Fraternidad-Muprespa presenta el proyecto INGEPRE de prevención de riesgos desde la perspectiva de género

Fraternidad-Muprespa presenta el proyecto INGEPRE de prevención de riesgos desde la perspectiva de género

El 75% de las empresas participantes declaran haber incluido la igualdad de oportunidades en sus políticas internas, pero sólo el 25% disponen de planes de igualdad
1 Marzo 2019

Fraternidad- Muprespa, Mutua Colaboradora con la Seguridad Social nº 275, participó presentación de las conclusiones del proyecto INGEPRE (Integra Género en Prevención de Riesgos Laborales), en el marco del Convenio de Colaboración suscrito con el Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales, y el Instituto Asturiano de la Mujer. Fraternidad-Muprespa, impulsora y promotora del proyecto, quiere así servir de ejemplo al resto de empresas y mostrar su compromiso con la igualdad y la prevención de riesgos laborales, como entidad poseedora de la marca de excelencia en Igualdad del Principado de Asturias. Tres directivas de estas entidades han capitaneado la realización del estudio y su presentación. Se trata de Natalia Fdez. Laviada, subdirectora general de Fraternidad-Muprespa, Miriam Hernández, directora general del Instituto Asturiano de Prevención de Riesgos Laborales, y Almudena Cueto, directora general del Instituto Asturiano de la Mujer.

La presentación del proyecto tuvo lugar durante el acto de entrega del Distintivo de la Marca Asturiana de Excelencia en Igualdad, que contó con la presencia de Guillermo Suárez, consejero de Presidencia y Participación Ciudadana del gobierno del Principado, y de María Virtudes Monteseirín, alcaldesa de Avilés. 

El objeto de este estudio es integrar la perspectiva de género en la prevención de riesgos laborales, un proceso que requiere evolución en la forma de pensar y de actuar. Por ello se centra en los cuatro sectores de actividad más feminizados y con mayor siniestralidad del Principado de Asturias. El trabajo de campo se llevó a cabo a través de un cuestionario en el portal web de Fraternidad-Muprespa que estuvo disponible durante cuatro meses, para las empresas de los sectores objeto de estudio: empresas del sector hostelero, empresas de asistencia en establecimientos residenciales, actividades de servicios sociales sin alojamiento y empresas de servicios, sobre todo, relacionadas con tareas de limpieza. 

Natalia Fdez. Laviada, encargada de la presentación, mediante un visor interactivo, destacó durante su intervención en el acto que “durante mucho tiempo las políticas de salud laboral se han circunscrito a lo relativo al embarazo y la maternidad, pero esto es claramente insuficiente".

Las evidencias más llamativas del estudio reflejan que la teoría y la práctica están alejadas. Por ejemplo, el 75% de las empresas participantes declaran haber incluido la igualdad de oportunidades en sus políticas internas, pero sólo el 25% disponen de planes de igualdad. Otro ejemplo: el 59% de las empresas dicen disponer de medidas en pro de la conciliación, pero éstas se ciñen exclusivamente a cumplir la ley. 

Con respecto a la prevención de riesgos, un 80% de las corporaciones no incorpora material diferenciado para hombres y mujeres. Además, el 91% de las empresas no analizan los datos de siniestralidad o absentismo desagregando por sexos. 

Las conclusiones que arroja este estudio no son muy halagüeñas: queda patente la poca colaboración de las empresas a la hora de aportar datos, y menos aún, si se les pregunta en clave de género; las actividades realizadas por mujeres conllevan menos riesgos relacionados con la seguridad y, los accidentes son menos graves, pero más frecuentes y más vinculados a lesiones musculoesqueléticas vinculadas a posturas forzadas y movimientos repetitivos; además, la ausencia de adaptación de máquinas y herramientas para mujeres en los sectores feminizados denota que hay aún tareas pendientes de acometer por parte de los departamentos de prevención.

Para contrarrestar estas carencias se proponen medidas como mayor oferta y formación sobre prevención de riesgos laborales en clave de género así como colaborar en la elaboración de planes de igualdad, identificar las buenas prácticas de las empresas, trabajar para implantar atención diferenciada a mujeres y hombres y hacer un decálogo de integración de igualdad, prevención y medidas de conciliación. 

Adjuntamos el texto del informe.

Fuente: Fraternidad

 

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