Alimentación saludable en el entorno laboral

Alimentación saludable en el entorno laboral

Las enfermedades crónicas son afecciones de larga duración y por lo general, de progresión lenta. Actualmente, son la principal causa de muerte prematura y discapacidad en todo el mundo, afectando en un considerable porcentaje a personas menores de 60 años (OMS, 2008)
9 Noviembre 2017

Aunque evolucionan lentamente, el estilo de vida y los comportamientos que influyen en su desarrollo están cambiando a una velocidad y con un alcance sorprendente.

Estas enfermedades suelen tener factores de riesgo en común (tabaquismo, alimentación inadecuada e inactividad física) y para combatirlos desde los distintos organismos de control se llevan a cabo estrategias que incluyen programas de promoción de la salud. Cada euro invertido en estos programas supone un ahorro a largo plazo. Por un lado, respecto a los costos de ausentismo laboral y de los gastos de enfermedad. Pero además representan un ahorro para el Sistema de Seguridad Social, ya que supone una reducción en los costos por tratamientos, hospitalizaciones y pagos por bajas laborales.

Alimentación saludable en el trabajo

Numerosos estudios internacionales concluyen que existe una relación directa entre una alimentación saludable, la seguridad laboral y la productividad. Esto puede deberse a que se  genera una mayor motivación en los empleados, mejorando su capacidad física y mental a través de una ingesta equilibrada de alimentos. Por otro lado, una alimentación inadecuada o comer en exceso durante la jornada laboral puede dar lugar a fatiga física o mental, o puede producir somnolencia, repercutiendo sobre las funciones cognitivas y nuestra capacidad de reacción.

A continuación, te mostramos algunos factores clave que facilitan la alimentación saludable en el trabajo:

  1. Muchos trabajadores comemos fuera de nuestras casas, bien en comedores de empresa, o en servicios de restauración colectiva.  Realizar una elección adecuada de los alimentos y bebidas es sumamente importante, ya que jugará un importante papel en nuestro rendimiento laboral y en nuestra salud.
  2. Es primordial adecuar nuestra alimentación al tipo de trabajo que desarrollemos. El estrés psíquico y físico que genere, la actividad física y los horarios son factores a tener en cuenta.
  3. Tener la posibilidad de hacer descansos para realizar pausas activas y/o consumir alimentos en un ambiente relajado nos ayudará a conseguir un rendimiento óptimo.
  4. Es importante disponer de un espacio habilitado para comer, así como la inversión en pequeños electrodomésticos (microondas, nevera o cocina) que permitan la preparación y conservación de alimentos para una óptima seguridad alimentaria.
  5. Es necesario tener acceso a alimentos y bebidas saludables (en máquinas expendedoras o en el comedor de la empresa).

La alimentación en el trabajo debe ser considerada una inversión de futuro que disminuye otros costos para el trabajador y la empresa. Es preciso que exista el diálogo entre los gobiernos y los empleadores para implementar las medidas necesarias que permitan a los trabajadores llevar a cabo una alimentación adecuada en el trabajo. Estos programas deben formar parte de las políticas de la empresa, mantenerse en el tiempo y ser evaluados para comprobar los resultados. Además, la satisfacción de los trabajadores será mayor si perciben una mayor preocupación por parte de los empresarios, aumentando su motivación y productividad en el Trabajo.

Bibliografía:

  1. Aranceta J, Lluís S. Alimentación y trabajo. Médica Panamericana 2012.
  2. Un enfoque integral para mejorar la alimentación y nutrición en el trabajo: Estudio en empresas chilenas y recomendaciones adaptadas Santiago de Chile, OIT, 2012.
  3. Organización Mundial de la Salud. [Internet].2011 [acceso en abril 2015] Disponible en: http://www.who.int/topics/chronic_diseases/es/
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