Los contratos de 7 días o menos suben un 43% durante la crisis y ya suponen uno de cada cuatro

Los contratos de 7 días o menos suben un 43% durante la crisis y ya suponen uno de cada cuatro

Pero el año 2015 parece haber traído un incremento notable de la contratación indefinida
22 Marzo 2015

La recuperación del empleo tras la crisis económica ha dejado un mercado laboral con cada vez mayor microtemporalidad y más contratos precarios. Así al menos lo constatan los datos del Servicio de Empleo Público Estatal (Sepe), que reflejan que entre 2007 y 2014 las nuevas contrataciones para empleos con una duración de una semana o menos se dispararon un 43%.

Antes de la crisis, en 2007, en España se formalizaron 18,6 millones de contratos de trabajo, de los cuales unos 2,8 millones fueron con una duración máxima de una semana. Es decir, casi uno de cada siete empleos no alcanzaban los siete días de duración. Tras ocho años de crisis, dos recesiones y dos reformas laborales, el mercado laboral no solo no ha vuelto a sus antiguas cifras (hay unos tres millones menos de trabajadores ocupados) sino que ha variado su composición en favor de contrataciones cada vez más breves: de los 16,7 millones de contratos firmados en 2014, algo más de 4 millones fueron de una semana o menos. Es decir, uno de cada cuatro nuevos empleos.

Esta evolución al alza de los contratos temporales cada vez más cortos tiene su reflejo en la duración media de los empleos en España. Según el Sepe (diciembre de 2014) cada contratación dura una media de 45,8 días, mientras que en 2007 la media estaba en 68,7 días. Esto supone que los empleos son un 33% más cortos respecto a los que se ofertaba en diciembre de 2007, poco antes del inicio de la crisis económica. Pero los puestos de trabajo de apenas unos días no son los únicos casos de precarización del mercado laboral español. Éste deterioro respecto al periodo anterior a la crisis se evidencia en más datos.

El mercado laboral español ha presentado históricamente unos datos relativamente bajos de empleo a tiempo parcial. Esto ha explicado en parte, en opinión de académicos y analistas, el por qué las tasas de desempleo españolas sufren un diferencial al alza respecto al conjunto de la Unión Europea. Por esta razón, las dos últimas reformas laborales abundaron en facilidades legales para incentivar este tipo de contratación. Y la fórmula parece haber tenido éxito: De 2007 a 2014 los contratos a tiempo parcial se han incrementado un 34%, según las estadísticas del Sepe. Este aumento es aún más notable si se contabiliza en proporción al número total de contratos. En 2007, los 4,3 millones de contratos a jornada parcial representaban apenas el 23% del total. Sin embargo, en 2014 los casi 5,8 millones de contrataciones de esta modalidad representaron el 34% de todos los empleos que se crearon en España.

La modalidad de empleo a tiempo parcial no supone de por si un síntoma de precarización del mercado de trabajo. Bien al contrario, los países más dinámicos mantienen tasas relativamente más altas que España en este tipo de empleos. El problema, tal como muestran los datos del INE es que seis de cada diez de estos empleos son “involuntarios”. Es decir, que los trabajadores aceptan jornadas reducidas porque no encuentran una alternativa a jornada completa (ver gráfico inferior).

Entre 2007 y 2014, según la EPA,el número de asalariados a tiempo completo en España se redujo en 3,1 millones de personas. En ese mismo periodo, por su parte, el número de empleados a jornada parcial ascendió en 439.025 personas. “Estamos en un proceso espurio, no pactado, de reparto del tiempo de trabajo; más que aumentar el empleo asalariado, se reparten las horas de trabajo: trabajan más personas pero menos horas y con menos salarios y derechos”, denuncian desde el Gabinete Económico de CC OO.

Sn embargo, el año 2015 parece haber traído un incremento notable de la contratación indefinida. Según los datos del Sepe referentes a enero de 2015 (los últimos disponibles), en el primer mes del año se formalizaron 120.239 contratos sin fecha de finalización, un 22% más que en enero del año anterior. Sin embargo, este dato positivo y que refleja una aparente mejora en la calidad del empleo, tiene su contrapartida: Los contratos son, de media, más cortos en 2015 (unos 56,6 días) que en 2014 (unos 57,7).

El servicio estatal de empleo señala que también los contratos temporales más cortos han experimentado un notable aumento. Así, mientras en enero de 2014 se formalizaron 272.330 contratos laborales de menos de siete días, este concepto ascendió hasta los 321.951 contratos en enero de 2015, un incremento del 18% en tasa interanual.

 
Fuente: kasosenlared

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