La familia de un obrero fallecido en un cementerio será indemnizada con 123.500 euros

La familia de un obrero fallecido en un cementerio será indemnizada con 123.500 euros

La sentencia considera responsables a la empresa funeraria, el Ayuntamiento y una aseguradora
30 Mayo 2018

El juzgado de lo Social número 1 de Ibiza ha dictado una sentencia por la que condena a Pompas Fúnebres Ibiza, al Ayuntamiento de Sant Joan y a Seguros Mapfre a indemnizar solidariamente con 123.528 euros a la viuda y dos hijas de un trabajador fallecido en 2014 cuando realizaba obras de albañilería en el cementerio de Sant Joan.

La sentencia, que es recurrible ante el Tribunal Superior de Justicia de Balears, considera probada la responsabilidad de la citada empresa funeraria, pues «todos los indicios permiten declarar probado que los operarios tenían encomendada la labor de colocar tejas», que fue el motivo del accidente. «Existió la orden de realizar tal tarea por la empresa», añade la resolución judicial. El trabajador fallecido «no realizaba tareas propias de su profesión» y «no se cumplieron con las medidas de prevención» de riesgos laborales. Además, el andamio no estaba bien montado y no se había dado al trabajador fallecido la formación correspondiente para usarlo.

El Ayuntamiento también es condenado, al ser responsable de las instalaciones del cementerio municipal, e igualmente lo es la aseguradora Mapfre. La empresa Santa Lucía, en cambio, es absuelta porque no tenía asegurado el cementerio.

La responsable de Pompas y su encargado habían sido absueltos anteriormente de un delito contra los derechos de los trabajadores.

El grave accidente laboral tuvo lugar el 31 de enero de 2014 en el cementerio de Sant Joan cuando el trabajador de la empresa Pompas Fúnebres se cayó desde la parte superior de un andamio, una altura aproximada de 2,20 metros, y se golpeó en la espalda y la cabeza contra el suelo.

El trabajador sufrió heridas graves y quedó «en estado vegetativo persistente» y, según explicó su abogado durante el juicio, el operario, que tenía 53 años, falleció en abril de 2017 «a consecuencia de las heridas del accidente».

Según se explicaba en el escrito de acusación, el operario accidentado, que era oficial de mantenimiento, y un compañero, que era peón, recibieron la orden de llevar a cabo «la remodelación de una serie de nichos» que les llevó a trabajar a nivel de suelo, en un primer momento, y después en la zona de las tejas. El trabajador se subió en un andamio al que le faltaba la cruceta exterior y sobre el que se colocaron dos plataformas de 30 centímetros. El trabajador se subió a la plataforma superior y se cayó.

«En el momento del accidente las tareas realizadas [por los dos empleados] no eran las propias de su puesto de trabajo, sino las propias de los trabajos de construcción», señalaba la acusación.

Fuente. Diario de Ibiza

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