Más de un millón de conductores españoles podrían sufrir apnea del sueño

Más de un millón de conductores españoles podrían sufrir apnea del sueño

Tienen una probabilidad dos o tres veces mayor de sufrir un accidente de coche, según la Sociedad Española de Neumología
6 Agosto 2014

La apnea obstructiva del sueño podría afectar a día de hoy en España a un 4% de la población adulta y más de un millón de conductores, que tienen una probabilidad dos o tres veces mayor de sufrir un accidente de coche, según informó ayer la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).

El doctor Joaquín Terán, neumólogo y miembro de Separ, ha trabajado en el grupo de la apnea obstructiva del sueño de la Comisión Europea, liderada por el también neumólogo Walter McNicholas, para redactar un documento de recomendaciones que permita introducir esta afección entre las enfermedades a tener en cuenta para la concesión del permiso de conducir. El documento se publicará el día 24 de este mes y cada país de la UE podrá aceptar o no esas normas y recomendaciones para añadirlas a su propia reglamentación.

En el reciente estudio 'Wake-up Bus Sleep Study', llevado a cabo por la Sociedad Europea de Sueño, se determina que en dos tercios de los 19 países participantes, más del 15% de los conductores se duerme al volante. Además, el 7% de esos conductores ya ha sufrido un accidente en algún momento de su vida por dormirse al volante.

Este mismo estudio revela que los principales determinantes de quedarse dormido conduciendo son: ser hombre, exponerse muchas horas ante el volante, tener somnolencia diurna y presentar un alto riesgo de sufrir apnea obstructiva del sueño.

A las personas con apnea del sueño se les obstruyen las vías respiratorias durante al menos diez segundos mientras duermen, lo que imposibilita el paso del aire a los pulmones, algo que funciona de manera involuntaria en una persona completamente sana.

Son estas obstrucciones, que pueden ocurrir cientos de veces cada noche, las que provocan un sueño de mala calidad que no sirve para descansar. Los afectados intentan vencer la obstrucción todas las noches, lo que les provoca despertares instantáneos y que el sueño no sea reparador.

Durante el día, estas personas, muchas de las cuales no saben que sufren la enfermedad, están somnolientas, padecen cansancio y tienen un elevado riesgo de sufrir accidentes de coche, domésticos o laborales. Las personas que se duermen al volante no llegan a reaccionar y al no frenar, son víctimas de accidentes graves.

La subdirectora general de Intervención y Políticas Viales de la Dirección General de Tráfico, Elena Valdés, señaló ayer en el congreso de Separ que cuando la enfermedad está bien tratada y los síntomas mejoran «el riesgo de accidente se reduce al de la población normal».

Asimismo, recalcó la responsabilidad de los médicos de «informar y educar» a los pacientes en consulta y la importancia de no dejar el tratamiento para mantener la enfermedad controlada.

Fuente: El diario

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