Voluntarios de todo el mundo se unen para defender a las especies en peligro de extinción

Voluntarios de todo el mundo se unen para defender a las especies en peligro de extinción

A nivel mundial, la Alianza para la Extinción Cero está formada por 88 organizaciones no gubernamentales que trabajan para prevenir e impedir la exterminación de especies
18 Agosto 2015

La conservación del oso, el lobo y otras especies en peligro de extinción ha llegado hasta Bruselas. La Fundación Internacional del Oso, con sede en los Países Bajos, se registraba a primeros de julio en la capital comunitaria, comprometida con la conservación de especies de osos en peligro de extinción y su hábitat. Además esta fundación apoya otros proyectos para la conservación de los osos pardos que se producen en Europa y Asia. En España su referente es el Fondo para la Protección de los Animales Salvajes, una ONG fundada en 1.982. Ese año un grupo de voluntarios comenzó a realizar una serie de actividades para proteger la escasa población de buitres que sobrevivía en los Picos de Europa, a punto de ser exterminada a causa de la utilización del veneno en la montaña. Entre los proyectos estrella de FAPAS se encuentra el  seguimiento permanente de la población de oso pardo cantábrica.

La ONG colocó cámaras de disparo automático  con la finalidad de documentar la presencia de oso pardo en el territorio Asturiano. El trabajo se lleva desarrollando de manera ininterrumpida desde el año 1.998. Durante los últimos 13 años se han aplicado diversas técnicas de ‘trampeo fotográfico’ y se ha incrementado año tras año el esfuerzo de campo y de inversión en equipos. Con una base de datos de más de 15.000 fotografías se puede conocer en qué territorios se mueven los osos, sus pautas de comportamiento, localización de celos, estado nutricional de los oseznos y las hembras reproductoras, o la presencia de otras especies que conviven con el oso (zorros, jabalís, tejones, corzos, etc…Los resultados, más allá de conseguir una simple documentación gráfica de la especie, están permitiendo obtener valiosa información que  es después utilizada para  favorecer la gestión de la población de oso pardo y mejorar las medidas de protección y conservación de la especie dentro del territorio geográfico de Asturias, región que posee el 80%  y el 70% de la población de Oso pardo en  la Cordillera Cantábrica.

Otro proyecto de conservación, en este caso del lobo ibérico, es liderado desde Portugal. Varios voluntarios recaudan el dinero necesario para comprar un terreno de 42 acres en el que se enclavará el Centro de Recuperación de esta especie en peligro de extinción. Este será el único santuario de lobos en Portugal. A principios del siglo XX, el lobo ibérico, Canis lupus signatus , ocupaba casi toda la Península Ibérica. Sin embargo, en los últimos cien años, el área de distribución se ha reducido severamente. En Portugal, la desaparición gradual del lobo, particularmente a lo largo de la franja costera, se hizo cada vez más evidente a partir de la década de 1940. 

A nivel mundial, la Alianza para la Extinción Cero ocupa a 88 organizaciones de conservación de la biodiversidad no gubernamentales que trabajan para prevenir la extinción de especies. Un mapa interactivo (ver enlace más abajo) muestra 587 sitios de 920 especies de mamíferos, aves, anfibios, reptiles, coníferas y corales, proporcionando una herramienta imprescindible para su control. AZE se centra primero en las especies que se enfrentan a la extinción, ya sea porque su último hábitat se está degradando a nivel local, o porque sus pequeños rangos globales hacen especialmente vulnerables a las amenazas externas.

Fuente: La Celosía

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