsinghua University.

“Resulta indispensable para relanzar el crecimiento  mundial, para luchar contra la pobreza, para respetar el acuerdo de París, dijo el presidente de la Comisión, el ex mandatario mexicano, Felipe Calderón, el pasado jueves cuando presentó el informe. La infraestructura que se necesita consiste en transportes limpio, energías renovables, construcción descarbonizada al máximo, etcétera, y las mayores necesidades se encuentran en África, América Latina, Asia y las ciudades de todo el mundo, cuya urbanización aumenta sin cesar.

Aunque en un principio eche para atrás el  montante de capital necesario, cifrado por la Comisión, nada menos que 90 billones de dólares en 15 años, la cantidad es fácilmente obtenible sin una financiación suplementaria excesiva. El informe propone eliminar las energías más contaminantes. Reducir al máximo la subvención de las energías fósiles, subsidiadas por valor de 550.000 millones de dólares en 2014, y dirigirlos hacia las opciones sostenibles. Otra propuesta es la de establecer un precio al carbono, establecer tasas a las emisiones contaminantes y desarrollar de manera exponencial instrumentos financieros como las emisiones de bonos verdes, deuda destinada a proyectos que mejoran la sostenibilidad.

El sistema financiero debe transformarse con una banca de inversión verde y exigiendo a las empresas transparencia sobre el riesgo climático que comporta su actividad. Debe aumentar el gasto en innovación y el desarrollo de tecnologías limpias en todos los procesos industriales. También se reclama un fortalecimiento de las instituciones políticas, ya que una mejor planificación y gobernanza es necesaria para elegir los proyectos adecuados y su financiación como primera opción.

El economista y copresidente de la Comisión, Lord Nicholas Stern, asegura que “las dos próximas décadas y particularmente los próximos tres años son críticos para el futuro del desarrollo sostenible. Podemos y debemos invertir (y construir) en ciudades donde podamos movernos, respirar y ser productivos, protegiendo el mundo natural que sostiene nuestras vidas. No podemos continuar haciendo lo mismo, encerrados en infraestructuras sucias contaminado y congestionando más el hábitat, asfixiando el desarrollo, particularmente de los más pobres. Todo ello requiere no sólo mejores políticas, sino también una metamorfosis del sistema financiero que le haga operativo para cumplir con las expectativas de cambio, en escala y calidad de la inversión que necesita el mundo”. Stern apunta a los bancos de desarrollo, tanto nacionales e internacionales, como ariete de este cambio.

Caio Koch-Wesser, miembro de la Comisión y ex vicepresidente de Deutsche Bank, reconoce la dificultad del cambio del sistema financiero por lo que es necesario poner en el mismo discurso las dos caras de la moneda, finanzas verdes y riesgo climático. “Claras definiciones de lo que atañe a lo verde por un lado y la transparencia debida sobre el riesgo contaminante por el otro, permitirá tomar buenas decisiones de inversión y ayudará a la transición hacia una economía sostenible y eficiente”, aseguró Koch en la presentación del informe.

Fuente. La Celosía

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