España cuenta con nuevas 'Guías Alimentarias'

España cuenta con nuevas 'Guías Alimentarias'

Las nuevas Guías Alimentarias para la Población Española quieren ser una herramienta de promoción de la salud y un documento divulgativo para trasladar la evidencia científica al plato de la sociedad
6 Mayo 2017

Tras revisar la evidencia científica y tener en cuenta los hábitos alimentarios, culturales y la incidencia de patologías o factores de riesgo de la población española, la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) ha presentado en Madrid las nuevas Guías Alimentarias para la Población Española, que actualizan la edición de 2001.
Según ha explicado Javier Aranceta,  presidente del Comité Científico de la SENC y principal autor del documento, este quiere dotar de "conceptos para ayudar a la población a avanzar en el buen camino en el que la alimentación se convierta en una herramienta de promoción de la salud".

Gregorio Varela,  presidente de la Fundación Española de la Nutrición y coautor de las guías, ha añadido que las guías quieren son una referencia para establecer políticas de alimentación por parte de las administraciones y están basadas en los hábitos de España. “Realizamos unas 90.000 ingestas a lo largo de la vida. Merece la pena tener herramientas basadas en la evidencia que nos permitan autoaconsejarnos en alimentación y a dar recomendaciones a los profesionales de la salud”.

Las Guías Alimentarias se sintetizan en una nueva pirámide alimentaria con vocación sostenible y algunas novedades. "En la base encontramos elementos que condicionan el estado de salud. En primer lugar está la actividad física diaria, que se traduce en caminar una hora al día o realizar 10.000 pasos”, ha dicho Aranceta. Además, no hay que olvidar el equilibrio emocional, responsable en cierto modo de lo que se cocina y de lo que se ingiere. “Existen conductas compensatorias ante determinados humores, y además si estoy enfadado o deprimido no me apetece cocinar. Una mejor alimentación potencialmente nos va a generar una mejor perspectiva de salud emocional”. No hay que olvidar, por supuesto, el balance energético y las técnicas culinarias, ya que además de elegir bien los alimentos que se van a comprar y se van a cocinar habrá que cocinarlas de forma saludable, y la hidratación.

En el núcleo central de la pirámide se encuentran todos los alimentos básicos de la dieta mediterránea, con el aceite como eje de la alimentación, y que deben suponer en torno al 70-80 por ciento de la alimentación diaria. En este bloque se encuentran las verduras, las frutas, las legumbres –cuya ingesta hay que recuperar-, la harina, el arroz y los cereales. Aranceta ha resaltado la importancia de ingerir cereales de grano entero por encima de los refinados y de incluir en la dieta habitual los frutos secos. “El estudio Predimed ha puesto de relieve la impronta cardiosaludable de la ingesta de frutos secos y de aceite de oliva”.

Al ascender en la pirámide se encuentran las carnes blancas, el pescado de temporada y los huevos, cuyo consumo se recomienda de forma variada y de 1 a 3 raciones al día. En el mismo nivel se encuentran los lácteos, cuya ingesta se aconseja semidescremados 2 ó 3 veces al día. “Cuando incluimos esas raciones de lácteos y derivados no se incluyen bebidas de tipo lácteo cuya base sea la soja o las almendras”, ha añadido Varela.

En el nivel previo a la cúspide se sitúan las carnes rojas y los embutidos, en los que se recomienda un consumo opcional, ocasional y moderado. “En nuestra opinión lo que debe de primar es la calidad de la carne y de los embutidos. La composición el sabor y la estructura de un jamón ibérico de bellota es diferente al de recebo y el secreto principal no es tanto la raza del animal, sino cómo vive y qué ha comido. A nosotros nos pasará igual, es una cadena y nuestra composición tendrá que ver con lo que consumimos. Habría que reducir el consumo de carnes y embutidos y aumentar legumbres y pescado de forma compensatoria”.

En la cúspide se encuentran la bollería, los snacks los alimentos con azúcar, con sal y ricos en azúcares de absorción rápido y los alimentos untables, cuya ingesta debe ser más ocasional aún. En cuanto a las bebidas alcohólicas, aunque la premisa es "no consumirlas, si se ingieren no deberían superar las dos raciones en hombres y una en mujeres", ha dicho Aranceta.

Asimismo, por primera vez la pirámide alimentaria ha incluido coronando la cúspide, y siempre con recomendación facultativa e individual, el uso de suplementos nutricionales en personas con necesidades especiales.

Adjuntamos el texto completo de la Guía
Fuente. Diario Médico

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