Una nueva ley limitará el uso de antibióticos en animales para frenar la alarmante creciente resistencia microbiana en humanos

Una nueva ley limitará el uso de antibióticos en animales para frenar la alarmante creciente resistencia microbiana en humanos

Si no se frena la resistencia a los antibióticos, las infecciones pueden matar más que el cáncer
10 Abril 2016

El Parlamento Europeo ha aprobado un proyecto legislativo (ver enlace más abajo) por el cual quedará estrictamente restringido el uso de antibióticos en los animales destinados a alimentación, con el fin de atajar el grave riesgo para la salud pública en que se ha convertido la resistencia antimicrobiana por el abuso en el consumo de antibióticos, fundamentalmente de forma indirecta a través de la cadena alimentaria de carnes.

La Organización Mundial de la Salud (ver enlace más abajo) ya había reclamado medidas restrictivas y una mayor responsabilidad a los gobiernos para evitar que en pocos años mueran más personas por infecciones que se resisten ante los antibióticos conocidos que por el cáncer. Aunque la legislación tiene que ser negociada ahora con los ministros de los países miembros y con la Comisión se entiende que no deberá tener problemas para ser aceptada, y ser vinculante en 2019, confiándose no obstante en que sea adoptada antes en muchos países.

En el proyecto de ley se prohíbe la utilización ‘preventiva’ de antibióticos en las granjas y establos, como ocurre en la actualidad, que, cuando se detecta la enfermedad todos los animales comienzan a ser tratados con antibióticos. Se limitarán los tratamientos en masa a casos específicos, además de impedir el uso veterinario de antibióticos clave en medicina humana y se pondrá fin a la venta por internet de antibióticos, vacunas y productos psicofármacos. De esta manera se confía en en reducir la cantidad de antibióticos en circulación, subrayó la eurodiputada del grupo popular, ponente de la ley, la francesa Françoise Grossetête.  Para hacer frente a la resistencia antimicrobiana, la normativa modificada permitirá a la Comisión Europea designar medicamentos reservados para el tratamiento en humanos.

El Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC, por sus sigla en inglés) emitió en noviembre pasado (ver enlace más abajo) un informe alarmante sobre la resistencia antimicrobiana en los países de la Unión Europea. El informe destacaba por ejemplo la alta resistencia de la Salmonella isolates a las tetraciclinas, del orden de un 30%, y de un 28% en el caso de las sulfamidas y la ampicilina, una penicilina semisintética. La multirresistencia se producía en un 26%, con prevalencia mucho más alta en algunos países. Incluso algunos serovares mostraban una resistencia inusitada a antibióticos de tercera generación como las cefalosporinas, especialmente en algunos países determinados y a la colistina. Mantenían un buen nivel terapéutico la ciprofloxacina, del orden de un 9% de resistenica,y la cefotaxima, un 1,1%. Sin embargo, la Salmonella Kentucky resiste en un 84% de las pruebas clínicas a la ciprofloxacina.

En noviembre del año pasado, el Centro alertó sobre la expansión de las enterobacterias, productoras de una enzimas, las carbapenemasas, con una gran capacidad destructiva de muchos antibióticos, por consiguiente de gran resistencia, lo que ha obligado a reforzar la investigación. Una noticia buena ha sido el descenso en el consumo de antibióticos en 5 países de la UE, entre ellos España.

Con objeto de fomentar la investigación en nuevos antibióticos, el Parlamento apuesta por introducir incentivos, incluidos periodos más largos de protección de la documentación técnica sobre nuevas medicinas, protección comercial de las sustancias activas innovadoras, y protección de grandes inversiones en obtención de datos para mejorar un producto existente o para mantenerlo en el mercado. 

Fuente: La Celosía

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