Fremap garantizó beneficios a sus clínicas concertadas con cotizaciones

Fremap garantizó beneficios a sus clínicas concertadas con cotizaciones

La mutua disimuló la financiación de obras en centros sanitarios privados y el pago del impuesto de sociedades facturándola como “exceso de pacientes”
2 Diciembre 2014

La mutua de accidentes de trabajo Fremap garantizó a las clínicas con las que tenía suscritos conciertos márgenes de beneficios que llegaban al 15% “sin riesgo empresarial”, les financió las obras de acondicionamiento de locales, les facilitó material de rehabilitación e, incluso, les pagó el impuesto de sociedades. Todo eso lo hizo con cargo a cotizaciones de la Seguridad Social. Y lo hacía porque garantizaba a sus clínicas concertadas unos ingresos pactados previamente que recibían independientemente del número de pacientes que atendieran. Para encubrir esto y que el instituto público no notara estos “gastos extrarreglamentarios” o este “incumplimiento de la norma legal”, como figuran calificados en documentación interna de la entidad, Fremap facturaba a la Seguridad Social como “exceso de pacientes o consulta de especialistas”.

Esos “gastos extrarreglamentarios” ascendían en diciembre de 2007 a un total de 4.330.814 euros, de los que Fremap, entonces, ya había amortizado 2.359.598, según detalla una nota interna del servicio de auditoría de la entidad. Esta nota no lleva sello, pero varias fuentes cercanas a la entidad ratifican su veracidad.

Para pagar esos “gastos extrarreglamentarios” sin que lo descubrieran los interventores de la Seguridad Social que auditan anualmente sus cuentas, la citada nota aclara que la mutua utilizaba una doble vía: la primera, “fijar un tanto alzado con un coste promedio por paciente (90-105 euros) y facturar como asistencia sanitaria en concepto de exceso de pacientes o consulta de especialistas el coste de amortización de los conceptos anteriores”. La otra consistía en “fijar un tanto alzado con un coste promedio por paciente (más de 120 euros) que incluye dicha cantidad, parte de servicios sanitarios y otra parte, como amortización del coste extrarreglamentario”.

Las mutuas, asociaciones de empresarios sin ánimo de lucro, reciben todos los años procedentes de las cotizaciones unos 10.000 millones de euros para atender a accidentes de trabajo y las prestaciones causadas por ellos, también las prestaciones de las bajas por enfermedades comunes.

La cantidad que ingresa cada una de ellas varía en función de las empresas asociadas y del número de trabajadores que estas últimas tiene. Una vez finalizado el ejercicio, la Seguridad Social realiza una auditoría para comprobar que las cotizaciones se han gastado correctamente.

En ocasiones, las mutuas no tienen suficientes centros propios para atender a todos los trabajadores que tienen cubiertos y entonces pueden firmar conciertos con centros privados, algo que tiene que ser aprobado por el instituto público. El Tribunal de Cuentas está ahora auditando este tipo de conciertos de las mutuas.

En este tipo de contratos de colaboración hay que enmarcar esas clínicas a las que Fremap les garantizaba beneficios, independientemente del número de pacientes que recibieran. Así se admite en el registro de riesgos cuando se habla de ellos y se afirma que son “compromisos extrarreglamentarios realizados con clínicas concertadas destinados a cubrir una parte de sus reformas y gastos fijos, sin relación económica directa con el número de asistencias anuales prestadas”.

En la nota interna de auditoría, enviada a la dirección general y a la dirección de control y gestión desde el servicio auditor de la entidad, se mencionan casos en los que “se observa un elevado coste medio por paciente”. “Este hecho se produce al pactar un tanto alzado con un número reducido de asistencias”, continúa el documento, y menciona cinco casos. Entre ellos figura el de un centro en Carlet (Valencia). Este caso aparece en un documento elaborado en mayo de 2009 en que el director de servicios sanitarios y asistenciales, Francisco Miranda, remitía al presidente de la entidad, Mariano de Diego, un informe en el que se precisa la cantidad pagada en 2008 y en el primer trimestre de 2009 por este concierto: 92.817 euros, a una media de 450,57 euros por paciente; y 27.315, a 666,22 euros el paciente.

Fuente: EL PAÍS

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