Fallece de cáncer un empleado jubilado que demandó a Renfe por los efectos del amianto

Fallece de cáncer un empleado jubilado que demandó a Renfe por los efectos del amianto

El extrabajador, de 54 años, reclamó 350.000 euros por los daños de su enfermedad y estaba a la espera de la sentencia
5 Octubre 2016

El amianto se cobra una nueva víctima. Francisco Padilla falleció el 9 de agosto a los 54 años tras luchar contra el cáncer que le fue diagnosticado en 2014. Era electricista de profesión y llegó a jefe de taller en la factoría de Renfe en Los Prados (Málaga) donde, presuntamente, contrajo la enfermedad por la inhalación de amianto. Por esta causa, interpuso una demanda y el juicio quedó visto para sentencia el pasado mes de mayo, pero no ha podido conocer el veredicto. Ya existe un caso anterior de un empleado de este centro, que también perdió la vida meses atrás y al que la Justicia le dio la razón; mientras que medio centenar se someten a revisiones médicas permanentes.

«Ha luchado mucho pero no ha aguantado», se lamentó ayer José Martín, presidente de la Asociación de Víctimas del Amianto en Málaga (Avida). Según relató, Padilla entró en la escuela de aprendices y tras varios destinos recaló en Málaga. Durante años estuvo reparando trenes, y en la década de los 80 los vagones utilizaban amianto como aislante. Martín recordó que era un hombre saludable, que incluso iba en bicicleta a trabajar. Precisamente, la sensación de fatiga que comenzó a sentir en esos trayectos fue la señal de alarma. La enfermedad fue de tal virulencia que hizo necesario extirparle parte de un pulmón y la pleura. Los últimos días vivió retirado en un pueblo de Córdoba, de donde era originario.

El pasado mayo se celebró el juicio, en el que quedó patente la gravedad de la afección y, de hecho, no pudo asistir. «Estaba esperando la sentencia, sabemos que iba por buen camino porque no se ha perdido ningún juicio por esta causa. Además, estaba jubilado por enfermedad profesional», explicó Martín. El afectado reclamó 350.000 euros por los daños morales, estéticos y físicos derivados de esta dolencia.

La compañía declinó hacer valoraciones y se remitió al resultado del contencioso. Durante el juicio, sus abogados alegaron que sí se habían tomado algunas precauciones, aunque pasaron varios años antes de que se conocieran los graves daños que provocaba su inhalación. Además, consideraron que la cifra reclamada era excesiva, dado que ya recibió una indemnización cuando se le concedió la incapacidad absoluta por enfermedad laboral. También reclamaron que había defectos formales, dado que Renfe está actualmente dividida en tres empresas.

Además de los dos casos mencionados, existe un tercero en la vía judicial, de otro trabajador de la provincia, aunque fuera del ámbito de Los Prados. La asociación tiene unos 200 miembros.

Francisco Puche lidera la Plataforma Málaga Amianto Cero. Según explicó, ya se ha demostrado que el cáncer de pleura o mesotelioma aparece en personas que han estado expuestas, «nadie discute que sea culpa del amianto». En estos casos, aseguró que a nivel judicial no se discute quién tiene la razón, sino las cantidades de la indemnización.

Sobre la situación de la provincia de Málaga, Puche puso de relieve que existen una veintena de enfermos, aunque siguen apareciendo casos nuevos. «No se para porque aparece ahora lo que se vivió entonces, y el periodo de latencia es de entre 30 y 50 años», comentó. La esperanza media de vida de los enfermos desde que son diagnosticados está entre los 12 y los 18 meses. A juicio de este experto, el de Francisco Padilla es el caso «prototípico».

Fuente: Diariosur

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