Un nuevo impulso a los principios de la economia circular

Un nuevo impulso a los principios de la economia circular

Con la recuperación aumenta el reciclaje de residuos electrónicos
10 Julio 2017

La bonanza económica llega acompañada de mayores ventas de aparatos y de una disminución del mercado ilegal.

Por cada millón de teléfonos móviles reciclados se pueden recuperar 16 toneladas de cobre, 350 kilos de plata, 34 kilos de oro y 15 kilos de paladio, según la Agencia de Protección Medioambiental de EE.UU. La basura electrónica puede ser, literalmente, oro. Un oro que mueve millones de euros cada año en todo el mundo.

En España hay más de 2.800 empresas dedicadas a la recogida y tratamiento de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. Durante la reciente crisis económica, estas empresas vieron cómo su materia prima se reducía en más de un 50% con respecto a antes del 2008. Fueron unos años difíciles debido al menor consumo, pero también a causa del gran mercado negro existente.

Con la recuperación económica, ha vuelto a aumentar el volumen de residuos gestionados por las empresas del sector, y lo ha hecho significativamente. Sólo en el 2016 se reciclaron 235.000 toneladas de basura electrónica, casi la cuarta parte del total de la basura electrónica gestionada desde el año 2005, cuando entró en vigor la obligación de reciclar este tipo de residuos, según datos de OfiRaee, la plataforma que coordina las administraciones autonómicas, los entes locales y los puntos limpios.

Ramón Altadill, director comercial de Electrorecycling, una empresa del Bages dedicada a la logística y tratamiento de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, achaca este aumento a un mayor consumo y a una disminución de los robos. “Ahora dudamos menos a la hora de cambiarnos de móvil o el televisor, y con la recuperación del mercado laboral se ha reducido también el hurto de este tipo de residuos”, opina Altadill.

Se calcula que en el año 2012 el 65% de los residuos europeos de aparatos eléctricos y electrónicos eran exportados a países terceros, reciclados sin control para aprovechar los materiales valiosos antes citados, o simplemente arrojados a contenedores, según un in-forme en cuya elaboración participaron la Interpol, la Universidad de Naciones Unidas y el WEEE Forum. Ahora, en cambio, OfiRaee estima que el año pasado España superó el objetivo obligatorio de recogida del 45% del peso medio de los aparatos puestos en el mercado durante los tres años anteriores.

Gonzalo Torralbo, secretario general de la plataforma medioambiental Recyclia, asegura que queda todavía mucho trabajo por hacer “para que cada vez más re-siduos electrónicos sigan el curso legal para garantizar que se está haciendo un buen reciclaje, sin dañar al medio ambiente”. Por su parte, Altadill aprovecha para pedir a las administraciones públicas que “faciliten el reciclaje y no pongan trabas administrativas a las empresas del sector”. En su opinión, este es “uno de los grandes problemas en la actualidad”.

El reciclaje de aparatos eléctricos y electrónicos es un sector clave para la economía circular, al evitar toneladas de emisiones de CO2 a la atmósfera y fomentar un mercado de materias primas secundarias alternativo que cumpla con el objetivo de cerrar el ciclo de vida de cada producto. “Está claro que tenemos unos recursos finitos y que el reciclaje es un sector que debe continuar creciendo”, añade el director comercial de Electrorecycling.

Al margen del reciclaje, se está intentando potenciar la reutilización de aparatos electrónicos y eléctricos y la creación de un mercado de segunda mano. De momento, sólo se reutilizan entre el 2% y el 3% del total de este tipo de residuos.

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